Sep 16 2014
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CulturaOpinión

La lealtad al dictador

¬ŅComo opera una dictadura? ¬ŅPuede un dictador¬† gobernar solamente por la ‚Äúfuerza‚ÄĚ? Hitler, Stalin, Pinochet o¬† S. Hussein¬† lograron mantenerse en el poder, no porque fueran f√≠sicamente m√°s fuertes que sus oponentes. Lo hicieron¬† porque quienes los apoyaron fueron capaces de usar los aparatos de seguridad para¬†¬† intimidar por la violencia y el terror al resto de la poblaci√≥n.

¬ŅQue es lo que hace posible la lealtad incondicional del c√≠rculo √≠ntimo del dictador y el sadismo que practican? No la habilidad del dictador de intimidarlos f√≠sicamente‚Ķ ¬ŅCierto?

La respuesta est√°ndar es la del ‚Äúmiedo a la libertad‚ÄĚ. El surgimiento de los gobiernos dictatoriales¬† es la reacci√≥n en contra de la ansiedad producida por el exceso de libertad de las llamadas ‚Äúdemocracias liberales‚ÄĚ. En la misma l√≠nea freudo-marxista corre la tesis que postula que la base libidinal del sistema dictatorial¬† es la llamada ‚Äúpersonalidad autoritaria‚ÄĚ, el individuo que encuentra satisfacci√≥n en obedecer compulsivamente a la autoridad reprimiendo la energ√≠a libidinal por temor a la inseguridad y responsabilidad personal… ¬ŅRealmente?

La cuesti√≥n clave aqu√≠ es la del paso de la tradici√≥n autoritaria al dictador o l√≠der totalitario. En ella¬† no hay solo una diferencia cuantitativa, sino algo muy diferente. Aparentemente el Dictador¬† impone r√≠gidas restricciones oblig√°ndonos a una vida de renuncia y sacrificio en honor de alg√ļn objetivo hist√≥rico ultimo que encarna el valor y el sentido final de la Historia.

Para Pinochet, por ejemplo, la destrucción del Gobierno y sus Instituciones, el asesinato y la tortura que sostuvo su poder se justificaban porque su misión histórica era la de rescatar a la Patria del caos y  los excesos del comunismo internacional. La orden que es posible leer entre líneas, sin embargo,  es exactamente lo opuesto. Es el llamado sin restricción ni ataduras a la transgresión, la autorización privilegiada a colocarse más allá de la Ley Primordial. Lejos de definir ciertos estándares para ser obedecidos incondicionalmente, el amo político se transforma en la agencia que  suspende el castigo moral a su círculo inmediato.

Durante el reinado de Pinochet¬† la tortura se transforma y refina a niveles sadisticos ilimitados. Ya no es un medio. Es el fin mismo. La tortura infinita es el Objeto.¬† Nada hay fuera de ella. La orden del Sistema, que es posible leer entre l√≠neas, es‚Ķ¬† ¬°‚Ä̬† ‚ÄúAhors tu puedes hacer lo que quieras‚ÄĚ!¬† En las democracias liberales la orden viene de los aparatos represivos‚Ķ el Pentagono, la CIA, el M5, la policia‚Ķ

Caf√© sin cafeina, papas fritas sin grasa,¬† cigarros sin nicotina es la invitaci√≥n del mercado a comer y consumir tanto como uno quiera sin riesgo para la salud. Este mismo mecanismo opera durante el terror pol√≠tico.¬† La obediencia total al amo, la encarnaci√≥n suprema del obsceno s√ļper-ego, es lo que¬† le¬† permite¬† al circulo intimo transgredir y violar toda prohibici√≥n moral com√ļn, porque estas son solo excusas para mantener en control al ciudadano medio.

Todo lo obsceno y sucio que es posible so√Īar esta permitido… violar, torturar y matar al enemigo sin castigo ni remordimiento. Es la suspensi√≥n de la ley¬† primordial, la compulsi√≥n idiota a disfrutar, el ciclo infinito del deseo que ahora¬† el Poder hace posible.

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