Jul 17 2018
1196 lecturas

Opini贸nPol铆tica

La lecci贸n de Nicaragua

No quiero que mi voz se confunda con los rugidos del imperio o con los ladridos de sus perritos falderos. Pero no puedo callar. El heroico pueblo de Nicaragua, que en 1979 derroc贸 a la tiran铆a de los Somoza, necesita aliento en su lucha contra la dictadura corrupta y grotesca de Daniel Ortega-Rosario Murillo.

Es cierto que la reacci贸n internacional, el 鈥渟icario鈥 general de la OEA, los medios de desinformaci贸n, el empresariado y la Iglesia Cat贸lica se han adue帽ado de la crisis social y pol铆tica que gatillaron los errores del gobierno. Los reaccionarios se han montado en la ola de la protesta popular; desplazaron a los estudiantes que est谩n dando un ejemplo de coraje c铆vico, y se levantan como los jueces y verdugos de un r茅gimen que protegi贸 sus intereses. El derrumbe del binomio Ortega-Murillo es el destino que la historia reserva a los revolucionarios que traicionan sus principios, se asocian con los enemigos del pueblo y se enriquecen con los fondos p煤blicos.

Por desgracia el silencio de las izquierdas -de las que soy militante-, permitir谩 que el desastre聽de Nicaragua pueda interpretarse como una derrota hist贸rica del Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional (FSLN). Otro estigma en el castigado cuerpo de la Izquierda latinoamericana en momentos que explora nuevos caminos para salir de su prolongada aton铆a pol铆tica.

El vergonzoso final del gobierno Ortega-Murillo no tiene porqu茅 ser la muerte del FSLN. Son asuntos diferentes. El FSLN lo fundaron en 1961 un pu帽ado de exiliados nicarag眉enses en Costa Rica. En La Habana conoc铆 a uno de ellos que ser铆a su l铆der indiscutido, Carlos Fonseca Amador. Fue en una reuni贸n que 鈥渃uadraron鈥 los compa帽eros del Departamento Am茅rica del Partido Comunista de Cuba que dirig铆a el comandante Manuel Pi帽eiro. Nos reunimos en una habitaci贸n del hotel Habana Libre.

Carlos Fonseca, alto, flaco, cegat贸n, lleg贸 con dos compa帽eros que tambi茅n se preparaban para volver clandestinamente a Nicaragua. Ten铆an inter茅s en conocer las luchas sociales y pol铆ticas que en Chile gestaban el cuarto intento presidencial de Salvador Allende. Carlos Fonseca, modesto, de pocas palabras, ya ten铆a un respetable historial revolucionario. El FSLN agrupaba con dificultades tendencias que se materializaron en tres frentes guerrilleros casi hasta la victoria de 1979. Tengo el recuerdo de un Carlos Fonseca claro y preciso en sus palabras, radical en sus opiniones y de una impresionante sencillez, como todo verdadero revolucionario.

Resultado de imagen para car,los fonsecaFonseca no alcanz贸 a ver la victoria del FSLN. Cay贸 el 8 de noviembre de 1976. Su gesto de bravura -la de un guerrillero miope- le cost贸 la vida. Le cortaron las manos para una identificaron en Managua y laprensa somocista public贸 una foto del cad谩ver del l铆der sandinista para desalentar al FSLN. Sus restos descansan hoy en el pante贸n de los h茅roes deNicaragua.

El sacrificio de Fonseca no fue en vano: las tendencias del FSLN terminaron por unirse y en 1979 derrocaron al dictador Anastasio Somoza Debayle. La lucha guerrillera cont贸 con el decisivo apoyo log铆stico y asesor铆a militar de la Revoluci贸n Cubana. En la guerra participaron numerosos voluntarios latinoamericanos, entre ellos muchos chilenos. En suelo nicarag眉ense se foguearon militantes del Frente Patri贸tico Manuel Rodr铆guez, del MIR y del Partido Socialista de Chile.

La victoria sandinista signific贸 un extraordinario est铆mulo para la Izquierda latinoamericana -maltrecha desde la derrota en Chile-. Atrajo la atenci贸n y militante solidaridad de intelectuales de todo el mundo, entre ellos Julio Cort谩zar.

Aunque el FSLN se matricul贸 en la Internacional Socialdem贸crata y se entramp贸 en las redes de corrupci贸n de esos partidos, el Imagen relacionadaprestigio de la revoluci贸n sandinista se mantuvo intacto. Esto permiti贸 al FSLN gobernar hasta 1990 cuando sufri贸 una derrota a manos de la derecha. El tropez贸n que se prolong贸 hasta 2007 cuando Daniel Ortega y Rosario Murillo consumaron el matrimonio morgan谩tico del FSLN con el empresariado neoliberal y la Iglesia Cat贸lica. Estos son los mismos 鈥渁liados鈥 del FSLN que ahora intentan derrocar al binomio Ortega-Murillo.

Un importante sector del pueblo de Nicaragua sigue fiel al sandinismo y ha hecho demostraciones masivas para frenar el golpismo apoyado por EE.UU.

Nicaragua vive una crisis que requiere pronta soluci贸n. Se ha derramado mucha sangre y se corre el riesgo de un levantamiento que costar铆a miles de vidas. La crisis de Nicaragua requiere tambi茅n de un an谩lisis profundo y desprejuiciado de las izquierdas. Hay que rescatar lecciones valiosas para los proyectos de cambios sociales que est谩n resurgiendo en Am茅rica Latina.

Las izquierdas que se identificaron con los principios del FSLN, con su lucha de m谩s de 40 a帽os para derrocar a la tiran铆a de los Somoza y luego para aplastar a la Contra financiada por EE.UU.; las izquierdas que confiaron en el FSLN y sus reformas que de dignidad y justicia para el pueblo de Nicaragua, tenemos que contribuir a una soluci贸n pac铆fica del conflicto. Una soluci贸n que no deje en manos de la burgues铆a y del Buitre del Norte a una revoluci贸n que se vio atrapada en los tent谩culos de la corrupci贸n y de la traici贸n.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario