Mar 14 2022
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Opini贸nPol铆tica

La mano que mece la cuna: El rol de Estados Unidos en la guerra en Ucrania

El lunes 7 de marzo las fuerzas militares rusas localizaron una red de seis laboratorios en la zona del Donb谩s. Las instalaciones halladas, algunas parcialmente desmanteladas, corresponden a laboratorios de investigaci贸n militar gestionados por investigadores estadounidenses y ucranianos en forma conjunta. Los documentos encontrados en los laboratorios se vinculan con la contratista Southern Research Institute, adscripta a la Agencia de Reducci贸n de Amenazas de Defensa (DTRA), una dependencia del Pent谩gono.

En una investigaci贸n de 2018 sobre el desarrollo de armamento biotecnol贸gico, titulada 鈥淟as armas biol贸gicas del Pent谩gono鈥, se detallan los contratos de esa empresa con el Ministerio de Defensa estadounidense para generaci贸n y propagaci贸n de bioagentes. Un d铆a despu茅s de los hallazgos, la subsecretaria de Estado Victoria Nuland acept贸 la existencia de esos laboratorios conjuntos y se mostr贸 alarmada ante la posibilidad de que dichas instalaciones puedan ser utilizadas en el futuro por Mosc煤.

Washington acept贸 la existencia de laboratorios de investigaciones militares de pat贸genos hallados por Mosc煤 en Ucrania.

La tarea conjunta de guerra biol贸gica implementada con Kiev es parte de un programa desarrollado por Washington para empoderar a los sectores nacionalistas ucranianos e incitarlos a una confrontaci贸n con Rusia. Seg煤n la historiadora estadounidense Mary Elise Sarotte, autora de Ni una pulgada m谩s: Estados Unidos, Rusia y el estancamiento de la posguerra fr铆a, el rechazo norteamericano a la pacificaci贸n europea se debe a que la cooperaci贸n en seguridad dentro de ese continente fue vista por Wall Street y los think tanks estadounidenses como una posibilidad cierta de p茅rdida de influencia en la regi贸n.

Una de las fuentes consultadas para su investigaci贸n 鈥搖n importante funcionario del Departamento de Estado鈥 manifest贸 que una integraci贸n entre Rusia y Europa 鈥渟er铆a peligrosa (鈥) Si los europeos unen sus fuerzas y construyen un sistema de seguridad com煤n, nosotros nos quedamos fuera y eso no es deseable. Hay que fortalecer la OTAN para que eso no ocurra鈥.

El 21 de noviembre de 1990 se celebr贸 en Par铆s la Conferencia sobre la Seguridad y Cooperaci贸n en Europa (CSCE). Durante ese evento se firm贸 la Carta para la Seguridad Europea, suscrita por los Estados de Europa, Estados Unidos y Canad谩. En el apartado titulado 鈥淩elaciones amistosas entre estados participantes鈥, se consignaba: 鈥淟a seguridad es indivisible. La seguridad de cada uno de los Estados participantes est谩 inseparablemente vinculada con la seguridad de los dem谩s鈥. Tambi茅n se advert铆a que los firmantes 鈥揺ntre los que se hallaban Rusia, los integrantes de la Uni贸n Europea y Estados Unidos鈥 鈥渘o fortalecer谩n su seguridad a expensas de la seguridad de otros Estados鈥.

Ese mismo a帽o, ocho meses antes de la r煤brica de la Carta de la Seguridad Europea, el entonces jefe del Departamento de Estado, James Baker, le garantiz贸 a Mijail Gorbachov que la Alemania reunificada se convertir铆a en el 煤ltimo pa铆s en ser integrado a la OTAN: 鈥淓ntendemos la necesidad de garant铆as para los pa铆ses del Este. Si tenemos presencia en una Alemania que es parte de la OTAN, no habr铆a extensi贸n de la jurisdicci贸n de la OTAN para las fuerzas de la OTAN, ni una pulgada hacia el Este鈥. El entonces embajador de Estados Unidos en Mosc煤, Jack Matlock certific贸, tiempo despu茅s, que se le otorgaron 鈥済arant铆as categ贸ricas鈥 a la Uni贸n Sovi茅tica de que la OTAN no se expandir铆a hacia el Este.

Los documentos oficiales desclasificados en 2017 por el gobierno de los Estados Unidos, referidos a los compromisos asumidos ante Rusia, fueron digitalizados por el National Security Archive. En el informe se detalla la lista de los funcionarios gubernamentales que se comprometieron en las dos d茅cadas posteriores a la reunificaci贸n alemana a no expandirse militarmente hacia el Este.

Entre los citados aparecen el secretario de Estado norteamericano James Baker, el Presidente George Bush, el ministro de Exteriores alem谩n Hans-Dietrich Genscher, el canciller Helmuth Kohl, el director de la CIA Robert Gates, el Presidente franc茅s Fran莽ois Mitterrand, la primera ministra brit谩nica Margaret Thatcher y su sucesor John Major, el secretario de Exteriores de ambos, Douglas Hurd, y el secretario general de la OTAN, Manfred W枚rner.

Un lustro m谩s tarde del establecimiento de esos compromisos se llevaron a cabo las primeras maniobras militares conjuntas de la OTAN con Ucrania. Mientras se realizaban los ejercicios b茅licos en la frontera de Rusia, el ministro de Exteriores brit谩nico, Malcom Rifkind, afirmaba que el verdadero objetivo consist铆a en impedir que Rusia se consolidase como una potencia similar a la que fue la URSS medio siglo atr谩s. En 1999 se integraron a esa organizaci贸n atlantista tres pa铆ses: Polonia, Hungr铆a y la Rep煤blica Checa.

En 1996, cuando aparec铆a como evidente la defecci贸n a los compromisos asumidos por Washington y los pa铆ses europeos, Gorbachov concedi贸 una entrevista en la que se帽al贸: 鈥淗oy se pueden ignorar los intereses de Rusia, sus cr铆ticas a la ampliaci贸n [de la OTAN], pero la debilidad de Rusia no ser谩 eterna. 驴Es que no se dan cuenta para qui茅n trabajan con esa pol铆tica? Si la OTAN avanza en esa direcci贸n aqu铆 habr谩 una reacci贸n鈥.

Advertencia y presagios

En 1997, George Kennan, uno de los pensadores estadounidenses m谩s influyentes de la guerra fr铆a, se帽al贸 en una entrevista en el New York Times que 鈥渁mpliar la OTAN ser铆a el error m谩s fat铆dico de la pol铆tica estadounidense en toda la era de posguerra fr铆a鈥. Detall贸 adem谩s que dicha expansi贸n 鈥渋nflamar铆a las tendencias nacionalistas y militaristas de Rusia鈥 y que eso llevar铆a a 鈥渞estaurar el clima de la guerra fr铆a a las relaciones este-oeste, e impulsar谩 una pol铆tica exterior rusa en direcciones opuesta a nuestros intereses鈥.

Un a帽o despu茅s, ante la nueva expansi贸n de la OTAN promovida por Bill Clinton en 1998, Kennan puntualiz贸 que 鈥渆sto es el inicio de una nueva guerra fr铆a鈥 creo que es un error tr谩gico. No hay ninguna raz贸n para esto. Nadie estaba amenazando a nadie鈥. Algo similar opin贸 Henry Kissinger en un art铆culo que escribi贸 para el Washington Post en 2014: Ucrania 鈥渘o deber铆a de ser la avanzada de cualquiera contra el otro, deber铆a de funcionar como un puente entre ellos鈥. Y recomend贸: 鈥淓stados Unidos necesita evitar tratar a Rusia como un ente aberrante al cual se le tienen que ense帽ar reglas de conducta establecidas por Washington鈥.

William Perry, el secretario de Defensa de Bill Clinton, declar贸 un lustro atr谩s que Estados Unidos es el responsable del deterioro en las relaciones con Rusia. El actual jefe de la CIA de Joe Biden, William Burns, advirti贸 en una autobiograf铆a, hace dos a帽os, que invitar a Ucrania a la OTAN es percibido por todos los partidos pol铆ticos de Rusia como 鈥渘ada menos que un reto directo a los intereses rusos鈥.

Ted Galen Carpenter, especialista en relaciones internacionales del conservador Cato Institute, se帽al贸 en 2018 que los partidarios del atlantismo belicista hab铆an desencadenado una segunda guerra fr铆a al extenderse hacia el Este: 鈥淓ra completamente pronosticable que la expansi贸n de la OTAN llevar铆a a una ruptura tr谩gica, posiblemente violenta, de relaciones con Mosc煤鈥 las advertencias fueron ignoradas. Ahora estamos pagando el precio por la miop铆a y arrogancia de la pol铆tica exterior de Estados Unidos鈥.

Dos semanas atr谩s, cuando Vladimir Putin orden贸 la operaci贸n militar en Ucrania, el coronel Douglas McGregor, ex asesor de Seguridad del gobierno de Donald Trump, asegur贸 que la decisi贸n de Putin no s贸lo era previsible, sino justificada, dado el acoso producido por la OTAN durante los 煤ltimos veinte a帽os. Todos los analistas internacionales e incluso los encargados del seguimiento geopol铆tico militar sab铆an que la creciente amenaza de la OTAN 鈥搄unto a la persecuci贸n de ruso-hablantes en Ucrania鈥 garantizaba un conflicto armado.

Una esv谩stica por ah铆

Una manifestaci贸n en Kiev.

En febrero de 2014 se produjo en Ucrania un Golpe de Estado inscripto en la seguidilla de la revoluci贸n de colores promovida por diplom谩ticos de Estados Unidos, agencias de inteligencias y corporaciones medi谩ticas.

La revoluci贸n del Maid谩n tuvo como protagonista a la actual subsecretaria de Estado, Victoria Nuland, que en 2014 era la jefa para Asuntos Europeos del gobierno de Barack Obama. Mientras se suced铆an los disturbios en Kiev, se filtr贸 una conversaci贸n telef贸nica de Nuland con el entonces embajador de Estados Unidos en Ucrania, Geoffrey Pyatt.

En ese di谩logo se explicitaban los tres objetivos centrales de la operaci贸n del Maid谩n: digitar a los pr贸ximos dirigentes que deb铆an hacerse cargo del gobierno ucraniano, impedir la continuidad de los v铆nculos pac铆ficos entre la Uni贸n Europea y Rusia, y envalentonar a los sectores neonazis rusof贸bicos. El historiador alem谩n Herwig Roggemann 鈥搖no de los m谩ximos cronistas de los acontecimientos europeos contempor谩neos鈥 consider贸 que 鈥渁quella 鈥榲ictoria鈥 occidental en Kiev, el Maid谩n de 2014, fue el mayor fracaso de la historia europea tras el hist贸rico cambio de 1990鈥.

Gracias a la injerencia y colaboraci贸n estadounidense, los grupos neonazis que lideraron la revuelta del Maid谩n se transformaron en batallones paramilitares. El banquero 脥gor Kolomoiski, gobernador de la regi贸n de Dnipropetrovsk, fue el primero en financiar a los batallones territoriales (terbats) Azov, Dnipro 1, Dnipro 2, Aidar y Donb谩s, encargados de hostigar y asesinar a activistas de Lugansk y Donetsk que pretend铆an seguir hablando su idioma. El informe de 2016 de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OCHA), acus贸 al regimiento Azov de violar el derecho internacional humanitario.

En junio de 2015, tanto Canad谩 como Estados Unidos anunciaron 鈥搇uego de entrenar a los grupos paramilitares por dos a帽os鈥 que sus fuerzas no apoyar铆an m谩s al regimiento Azov, dadas sus tendencias neonazis. En 2016 el Pent谩gono desoy贸 las recomendaciones de los organismos de derechos humanos, que monitoreaban el Donb谩s, y levant贸 la prohibici贸n. Dos a帽os despu茅s, en octubre de 2019, 40 miembros del Congreso de los Estados Unidos, encabezados por el representante Max Rose, firmaron sin 茅xito una carta en la que ped铆an al Departamento de Estado el etiquetamiento de Azov como una 鈥渙rganizaci贸n terrorista extranjera鈥 (FTO, por sus siglas en ingl茅s).

El logotipo del grupo 鈥搎ue fue premiado con la incorporaci贸n oficial a la Guardia Nacional ucraniana鈥 exhibe el Wolfsangel, uno de los s铆mbolos utilizados por el ej茅rcito nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Seg煤n el oficial retirado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Philip Giraldi, el entrenamiento de estos grupos por parte de instructores estadounidenses empoder贸 a los sectores m谩s rusof贸bicos y habilit贸 la respuesta de Mosc煤: los signos hitleristas son las distintivos que los rusos no pueden soportar.

El primer acuerdo de Minsk, rubricado el 5 de septiembre de 2014, garantizaba la autonom铆a para los habitantes del Este ucraniano. Fue refrendado por representantes de Ucrania, la Federaci贸n Rusa, la Rep煤blica Popular de Donetsk (DNR) y la Rep煤blica Popular de Lugansk (LNR). Tres meses despu茅s, el 2 de diciembre, el parlamento ucraniano modific贸 unilateralmente la 鈥渓ey sobre el estatuto especial鈥 estipulado en el protocolo. Seg煤n la revista estadounidense Army Times, el Comando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos ha trabajado desde 2014, en forma oculta, para desarrollar un concepto operativo militar en conjunto con las fuerzas armadas de Kiev.

El 1潞 de septiembre de 2020 鈥巗e prohibi贸 鈥巔or ley el uso de cualquier otra lengua que no sea el ucraniano en la administraci贸n, en los 鈥巗ervicios p煤blicos 鈥巠 en la ense帽anza. A pesar de que el 20% de la poblaci贸n no habla ucraniano, las escuelas donde se ense帽aba ruso 鈥巠 h煤ngaro fueron cerradas.

Un a帽o despu茅s, el 21 de julio de 2021, el actual Presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, promulg贸 la Ley 鈥巗obre los Pueblos Aut贸ctonos, en la que se estipula que s贸lo los ucranianos de origen 鈥巈scandinavo, 鈥巐os de origen t谩rtaro y los caraitas tienen 鈥渄erecho a gozar plenamente de todos 鈥巐os Derechos Humanos y de todas las libertades 鈥巉undamentales鈥. Ante la requisitoria de los ruso-hablantes de por qu茅 no figuraban con los mismos derechos ciudadanos, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmitri Kuleba, adujo que 鈥渢ienen un estado propio [por la Federaci贸n Rusa] por lo que no pueden considerarse aut贸ctonos鈥.

Cerco y contenci贸n

Biden contin煤a la estrategia de cerco y contenci贸n ideada por los globalistas que controlan la OTAN.

La promulgaci贸n de la Ley de los Pueblos Aut贸ctonos se aprob贸 mientras se llevaba a cabo la cumbre de la OTAN en Budapest, donde Estados Unidos propuso sumar a Ucrania. Los dos temas centrales de debate fueron 鈥渓as pol铆ticas y acciones agresivas de Rusia鈥 y 鈥渓os desaf铆os que plantea la Rep煤blica Popular de China鈥 a la seguridad de los pa铆ses del organismo.

A fines de 2021 Joe Biden promulg贸 la Ley de Autorizaci贸n de la Defensa Nacional de 2022, en la que se profundiza la 鈥渢eor铆a del cerco y la contenci贸n鈥 de todos los pa铆ses que no aceptan el liderazgo de Washington. En el documento se deja claro que s贸lo alcanza 鈥損ara ser considerado agresor, o enemigo鈥 la voluntad de un pa铆s para defender sus fronteras, su identidad, su seguridad territorial y/o su soberan铆a.

Los cuatro objetivos actuales de Estados Unidos en Eurasia son:

  • Demonizar a Rusia y a China para evitar su ascenso como potencias;
  • Generar malestar interno en dichos pa铆ses para impedir su consolidaci贸n como potencias;
  • Separar a Rusia de la Uni贸n Europea tanto en t茅rminos comerciales como energ茅ticos y suplir a Mosc煤 como proveedor de gas, en formato licuado; y
  • Desplegar una nueva carrera armamentista orientada a revitalizar la econom铆a atlantista.

Rusia es en la actualidad el segundo productor de hidrocarburos del planeta. El 40% del gas que consume Europa llega por gasoductos gestionados por Gazprom. El gas licuado 鈥搎ue Washington pretende exportar para suplir las exportaciones rusas鈥 costaba 8 d贸lares el mill贸n de BTU el a帽o pasado, y hoy cotiza a 55 d贸lares. Europa se sum贸 a la ofensiva de Washington y se prepara para un duro invierno despu茅s de congelar el proyecto del gasoducto Nord Stream II.

Juan Guaid贸 se mostr贸 contrariado con la petici贸n hecha por Estados Unidos a Nicol谩s Maduro

Washington se siente parcialmente victoriosa porque arrastr贸 a la Uni贸n Europea hacia la rusofobia. Ahora necesita que Rusia pierda la guerra en el formato de desprestigio y descr茅dito. Mientras azuzan a los ucranianos a resistir frente a uno de los ej茅rcitos m谩s poderosos del planeta, planean la venta de armas y la futura reconstrucci贸n de Ucrania. Para Washington, una victoria rusa plena conlleva el peligro de un nuevo orden mundial con un eje Mosc煤-Beij铆n. Despu茅s de fabricar las condiciones para la guerra, el Departamento de Estado se concentra en la necesidad de imponer una narrativa demonizadora de Putin, capaz de obviar el despliegue de la OTAN y el genocidio en el Donb谩s.

Su credibilidad, sin embargo, qued贸 expuesta el 煤ltimo 5 de marzo cuando funcionarios de Biden visitaron Caracas para tramitar la compra de petr贸leo con quien desconocen como Presidente, Nicol谩s Maduro. Como consign贸 el marxista de la tendencia Groucho: 鈥淓stos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros鈥.

*Soci贸logo, doctor en Ciencias Econ贸micas, analista senior del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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