May 14 2022
74 lecturas

Pol铆tica

La nueva Constituci贸n chilena es democracia plena

El Partido del Orden es enemigo de la Convenci贸n Constitucional porque 茅sta propone un nuevo marco para nuestra convivencia, que entregar谩 democracia plena a nuestro pa铆s. Y los que cuidan el orden actual lo encuentran peligroso, porque hace perder poder a los pol铆ticos tradicionales y porque terminar谩 con las ganancias abusivas del gran empresariado.

La transici贸n del r茅gimen militar a la democracia ha resultado un fracaso. La mayor铆a de la sociedad ya no cree que el crecimiento y el asistencialismo sean la soluci贸n a los males econ贸mico-sociales, ni tampoco que la actual institucionalidad pol铆tica sean el paradigma de la representaci贸n ciudadana. La explosi贸n popular del 18 de octubre lo dej贸 meridianamente claro. Es el origen de la Convenci贸n Constitucional y de los cambios que est谩 proponiendo.Estallido

Sin embargo, los grandes negocios se resisten a los cambios y la derecha no acepta disminuir sus posiciones de poder. A ellos se agregan senadores de 鈥渃entroizquierda鈥, que temen por sus cargos y tambi茅n los economistas de siempre, serviles a los grupos econ贸micos y, por cierto, la prensa conservadora.

El Partido del Orden es enemigo de la Convenci贸n Constitucional (CC) porque 茅sta propone un nuevo marco para nuestra convivencia, que entregar谩 democracia plena a nuestro pa铆s. Y los que cuidan el orden actual lo encuentran peligroso, porque hace perder poder a los pol铆ticos tradicionales y porque terminar谩 con las ganancias abusivas del gran empresariado. Les resulta m谩s c贸moda la democracia a medias, semisoberana (como la ha calificado Carlos Huneeus).

Digamos las cosas como son.

El orden econ贸mico existente, favorable a los grandes empresarios, junto a las pol铆ticas de segregaci贸n social, fundadas en la Constituci贸n de 1980, multiplicaron la riqueza del 1% de los poderosos. Esa Constituci贸n se vio legitimada con la firma del presidente Lagos, y no modific贸 la esencia del r茅gimen de exclusiones sociales econ贸micas y pol铆ticas.

Chile ha vivido una democracia a medias, tutelada por la derecha pol铆tica, los grandes empresarios y por las armas de Carabineros y las FF.AA., los que no han modificado su visi贸n pinochetista. Lamentablemente, algunos personeros de la 鈥渃entroizquierda鈥 se han sumado a ese ordenamiento econ贸mico y pol铆tico, junto a una mayor铆a de economistas que se han convertido en empleados del empresariado o que, en el mejor de los casos, han mantenido silencio frente a los abusos y desigualdades del neoliberalismo.

El orden neoliberal ha resultado un desastre. El r茅gimen productivo de alimentos, pesca industrial explotaci贸n de bosques y minerales elude la transformaci贸n econ贸mica y ha servido, en a帽os recientes, para favorecer la industrializaci贸n de China. Las utilidades del empresariado rentista han crecido en medio del trabajo precario, con un notable aumento de la informalidad. La educaci贸n, convertida en negocio, y la pobre ense帽anza en la escuela p煤blica han amplificado la segregaci贸n social y la delincuencia, en ni帽os y adolescentes. La salud es un v铆a crucis cotidiano para pobres y capas medias, mientras los jubilados sufren las pensiones de hambre que les entregan las AFP.

La corrupci贸n aparece hoy d铆a en el centro de la sociedad chilena. Creci贸 primero con la compra de pol铆ticos por el gran empresariado y luego se extendi贸 a varias instituciones, entre las que destacan Carabineros y las Fuerzas Armadas. Ello, unido al individualismo del 鈥渟谩lvese quien pueda鈥, se han convertido en rasgos dominantes de nuestra sociedad.

Tuvieron que venir los j贸venes a decirnos que los asuntos en Chile no andaban bien. Primero, los estudiantes de la ense帽anza media y luego los universitarios. Fueron los que abrieron el camino para reconstruir la democracia, para hacerla m谩s plena.

Elecciones Chile 2021: De los torniquetes a las urnas: los estudiantes chilenos empujaron la Asamblea Constituyente | Sebasti谩n Pi帽era | Nueva Constituci贸n | | MUNDO | EL COMERCIO PER脷Fueron esos j贸venes los que, salt谩ndose los torniquetes del Metro y moviliz谩ndose el 18-O, dieron esperanzas a la sociedad para construir un pa铆s m谩s justo y decente. Y luego vinieron las mujeres, los medioambientalistas, los defensores de la descentralizaci贸n, pobladores, ind铆genas y luchadores contra las AFP. Todos ellos, bajo la direcci贸n de la juventud, instalaron la CC, con una mayor铆a abrumadora de personas que antes hab铆an estado ausentes de la vida pol铆tica. Ellos son los que est谩n redactando ahora la nueva Constituci贸n. La pol铆tica se ha democratizado.

El Partido del Orden est谩 asustado, porque se les desordena el sistema. Teme por sus privilegios. A los grupos econ贸micos les duele que sus ganancias disminuyan. A la clase pol铆tica, de derecha y 鈥渃entroizquierda鈥, le incomoda la paridad de derechos de la mujer, que los j贸venes comiencen a mandar y sobre todo que los marginados de siempre tengan representaci贸n en las instituciones de la Rep煤blica.

Ello explica que la CC sufra un bombardeo atroz, parecido al de Ucrania. La derecha, los grupos econ贸micos, los medios de comunicaci贸n del establishment, y una centroizquierda convertida en amarilla, intentan desprestigiar el trabajo de los constituyentes y anuncian el Rechazo a la nueva Constituci贸n.

Los convencionales han hablado a trav茅s de las normas acordadas y anuncian una nueva econom铆a, que les duele a los f谩cticos. En efecto, la nueva econom铆a terminar谩 con la sobreexplotaci贸n de los recursos naturales y apuntar谩 a la diversificaci贸n. Terminar谩 con el actual Estado subsidiario y con mercados sin regulaci贸n. Los constituyentes entienden que s贸lo un Estado activo podr谩 potenciar nuevos sectores productivos, que agreguen valor a los bienes, para generar empleo de calidad. Esto no gusta a los rentistas ni a los depredadores del medioambiente. La econom铆a se democratizar谩.

Por otra parte, hay una propuesta social integradora. Los constituyentes se han propuesto desarmar la muralla que divide a los chilenos. S贸lo as铆 se terminar谩 el enojo de esos j贸venes que no estudian ni trabajan o de aquellos que estudian en colegios inservibles. Ello permitir谩 tambi茅n cerrar puertas a la delincuencia y drogadicci贸n, que se extiende en las poblaciones marginales. La CC apunta a la integraci贸n social cuando propone un Estado Social de Derecho, lo que tambi茅n disgusta a los grandes empresarios porque con ello se acaba la mercantilizaci贸n de la salud, educaci贸n y previsi贸n.

Los miembros del Partido del Orden se han puesto nerviosos porque terminar谩 el Senado y ser谩 reemplazado por una C谩mara de las Regiones. Nada tan terrible. Se cumple con ello una demanda hist贸rica en favor de otorgar m谩s poder a las regiones y reducir un centralismo abrumador. Tampoco les gustar谩 seguramente el art铆culo contra la corrupci贸n, consignado en el borrador de la nueva Constituci贸n (Art. 13), el que impide optar a cargos p煤blicos y de elecci贸n popular a las personas condenadas por cr铆menes de lesa humanidad, delitos sexuales, de violencia intrafamiliar, y aquellos vinculados a corrupci贸n como fraude, soborno, cohecho y malversaci贸n de caudales p煤blico.

La rebeli贸n del 18 de octubre fue un desaf铆o a las desigualdades y abusos del modelo econ贸mico y tambi茅n a la escasa participaci贸n del sistema pol铆tico. Es lo que ahora est谩 ordenando la CC, cuya responsabilidad es entregar respuestas a las demandas ciudadanas. La nueva Constituci贸n es un salto sustantivo en favor de la igualdad, la inclusi贸n y la democracia.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.