Dic 26 2012
1721 lecturas

Econom铆aOpini贸nPol铆tica

La privatizaci贸n de la gobernanza global

El poder financiero considera que el multilateralismo p煤blico es disfuncional y debe ser reemplazado. El retroceso de la Organizaci贸n Mundial del Comercio y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a manos de los convenios bilaterales lo demuestra.

Desde comienzos del siglo XXI las Naciones Unidas y sus organismos se han visto debilitados. La Organizaci贸n Mundial del Comercio (OMC) creada en 1992 se volvi贸 tan irrelevante como la Liga de las Naciones. Por eso, Estados Unidos sustituy贸 un r茅gimen multilateral por otro internacional bilateral y cambi贸 los instrumentos de la OMC con Tratados de Libre Comercio y Tratados Bilaterales de Inversi贸n, guiando a otros pa铆ses a hacer lo mismo. De este modo, por ejemplo, la OMC se ha vuelto decorativa en la estructura de la gobernanza mundial.

De la misma manera el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha sido reemplazado lentamente mediante acuerdos bilaterales de defensa con Estados Unidos, con el mismo esp铆ritu que lo anterior. Esto se complementa con la privatizaci贸n de la seguridad y la creaci贸n de ej茅rcitos privados contratados como consultores del gobierno. Claramente el modus operandi de esta nueva aproximaci贸n al r茅gimen internacional es la bilateralizaci贸n y privatizaci贸n del sistema.

Lo primero que se debe de se帽alar es que el sistema financiero internacional ha dejado de comportarse como tal a partir de los a帽os 鈥80, cuando parad贸jicamente comenz贸 su proceso de desregulaci贸n. Para comprender la desregulaci贸n en los Estados Unidos que ha precedido la del resto del mundo, es preciso observar que todos los secretarios del Tesoro de ese pa铆s desde 1979 est谩n relacionados con la banca de inversi贸n, menos dos, en el primer gobierno de George W. Bush.

Si se agrega a esto que la Reserva Federal, el banco central de ese pa铆s, est谩 controlado por la banca privada desde su creaci贸n, y que ellos seleccionan y eligen a dos tercios de los directorios, entonces se puede apreciar la acumulaci贸n de poder que existe desde 1979. Adem谩s, a partir de 1980 hay un incremento sustantivo del gasto de lobby en el Capitolio de Estados Unidos que s贸lo en la 煤ltima d茅cada se ha duplicado, pasando de 600 mil d贸lares diarios a 1,3 mill贸n de d贸lares por d铆a.

La suma de todas las formas de influencia sobre la pol铆tica p煤blica del pa铆s del Norte permite sugerir que la acci贸n combinada del sector financiero sobre el Gobierno termina en su representaci贸n en el gobierno. Esto se vendr铆a a llamar el complejo financiero, para utilizar la frase feliz de Eisenhower en referencia al complejo militar industrial. Dado que es due帽o de una parte del sistema de la Reserva Federal, y que nombra y designa al secretario del Tesoro, tiene el poder de privatizar los esfuerzos regulatorios realizados por el gobierno. Por esta raz贸n, argumentamos, las recomendaciones regulatorias multilaterales de la Comisi贸n de alto nivel de Naciones Unidas presidida por Joseph Stiglitz en 2009 fueron dejadas de lado a cambio de medidas bilaterales lideradas por la ley Dodd Frank del 2010. Esta ley ha estado sujeta a presiones de los intereses del complejo bancario y financiero a trav茅s de su lobby.

Seg煤n el economista Posen, del Instituto Peterson de Econom铆a Internacional, el sector financiero ha ganado acceso a los funcionarios electos del gobierno convirti茅ndose en sus fuentes confiables de informaci贸n y consejo en materia de pol铆tica monetaria. Esto se logra a trav茅s de anuncios p煤blicos, interacci贸n personal, empleo de funcionarios de la banca central y proveyendo parte de los candidatos a directores y gobernadores del banco central.poder financiero

Se podr铆a argumentar que la relaci贸n entre el sector financiero y los tomadores de decisiones de la banca central se puede extrapolar a otros sectores y no s贸lo sobre el tema de inflaci贸n, sino sobre la naturaleza de la crisis y los problemas involucrados en encontrar una soluci贸n correcta a la crisis de largo plazo.

Las reuniones del G-20 son ejemplos de espacios de influencia. En 2008 se trazaron dos principios para guiar la reforma del mercado financiero: una fue fortalecer regulaciones s贸lidas y el otro fue reforzar la cooperaci贸n internacional para que las leyes sean m谩s consistentes a trav茅s de todos los mercados. Cuatro a帽os m谩s tarde, en el 2012, el Business 20 (B-20), el grupo de empresarios que se re煤nen para discutir la agenda del G-20 con antelaci贸n, hicieron un llamado contra la re-regulaci贸n del sistema financiero. El G-20 pas贸 de ser un grupo de Estados intentando regular el sistema financiero a ser un grupo de Estados que est谩 en contra de las regulaciones lanzadas por la banca central. Este es el efecto del poder del B-20 sobre el G-20. El B-20 tiene poco inter茅s en las regulaciones y tiene creciente inter茅s en convertirse en la secretar铆a del G-20.

El peso de la industria financiera es suficiente como para influir sobre la agenda mundial de los gobiernos del G-20. Existe la creciente convicci贸n de que el multilateralismo p煤blico es disfuncional y debe ser reemplazado. Si la sociedad civil y sus aliados quieren tener 茅xito en lograr que las estructuras multilaterales de gobernanza rindan cuenta por los bienes p煤blicos, deben comprender las formas en que el G-20 est谩 fomentando el crecimiento del poder empresarial y la proliferaci贸n de acuerdos comerciales y de inversi贸n que codifican los derechos empresariales.

* Instituto de Investigaciones Econ贸micas UNAM, SNI-Conacyt.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario