Dic 15 2022
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Política

La violencia y el acoso en el trabajo afectan a más de una persona de cada cinco

 

La primera encuesta mundial sobre experiencias de violencia y acoso en el trabajo tiene por objetivo brindar una mejor comprensión y conocimiento de un problema que tiene origen en factores económicos, sociales y culturales complejos

Más de una de cada cinco personas empleadas (casi 23 por ciento) ha experimentado violencia y acoso en el trabajo, ya sea en forma física, psicológica o sexual, según un nuevo análisis conjunto, el primero de este tipo, realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Lloyd’s Register Foundation (LRF) y Gallup.CREAN UN PROGRAMA PARA QUE LAS EMPRESAS PUEDAN EVITAR SITUACIONES DE VIOLENCIA Y ACOSO LABORAL - InfoDiario

Experiencias de violencia y el acoso en el trabajo: Primera encuesta mundial  proporciona una visión sobre la magnitud del problema y sus diferentes formas. Además, analiza los factores que pueden impedir a las personas hablar sobre sus experiencias, como la vergüenza, la culpa, la falta de confianza en las instituciones, o porqué este tipo conductas inaceptables son consideradas “normales”.

El informe constató que la violencia y el acoso en el trabajo son difíciles de medir, ya que sólo la mitad de las víctimas a nivel mundial ha revelado sus experiencias a otras personas y, con frecuencia, sólo cuando han sufrido más de una forma de violencia y acoso. Las razones más comunes de reticencia son “pérdida de tiempo” y “temor por su reputación”. Las mujeres eran más propensas a compartir sus experiencias que los hombres (60,7 frente a 50,1 por ciento).

A nivel mundial, 17,9 por ciento de las mujeres y hombres asalariados respondieron que habían sido víctimas de violencia y acoso psicológico durante su vida laboral, y 8,5 por ciento que habían enfrentado violencia y acoso físicos, los hombres en mayor número. De los encuestados, 6,3 por ciento informó que había enfrentado violencia y acoso sexuales, siendo las mujeres las más expuestas.

Protocolo de prevención y atención en casos de discriminación, acoso y violencia en razón de género - YouTubeLos grupos con mayores probabilidades de verse afectados por diferentes tipos de violencia incluyen a los jóvenes, trabajadores migrantes y mujeres y hombres que ocupan un empleo remunerado y asalariado. Las mujeres jóvenes tenían el doble de probabilidades que los hombres jóvenes de haber enfrentado violencia y acoso sexuales, y las mujeres migrantes casi el doble de probabilidades que las no migrantes de declarar que habían sido víctimas de violencia y acoso sexuales.

Más de tres de cada cinco víctimas informaron que habían experimentado violencia y acoso en el trabajo múltiples veces y, para la mayoría, el más reciente episodio había tenido lugar durante los últimos cinco años. “Es doloroso saber que las personas enfrentan violencia y acoso no sólo una vez sino muchas veces durante su vida laboral”, declaró Manuela Tomei, Subdirectora General del Nodo de Gobernanza, Derechos y Diálogo de la OIT.

“La violencia y el acoso psicológicos son los más predominantes en todos los países, y las mujeres están particularmente expuestas a la violencia y el acoso sexuales. El informe nos habla sobre la magnitud de la tarea que tenemos por delante para poner fin a la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. Espero que este estudio acelere las acciones sobre el terreno y hacia la ratificación e implementación del Convenio número 190 de la OIT”, añadió.

El Convenio sobre la violencia y el acoso, de 2019, y la Recomendación sobre la violencia y el acoso de la OIT, son las El convenio 190 de la OIT sobre eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo ya es oficialmente norma vigente en la Argentinaprimeras normas internacionales que proporcionan un marco común para prevenir, reparar y eliminar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, incluida la violencia y el acoso basados en el género. Contiene el reconocimiento específico, por primera vez en la legislación internacional, del derecho de todos a un mundo del trabajo libre de violencia y acoso, y establece la obligación de respetar, promover y asegurar el disfrute del mismo.

Andrew Rzepa, de Gallup señaló que “durante demasiado tiempo, las empresas y organizaciones han ignorado la violencia y el acoso en el trabajo o no han querido combatirlos. Este conjunto de datos proporciona una base de referencia que todos podemos utilizar para hacer un seguimiento de los tan necesarios progresos en esta cuestión de seguridad vital”.

“Para hacer frente a desafíos de seguridad mundiales tan difíciles y enraizados, como la violencia y el acoso en el trabajo, es fundamental disponer de datos fiables a fin de comprender la dimensión del problema e identificar a las personas que están expuestas a mayores riesgos, sobre todo en los lugares donde existían pocos datos confiables”, afirmó por su parte Sara Cumbers, Directora de Evidence and Insight de la Lloyd’s Register Foundation.

El informe formula una serie de recomendaciones, entre ellas:

Recopilación regular de datos sólidos sobre la violencia y el acoso en el trabajo a nivel nacional, regional y mundial, a fin de informar las leyes y los mecanismos, las políticas y los programas de prevención y reparación, así como la investigación y la promoción.

Ampliación y actualización de los mecanismos dirigidos a prevenir y gestionar la violencia y el acoso en el lugar de trabajo de manera eficaz, incluyendo a través de los sistemas de inspección laboral y de las políticas y los programas sobre seguridad y salud en el trabajo.

Sensibilización sobre la violencia y el acoso en el trabajo, incluidas sus diferentes manifestaciones, con miras a modificar las percepciones, los estigmas, las actitudes y conductas que pueden perpetuar la violencia y el acoso, sobre todo aquellos basados en la discriminación.

Mejora de la capacidad de las instituciones en todos los niveles a fin de ofrecer prevención, reparación y apoyo eficaces, para fortalecer la confianza de las personas en la justicia y garantizar que las víctimas reciban apoyo.

El estudio de la OIT-LRF-Gallup se basó en entrevistas realizadas en 2021 a cerca de 75.000 personas empleadas mayores de 15 años en 121 países y territorios, como parte de la Encuesta Mundial de Riesgo de la Lloyd’s Register Foundation

Claroscuros del sistema capitalista

Nos despertamos y el mundo nos sorprende enredado en la posibilidad de algo peor. Cada informe internacional de los organismos de la ONU, en líneas generales actúa como un mecanismo de denuncia. Nos advierte de una realidad y genera un mecanismo jurídico en forma de Recomendación hacia la adopción de un Convenio, posteriormente ratificado o no por los Estados miembros.

Es obvio que desde hace mucho tiempo estos temas, acuden frecuentemente al debate en la OIT, no obstante el abordaje para su resolución se vuelca más hacia la transformación  de los principios morales y de la conductas éticas.

Pero este diálogo de alto nivel se transforma hacia una  dicotomía entre los hechos y las palabras. A pesar de que estamos concientes de que el arte de narrar es tan antiguo como la humanidad, pasando de las leyendas populares a las normas de buena educación de los relatos históricos y las leyes.

Adquieren un valor especial los informes sobre diferentes temas que implican un conjunto de teorías intuitivas relacionadas con el funcionamiento de la humanidad. La perpectiva o el enfoque de la violencia es una categoría de análisis de los hechos e instituciones sociales que inciden en el examen de las relaciones entre poder, sexo y género, sus distintas manifectaciones y los procesos a través de los cuales se originan, reproducen y se transforman.

La violencia y el acoso en el trabajo adoptan diversas formas y causan un perjuicio físico, psicológico, sexual o económico. Es claro que el Convenio numero 190 -de eso se trata-  exhorta a todos los Estados Miembros de la OIT a erradicar del mundo del trabajo la violencia y el acoso en todas sus formas. Pero visto lo visto, no habría que conformarse solo con eso.

No se debe olvidar que la relación entre el Estado capitalista y sus instituciones benefician la legitimación de la violencias machistas, ya sea a través de las reformas laborales y los recortes de sanidad, educación y leyes de dependencia, que se suman a las ofensivas que defienden el papel de la mujer como ama de casa y cuidadora dentro del hogar.

Y todo esto -recortes y roles de género- también beneficia al sistema con el ahorro de las tareas domésticas y de cuidados, es decir el trabajo de reproduccion del trabajo, que llevan esencialmente las mujeres dentro de los hogares y que es indispensable para el mantenimiento de la fuerza de trabajo  de la que se nutre el capitalismo.

Por eso es necesario mostrarse cautos frente a la parafernalia de Convenios. En este sentido creemos que los convenios vinculantes avalados por los Estados pueden servir … siempre que se apliquen.

*Periodista  uruguayo residente en Ginebra, fue miembro de la Asociación de Periodistas de Naciones Unidas (ACANU). Analista Asociado al Centro Latinoamericano de Analisis Estrategico (CLAE, www.estrategia.la)

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