Feb 27 2023
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Econom铆aSociedad

Los derechos laborales como derechos humanos: entre el discurso y la pr谩ctica

Una declaraci贸n conjunta de la Comisi贸n de Expertos en Aplicaci贸n de Convenios y Recomendaciones de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo y de ocho 贸rganos de Tratados de Derechos Humanos de Naciones Unidas reafirma la importancia de los derechos humanos universales y las normas internacionales del trabajo para afrontar las crisis y promover el desarrollo sostenible.

La declaraci贸n se hizo p煤blica en el tercer aniversario del Llamamiento a la Acci贸n en favor de los Derechos Humanos del Secretario General de la ONU, el pasado 24 de Febrero de 2023 y reafirma la responsabilidad de los 脫rganos de Tratados de Derechos Humanos de la ONU y de la Comisi贸n de Expertos de la OIT de promover 芦el cumplimiento efectivo de los derechos humanos, incluidos los derechos laborales, especialmente para aquellos que corren el riesgo de quedarse atr谩s禄.Los Derechos de los Trabajadores son Derechos Humanos

La misma hace un llamamiento a todas las partes interesadas, sin excepciones, a que redoblen sus esfuerzos en pro de la aplicaci贸n efectiva de las recomendaciones de los 脫rganos de Tratados de Derechos Humanos y de la Comisi贸n de Expertos.

Los presidentes de los 脫rganos de Tratados de Derechos Humanos y del Comit茅 de Expertos tambi茅n se comprometen a aunar sus esfuerzos para promover todos los derechos humanos -incluidas las normas internacionales del trabajo- mediante an谩lisis conjuntos, acciones concertadas y reuniones tem谩ticas peri贸dicas.

Los comit茅s que se suman a la declaraci贸n son: el para la Eliminaci贸n de la Discriminaci贸n Racial, el de Derechos Econ贸micos, Sociales y Culturales, el para la Eliminaci贸n de la Discriminaci贸n contra la Mujer. el de los Derechos del Ni帽o. el de protecci贸n de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares. y el subcomit茅 para la Prevenci贸n de la Tortura.

La realidad en cifras

En 2020, solo el 46,9 por ciento de la poblaci贸n mundial estaba efectivamente cubierta por al menos una prestaci贸n de protecci贸n social (indicador 1.3.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS); mientras que el 53,1 por ciento restante 鈥4.100 millones de personas鈥 estaba totalmente desprotegido.

Las leyes laborales, un impedimento al progreso social y econ贸micoTras esta media mundial existen importantes desigualdades entre las regiones y dentro de ellas. Las tasas de cobertura en Europa y Asia Central (83,9 por ciento) y las Am茅ricas (64,3 por ciento) est谩n por encima de la media mundial, mientras que en Asia y el Pac铆fico (44,1 por ciento), los Estados 脕rabes (40) y 脕frica (17,4 por ciento) se observan unas diferencias de cobertura mucho m谩s pronunciadas.

Por otra parte, solo el 30,6 por ciento de la poblaci贸n mundial en edad de trabajar est谩 legalmente cubierta por sistemas de seguridad social integrales que incluyen toda la gama de prestaciones, desde las prestaciones por hijos y familiares hasta las pensiones de vejez. Cabe se帽alar asimismo que la cobertura de las mujeres va a la zaga de la de los hombres en 8 puntos porcentuales.

Estas cifras revelan que la gran mayor铆a de la poblaci贸n mundial en edad de trabajar 鈥揺l 69,4 por ciento, es decir, cuatro mil millones de personas鈥 est谩 solo parcialmente protegida o no lo est谩 en absoluto.

El acceso a la atenci贸n de salud y a las prestaciones por enfermedad y desempleo ha cobrado especial relevancia durante la pandemia. Aunque casi dos tercios de la poblaci贸n mundial est谩 protegida por alg煤n tipo de r茅gimen de salud, siguen existiendo importantes brechas de cobertura y adecuaci贸n.

Cuando se trata de la protecci贸n de los ingresos durante la enfermedad y el desempleo, las diferencias de cobertura y adecuaci贸n son a煤n m谩s pronunciadas. Un tercio de las personas en edad de trabajar tienen sus ingresos protegidos por ley en caso de enfermedad, y menos de una quinta parte de los trabajadores desempleados de todo el mundo reciben prestaciones por desempleo.

Las brechas en la cobertura, la integralidad y la adecuaci贸n de los sistemas de protecci贸n social van asociadas a una importante falta de inversi贸n en protecci贸n social, especialmente en 脕frica, los Estados 脕rabes y Asia. Los pa铆ses destinan una media del 12,9 por ciento de su producto interior bruto (PIB) a la protecci贸n social (excluida la salud), pero esta cifra encubre variaciones impactantes.

Los pa铆ses de ingreso alto gastan de media un 16,4 por ciento, a saber, el doble que los de ingreso mediano alto (8 por ciento), seis veces m谩s que los de ingreso mediano bajo (2,5 por ciento) y quince veces m谩s que los de ingreso bajo (1,1 por ciento).

Esta brecha de financiaci贸n para la creaci贸n de pisos de protecci贸n social ha aumentado un 30 por ciento desde el inicio de la crisis de la Covid-19, debido a la mayor necesidad de servicios de salud y medidas de seguridad de los ingresos y a las reducciones del PIB causadas por la crisis.

Productividad a trav茅s de la Salud y Seguridad en el Trabajo - Revista Empresarial & LaboralPara garantizar como m铆nimo un nivel b谩sico de seguridad social a trav茅s de un piso de protecci贸n social definido a nivel nacional, los pa铆ses de ingreso mediano bajo necesitar铆an invertir 362.900 millones de d贸lares adicionales y los pa铆ses de ingreso mediano alto otros 750.800 millones de d贸lares al a帽o, lo que equivale al 5,1 por ciento y al 3,1 por ciento del PIB, respectivamente.

Los pa铆ses de ingreso bajo tendr铆an que invertir 77.900 millones de d贸lares adicionales, a saber, el 15,9 por ciento de su PIB. Sin dudas que la Covid-19, revirti贸 los avances logrados en la reducci贸n de la pobreza, y puso de manifiesto las marcadas brechas de protecci贸n que ya exist铆an en todos los pa铆ses, que ha imposibilitado que las personas responsables de la formulaci贸n de pol铆ticas pasen por alto los persistentes d茅ficits de protecci贸n social que experimentan en particular ciertos grupos, como los trabajadores informales, los migrantes y los cuidadores no remunerados.

El cumplimiento efectivo de los derechos humanos, incluidos los derechos laborales

Un nuevo informe de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT), Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2023 se帽alaba que es probable que la actual desaceleraci贸n econ贸mica mundial obligue a m谩s trabajadores a aceptar empleos de menor calidad, mal pagados y carentes de seguridad laboral y protecci贸n social, acentuando las desigualdades exacerbadas por la crisis de la Covid-19.

Se prev茅 asimismo que el empleo a escala mundial registre 煤nicamente un aumento del uno por ciento en 2023, menos de la mitad del aumento registrado en 2022. Por su parte el desempleo a escala mundial aumente levemente en 2023, en unos 3 millones, hasta alcanzar 208 millones de desempleados (valor equiparable a una tasa de desempleo mundial del 5,8 por ciento).

Ese moderado aumento previsto obedece en gran medida a la escasa oferta de trabajo en los pa铆ses de altos ingresos. Ello invertir铆a la tendencia a la baja del desempleo mundial registrada de 2020 a 2022. En consecuencia, a escala mundial seguir谩 habiendo 16 millones de personas desempleadas m谩s que en el per铆odo de referencia previo a la crisis (valor con respecto a 2019).

En el informe tambi茅n se se帽ala que, adem谩s del desempleo, 芦la calidad del empleo sigue constituyendo una de las principales inquietudes禄, y que 芦el trabajo decente es primordial para facilitar la justicia social禄.
A ra铆z de la actual coyuntura de desaceleraci贸n, muchos trabajadores se ver谩n obligados a aceptar empleos de peor calidad, con frecuencia insuficientemente remunerados, y, en ocasiones, sin contar con las horas de trabajo necesarias.
Por otro lado, habida cuenta de que los precios aumentan a un ritmo m谩s r谩pido que los ingresos nominales por trabajo, la crisis asociada al coste de la vida podr铆a aumentar el n煤mero de personas en situaci贸n de pobreza. Esto se suma a la amplia ca铆da de ingresos registrada durante la pandemia, que en muchos pa铆ses afect贸 en mayor medida a los grupos de bajos ingresos.

Empleo: necesidades no satisfechas

El informe, pone de manifiesto una nueva metodolog铆a para determinar exhaustivamente las necesidades no satisfechas en materia de empleo, a saber, el d茅ficit mundial de empleo. Dicha metodolog铆a abarca tanto las personas desempleadas como las personas que desean trabajar pero que no buscan empleo activamente, ya sea por falta de motivaci贸n, o por tener que cumplir otras obligaciones, en particular responsabilidades asistenciales.

Perspectivas Sociales y del Empleo 2021: Da帽os de la COVID-19 a largo plazo: Lenta recuperaci贸n del empleo y riesgo de mayor desigualdadEl d茅ficit mundial de empleo registrado en 2022 fue de 473 millones de personas, alrededor de 33 millones de personas m谩s que en 2019.

La situaci贸n de las mujeres y de los j贸venes en el mercado de trabajo es particularmente adversa. A escala mundial, la tasa de participaci贸n de las mujeres en la fuerza de trabajo alcanz贸 el 47,4 por ciento en 2022, frente al 72,3 por ciento de los hombres. Esa diferencia de 24,9 puntos porcentuales conlleva que por cada hombre econ贸micamente inactivo haya dos mujeres en la misma situaci贸n.

Los j贸venes (de 15 a 24 a帽os) deben afrontar graves dificultades para encontrar y mantener un empleo digno. Su tasa de desempleo es tres veces superior a la de los adultos. M谩s de uno de cada cinco j贸venes, a saber, el 23,5 por ciento no trabaja, no estudia, ni participa en alg煤n programa de formaci贸n (j贸venes 鈥渘ini鈥).

Cuando se contrastan la teor铆a, la legislaci贸n y la pr谩ctica de los derechos humanos, surgen sin dudas un sin n煤mero de cuestiones fronterizas que pueden contribuir al esclarecimiento de las contradicciones y paradojas, que muchos tememos que no sean m谩s que las paradojas de una realidad capitalista que se eterniza en la 茅tica de la democracia.

La promulgaci贸n solemne de los derechos humanos y laborales no es un simple gesto ret贸rico sin consecuencias materiales como sostiene con frecuencia un cierto cinismo disfrazado de realismo. Por eso este ejercicio dial茅ctico de los organismos internacionales pone en evidencia las dos funciones del derecho; la instrumental y la simb贸lica.

Es decir, se constituye una distancia entre la realidad y la norma, entre la vida cotidiana y el horizonte valorativo y tal es la finalidad simb贸lica o ritual de este tipo de declaraciones. No bien contemplamos la suerte de la dignidad humana y de los derechos que de ella emanan en el mundo globalizado parece advertirse una relaci贸n inversamente proporcional entre el discurso y la pr谩ctica.

*Periodista uruguayo residente en Ginebra, exmiembro de la Asociaci贸n de Corresponsales de Prensa de Naciones Unidas (ACANU). Analista Asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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