Oct 22 2023
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Opinión

Los dos principales estados terroristas

La historia lo reitera. Estados Unidos se consolid√≥ como un estado terrorista en 1945 cuando descarg√≥ dos bombas at√≥micas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagazaki, causando la muerte de centenares de miles de personas y una destrucci√≥n pavorosa que tuvo efectos radioactivos por muchos a√Īos. Little boy fue bautizada ir√≥nicamente el primer y mortal artefacto lanzado desde el aire por instrucci√≥n del presidente Harry Truman.

Las explosiones llevaron a la rendición de Japón sin que nunca, después, se haya juzgado a quienes ejecutaron tal genocidio. Más bien lo que vino fue una carrera armamentista mundial que ya tiene como propietarios de bombas atómicas a varios otros estados. Entre ellos a Israel, por supuesto, convertida en la principal potencia bélica de todo el Medio Oriente y cuyo poder de fuego le ha servido para ocupar los territorios palestinos y tener bajo la mira al conjunto de naciones árabes que la rodean.

Ciertamente que en las √ļltimas d√©cadas hemos visto surgir y actuar a un sinn√ļmero de grupos de car√°cter terrorista que, con intenciones que parecen nobles e incluso justas, hasta aqu√≠ solo han ocasionado miles de muertos y m√°s poblaciones arrasadas, d√°ndole argumentos al sionismo para ejecutar el tipo se acciones que hoy tienen estupefacto al mundo entero. Como ahora aquellos bombardeos sobre la fr√°gil franja de Gaza, territorio palestino sitiado por Israel por varias d√©cadas y que ahora ser√≠a muy posible a√Īadiera a su territorio establecido por la fuerza y el apoyo irrestricto norteamericano sobre las ancestrales tierras √°rabes.

En pocos días, el gobierno de Nicolás Netanyahu  ha puesto en práctica una guerra de exterminio sobre los efectivos de Hamás, agrupación que, como se sabe, se impuso democráticamente en Gaza derrotando a la Autoridad Nacional Palestina, cuyo gobierno quedó circunscrito a Cisjordania. Como también hoy se sospecha que los propios israelíes ayudaron a triunfar electoralmente en Gaza a fin de dividir a los palestinos y tener distantes y enemistadas a sus dos principales fracciones políticas.

El mandam√°s israel√≠ ha asegurado que esta ser√° una larga guerra que no acabar√° hasta tener muertos a todos los combatientes de Ham√°s, al precio ¬°qu√© importa! de los millones de hombres, mujeres y ni√Īos que habitan en esta franja bloqueada en sus salidas por el propio Israel y Egipto que colindan con el territorio m√°s densamente poblado de la Tierra.

A poco más de 10 días de estallado este nuevo conflicto muchos temen que pueda detonar una guerra más amplia y que comprometa a naciones, entre otras, como la libanesa, las de Irán, Siria y Arabia Saudita. Respectivamente acicateados por Estados Unidos y otras Naciones cuya principal fuente de ingreso son las guerras y la venta de armas. Todo ello sin descartar el riesgo de que la propia China y Rusia puedan intervenir en la zona, ya atemorizada por dos gigantescos portaviones estadounidenses en el Mediterráneo.

M√°s all√° de la tragedia que todos observamos y afrontamos en sus consecuencias econ√≥micas y comerciales, no podemos dejar de constatar el cinismo de los Estados Unidos, potencia autoerigida como gendarme de la Humanidad para combatir lo que llama organizaciones terroristas y a aquellos gobiernos que supuestamente los amparan. Un ‚ÄúEje del Mal‚ÄĚ que incluye a Cuba, Siria, Bielorusia y a los pa√≠ses que se les antoja seg√ļn sean los puntuales o estrat√©gicos intereses imperialistas.

Como nuevamente se demuestra, lo cierto es que el poderío de Israel, la sumisa Comunidad Europea y otros adláteres en todos los continentes solo se explica en la vocación terrorista de Estados Unidos que alimenta conflictos para fortalecer su industria bélica y aplastar a aquellos regímenes que no sean propicios al modelo neoliberal, capitalista y salvaje que quieren imponer universalmente.

Los ejemplos son nutridos en cuanto a invasiones, crímenes y golpes de estado propiciados por la Casa Blanca en todo el mundo, como el bombardeo y magnicidio de La Moneda. Un trágico evento que ahora, después de medio siglo, el gobierno de Joe Biden pretende cínicamente esclarecer, desarchivando los documentos celosamente escondidos desde entonces y que dan cuenta de los políticos y agentes que digitaron la dictadura de Pinochet desde sus inicios. Lamentablemente hemos comprobado un show que ha contado con la anuencia y aplauso de nuestras las serviles autoridades que concurrieron como ovejas a Washington y la Embajada norteamericana en Chile.

Es preciso que todas las protestas mundiales respecto del actual genocidio ejecutado por Israel ser√°n solo palabras al viento si no incluyen un severo rechazo a la acci√≥n de Estados Unidos, la complicidad de sus potencias aliadas y la pusil√°nime posici√≥n de las Naciones Unidas, cuya vigencia se hace cada d√≠a m√°s in√ļtil. Lo que corresponder√≠a realizar es un repudio sustantivo a Israel y a su principal aliada terrorista, propiciando las m√°s severas sanciones. De la misma forma en que lo hacen contra Rusia, Corea del Norte y otras naciones.

Lo dem√°s solo se convertir√° en las falsas l√°grimas de cocodrilo, un feroz animal que, como sabemos, llora cuando devora a sus presas.

 

* Periodista y profesor universitario chileno. En el 2005 recibió el premio nacional de Periodismo y, antes, la Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federación Mundial de la Prensa.

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