Abr 12 2012
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Opini贸nPol铆tica

Manipulaci贸n de la prensa: informaciones cuidadosamente seleccionadas

Oigo en la emisora Berlin-Brandenburg (RBB) que en Siria se han manifestado miles de opositores al gobierno. La noticia aparece publicada tambi茅n en todos los peri贸dicos. En el peque帽o diario cooperativo junge Welt, una de las pocas publicaciones del pa铆s no dependientes de las grandes corporaciones, leo que en Siria se han manifestado cientos de miles personas, en sinton铆a con el gobierno, en contra de las injerencias extranjeras. | ECKART SPOO.*

 

Ambas noticias me parecen ser ciertas: dos verdades que no tienen por qu茅 ser incompatibles, sino que pueden complementarse.

 

Si se toma en conjunto toda la informaci贸n disponible 鈥攖ambi茅n lo que puede encontrarse oculto en alg煤n lugar de internet鈥, quiz谩s al final se obtenga la verdad al completo. Pero 驴qui茅n puede tomarse el tiempo necesario para buscar por todas partes?

 

Cuando el diario regional que ostenta el monopolio de la informaci贸n en la zona, que toma sus informaciones nacionales e internacionales de una de las grandes empresas medi谩ticas, difunde las mismas informaciones que la emisora regional de radio, cuando as铆 pues los medios parecen confirmarse rec铆procamente 鈥攜 casi siempre coinciden, hasta en las palabras que eligen鈥, dif铆cilmente podemos poner en duda esas informaciones.

Creemos entonces estar bien informados, y como no leemos, o铆mos ni sospechamos otra cosa, nos damos por satisfechos con una verdad a medias que es una falsedad completa. 驴C贸mo podemos escrutar la escenificaci贸n del acontecer mundial que se nos ofrece cada d铆a? 驴C贸mo reconocer los intereses ocultos entre bambalinas?

 

Toda escenificaci贸n necesita de buenos y malos. En una pieza propagand铆stica muy representada en la actualidad, el presidente sirio Assad es el malo, o, como lo llama el Bild, 鈥漞l loco鈥. El mismo apelativo que el diario de mayor tirada en Alemania ya adjudic贸 con anterioridad a Milosevic, Sadam o Gadafi. El calificativo de 鈥渃arnicero鈥 se ha demostrado particularmente eficaz. Y es que los malos matan a sus propios pueblos, a los cuales debemos por tanto proteger de ellos, y con urgencia.

 

Al lado de nuestros buenos amigos de W谩shington, Londres y Par铆s 鈥攍egitimados por nuestro altamente desarrollado sentido de la responsabilidad鈥 hemos de ayudar a los pueblos y liberarlos de la violencia mala de sus presidentes, sirvi茅ndonos para ello de nuestra altamente desarrollada violencia buena.

 

Evidentemente, la prohibici贸n de injerencia en los asuntos internos de otros Estados, recogida en el derecho internacional, no vale para nosotros, que siempre estamos de parte de los buenos. Llevados por la propaganda con que los medios dominantes inundan nuestros sentidos, sufrimos con las v铆ctimas de la violencia mala; de las v铆ctimas de la violencia buena nada sabemos. De lo que no encaja en la escena debemos saber lo menos posible.

 

De manera que los medios de propaganda seleccionan cuidadosamente la informaci贸n para evitarnos pensamientos molestos, quiz谩s alarmantes. Muy lejos de nosotros considerar siquiera que los supuestos canallas, locos o carniceros quiz谩 no act煤en de manera tan irracional y brutal como nos los presentan, sino que movilicen a sus fuerzas de seguridad para defender la soberan铆a y autodeterminaci贸n de sus pueblos, como compete a todo jefe de Estado.

 

De los buenos, a quienes deber铆amos prestar asistencia militar mejor hoy que ma帽ana, no sabemos en realidad casi nada, pero estamos convencidos de que son dem贸cratas y que no aspiran m谩s que a una democracia como las nuestras. A fin de que no perdamos esta buena fe, los medios dominantes nos ahorran informaciones, por ejemplo, acerca del refer茅ndum en el que a finales de febrero los sirios votaron mayoritariamente a favor de una nueva Constituci贸n propuesta por el presidente Assad. La Casa Blanca hab铆a despreciado ya por adelantado el plebiscito tach谩ndolo de 鈥渞id铆culo鈥, un escarnio de la 鈥渞evoluci贸n siria鈥.

 

Que en virtud de la nueva Constituci贸n Assad vaya a permitir al pueblo elegir, que prosiga de ese modo la v铆a de las reformas pac铆ficas, no se ajusta a las intenciones de los amigos de la revoluci贸n en la Casa Blanca y en las redacciones de los medios corporativos, de ah铆 que lo mencionen lo menos posible. A lo mejor podr铆a hacer que los alemanes nos pregunt谩ramos por qu茅 ni en la Rep煤blica federal de 1949 ni en la ampliada de 1990 nunca se nos ha dado la oportunidad de votar la Constituci贸n.

 

Que los instigadores estadounidenses de revoluciones utilicen ahora en Siria, como antes en Libia, Irak, Afganist谩n y con anterioridad en Yugoslavia, grupos fan谩ticos musulmanes que practican el terrorismo, sobrepasa la capacidad de comprensi贸n de la opini贸n p煤blica; por esa raz贸n se lo callan nuestros 铆ntegros medios patrios.

 

Tras a帽os de presentar el 鈥渋slamismo鈥 como una amenaza global, dif铆cilmente podr铆an explicar a sus lectores que Assad cuenta con un fuerte apoyo entre los cristianos sirios y que los coches-bomba de los 鈥渞evolucionarios鈥 explotan precisamente en zonas residenciales cristianas. Lo callan como antes hicieron con las iglesias cristianas de Kosovo arrasadas por 鈥渒osovares鈥.

 

El informe de la misi贸n de observadores de la Liga 脕rabe podr铆a proporcionarnos alguna aclaraci贸n. Expertos civiles y militares procedentes de trece pa铆ses 谩rabes, desplegados en todas las provincias sirias bajo la direcci贸n de un general sudan茅s, mediaron entre los grupos armados y el gobierno sirio, enviando informes diarios al centro de mando. El informe resultante contiene tambi茅n una clara cr铆tica a los medios. Pero 驴qu茅 medios alemanes, a excepci贸n del junge Welt, se han hecho eco de la informaci贸n recogida?

 

驴Y cu谩ntos medios han enviado corresponsales a Siria? 隆Que levanten la mano! No puedo decirlo con certeza, pero de algo estoy seguro, no pueden ser muchos, ya que esto entrar铆a en contradicci贸n con los dos imperativos fundamentales de los consorcios medi谩ticos: la propaganda y la exigencia de ahorrar costos; han de proporcionar a los propietarios de los medios el m谩ximo beneficio posible, por lo cual deben gastar la menor cantidad posible en investigaci贸n period铆stica.

 

El ex pol铆tico de la CDU y director del grupo medi谩tico Burda, J眉rgen Todenh枚fer, que ya se ocup贸 de las guerras de Afganist谩n, Irak y Libia, haciendo observaciones muy diferentes de las que estamos acostumbrados a o铆r, el 19 de febrero censur贸 en el dominical del Frankfurter Allgemeine Zeitung la 鈥済igantesca campa帽a medi谩tica contra la Siria de Assad. (鈥) La mitad de las informaciones que tuve ocasi贸n de contrastar durante mi estancia de cuatro semanas en Siria era falsas鈥. Me temo que si se hicieran m谩s comprobaciones el balance ser铆a a煤n peor.

 

Quien observe con atenci贸n, analice la situaci贸n y establezca comparaciones, tras las informaciones falsas y las omisiones poco a poco ir谩 reconociendo un claro inter茅s: la pretensi贸n de las viejas potencias coloniales de llevar de nuevo a otros Estados, en especial a aquellos ricos en recursos naturales, a una situaci贸n de dependencia colonial. No ser铆a compatible con esta aspiraci贸n que los medios que marcan la pauta informativa utilizaran el mismo rasero con los buenos y los malos 鈥攓ue no ceden voluntariamente sus riquezas鈥.

 

Por ejemplo, Israel e Ir谩n. En torno a la carrera at贸mica de Israel hace tiempo que reina el silencio. El cient铆fico nuclear Mordechai Vanunu, que rompi贸 el silencio, fue condenado a veinte a帽os de prisi贸n y contin煤a bajo arresto. Entretanto se da por descontado que Israel puede construir bombas at贸micas (posee m谩s de doscientas), mientras Alemania le proporciona submarinos dotados de plataformas de lanzamiento para misiles nucleares.

 

Algunas reaccionarias monarqu铆as 谩rabes pueden ser de ayuda para consolidar las relaciones de explotaci贸n y dominio en Oriente Pr贸ximo. En este sentido goza de gran estima sobre todo Arabia Saud铆. Que all铆 a los (peque帽os) ladrones se les corte la mano y el adulterio est茅 penado con la muerte puede mencionarse alguna vez, pero siempre con el debido respeto a nuestros socios. Este r茅gimen de terror dio prueba de sus aptitudes el pasado a帽o, cuando las protestas sociales pusieron en peligro a la monarqu铆a del vecino Bar茅in. Rihad envi贸 tropas que, bien armadas y adiestradas, sofocaron el levantamiento democr谩tico.

 

Alemania proporciona a este r茅gimen cientos de tanques de combate. Y nadie impide a Arabia Saud铆 construir plantas nucleares: actualmente hay planes en marcha para levantar 16 bloques. 驴Qu茅 peri贸dico o emisora menciona estos hechos a prop贸sito del programa nuclear iran铆?
Pero en marzo de 2012 sucedi贸 algo extraordinario: el segundo canal de la televisi贸n alemana (ZDF) permiti贸 al presidente Ahmadineyad tomar la palabra.

 

Le entrevist贸 Claus Kleber. Otros medios expresaron su indignaci贸n; por ejemplo, Cicero, del grupo suizo Ringier. A Milosevic, Sadam y Gadafi, nuestros buenos medios les hab铆an tapado la boca muchos a帽os antes de su muerte. A aquel que debe ser aniquilado se le niega toda posibilidad de explicar sus puntos de vista e intenciones, no sea que parezca posible una soluci贸n negociada del conflicto.

 

La ZDF se reserv贸 expl铆citamente el derecho a editar la entrevista. Kleber se esforz贸 tambi茅n tratando de provocar a Ahmadineyad. Pero Cicero comprob贸 con estupor que Ahmadineyad se mostraba 鈥攐 podr铆a haberse mostrado鈥 cre铆ble y convincente. Naturalmente, la ZDF compart铆a esa preocupaci贸n y la entrevista se emiti贸 despu茅s de la medianoche.

 

Acerca de otro presidente elegido por amplia mayor铆a, escrib铆a uno de estos d铆as el Frankfurter Rundschau bajo el r贸tulo 鈥淓l b谩rbaro sin piedad鈥: 鈥淯n presidente que cree que la muerte de seres humanos se puede castigar con la muerte de otros seres humanos se hace igual a los asesinos鈥. La invectiva iba dirigida contra el 鈥渄ictador鈥 (as铆 calificado desde el principio hasta el final del art铆culo) bielorruso Alexander Lukaschenko, a quien el diario del grupo Du-Mont reprochaba que no hubiera indultado a dos terroristas condenados a muerte (responsables del atentado de la estaci贸n de Minsk, en el que murieron quince personas y muchas resultaron heridas).

 

驴Llamar铆a este diario 鈥渂谩rbaro鈥 al presidente de EE.UU. que, por ejemplo, hizo acribillar a Osama bin Laden en su vivienda, de noche, junto a su familia, sin juicio ni por descontado condena previa, y que es responsable de que cada vez m谩s personas mueran en pa铆ses lejanos debido a los ataques nocturnos de los drones?

 

Los muertos 鈥攃omo el asesino franc茅s al que treinta polic铆as de 茅lite supuestamente no consiguieron sacar vivo de su vivienda鈥 no podr谩n declarar en ning煤n proceso judicial. Y el soldado estadounidense Bradley Manning, que por medio de WikiLeaks trat贸 de sacar a la luz los cr铆menes de guerra cometidos por los estadounidenses en Irak, puede permanecer el resto de su vida en prisi贸n.
鈥斺
* Periodista alem谩n.
En www.tlaxcala-int.org 鈥攕e cita como fuente a Sopos.org, donde se puede leere el art铆culo en alem谩n.

El autor agradece a Sozialistische Positionen.
Traducido por聽 Javier Fern谩ndez Retenaga.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Diego Villacr茅s
      16 abril 2012 22:06

      Cosa similar sucedi贸 el mes pasado en Ecuador, los dirigentes ind铆genas de la CONAIE (Confederaci贸n de Nacionalidades Ind铆genas de Ecuador) organizaron una marcha por el Agua, contra la miner铆a, y algunos otros pedidos que en primer instante se los calificar铆a como leg铆timos, pero la dirigencia 茅sta est谩 casi totalmente abandonada por sus bases a las que dice representar, cuando un levantamiento ind铆gena en el pa铆s ha hecho temblar a las democracias de turno, la marcha no tuvo el apoyo que creyeron sus dirigentes; para eso la prensa de siempre publicaba mentiras en cuanto al n煤mero de marchantes, incluso se atrevieron a publicar una fotograf铆a de la Romer铆a de la Virgen del Cisne de hace dos a帽os, en la que claramente hay decenas de miles de personas, pero fue tan burdo el montaje que se olvidaron de sacar de la fotograf铆a a la virgen y al cord贸n policial que serv铆a de seguridad.
      Al d铆a siguiente de la llegada de la marcha a Quito, la prensa dijo que CONAIE y grupos sociales opositores midieron fuerzas con el gobierno, cuando la realidad fue que el apoyo que recibi贸 el presidente Correa y su Revoluci贸n Ciudadana fue diez veces superior a la min煤scula presencia opositora en las calles de la capital ecuatoriana. Pero a nivel internacional todo el mundo conoci贸 que en el pa铆s existe una fuerte oposici贸n contra Correa, y la realidad es muy distinta, el mandatario ecuatoriano tiene el apoyo y respaldo del 75% de ecuatorianos. Para las pr贸ximas elecciones est谩n tratando de presentar un candidato 煤nico en contra de Correa, pero son tan dis铆miles las fuerzas opositores y tan variadas sus hambres de regresar al latrocinio antiguo, que en el punto del reparto de la troncha a la que siempre se acostumbraron, no terminar谩n de ponerse de acuerdo, por sus apetitos de poder y robo. La oposici贸n tiene esa gran debilidad, y resultar铆a f谩cil vencerla siempre, pero no se debe descuidar el Ecuador, ya que el poder econ贸mico y medi谩tico hace aparecer otra realidad, e incluso el golpear las puertas de los cuarteles est谩 en la agenda de quienes en las urnas no pueden lograr el benepl谩cito del soberano que manda en las urnas.