Jun 29 2023
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Economía

Muerte del libre comercio y colonialismo sobre materias primas

Resulta que el libre comercio ya no sirve para competir en los mercados (como impuso Estados Unidos a nuestros pa√≠ses durante 30 a√Īos) y, en el caso de las materias primas de Latinoam√©rica, resulta mejor alguna forma de captura directa. Y para ello se dejan de lado los compromisos contenidos en los TLC y se otorga prioridad a los Memoranda de Entendimiento sobre materias primas.

El negocio del libre comercio y los TLC dur√≥ 30 a√Īos, con desigualdades que se multiplicaron en todo el mundo. Los mercados libres y el Estado m√≠nimo sirvieron para acumular riquezas en el empresariado transnacional y el capital financiero y, en cambio, se ensa√Īaron con los trabajadores en los centros y en los pa√≠ses perif√©ricos. China pudo ganar, gracias a su sabidur√≠a milenaria.

Nuevamente el imperio contraataca, pero de otra forma. La ideolog√≠a de Hayek y Friedman no era para siempre, como agitaban economistas y pol√≠ticos serviles al empresariado. Ahora se impone el proteccionismo, en un intento de recuperar la industria en el capitalismo desarrollado, junto a su desesperaci√≥n por los desaf√≠os econ√≥micos y tecnol√≥gicos que plantea el potencial de la Rep√ļblica Popular China.

Am√©rica Latina, y por cierto nuestro pa√≠s (Chile), observa con perplejidad esta fase proteccionista que vive el mundo y las nuevas exigencias que impone el capitalismo desarrollado. Nos dicen: ‚ÄúNo m√°s libre comercio, no m√°s globalizaci√≥n. Ahora lo que queremos y directamente son vuestras materias primas‚ÄĚ. Europa, Canad√° y Estados Unidos exigen privilegio en el acceso a nuestra producci√≥n de materias primas.

En reemplazo de los TLC, el nuevo instrumento de dominaci√≥n que comienza a utilizarse son los ‚ÄúMemoranda de Entendimiento para Asociaciones Estrat√©gicas sobre Materias Primas‚ÄĚ. Se numera incluso una lista de 16 materias primas estrat√©gicas‚ÄĚ (que incluye litio y cobre, entre otras) y luego 24 ‚Äúmaterias primas cr√≠ticas‚ÄĚ.

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, acosado por la escasez de divisas, firmó ese memorandum con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. El mismo texto quedó para su firma en la Cancillería chilena; y, exactamente, el mismo documento ha sido enviado por los gobiernos de Canadá y los Estados Unidos a nuestros países para su suscripción.

Esos Memoranda son un manifiesto intento de control colonial de nuestros recursos naturales. Y no es sólo un asunto económico, sino tiene una trascendencia estratégica ineludible.

En efecto, en el plano económico los países del capitalismo céntrico constatan, con preocupación, su repliegue industrial frente a China y, al mismo tiempo, su notable avance tecnológico, muy especialmente en la producción de chips, fundamento de la quinta generación de redes móviles (5G). Por ello el acceso privilegiado al cobre y sobre todo al litio resulta fundamental.

Los Estados Unidos iniciaron la ofensiva colonialista, enviando al trasto el libre comercio e instalando el proteccionismo. Y, junto a ello, exige un acceso privilegiado a nuestros recursos naturales.

La jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson, militar en actividad, se acordó de la Doctrina Monroe: en entrevista con el Atlantic Council, destacando que los ricos recursos de Latinoamérica, en particular el litio, le corresponden a los Estados Unidos.

Preocupada porque ‚Äúel 60% del litio del mundo se encuentra en el tri√°ngulo Argentina, Bolivia y Chile‚ÄĚ (Viral, 23 de enero de 2023), sostiene la importancia de Am√©rica Latina para los intereses norteamericanos, ‚Äúporque est√° llena de recursos y me preocupa la actividad maligna de nuestros adversarios que se aprovechan de ella‚ÄĚ (https://www.biobiochile.cl/noticias/internacional/eeuu/2023/03/14/hemos-ignorado-el-patio-trasero-eeuu-preocupado-por-presencia-china-en-el-litio-de-america-latina.shtml).

Este discurso es complementario con la nueva política comercial del presidente Biden, quien da por terminado el libre comercio (incluidos los TLC) y, en la misma línea de Trump, impulsa el proteccionismo, pero al mismo tiempo apunta a capturar las materias primas de nuestros países.

‚ÄúCompraremos productos estadounidenses para asegurarnos que todo, desde la cubierta de un portaaviones hasta el acero en las barandillas de las autopistas se fabriquen en los Estados Unidos‚ÄĚ, dijo. Claro que la excepci√≥n son las materias primas, las que deben ser aseguradas desde nuestros pa√≠ses, para evitar que estas sean compradas por China.

El reemplazo del liberalismo por la planificación estatal apunta a evitar la mudanza de empresas a terceros países, asegurar el autoabastecimiento para un listado de actividades que cubren casi todo el espectro productivo y mantener la ventaja tecnológica.

Los intereses de los Estados Unidos han cambiado y por tanto también se modifica su política comercial. Ello también se extiende a Europa y a Canadá.

Ahora, resulta que el libre comercio ya no sirve para competir en los mercados (como impuso Estados Unidos a nuestros pa√≠ses durante 30 a√Īos) y, en el caso de las materias primas de Latinoam√©rica, resulta mejor alguna forma de captura directa. Y para ello se dejan de lado los compromisos contenidos en los TLC y se otorga prioridad a los Memoranda de Entendimiento sobre materias primas.

El litio y el cobre son fundamentales para el paso de una matriz productiva basada en los combustibles fósiles a otra con base en energías limpias y sustentables. Ambos minerales son clave para la elaboración de baterías recargables de dispositivos móviles, principalmente teléfonos inteligentes y computadoras portátiles. Y, muy especialmente, en la producción de vehículos eléctricos, así como en la industria aeronáutica y medicinal.

Europa y Canadá no se quedan atrás y manifiestan la misma preocupación por garantizar el abastecimiento de materias primas. Es a lo que apunta la presidenta de la Comisión Europea en su periplo por nuestra región.

La intervención de Richardson es consistente con los lineamientos destacados por Jack Sullivan, asesor de Seguridad Nacional del presidente Biden, quien sistematiza la nueva política comercial del gobierno norteamericano.

Seg√ļn Sullivan, ‚Äúlos recortes fiscales, la desregulaci√≥n, la privatizaci√≥n a expensas de la acci√≥n p√ļblica y la liberalizaci√≥n‚ÄĚ han resultado un fracaso. Agrega que tambi√©n fue un error ‚Äúel supuesto dominante que el crecimiento basado en el comercio ser√≠a un crecimiento inclusivo, es decir, que las ganancias del comercio acabar√≠an por repartirse ampliamente entre las naciones‚ÄĚ (On Renewing American Economic Leadership, Brookings Institution, 27 abril, 2023).

El cuestionamiento de Sullivan al neoliberalismo y al libre comercio no resulta ingenuo, sino apunta a la defensa de los intereses estratégicos de su país, que se consideran vulnerados por el creciente poderío económico y tecnológico chino.

Este nuevo orden que impone Estados Unidos lo instaló Trump, pero lo sigue con entusiasmo el presidente Biden. No se trata sólo de una nueva política económica, sino de un nuevo orden económico, político y estratégico que trasciende gobiernos. Por tanto, América Latina y Chile se verán enfrentados a esta nueva realidad por décadas.

La nueva guerra econ√≥mica, tecnol√≥gica y geoestrat√©gica entre los poderes hegem√≥nicos no debe cerrar las puertas a nuestro desarrollo. Ya perdimos 30 a√Īos con una econom√≠a y pol√≠tica exterior neoliberal, favorable al capital transnacional. Ahora, con el accionar colonial de los pa√≠ses c√©ntricos, que buscan monopolizar el acceso a nuestras materias primas, se clausurar√° nuevamente el acceso a nuestro desarrollo econ√≥mico.

La realidad proteccionista que se ha impuesto hoy d√≠a en el mundo pone de manifiesto los errores de pol√≠tica p√ļblica que ha cometido el actual gobierno y los que sigue cometiendo.

En efecto, la larga y torpe discusi√≥n sobre el TPP11 (con retroceso del gobierno) resultaba completamente in√ļtil cuando el libre comercio se encuentra en retirada. A su turno, el discurso del embajador chileno en Washington, Juan Gabriel Vald√©s, que propone entregar el litio a los pa√≠ses del capitalismo desarrollado resulta discutible en el contexto internacional actual y sobre todo si queremos impulsar un nuevo modelo de desarrollo (https://www.eldesconcierto.cl/opinion/2023/04/03/el-litio-ee-uu-y-su-aliado-juan-gabriel-valdes.html).

El Ministerio de Economía, la Cancillería y sus embajadores en Estados Unidos, Canadá y Europa debieran precisar la posición del gobierno chileno sobre el nuevo proteccionismo en curso y que haremos con los TLC suscritos. Al mismo tiempo, deberán pronunciarse sobre los Memoranda de Entendimiento que afectan nuestras materias primas. Paralelamente, habrá que preparar una postura regional para la reunión de CELAC del mes de julio si queremos desafiar el nuevo colonialismo que intenta imponerse sobre los países de América latina y El Caribe.

Ha llegado la hora de plantear con claridad el modelo de desarrollo que caracterizará a Chile en las próximas décadas. Ello exige un Estado activo, defensor de nuestros recursos naturales, interventor de los mercados y promotor de las actividades industriales. Obliga, al mismo tiempo, a una política exterior independiente frente los poderes hegemónicos y defensora de los intereses regionales.

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