Mar 29 2012
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AmbienteEconomía

Plantando esclavos

En Brasil trabajadores de la ca√Īa de az√ļcar viven condiciones dur√≠simas. El monocultivo extensivo para la producci√≥n de az√ļcar y etanol en Brasil es socialmente excluyente, culturalmente genocida y ecol√≥gicamente devastador. La alianza de la industria automovil√≠stica, petrolera y agr√≠cola con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organizaci√≥n Mundial del Comercio para desarrollar bioenerg√≠a pasa su factura en los pa√≠ses del Sur. | GUADALUPE RODR√ćGUEZ.*

 

Hace imposible la largamente esperada reforma agraria, es decir, una división más justa de la tierra. El monocultivo en Brasil, responde al mismo modelo que en Malasia e Indonesia, cuestiona, y no sólo en Brasil, la política de la bioenergía y denuncia las violaciones de los derechos humanos ligadas a su producción y expansión.

 

Es el latifundio que trajo Cristóbal Colón a América en 1492.

 

En la zona costera de Pernambuco, en Brasil, existen tierras excelentes. Las mejores. Y est√°n cubiertas por el monocultivo del az√ļcar. En principio, no hay motivos para tener algo en contra de la ca√Īa de az√ļcar, ni en contra del az√ļcar, ni del bioetanol que se produce a partir de la ca√Īa. Pero esta energ√≠a procedente del monocultivo se genera dentro de un modelo de producci√≥n excluyente.

 

All√° no es posible controlar un latifundio de 25, 30 o 40 mil hect√°reas sin tener un ej√©rcito privado. Los due√Īos de estos latifundios utilizan sus milicias ‚ÄĒpersonas particulares armadas‚ÄĒ para matonear a la poblaci√≥n. Los barones de la ca√Īa suelen tener a su servicio al prefecto, a las autoridades, a la polic√≠a del lugar y dem√°s fuerzas vivas.

 

El campesinado brasilero hace décadas que lucha por una reforma agraria. Cada vez más las trabajadoras y trabajadores que viven en las plantaciones conocen los motivos por los que no tienen tierra. Saben que es por la estructura de la sociedad, y trabajan por cambiar esa estructura. Y  la manera de hacerlo es la ocupación de tierras.

 

Por todo el pa√≠s hay ocupaciones y asentamientos, que luchan por su reconocimiento. Albertina, que trabaja en los campos de ca√Īa, nos cuenta que ‚Äúno hay futuro en los campos de ca√Īa. Yo nunca he tenido nada. S√≥lo trabajo y ruina. Trabajo sin recibir nada a cambio. La poca salud que ten√≠a se me ha acabado. El patr√≥n es un corrupto‚ÄĚ.

 

La esclavitud es un tema candente en Brasil

 

Durante los √ļltimos a√Īos, miles de esclavos han sido liberados de las plantaciones de ca√Īa de az√ļcar. El gobierno tiene planes para sembrar m√°s ca√Īa, por ejemplo, en el norte de la Amazon√≠a. Son muchos los padres y madres brasile√Īosl que dicen ‚Äúyo trabajo en la ca√Īa de az√ļcar para que mi hijo o mi hija no tengan que hacerlo jam√°s‚ÄĚ. Es un trabajo dur√≠simo y en las plantaciones la vida es muy cruel: hambre, sed, la violencia, amenazas, desplazamiento‚Ķ¬†

 

Desde pa√≠ses del norte se habla de producci√≥n de bioenerg√≠a, energ√≠a ‚Äúlimpia‚ÄĚ, ‚Äúsostenible‚ÄĚ y ‚Äúrenovable‚ÄĚ. El modelo que utiliza Brasil para producir etanol no s√≥lo no es limpio, sino que tambi√©n es inviable.

 

‚ÄúBio‚ÄĚ significa ‚Äúvida‚ÄĚ. Por eso, el modelo brasilero de producci√≥n de az√ļcar y etanol no puede ser nunca llamado bio-energ√≠a.

 

Por su parte, el padre Tiago, que trabaja para la Comisi√≥n Pastoral de la Tierra, se pregunta: ‚Äú¬ŅRealmente creyeron que ser√≠a posible que la devastaci√≥n de los bosques, la destrucci√≥n de la vida silvestre, la poluci√≥n de las aguas para plantar ca√Īa en los mort√≠feros monocultivos, bajo el violento modelo feudal y latifundista, sea sostenible?
 

 

Mar de soja en el Cono Sur

 

En el Cono Sur se expande imparable el monocultivo de soja. El mundo rural enfrenta una cruda realidad. En su mayoría, se trata de soja genéticamente modificada. El 99% de la argentina es transgénica, así como el 92% de la paraguaya y la mitad de la soja que se produce en Brasil. Tampoco Uruguay ni Bolivia quedan al margen. 

 

El espacio sobre el que ahora se extienden inmensas superficies de soja era anteriormente utilizado por las poblaciones para la producci√≥n de alimentos, para la ganader√≠a, o se encontraba ocupado por pastos o bosques naturales con su biodiversidad. En todos estos entornos subsist√≠an¬† poblaciones: comunidades rurales e ind√≠genas, peque√Īos pueblos y ciudades. La diversidad previa se est√° transformando en ‚Äúdesiertos verdes‚ÄĚ.

 

El modo de producción de la soja excluye, empobrece y enferma a quienes habitan las cercanías de las plantaciones. Son literalmente fumigadas con pesticidas y venenos altamente tóxicos, desde avionetas o vehículos terrestres.

 

‚ÄúNo s√≥lo a los cultivos afecta la fumigaci√≥n. Tambi√©n a nosotros‚ÄĚ, reclaman los campesinos paraguayos y argentinos. Para producir soja se importan a estos pa√≠ses cada vez m√°s pesticidas y maquinaria que expolia r√°pidamente los suelos, que quedan pobres y compactos. ‚ÄúLa soja transg√©nica no es nuestro √ļnico problema. Tambi√©n los agrot√≥xicos. Los r√≠os y acu√≠feros quedan expuestos a la contaminaci√≥n‚ÄĚ, dicen.

 

Otra consecuencia es el desplazamiento de los lugares de arraigo campesino: por la falta de trabajo y¬†el acaparamiento del territorio. Cuando se impone resistencia, el desplazamiento sucede incluso con m√©todos violentos como la fuerza policial o de estructuras paramilitares. ‚ÄúEl comisario Aguilar vino y dijo que ten√≠amos diez minutos para despejar el predio en el que viv√≠amos‚ÄĚ, cuenta un desplazado.

 

Colateralmente supone el fin de culturas, tradiciones y modos de vida. La soja se extiende arrasando todo lo que se encuentra en su camino y no respeta soberan√≠as ni fronteras. ‚ÄúHemos sido amenazados repetidamente por la polic√≠a y por los terratenientes‚ÄĚ, nos testimonian.¬†Es la complicidad de algunos gobiernos la que permite que empresas del agronegocio industrial se apropien de la tierra.

 

Y la soja no es para consumo local sino que est√° destinada a la exportaci√≥n. Se usa para producir piensos que alimentan al ganado ‚ÄĒvacas, cerdos, pollos‚ÄĒ de los pa√≠ses del Norte, y para fabricar agrocombustibles, nueva energ√≠a para abastecer autom√≥viles.

 

Lejos de tratarse de energ√≠a aut√©nticamente limpia, el biodi√©sel de soja contribuye negativamente al cambio clim√°tico.¬†Al alto consumo de insumos qu√≠micos (plaguicidas y fertilizantes en algunos casos nitrogenados) de los cultivos, las emisiones generadas por el cambio en el uso de la tierra, como sucede al talar un bosque para convertirlo en un monocultivo, se suma el intenso tr√°fico vial, fluvial y mar√≠timo para el transporte y comercializaci√≥n, lo que conlleva un gran n√ļmero de emisiones de gases efecto invernadero y calentamiento del clima.

 

La consecuencia es¬†la devastaci√≥n de suelos, deforestaci√≥n y la eliminaci√≥n de la agricultura familiar que alimenta a las poblaciones. ‚ÄúEl monocultivo de soja a gran escala ‚ÄĒindustrial‚ÄĒ no es ni puede nunca ser sostenible‚ÄĚ, dicela carta abierta de organizaciones ambientales a la industria de la soja. Su expansi√≥n responde a intereses corporativos y al modelo econ√≥mico imperante.

 

Los impactos del modelo económico que nuestro modo de vida consumista y globalizado impone en los países del Sur, los sufrimos todos. El campo queda despoblado, se deshumaniza la agricultura, y se violan derechos fundamentales. Sea en forma de agroenergía en nuestros vehículos o de piensos para animales, todos consumimos esta soja. Con todo lo que implica: el cambio climático, los pesticidas y la modificación transgénica. La probabilidad de que los animales que consumimos se hayan alimentado de soja genéticamente modificada es extremadamente alta. Por eso es importante conocer el origen exacto de todos los productos que consumimos. Una solución es exigir un etiquetado completo y estricto.
‚ÄĒ‚ÄĒ
* Espa√Īola, licenciada en filosof√≠a, investigadora de la organizaci√≥n ambientalista alemana Salva la Selva (www.salvalaselva.org) .
Ha trabajado en Argentina, Ecuador, Alemania y Espa√Īa.¬†Sus an√°lisis y denuncias de la destrucci√≥n ambiental y violaciones de derechos fundamentales en el Sur global se publican semanalmente en la web de Salva la Selva y medios de comunicaci√≥n alternativos.

En http://geaphotowords.com/blog
GeaPhotowords es una organización de fotógrafos, periodistas, escritores y cineastas, unidos con el compromiso de crear una ventana al mundo con mirada propia y responsable.
©  Als sobre las fotografías.

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