Dic 22 2014
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CulturaSociedad

Protecci贸n infantil contra la violencia-3

De acuerdo a la definici贸n dada por UNICEF en el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas especialmente Mujeres y Ni帽os,聽 la trata de ni帽os es la captaci贸n,聽 el transporte,聽聽 traslado, la acogida o la recepci贸n de ni帽os con fines de explotaci贸n. Es聽 una violaci贸n de los derechos del menor y su bienestar, y les niega聽 alcanzar todo su potencial.
La estimaci贸n de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo, realizada en 2002, indica que 1.2 millones de ni帽os son objeto de trata cada a帽o en el mundo.
Para reducir las vulnerabilidades que hacen que los ni帽os聽 sean聽 susceptibles聽 a la trata de personas, UNICEF ayuda a los gobiernos en el fortalecimiento de las leyes, pol铆ticas y servicios que incluyen la revisi贸n y la reforma de la legislaci贸n, el establecimiento de normas m铆nimas de trabajo, y el apoyo al acceso a la educaci贸n y trabaja con las comunidades para cambiar las normas y pr谩cticas que agravan la inseguridad de los peque帽os.
Proteger a los chiquillos v铆ctimas de la trata requiere identificar a las v铆ctimas a tiempo, ubic谩ndolos en un entorno seguro, brind谩ndole servicios sociales, de salud, de apoyo psicosocial y de reintegraci贸n con la familia y la comunidad, si se demuestra que es en su mejor inter茅s.
UNICEF apoya a los pa铆ses en el establecimiento de normas para abordar la trata de ni帽os, tales como la formaci贸n y capacitaci贸n de personal聽 responsable en t茅cnicas de entrevistas adaptadas a los menores.
Los ni帽os privados del cuidado parental
Los ni帽os a veces pierden su primera l铆nea de protecci贸n, que son sus progenitores. Las razones de separaci贸n incluyen el secuestro, la trata de personas, la migraci贸n, la vida en la calle, el desplazamiento o reclutamiento por las fuerzas armadas, en otros casos viven en instituciones de atenci贸n alternativa debido a聽 problemas de salud, razones educativas, a la violencia familiar, la pobreza, la muerte de sus聽 padres o el estigma.
En 2008 en Europa Central y del Este alrededor de 1.3 millones de聽 chicos resid铆an en instituciones p煤blicas, algo menos de la mitad de las instalaciones de cuidados residenciales de gran escala e internados. En el Oriente Medio y 脕frica, se estima que m谩s de 300.000 ni帽os viven en residencias.
UNICEF, respalda las Directrices para la tutela de los ni帽os, aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2009, que alientan los esfuerzos para mantenerlos聽 con sus familias cuando sea posible. Cuando ello no sea contrario al inter茅s superior del ni帽o, el Estado es responsable de proteger los derechos de los menores y de garantizar una atenci贸n alternativa adecuada, al cuidado familiar, otras formas de atenci贸n聽 basadas en el hogar聽 o una atenci贸n similar a la que ofrece una parentela, atenci贸n residencial o disposiciones de vivienda independiente supervisada.

Solo se debe recurrir谩 otro tipo de tutela cuando sea necesario, y de una forma apropiada que promueva el bienestar del ni帽o con el objetivo de encontrar una聽 respuesta estable y segura a largo plazo, incluyendo cuando sea posible, reunir a los ni帽os con su progenie. Las pruebas indican que la calidad de los cuidados alternativos es fundamental para el bienestar del ni帽o. Los peque帽os que reciben atenci贸n residencial a largo plazo corren el riesgo de que su desarrollo cognitivo, social y emocional se deteriore, sobre todo para los menores de tres a帽os de edad.

La separaci贸n de las familiasninos abuso

Toda emergencia, ya sea un desastre natural o un conflicto armado, conduce a menudo a la separaci贸n聽 de los ni帽os de su hogar y de sus cuidadores en medio de la conmoci贸n por la supervivencia y la huida, Cuanto m谩s tiempo quede separado un peque帽o de su progenie m谩s dif铆cil es localizarla y mayor el riesgo聽 frente a la violencia, la explotaci贸n econ贸mica y sexual, el abuso y la trata potencial.
Durante las emergencias, los ni帽os quieren estar con sus familias y聽 estas聽 desean estar unidas. La experiencia ha demostrado que la mayor铆a de los adolescentes separados tienen progenitores u otros familiares que quieren y pueden hacerse cargo de ellos. UNICEF, trabaja para prestar servicio a los ni帽os aislados y聽 desamparados, con el objetivo de reunirlos con sus progenitores o cuidadores habituales lo m谩s r谩pido posible en coordinaci贸n con las autoridades gubernamentales…
Si los acuerdos para una coordinaci贸n interina son necesarios UNICEF fomenta que estos se ofrezcan con vistas a preservar la unidad familiar, incluidos hermanos, que sean coherentes con el prop贸sito de la reunificaci贸n familiar y garanticen la protecci贸n y el bienestar de las y los ni帽os. La atenci贸n de la comunidad, incluida la acogida de menores, se prefiere generalmente a la atenci贸n en una instituci贸n, pues da continuidad a la socializaci贸n y el desarrollo. Los acuerdos de atenci贸n estables y a largo plazo, incluida la adopci贸n, no deber铆an realizarse durante la fase de emergencia.
UNICEF trabaja activamente para prevenir la separaci贸n de las familias a trav茅s de medidas para el estado de preparaci贸n en pa铆ses proclives a los desastres, as铆 como durante una situaci贸n de emergencia, mediante el apoyo a las familias vulnerables para obtener acceso a los servicios y suministros b谩sicos de socorro, la limitaci贸n y restricci贸n del uso de las opciones de la atenci贸n en instituciones a menos que sea absolutamente necesario; la garant铆a de que se efect煤an evacuaciones medicas de los ni帽os de manera que brinden a poyo a la reunificaci贸n de los ni帽os con sus familias una vez que el ni帽o ha recibido tratamiento, y la concienciaci贸n entre las comunidades acerca de los riesgos de la separaci贸n familiar.

Mutilaci贸n genital/ablaci贸n femeninaablacion

La mutilaci贸n genital/ablaci贸n femenina se refiere a todos los procedimientos que entra帽an la amputaci贸n parcial o total de los 贸rganos聽 genitales externos femeninos u otras lesiones聽 por razones no m茅dicas.
Se聽 estima que m谩s de 70 millones de ni帽as y mujeres de 15 a 49 a帽os de edad han sido sometidas a聽 este procedimiento en 28 pa铆ses africanos, adem谩s del聽 Yemen y tres millones corren el riesgo de sufrir esta costumbre聽 cada a帽o s贸lo en el continente africano. Se han documentado casos de la pr谩ctica en el Oriente Medio y tambi茅n en Europa, Australia, Canad谩 y los Estados Unidos de Am茅rica, entre las poblaciones de inmigrantes procedentes principalmente de 脕frica. La mutilaci贸n genital, se lleva incluso a cabo, cuando la ni帽a tiene tan s贸lo un a帽o de edad.
Un estudio de 2006 de la Organizaci贸n Mundial de la Salud encontr贸 que la mutilaci贸n genital/ablaci贸n femenina tambi茅n es perjudicial para los reci茅n nacidos debido a los resultados obst茅tricos adversos que provoca y da lugar a uno o dos muertes perinatales que no se deber铆an haber producido por cada 100 partes, adem谩s puede generar hemorragias, infecci贸n, infertilidad e incluso la muerte.
Es una violaci贸n fundamental de los derechos de las ni帽as y es una norma social profundamente arraigada. Se trata de una manifestaci贸n de la discriminaci贸n de g茅nero. La pr谩ctica es perpetrada por los grupos sin una intenci贸n primaria de violencia, pero de hecho tiene una naturaleza violenta. Las comunidades la聽 realizan bajo la creencia de que garantiza el matrimonio apropiado de la ni帽a, su castidad, su belleza o el honor de las parentelas. Algunos tambi茅n la asocian con creencias religiosas aunque ning煤n texto sagrado disponga de una pr谩ctica de este tipo. Es una norma con un alcance social tan fuerte que las familias someten a sus hijas a la ablaci贸n incluso cuando son conscientes del da帽o que puede causarles. Si las sociedades dejaran de realizarla聽 por su cuenta correr铆an el riesgo de reducir las perspectivas de matrimonio de su hija as铆 como la situaci贸n social de la familia.
Si bien la costumbre se ha mantenido durante m谩s de mil a帽os, la evidencia muestra que la mutilaci贸n/ablaci贸n femenina puede terminar en una generaci贸n. El dialogo con la comunidad y los programas de educaci贸n sobre los derechos humanos y los valores fundamentales dirigidos a los ni帽os, los adolescentes y los l铆deres religiosos permiten a los miembros de la comunidad debatir formas alternativas para buscar lo mejor para sus hijas sin tener que someterlas a esta tradici贸n. En varios pa铆ses este proceso participativo ha llevado a las comunidades a organizar el compromiso p煤blico de abandonar esta pr谩ctica.

Bibliograf铆a consultada:
-UNICEF: Protecci贸n infantil contra la violencia.
-Organizaci贸n Mundial de la Salud.
-Organizaci贸n Internacional del Trabajo.

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