Gerardo Villagrán del Corral – CLAE
La presencia de agentes de Estados Unidos en un operativo en territorio mexicano contra el crimen organizado en Chihuahua “no es menor”, pues se trata de un tema de seguridad nacional y soberanía, enfatizó la presidenta Claudia Sheinbaum y señaló que ante esa posible violación a las leyes nacionales su gobierno envió un “extrañamiento” al embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, para que explique la asignación que tenían esos elementos.
La mandataria puntualizó que el gobierno de Estados Unidos “tiene claro” que en la colaboración bilateral en materia de seguridad se debe cumplir con la Constitución y con la Ley de Seguridad Nacional. Indicó que su artículo 71 establece que, para que agentes extranjeros puedan desarrollar actividades de “enlace” en territorio mexicano, deben ser acreditados por la Secretaría de Relaciones Exteriores y no podrán ejercer las facultades reservadas a las autoridades mexicanas.
“Se está verificando si estaban acreditados o no (…) No puede haber agentes de alguna institución del gobierno de Estados Unidos operando en campo; eso ha quedado muy claro”, subrayó la presidenta ante el caso, que sólo trascendió luego de que los dos agentes estadunidenses perdieran la vida –junto con dos agentes estatales de investigación– en un accidente cuando regresaban de una operación para desmantelar varios narcolaboratorios, presuntamente del cartel de Sinaloa, en una zona remota de la sierra chihuahuense.

El nuevo incidente entre Washington y Ciudad de México llega en momentos en que los dos países deben retomar conversaciones sobre el acuerdo de libre comercio entre ambos y Canadá, conocido como T-MEC. La segunda ronda se inició el 20 de abril en la capital mexicana e incluyó una reunión de Sheinbaum con la delegación encabezada por Jamieson Greer.
El incidente tuvo lugar en la sierra Tarahumara, en el norteño estado de Chihuahua, cuando un convoy que regresaba luego de destruir varios laboratorios clandestinos de drogas se detuvo porque uno de los vehículos que lo integraban derrapó y cayó por un barranco. Según reportes de prensa, el camión explotó y en él murieron dos oficiales de investigación locales y otras dos personas, que luego se supo que eran funcionarios estadounidenses, cuando el embajador en México, Ronald Johnson, publicó una nota de condolencia en redes sociales.
Los Ángeles Times reveló que la CIA ha intervenido en al menos tres ocasiones adicionales en tareas de vigilancia y apoyo táctico y señaló que fueron cuatro agentes de la CIA los que participaban en una misión para desmantelar un laboratorio de drogas en las montañas que conectan Chihuahua y Sinaloa, entre ellos, los dos fallecidos.
David Saucedo, consultor en Seguridad, dice que la presencia de agentes estadounidenses en México está documentada hace décadas. Pero agrega que la diferencia ahora es que el gobierno de Donald Trump está dispuesto a hacerlo con menos método y más alarde. «Desde hace tiempo hay operaciones encubiertas de agentes de dependencias de seguridad de Estados Unidos: del FBI, la CIA, la DEA y la Homeland Security, algunas con conocimiento de México y otras no», añade.

El informe de Sheinbaum

La mandataria detalló que en el extrañamiento enviado al embajador Johnson –un ex oficial de operaciones de la CIA– se solicita toda la información referente a las actividades que realizaban los agentes fallecidos, que, de acuerdo con el diario The Washington Post, estaban acreditados precisamente para la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
“Tiene que aclararse esto. Relaciones Exteriores hizo una carta al embajador de Estados Unidos para que pudiera proporcionar toda la información (en la que se dice) que ‘esto no es parte del protocolo de seguridad que hemos acordado, del entendimiento que tenemos con ellos’, para que se provea toda la información. Es un tema de seguridad nacional y de soberanía; por eso no es menor lo que ocurrió”.
Sheinbaum advirtió que un gobierno estatal no puede acordar colaboración en materia de seguridad con ningún país: “Debe quedar muy claro, tanto a Estados Unidos como a los gobiernos estatales, que la colaboración tiene que ser dentro del marco de entendimiento, de la Constitución y de la Ley de Seguridad Nacional”.
Ante las declaraciones de Maru Campos (del PAN), de que elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional participaron en ese operativo, Sheinbaum Pardo reviró que esa dependencia apoya a autoridades locales en este tipo de operaciones, pero se deben cumplir los protocolos. “Evidentemente, la Defensa no sabía que estaban participando en el operativo personas que no eran ciudadanos mexicanos y que no eran parte de las agencias de seguridad de Chihuahua”.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que su gobierno no tiene constancia de ningún informe sobre estadounidenses heridos, secuestrados o asesinados durante los episodios de violencia suscitados en territorio mexicano tras la muerte del jefe narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes, 
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