Mar 19 2005
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Sociedad

Reporteros Sin Fronteras recibe financiamiento de EEUU

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoReporteros Sin Fronteras (RSF) es una organizaci√≥n francesa que dice velar por ‚Äúla libertad de prensa‚ÄĚ en todo el mundo, particularmente en Cuba, y aunque obtiene bastante financiamiento del gobierno franc√©s, tambi√©n est√° recibiendo plata de la National Endowment for Democracy (NED), un fondo privado cuyos recursos son aprobados por el Congreso y administrados por el Departamento de Estado. La NED ‚Äúpromueve la democracia‚ÄĚ al gusto estadounidense en todo el planeta.

 
La organización, conducida por el ex reportero y ex izquierdista Robert Mènard (en la imagen), también recibía también fondos del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, pero en julio de 2003 perdió el reconocimiento del Comité de Organizaciones No Gubernamentales, tras irrumpir en una sesión de la Comisión de Derechos Humanos con pancartas y panfletos alusivos a Cuba.

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El NED y RSF tienen, adem√°s, gran injerencia en Hait√≠ y Venezuela. En el pa√≠s de Bertrand Ar√≠stide, el NED financi√≥ los grupos armados de ex militares duvalieristas que desestabilizaron el pa√≠s preparando la invasi√≥n franco estadounidense del 29 de febrero de 2004, mientras en Venezuela tonifica con d√≥lares frescos las actividades de los grupos que sue√Īan con la ca√≠da de Hugo Ch√°vez e incluso promueven su asesinato.

 
Reporteros con camiseta

 
A comienzos de 2004, RSF negó su apoyo al periodista mapuche chileno Pedro Cayuqueo, a pesar de intensas gestiones personales realizadas en su sede en París y en la sucursal de Madrid, aduciendo que no era un problema de naturaleza periodística. Cayuqueo es un periodista con formación universitaria que fue detenido por la policía de Carabineros en la puerta de la Universidad La Frontera de Temuco mientras vendía a los estudiantes su mensuario Azkintuwe, que fue secuestrado. La policía de Carabineros prácticamente le robó 200 ejemplares que jamás fueron devueltos.

 
La organizaci√≥n de M√®nard tiene su sede en Par√≠s, donde sus comunicados de prensa son distribuidos por Saatchi & Saatchi Worldwide, una corporaci√≥n transnacional de publicidad dependiente del Publicis Group SA de Francia, el cuarto grupo mundial en el negocio de las comunicaciones, cuyo principal cliente es el Ej√©rcito de Estados Unidos. Publicis es la empresa n√ļmero uno en publicidad en Francia y la tercera de Europa. Su avisaje es substancial para la supervivencia de muchos medios galos, a la vez que asegura la resonancia medi√°tica de RSF. M√®nard, asimismo, mantiene corresponsales rentados en diferentes pa√≠ses, como el periodista Alejandro Jim√©nez en Chile.

 
‚ÄúDeber√≠a llamarse Reporteros con Camiseta‚ÄĚ, dijo el periodista chileno Daniel Y√°√Īez tras dos semanas de infructuosas gestiones en Par√≠s en favor de Cayuqueo, en febrero de 2004. Tampoco prosperaron los esfuerzos hispanos de Tito Drago, corresponsal de Interpress Service y presidente honorario del Club de Prensa de Espa√Īa, quien realiz√≥ gestiones personales ante la delegaci√≥n en Madrid.

 
La periodista estadounidense Diana Barahona, del Northern California Media Guild, escarb√≥ informaci√≥n sobre el financiamiento estadounidense de RSF y c√≥mo √©ste influye sus pol√≠ticas de ‚Äúdenuncia y vigilancia‚ÄĚ de ‚Äúla libertad de prensa‚ÄĚ en pa√≠ses como Irak, Hait√≠ y Venezuela, donde suele ignorar las violaciones que no son del inter√©s de Estados Unidos (y de Francia). Aunque su art√≠culo no menciona los constantes ataques de RSF contra Cuba y su cabildeo pesado contra variados aspectos de la revoluci√≥n cubana ‚Äďno relacionados precisamente con su concepto de ¬ęlibertad de la prensa¬Ľ‚Äď ofrece una descripci√≥n detallada sobre su parcialidad en Hait√≠ y Venezuela y cuestiona la credibilidad de sus ‚Äúreportes‚ÄĚ e informes. √Čsta es la traducci√≥n del art√≠culo Fondos gubernamentales ti√Īen la objetividad de grupos de prensa, de Diana Barahona, publicado en el Reportero Gremial de marzo de 2005 (1).

 
¬ŅQuien financia a Reporteros sin Fronteras?

Goverment funds color press group’s objectivity
Fuente: The News Paper Guild, marzo 2005.
Por Diana Barahona, Northern California Media Guild. (Traducción de Ernesto Carmona).

En el √ļltimo a√Īo las historias period√≠sticas en EEUU sobre libertad de prensa citan cada vez m√°s el trabajo de una organizaci√≥n asentada en Par√≠s, Reporteros sin Fronteras (Reporters sans Fronti√®res, o RSF). De hecho, a pesar de su peque√Īo tama√Īo y carencia de directivos de alto perfil, Reporteros sin Fronteras alcanza casi el mismo reconocido renombre que el Comit√© para la Protecci√≥n de Periodistas (CPJ) de Nueva York, que puede jactarse de tener en su junta de directores a Walter Cronkite, Dan Rather y a Tom Brokaw.

 
Lo cierto es que RSF abraza muchas causas sentidas por los periodistas estadounidenses. Por ejemplo, estuvo entre las organizaciones que exigieron más abiertamente al Pentágono una investigación del ataque al hotel Palestina en que inexplicablemente mataron a dos periodistas. Más recientemente, criticó las demandas judiciales federales dirigidas a obligar a revelar sus fuentes a Judith Miller, Matthew Cooper y a otros periodistas.

 
Pero RSF, a diferencia del CPJ, es financiado s√≥lidamente con subvenciones del gobierno ‚Äďlas que plantean interrogantes sobre su objetividad‚Äď. Y un examen de cerca a las batallas m√°s sonadas de RSF ‚Äďy a otras que ignora‚Äď sugieren con fuerza una agenda pol√≠tica coloreada por la opci√≥n de sus padrinos. Desafortunadamente, la organizaci√≥n aparece poco dispuesta a tratar estas inquietudes: el representante de RSF en Nueva York, Tala Dowlatshahi, dio por terminada una entrevista por tel√©fono cuando le pregunt√© si la organizaci√≥n solicit√≥ el a√Īo pasado alguna otra subvenci√≥n del gobierno de EE.UU. distinta a la que ya recibe del National Endowment for Democacy (Fondo Nacional para la Democracia).

 
RSF en Haití

 
Quizás sea más notable la obvia parcialidad política del grupo en sus informes sobre Haití. El 29 febrero de 2004, RSF expresó su apoyo al derrocamiento franco estadounidense del presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide, a la misma hora en que recibía del gobierno francés el 11% de su presupuesto (397.604 euros, o aproximadamente 465.200 dólares, valor de 2003). De acuerdo con el periodista y documentalista Kevin Pina, aisgnado en Haiti, la organización documentó selectivamente ataques contra estaciones de radio de la oposición mientras ignoraba otros ataques contra periodistas y locutores para crear la impresión de una violencia de estado patrocinada contra los opositores de Aristide.

 
RSF culp√≥ a Aristide de los asesinatos sin resolver de dos periodistas, llam√°ndolo ¬ędepredador de la libertad de la prensa,¬Ľ y celebr√≥ su salida en un art√≠culo de julio de 2004 titulado ¬ęRegresa la libertad de prensa: una victoria que se consolidar√°¬Ľ. ¬ęNuevos vientos de libertad soplan sobre las estaciones de radio de la capital¬Ľ, proclam√≥. Agreg√≥ que Aristide ‚Äďque no ten√≠a ning√ļn ej√©rcito‚Äď planeaba ¬ęchamusquear la tierra hasta el fin¬Ľ en la crisis que comenz√≥ cuando 300 paramilitares aparecieron armados con M-16 desde Rep√ļblica Dominicana.

 
Pero RSF mantuvo silencio sobre las consecuencias sangrientas del golpe, especialmente respecto de los descarados ataques continuos contra periodistas. Por ejemplo, el grupo no dio la noticia cuando en enero 2005 la polic√≠a mat√≥ al reportero de radio Abdias Jean, en los tugurios de Pot-au-Prince, al igual que cuando el ataque contra el periodista Raoul Santo-Louis, tiroteado el pasado febrero, despu√©s de recibir amenazas de muerte que ahora lo mantienen oculto. En los hechos, a diferencia de su campa√Īa sostenida contra Aristide, RSF no culpa al actual gobierno de ninguna cosa.

 
Los puntudos clamores de las historias contadas en la prensa sobre la p√©rdida de apoyo de Aristide y la utilizaci√≥n de cuadrillas para sostenerse en el poder fueron una manipulaci√≥n dise√Īada por una oposici√≥n creada por el Departamento de Estado de EEUU y por los medios nacionales e internacionales.

La versi√≥n de los medios ‚Äďy de RSF‚Äď rehus√≥ demostrar que Ar√≠stide fue un presidente con enorme popularidad, realzando s√≥lo a los ciudadanos que quisieron acabar su mandato. Los opositores de Aristide efectuaron demostraciones que los medios cubr√≠an y ampliaban, mientras no hac√≠an caso a las marchas favorables a Aristide, que eran mucho m√°s grandes. Al mismo tiempo, el movimiento pol√≠tico m√°s grande del pa√≠s, Lavalas, fue retratado como una multitud violenta.

 
RSF en Venezuela

 
Reporteros sin Fronteras tambi√©n se manifest√≥ despu√©s contra el presidente venezolano Hugo Ch√°vez, alegando que amenaza a los medios privados. El conflicto entre la administraci√≥n Ch√°vez y los medios viene de antes de abril de 2002, cuando cuatro estaciones privadas de televisi√≥n de Venezuela ayudaron e incitaron activamente a un golpe militar contra el gobierno. En la noche del golpe, despu√©s de meses de discursos televisivos anti-Ch√°vez y de llamados para un ¬ęgobierno transitorio¬Ľ, la estaci√≥n de Gustavo Cisneros fue la sede de las primeras reuniones de los confabulados, incluyendo al breve dictador Pedro Carmona.

 
El presidente de la asociación de radiodifusores de Venezuela firmó el decreto que disolvía a la Asamblea Nacional y durante los dos días siguientes las estaciones ocultaron información sobre el secuestro del presidente y sobre la toma del palacio presidencial por tropas leales impulsadas por la presencia de centenares de miles de partidarios de Chávez en las calles.

Ning√ļn due√Īo o encargado de la televisi√≥n fue procesado, ni perdieron sus licencias de radiodifusi√≥n. Sin embargo, RSF contin√ļa del lado de los medios privados contra el ¬ęautoritarismo¬Ľ de Ch√°vez.

 
El 26 de noviembre de 2004, RSF emiti√≥ un informe sobre un proyecto de reforma a los medios propuesto a la Asamblea Nacional de Venezuela (¬ęReporteros sin Fronteras critica la amenaza a la libertad de prensa de la nueva ley¬Ľ). Coincidencia o no, el informe apareci√≥ apenas dos semanas despu√©s que RSF solicit√≥ un ¬ęgrant¬Ľ (subvenci√≥n) al U.S. National Endowment for Democracy. Aunque el NED aparece como una agencia privada, su dinero es autorizado por el Congreso y controlado por el Departamento de Estado.

 
La abogada de derechos humanos Eva Golinger ha documentado más de 20 millones de dólares otorgados por el NED y el USAID a los grupos y medios privados de la oposición de Venezuela, incluidos los que lideraron a los participantes del golpe.  El NED otorgó casi 40.000 dólares a RSF en enero. Aunque los grupos de derecha critican a Chávez desde antes de la época del golpe de 2002, las donaciones monetarias de una agencia oficial de EE.UU. apuntando al presidente venezolano por un cambio de régimen plantean preguntas sobre la independencia de RSF, así como su buena voluntad para criticar a sus benefactores.

 
RSF en Iraq

 
Eso nos trae a Iraq y al Informe 2004 de RSF sobre la invasi√≥n y sus consecuencias, que es trepadora y contradictoria. Divulga, por ejemplo, que el derrocamiento de Hussein ¬ęabri√≥ una nueva era de libertad… para los periodistas iraqu√≠es¬Ľ, mientras el International News Safety Institute (Instituto Internacional para la Seguridad del Periodismo) informa que han muerto 44 periodistas iraqu√≠es y personal de apoyo mientras cubr√≠an el conflicto desde que comenz√≥ hace dos a√Īos. Igualmente, RSF afirma que el bombardeo al Ministerio de Informaci√≥n ‚Äďun crimen de guerra bajo la Convenci√≥n de Ginebra‚Äď puso t√©rmino a ¬ęd√©cadas de cero libertad de prensa¬Ľ. El informe del INSI contiene 11 p√°ginas que detallan a periodistas muertos, heridos, desaparecidos y encarcelados.

 
Para su cr√©dito, el informe INSI no blanquea la matanza por fuerzas de EEUU de cinco periodistas extranjeros o los ataques con misil contra Al Jazira y Abu Dhabi TV. Pero √©stos y otros ataques contra la prensa en Iraq, como el cierre del Al Jazira, al parecer no han lastimado demasiado gravemente la posici√≥n de EE.UU. en el ranking de RSF sobre pa√≠ses con libertad de prensa, actualmente en la razonable y respetable posici√≥n 17. En comparaci√≥n, Venezuela es una de las m√°s bajas de la lista con el n√ļmero 77.

 
Y un ejemplo que dice cómo RSF apaga sus críticas a las políticas de EEUU es la manera cómo ha respondido al secuestro del camarógrafo Sami Al Haj, de Al Jazira. Al Haj desapareció en diciembre de 2001, mientras cumplía una asignación en Afganistán, y terminó ubicado en el campo de concentración de EE.UU. en Guantánamo, donde permanece hasta el día de hoy.

Al Haj no solamente ha desaparecido f√≠sicamente, tambi√©n desapareci√≥ del sitio web de RSF, en donde fue mencionado s√≥lo una vez en un comunicado de prensa del 27 de enero sobre Al Jazira. Por el contrario, RSF emprende rutinariamente campa√Īas de alto perfil en nombre de los periodistas europeos secuestrados por los combatientes de la resistencia iraqu√≠.

(1) www.newsguild.org/gr/gr_display.php?storyID=2213.

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* Periodista y escritor chileno.

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