Dic 8 2016
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Pol铆tica

驴Se termina un ciclo en Italia?

驴La dimisi贸n del primer ministro de Italia, Matteo Renzi, es realmente un asunto local? No hay duda de que un referendo sobre un cambio constitucional puede ser una cuesti贸n de confianza en 茅l, pues personaliz贸 el asunto a tal punto que se volvi贸 una votaci贸n sobre el joven gobernante. Pero si se analiza socialmente la consulta popular, se ve que el voto por el no vino otra vez de las partes m谩s pobres de Italia. Mil谩n es un estudio de caso. Los votantes del centro se inclinaron por el s铆, y los de la periferia, por el no.

驴No es acaso similar a lo que pas贸 con el brexit y las elecciones de Estados Unidos? Y Renzi cay贸 en la misma trampa que el ex primer ministro brit谩nico David Cameron, al convocar a un referendo sobre un asunto tan complejo y poner en riesgo su propia credibilidad y prestigio para que lo arrase una inesperada ola de resentimiento, como 茅l mismo declar贸: 鈥淣o ten铆a idea de que me odiaban tanto鈥.

Eso es importante, pues muestra que aun dirigentes tan brillantes como Renzi, no se dan cuenta de que desde hace a帽os ronda un tsunami de resentimiento, que ha sido ignorado por el sistema, por los medios y por los pol铆ticos.

Finalmente, todo el mundo relaciona las pr贸ximas elecciones en Holanda, en marzo, en Francia, en mayo, y en Alemania, en agosto, como fechas en las que las olas populistas, nacionalistas y xen贸fobas crecer谩n a煤n m谩s.

Un gran suspiro de alivio se escuch贸 en toda Europa cuando Norbert Hofer, candidato del Partido de la Libertad de Austria, de extrema derecha, perdi贸 con 47 por ciento de los sufragios frente al candidato del Partido Verde, Alexander Van der Bellen, quien obtuvo 53 por ciento.

El ministro alem谩n Ulrich Kleber declar贸: 鈥(El presidente estadounidense electo Donald) Trump marc贸 un punto de inflexi贸n. La mayor铆a liberal presiona鈥. En la 煤ltima reuni贸n del eurogrupo, la propuesta de la Comisi贸n Europea de permitir un presupuesto fiscal flexible perdi贸 por la presi贸n alemana.it-renzi4

De hecho, las encuestas actuales muestran que el Partido de la Libertad tiene posibilidades de ganarle a la vieja coalici贸n de dem贸cratas sociales y dem贸cratas cristianos que gobiernan Austria desde el final de la guerra. Y como muestran las encuestas actuales, a mediados de marzo, el xen贸fobo Partido por la Libertad, del oxigenado Geert Wilders podr铆a quedarse con 21 por ciento de los sufragios, m谩s que el Partido Popular por la Libertad y la Democracia, que obtendr铆a 19 por ciento.

En Francia, para evitar que gane Marine Le Pen; al final todo el mundo estar谩 obligado a votar a Fran莽ois Fillon, quien se ha inclinado tanto a la derecha en varios asuntos que es apenas reconocible.

Finalmente, en Alemania, Angela Merkel anunci贸 que realizar铆a una campa帽a sin ideolog铆a, para no acentuar ninguna diferencia con el partido de extrema derecha AfD en las pr贸ximas de elecciones de agosto.

Es desconcertante que el sistema pol铆tico siga pensando las elecciones como condicionadas por factores locales. Claramente, Trump solo podr铆a ser electo en Estados Unidos. Pero debe quedar claro que lo que ocurre es consecuencia de la reacci贸n de los ciudadanos a escala global.

驴Pero c贸mo podemos esperar que quienes apoyan la globalizaci贸n neoliberal desde 1989 reconozcan su culpa? Es una se帽al de estos tiempos que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos sean los que pidan una vuelta al papel de un Estado regulador y denuncien que las desigualdades sociales y econ贸micas frenan el crecimiento.

La cuesti贸n es si es demasiado tarde. Ahora ser谩 extremadamente dif铆cil regular el mundo de las finanzas, en especial porque Trump eliminar谩 las pocas regulaciones que quedan y formar谩 un gabinete de banqueros.

Resultado de imagen para renzi perdioDesde hace m谩s de una generaci贸n, el mercado ha sido considerado el 煤nico actor leg铆timo en materia de econom铆a y sociedad. Los valores consagrados en la mayor铆a de las constituciones, como justicia, solidaridad, participaci贸n y cooperaci贸n se sustituyeron por competencia, enriquecimiento e individualismo.

En la actualidad, los ni帽os de China, Rusia, Estados Unidos y Europa no est谩n unidos por valores, sino por marcas, Adidas, Coca-Cola, entre otras. Los ciudadanos se volvieron consumidores. En un futuro pr贸ximo, los datos sobre la vida, las actividades y los h谩bitos de consumo de cada individuo y acopiados gracias a Internet, pautar谩n cada vez m谩s sus vidas.

La robotizaci贸n de la producci贸n de bienes y servicios pasar谩 del actual 16 por ciento a 40 por ciento en 2040. Basta pensar en cu谩ntos choferes perder谩n su empleo con la automatizaci贸n de los autom贸viles. Y las personas desplazadas en f谩bricas son lo mejor de los trabajadores, y no los que tienen trabajos precarios que votan por los populismos.

Otro asunto solapado es que todos los partidos populistas est谩n totalmente en contra de los acuerdos y tratados internacionales. Los partidos europeos se oponen a la unidad de Europa. Trump quiere salirse de los acuerdos existentes. Y todos juntos consideran que el Acuerdo de Par铆s sobre cambio clim谩tico atenta contra los intereses individuales. Todos hablan sobre su identidad nacional, de su pasado glorioso y sobre c贸mo deshacerse del multilateralismo y el internacionalismo.eeuu-trump-medios1

De hecho, en la administraci贸n Trump, el t茅rmino 鈥済lobalista鈥 es peyorativo. Un globalista es el enemigo que quiere vincular a Estados Unidos a otros pa铆ses y otras perspectivas. Aun as铆, el Partido de la Independencia del Reino Unido, el Frente Nacional, en Francia, y el Movimiento 5 Estrellas, de Italia, entre otros, salvo algunas reuniones muy mentadas, nunca pudieron crear una plataforma com煤n en materia internacional, a no ser por la abolici贸n de la Uni贸n Europea. Ahora que Trump design贸 a Stephen Brennan, quien ya anunci贸 que parte de su trabajo es fortalecer los partidos de derecha y populistas de Europa, ser谩 interesante ver c贸mo, y sobre qu茅 base, podr谩n crear alianzas, aparte de oponerse al matrimonio homosexual y a los nacimientos extrauterinos.

Pero hay un elemento com煤n en los asuntos internacionales. La simpat铆a por el presidente de Rusia, Vladimir Putin, considerado un defensor de los valores nacionales y el inventor de la 鈥渄emocracia iliberal鈥, adoptada oficialmente por Viktor Orb谩n, primer ministro de Hungr铆a, seguido por otros integrantes del Pacto de Visegrad, entre Polonia, Rep煤blica Checa y Eslovaquia, bajo la mirada benevolente del presidente Recep Tayyip Erdogan desde Turqu铆a. Putin tambi茅n atrae cada vez m谩s a Fillon, en Francia, a Matteo Salvini, en Italia, a Nigel Farage, en Inglaterra, a Wilders, en Holanda, y ahora a Trump, el 煤ltimo toque para su legitimaci贸n.

Pero la pregunta es si la respuesta a la globalizaci贸n neoliberal elegida por sus v铆ctimas es org谩nica y adecuada. 驴Podr谩n hacer lo que el desacreditado sistema, en crisis por la globalizaci贸n, no pudo hacer? Esa es la cuesti贸n central a considerar.

Al observar el gabinete de Trump, quedan muchas dudas. Es una buena imagen decir que ser铆a como poner al conde Dr谩cula a vigilar un banco de sangre. El posible secretario de Educaci贸n aboga por aumentar la educaci贸n privada. El de Salud est谩 a favor de desmantelar el sistema de salud p煤blica. Casi todos o una buena parte de ellos son multimillonarios. Los asesores proceden todos de grandes corporaciones. Resulta dif铆cil comprender c贸mo un grupo de personas ricas y poderosas podr谩 identificarse con las v铆ctimas de la globalizaci贸n.

eeuu wall street1Los discursos de Trump contra Wall Street, injusticia social y existencia precaria, que le hicieron poner mala cara, al igual que a Bernie Sanders, desaparecieron. Las compa帽铆as de energ铆a recibieron su mayor impulso en varios a帽os, gracias a que el presidente electo quiere retirarse del Acuerdo de Par铆s y ampliar el uso de los combustibles f贸siles. Pero al mismo tiempo, cientos de ciudades aprueban normas para contener el cambio clim谩tico. Es imposible saber qu茅 significar谩 para el mundo o para el propio Estados Unidos. Pero hay se帽ales de que se legitimar谩 la codicia. Numerosos historiadores sostienen que la codicia y el miedo son dos factores importantes para cualquier cambio. El miedo a los inmigrantes es el principal combustible de la xenofobia. No sorprende, entonces, que el nacionalismo, la xenofobia y el populismo crezcan.

El problema es que el debate creciente sobre las v铆ctimas de la globalizaci贸n se basa en los s铆ntomas y no en las causas. Si en la 茅poca de la Uni贸n Sovi茅tica le pregunt谩bamos a un transe煤nte 鈥溌緾u谩l es el paradigma que gu铆a la pol铆tica econ贸mica y social aqu铆?鈥, con seguridad la respuesta hubiera sido 鈥渃omunismo o socialismo鈥. Desde 1989, una pregunta como esa hubiera dejado en blanco a la persona interrogada, mientras viv铆amos en un paradigma igual de acotado y totalmente generalizado: mercado, la mayor eliminaci贸n posible del Estado, de lo p煤blico y la mayor reducci贸n posible de los costos sociales no productivos. El individualismo y la competencia son factores ganadores, proteger y apoyar la riqueza y reducir lo m谩s posible el personal y los costos.

Hay un cambio generacional diferente. Los j贸venes abandonaron la pol铆tica, perdieron perspectiva y se volvieron opciones administrativas que pasaron a ser cada vez m谩s corruptos y se refugian en el mundo virtual de Internet. Pero se re煤ne en grupos de personas que comparten pensamientos similares. Si soy de izquierda, me uno con otro de izquierda. Nunca con un tipo de derecha, como lo har铆a en la vida real. Y en esos grupos, emergen los m谩s radicales. Tenemos un mundo creciente de j贸venes radicalizados y con gran respeto de s铆 mismos, que perdieron la capacidad de debatir. Cuando se re煤nen, hablan de m煤sica, de deportes, de moda, pero nunca de ideas o de ideales para evitar conflictos y disputas. Sin j贸venes que quieran cambiar el mundo en el que viven, el elevador de la historia se estanca. Y si se suman muchas otras tendencias hist贸ricas, desaparece la capacidad de corregir errores y desequilibrios.Resultado de imagen para italia jovenes

Es antihist贸rico bloquear la inmigraci贸n cuando los pa铆ses industrializados tienen tasas de nacimiento negativas, y la productividad y las pensiones est谩n en peligro. Es antihist贸rico imponer de vuelta aranceles, reducir el comercio y los ingresos y aumentar los costos. Es antihist贸rico aceptar que el para铆so fiscal se traga 12 por ciento del presupuesto del mundo. Es antihist贸rico eliminar acuerdos internacionales, la cooperaci贸n internacional y volver a los peque帽os l铆mites fronterizos. Es antihist贸rico que los ricos se vuelvan m谩s ricos (en la actualidad 88 personas concentran la misma riqueza de 2.200 millones de personas) y los pobres m谩s pobres. Es antihist贸rico ignorar el amenazante problema del clima, sobre el cual ya reaccionamos tarde. Es casi como romper un gran vaso, creemos que ser谩 ventajoso porque tendremos muchos fragmentos peque帽os.

China, India, Jap贸n, Rusia y, ahora, Estados Unidos se vuelven todos nacionalistas. Este 煤ltimo siempre lider贸, no sin resistencia, como garante de la estabilidad mundial, atribuy茅ndose el destino manifiesto de pa铆s excepcional. Ahora pretenden tener el destino manifiesto de pensar solo en s铆 mismos. Trump se dar谩 cuenta de que ser谩 el capitis diminutio de Estados Unidos.

Estamos, por ende, en un punto de inflexi贸n hist贸rico. Venimos de 70 a帽os de crecimiento de la cooperaci贸n internacional, de la creaci贸n de las Naciones Unidas, dedicada a la paz y al desarrollo, y de la Uni贸n Europea, basada sobre la misma filosof铆a, y un enorme florecimiento de pactos sobre comercio, salud, educaci贸n, trabajo, deportes, turismo y lo que sea que convoque a la gente, una tendencia que ahora se revierte. La globalizaci贸n neoliberal le dio a esas tendencias una direcci贸n espec铆fica e incuestionable: el mercado es el 煤nico actor y el hombre ya no es el centro de la sociedad.

La tendencia hacia la que vamos es clara, en especial despu茅s del 9 de noviembre: hacia un mundo de Trump. 驴Pero ser谩 esa la respuesta a los problemas de las grandes masas que cambian su representaci贸n pol铆tica? No, si no discutimos ni adoptamos un paradigma, compartido por una gran mayor铆a, y volvemos a garantizar otra vez la justicia social, la democracia y la participaci贸n. 驴Es tan dif铆cil leer la historia?

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1 Coment谩rio

Comentarios

  1. celso romano
    14 diciembre 2016 15:39

    A decir verdad, se trata de un art铆culo cuyo contenido es bastante enrevesado y, precisamente, los es por no definir adecuadamente ciertos conceptos claves (por ejemplo, 驴qu茅 entiende por 芦populismo禄, concepto ambiguo y confuso donde los haya y que se presta a muchos equ铆vocos. Ya va siendo hora de hacer un an谩lisis sistem谩tico y cr铆tico de este cncepto tan remanido que puede significar casi cualquier cosa. Y, por supuesto, sirve para descalificar sin aportar razones o argumentos de peso).

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