Sep 21 2020
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Econom铆a

TLC Mercosur-UE: objeciones de Francia y reparos de Argentina

Con la excusa de la protecci贸n de la biodiversidad y la regulaci贸n del clima, el gobierno franc茅s parece haber querido darle cristiana sepultura al acuerdo entre el Mercosur y la Uni贸n Europea. El presidente Emmanuel Macron lo hab铆a dejado en suspenso el a帽o pasado y en la cumbre del G-7 se opuso al acuerdo acusando al presidente brasile帽o Jair Bolsonaro 聽de mentir sobre sus compromisos medioambientales.

Luego, form贸 una comisi贸n de expertos presidida por le economista Stefan Ambec para evaluar el impacto del acuerdo y, por 煤ltimo, el actual Jefe de Gabinete, Jean Castex, anunci贸 el viernes 18 de septiembre que el pacto 鈥減on铆a en peligro la biodiversidad y desregulaba el clima鈥.

Con esta decisi贸n el gobierno franc茅s somete a sus imperativos pol铆ticos nacionales los t茅rminos de un acuerdo internacional negociado durante 20 a帽os. De cara a las elecciones, Macron cedi贸 ante las exigencias del poderoso lobby agr铆cola, muy particularmente de la poderosa Federaci贸n Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agr铆colas, que consider贸 que el tratado representa una 鈥渃ompetencia desleal鈥.

Los franceses se帽alaron que si se cumplen los t茅rminos de la negociaci贸n, la desforestaci贸n aumentar谩 en un 5 por ciento anual durante los primeros seis a帽os, lo que equivale a un total de 700 mil hect谩reas. Seg煤n la comisi贸n, el costo medioambiental que se desprende de las emisiones de CO2 es de 250 d贸lares por tonelada y ese costo ser铆a m谩s importante que los beneficios econ贸micos.

El estudio tambi茅n argumenta que el convenio desembocar铆a en un alza de 50 mil toneladas de exportaciones anuales de carne vacuna desde el Mercosur y que desencadenar铆a, adem谩s, un proceso de desforestaci贸n en los pa铆ses del Mercosur debido a la necesidad de incrementar la producci贸n de carne y, por consiguiente, las 谩reas de pastos.

La ret贸rica de 鈥渄eslealtad鈥 adelantada por los sindicatos agr铆colas parece un disparate hist贸rico, ya que sale del coraz贸n de una corporaci贸n acusada desde hace d茅cadas de descomponer todo el sistema mundial de comercio agr铆cola por las mastod贸nticas subvenciones que recibe en el marco de la PAC, la Pol铆tica Agr铆cola Com煤n de la Uni贸n Europea, y contra las cuales Am茅rica Latina protesta sin descanso.

鈥淓l proyecto est谩 muerto鈥, asegur贸 un consejero del Ejecutivo cuyas palabras aparecen en el vespertino Le Monde. Son muchos votos en juego justo cuando comienza a armarse la campa帽a electoral para las elecciones presidenciales de 2022. Y quiz谩 por ello el gobierno galo eligi贸 como chivo expiatorio al presidente brasile帽o Jair Bolsonaro, rodeado por el espect谩culo indigerible de los incendios en el Amazonas.

El negocio es perfecto: los ecologistas estar谩n felices de que las potencias coloniales m谩s destructoras de la biodiversidad planetaria y medalla de oro del saqueo de los recursos naturales de los pa铆ses del Sur reh煤sen aplicar un tratado cuyo eje principal pasa por pactar con un pir贸mano grosero como Bolsonaro: a su vez, los agricultores desactivan un acuerdo que romp铆a su monopolio, recuerda el analista Eduardo Febbro.

El 21 de agosto, la canciller alemana Angela Merkel expres贸 鈥渟er铆as dudas鈥 sobre el tratado y puso el acento sobre 鈥渓os incendios鈥. El funcionario citado por Le Monde se帽ala que 鈥渓e faltan ambiciones medioambientales y disposiciones vinculantes, pero no queremos rechazarlo todo鈥. Espa帽a y Portugal amparan el tratado al tiempo que los parlamentos de los Pa铆ses Bajos y Austria ya lo rechazaron.

Y habla de tres 鈥渆xigencias pol铆ticas鈥: asegurarse que el 鈥渁cuerdo no provocar谩 ninguna desforestaci贸n importada de la Uni贸n Europea鈥: que los compromisos de los pa铆ses del Mercosur con respecto al clima (el acuerdo de Par铆s, por ejemplo) sean 鈥渏ur铆dicamente vinculantes鈥: y que los controles de aduana y la trazabilidad 鈥渟ean m谩s frecuentes鈥 y respeten 鈥渓as normas medioambientales y sanitarias鈥.

A nivel de los gobiernos del Mercosur, el acuerdo ya est谩 cerrado a escala de los gobiernos y todo depende de que sea aprobado por los Congresos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Ninguno de los gobiernos parece apurado en impulsar el tratamiento del tema.

El informe galo se centra tambi茅n en temas de protecci贸n a la producci贸n agropecuaria europea y reclama que la UE contin煤e las negociaciones con Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) para que se garantice el freno a la deforestaci贸n, el respeto a los Acuerdos de Par铆s sobre el clima y que los productos importados desde el bloque suramericano cumplan las normas sanitarias y ambientales europeas.El economista 鈥渜ue predijo la crisis鈥 de Macri es candidato a embajador | El Cronista

Paralelamente, el embajador argentino ante el Mercosur, Mariano Kestelboim, se帽al贸 al semanario uruguayo Brecha que el acuerdo tiene falencias muy importantes y que a la hora de la ratificaci贸n parlamentaria del acuerdo, su gobierno har谩 un estudio costo-beneficio, para firmarlo o no y que el resultado de ese debate se dar谩 en el Congreso.

Kestelboin puso sobre la mesa una cr铆tica que hicieron en su momento los movimientos populares sobre la ausencia de informes de impacto para la negociaci贸n del mayor acuerdo de la historia del bloque. A pesar de eso, Kestelboim manifest贸 el respeto a la institucionalidad de las decisiones en el Mercosur, que se hacen por consenso.

Dijo asimismo que 鈥渓a posici贸n del oficialismo es dar el debate en el Congreso. Como se dio esta flexibilidad de suscribir el acuerdo independientemente de lo que hagan el resto de los pa铆ses del Mercosur, ese debate hay que darlo. Nosotros creemos que Brasil, Paraguay y Uruguay, en caso de que los europeos ratifiquen el acuerdo, tambi茅n van a ratificarlo鈥

鈥淓l hecho de que en el acuerdo internacional m谩s grande de la historia econ贸mica entre dos bloques regionales no haya habido estudios de impacto es sorprendente y un punto a tener muy en cuenta. Esto da lugar a pensar que muy probablemente hubo una interferencia de intereses particulares que promovieron la firma del acuerdo y no abrieron la posibilidad de que fuera transparente, abierto a toda la sociedad鈥, a帽adi贸.

Las objeciones

Llamativamente, tanto las objeciones argentinas como las francesas coinciden en ciertos productos agropecuarios, incluso cuando no se trat贸 a煤n un tema tan sensible para los sudamericanos, como es la carne, ya que los europeos apenas aceptan 99 mil toneladas anuales que representan apenas el 1,25% del consumo c谩rnico de la Uni贸n Europea. Pero lo cierto es que lo mismo pasa con los pollos, el etanol, el arroz, la miel, el az煤car; ya que fue muy poco lo que los sudamericanos obtuvieron en las negociaciones.

El informe franc茅s se帽ala que la liberalizaci贸n del comercio agr铆cola es parcial en el caso de los llamados 鈥渋ntereses defensivos鈥 de la UE (aves de corral, cerdo, ternera, az煤car, etanol, arroz, miel y ma铆z dulce), que se implementa a trav茅s de contingentes con aranceles reducidos o incluso nulos.

Como resultado del acuerdo, el informe franc茅s proyecta un aumento de las importaciones europeas de aves de corral, carne de vacuno (principalmente en forma de solomillo refrigerado y congelado), etanol y miel desde los pa铆ses del Mercosur, 鈥渓o que podr铆a debilitar a los productores agr铆colas europeos si esta tendencia se refleja en reducciones de precios en los mercados europeos鈥.

En el caso del az煤car, se帽ala que 鈥渓a situaci贸n econ贸mica incierta vinculada al fin de las cuotas de az煤car y precios garantizados en la UE y al Brexit exponen al sector a la volatilidad de los precios mundiales, lo que dificulta predecir los impactos posibles鈥. El informe destaca que las disposiciones relativas al etanol 鈥減robablemente tendr谩n como consecuencia la reducci贸n de las salidas del az煤car europeo鈥.

Finalmente, el informe subraya que, 鈥渁unque la cl谩usula de salvaguardia bilateral del acuerdo para limitar los efectos potencialmente da帽inos de la liberalizaci贸n comercial para los productores europeos de productos agr铆colas sensibles es 鈥渂ienvenida en s铆 misma, podemos sin embargo dudar de su capacidad para desempe帽ar este papel en su definici贸n actual鈥.

En cuanto a las recomendaciones, el gobierno franc茅s considera que es necesario concentrar el trabajo, en particular, en el desarrollo de disposiciones que permitan asegurar que un acuerdo de asociaci贸n con Mercosur no puede en ning煤n caso conducir a un aumento de la deforestaci贸n importada a la Uni贸n Europea.

Asimismo, que las pol铆ticas p煤blicas de los pa铆ses del Mercosur cumplan 铆ntegramente con sus compromisos bajo el Acuerdo de Par铆s, los cuales son parte integral del Acuerdo de Asociaci贸n; y que los productos agroalimentarios importados que se benefician de un acceso preferencial al mercado de la Uni贸n Europea respeten, de jure y de facto, las normas sanitarias y medioambientales de la Uni贸n Europea. Se har谩 un seguimiento de estos productos.

Seguramente, varios pa铆ses de la EU se abocar谩n en adelante a encargar informes a comit茅s cient铆ficos cuyas conclusiones ya est谩n escritas de antemano. El Mercosur es incompatible con el 鈥淕reen Deal鈥, la supuesta econom铆a verde, 聽que quieren imponer los grandes capitalistas y que est谩 tan de moda en los pa铆ses centrales, sobre todo cuando se trata de exigirle al Sur que lo respete a la letra, cosa que ellos jam谩s lo har谩n.

Y el presidente brasile帽o le regal贸 a los pa铆ses europeos la oportunidad de dar lecciones sobre imperativos esenciales que los occidentales jam谩s respetan en otros puntos del planeta, ni cuando firman acuerdos con otras potencias, ni cuando venden armas a las dictaduras m谩s sangrientas del mundo. Hoy les preocupa la Amazonia, de cuyas riquezas quieren apoderarse: los europeos ya destruyeron todos sus bosques milenarios.

* Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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