Ene 10 2015
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Cultura

Una lectura zapatista

Del 23 de diciembre de 2014 al 3 de enero de 2015 se llevó a cabo el Primer Festival Mundial de las Resistencias y Rebeldías contra el Capitalismo en distintas poblaciones de Chiapas, México, con la participación del Congreso Nacional Indígena, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, entre otros.

En los inicios del Festival (1) primer comunicado, el subcomandante Moisés da un mensaje en que enumera uno a uno a los pueblos originarios allí presentes. Los menciona de uno a uno desde el Yaqui hasta el Ikoot sin orden alfabético. Son treinta y cinco. Los mencionados sienten que los otros saben que están allí.

Despu√©s, el subcomandante enumera a los de la Sexta Nacional e Internacional. Son veinte y seis empezando por M√©xico, y siguiendo en orden alfab√©tico desde Alemania hasta T√ļnez. All√≠ est√°n Canad√°, Estado Espa√Īol, Estados Unidos, Francia, Pa√≠s Vasco, Rusia‚Ķ entre otros

La representación es indígena, es nacional e internacional. El conjunto muestra ser mucho de joven y nuevo y también una alegría colectiva que trae recuerdos. No sólo es indígena sino nacional y no sólo es nacional, sino internacional. No sólo guarda memoria y saber de pasadas luchas. También da muestras del conocer actual en que hay mucho de joven, aquí y en el mundo

En las siguientes palabras el subcomandante Moisés explora un nuevo estilo de expresión. También de comunicación. Los frecuentes puntos y aparte con que en el texto escrito sus pausas se registran tienen sabor de sentencias que se dicen para reflexionar y hacer. Se dicen con respeto y modestia. Y con firmeza.zapatistas15a

Al empezar el subcomandante aclara que por su voz habla la voz del Ej√©rcito Zapatista de Liberaci√≥n Nacional. El mensaje va a lo inmediato. Informa que all√≠ est√°n, como invitados de honor que nos honran ‚Äďdice‚Äď los familiares de quienes nos hacen falta en Ayotzinapa, en M√©xico y en el mundo.

En unas palabras junta a la comunidad, al país y al mundo. No aísla las luchas de los pueblos originarios de las luchas nacionales y mundiales.

Desde el principio lanza un postulado, que va a repetir una y otra vez, en que relaciona la organizaci√≥n con la toma de conciencia. Hace ver que s√≥lo como pueblos organizados vamos a lograr la verdad. Y aclara lo que nos ocultamos y lo que nos ocultan: s√≥lo haremos ‚Äúrealidad‚ÄĚ organizando el conocimiento y tambi√©n la acci√≥n.

Hay que fijarse: La verdad desaparecida estar√° ausente mientras no nos organicemos. Es m√°s, s√≥lo organizados con la verdad podremos construir la justicia. As√≠, desde la organizaci√≥n de la comunidad y del conjunto de comunidades organizadas ‚Äďen su interior y entre ellas‚Äď podremos construir la verdad y la justicia, esas que a√Īoramos y que sin organizarnos no lograremos por m√°s que pensemos o que hablemos.

Ya no se refiere sólo a Ayotzinapa sino al mundo. Habla de la verdad que ha sido secuestrada, de la verdad que ha sido asesinada en los rincones todos del planeta Tierra.

En ese punto aparece un énfasis teórico y estratégico impresionante. La lectura zapatista ya no sólo se concentra en desconfiar de los malos gobiernos, tema que el zapatismo invocara una y otra vez en la lucha por la libertad. Lo sigue haciendo pero con más profundidad e insistencia.

En voz del subcomandante sostiene que esos malos gobiernos son empleados del capital; que sólo sirven a los grandes capitalistas, y que más bien recuerdan a los capataces, mayordomos y caporales de las grandes haciendas capitalistas.

El llamado a la memoria colectiva y a la experiencia histórica de padres y abuelos da mucho que pensar. Ayuda a salirse del mundo de las abstracciones. Junta el pensar y el actuar, el pasado y presente, el antes y ahora, el aquí mismo y el planeta Tierra. Todo por si algo se descuida, o no se considera, o no se sabe. Esa es la verdad que camina en la casa y en el mundo.

Y no importa lo que digan los malos gobiernos, porque en realidad no son gobiernos que piensen y act√ļen por su cuenta, sino que mandan obedeciendo al mero mand√≥n que es el capitalismo neoliberal.

En su conclusión del pensar de veras para actuar, afirma que vivimos en un mundo en que todo lo que queramos construir de verdad lo tenemos que construir entre nosotros.

Y all√≠ aparece el ejemplo de los familiares de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa. Andan construyendo su b√ļsqueda de la verdad y la justicia al construir su propia lucha. Por la construcci√≥n de la propia lucha se empieza.

zapatistas15bTras esa reflexi√≥n viene otra no menos importante contra el individualismo. Esa que se da tambi√©n por los intereses personales o mafiosos, por las clientelas o las sectas y por las ‚Äútribus‚ÄĚ pol√≠ticas e incluso revolucionarias, que se destruyen en su interior mismo y que hacen estallar los proyectos emancipadores.

Hay que sostener con firmeza el pensar y actuar en solidaridad con nuestros hermanos vivos o muertos, con esa solidaridad insumisa en que nos ponen el ejemplo los familiares de los asesinados y desaparecidos en Ayotzinapa, los pap√°s y las mam√°s que dejaron sus casas, sus familias y su trabajo para encontrarse con otras familias que tienen iguales dolores, rabias y ganas de resistencia.

Es decir no hay que dejarse dominar por los intereses individuales ni sólo por los familiares, ni quedarse nada más en la lucha del poblado, del barrio o de la aldea, sino compartir con las resistencias y luchas que otros dan en otras partes.

Lo primero es luchar contra el individualismo que tanto da√Īo hace a los lazos familiares, a la fuerza de la comunidad o del movimiento de comunidades, y luchar contra la idea de que un hombre o una mujer por s√≠ solo, como individuo admirable va a resolver nuestros problemas. No pensar nada m√°s en los intereses individuales ni creer en el individuo que dice que nos va a salvar.

En este punto aparece la crisis de los partidos pol√≠ticos en el mundo y el fin de las ideolog√≠as y de los programas anunciados en las campa√Īas, que ni se respetan ni se cumplen. Esa crisis de las ideolog√≠as y de los partidos que tanto quiso y quiere la ultraderecha para imponer el reino de las corrupciones y represiones, pero que tambi√©n es una realidad que muestra a los pueblos lo enga√Īoso de la democracia en que los pueblos no mandan.

Nada de mediaciones de pol√≠ticos y partidos que nom√°s dividen y se olvidan de todo y de todos. Nada de vanas esperanzas en que nos van a salvar, cuando lo √ļnico que les interesa es tener bases de apoyo para ganar puestos y concesiones en el interior de sus partidos o de sus gobiernos.

Y dice: convocamos a construir y a extender la organización en cada lugar donde vivimos y donde otros que sufren viven. Para eso es necesario imaginar cómo puede ser una nueva sociedad. Estudiar cómo estamos en esta sociedad en que vivimos.

En lo que se refiere a nosotras y nosotros los zapatistas es una sociedad donde somos explotados, reprimidos, despreciados (pongan atención) y despojados por siglos de patrones y hasta hoy, finales de 2014 y principios de 2015, así sigue la sociedad.

Desde entonces hasta ahora nos han querido enga√Īar, dici√©ndonos que ellos, los de arriba, son los m√°s chingones (se refiere al neodarwinismo) y que nosotros, nosotras, no servimos para nada (se refiere al neomaltusianismo).

Que somos tontos y tontas, así nos dicen.

Que ellos sí saben pensar, imaginar, crear, y que nosotros y nosotras somos los peones en lo que hacen. “¡Al carajo con eso! Afirma contundente y expresiva… Y vuelve a la organización, con reflexiones cada vez más profundas:

Los compa√Īeros estudiantes desaparecidos nos est√°n llamando a organizarnos para que no nos pase igual en este sistema en que estamos. Porque lo han explicado muy bien los familiares de Ayotzinapa. Como buenos maestros, los familiares han explicado que el responsable del crimen es el sistema capitalista por medio de sus capataces, de sus escuelas para capataces, mayordomos y caporales. Y esas escuelas donde aprenden son los partidos pol√≠ticos de quienes s√≥lo buscan cargos, puestos, puestecitos. Ah√≠ es donde se preparan los serviles de los malos gobiernos. Ah√≠ es donde aprenden a robar, a enga√Īar, a imponer, a mandar. De ah√≠ salen los que hacen las leyes, que son los legisladores. De all√≠ salen los que obligan a cumplir esas leyes, con la violencia, que son los presidentes grandes, medianos y peque√Īos, con sus ej√©rcitos y polic√≠as. De ah√≠ salen los que juzgan y condenan a los que no obedecen esas leyes, que son los jueces‚Ķ Su trabajo all√° arriba es no dejarnos respirar a los que estamos abajo.

Otra aclaraci√≥n. La lucha no es de razas, ni de lenguas ni de nacionalidades, ni de zapatistas15generaciones. Y esto es lo que nos ense√Īan los familiares y compa√Īeros de Ayotzinapa, que es mejor que nos busquemos y nos encontremos quienes padecemos esta enfermedad que se llama capitalismo. Ayotzinapa no est√° en el estado mexicano de Guerrero sino que est√° en todo el mundo‚Ķ

Con √©stas y otras palabras que conmueven vale mucho la pena leer el discurso completo, ya sin las apostillas que le pusimos para hacer ver que la sabidur√≠a humana se expresa por la boca de los zapatistas, y que los zapatistas dejan claro una y otra vez que cada quien deber√° luchar seg√ļn su propio pensamiento, seg√ļn su lugar, seg√ļn su historia, seg√ļn su modo.

Con esa amplitud de ideas, de posiciones, de compromisos, tras la crisis de las ideolog√≠as los zapatistas se enrocan en la lucha por un mundo moral y por el redescubrimiento de la teor√≠a cr√≠tica. En sus palabras, del ‚Äúpensamiento cr√≠tico‚ÄĚ como veremos.

La organizaci√≥n de la verdad y del deber con los de abajo y a la izquierda se convertir√° en fuerza, junto con lo que se aprenda de la propia lucha y de otras luchas a cuyos integrantes se acompa√Īe, y con los que se dialogue, de los que se aprenda. Luchar, dialogar y aprender son tan importantes como organizarse.

Casi al terminar sus palabras con un abrazo de cari√Īo y admiraci√≥n que los zapatistas les dan a los ausentes y presentes de Ayotzinapa, menciona uno a uno los nombres y apellidos de los cuarenta y seis muertos y desaparecidos‚Ķ Sus nombres resuenan de manera impresionante‚Ķ Son de los ca√≠dos por un mundo en que desaparezca la explotaci√≥n, la represi√≥n y la discriminaci√≥n, por un mundo sin capitalismo.

Y volviendo a esa lucha, tenemos que saber que nos van a querer comprar, nos van a querer dividir, nos van a meter todo el miedo o los miedos que puedan, y nos van a poner trampas para distraernos de nuestra verdadera lucha y para que abandonemos (aquí sale un concepto inesperado y presente) nuestro NO a las transnacionales, todo porque sólo queremos vivir en paz sin explotación del hombre por el hombre, con igualdad entre hombres y mujeres, con respeto a lo diferente, y a que decidamos juntos lo que queremos en el campo y en la ciudad.

Vuelve as√≠ la creciente idea de las comunidades y sistemas de comunidades que deciden, que tienen el poder organizado de decidir, y que nada tiene de anarquista como creen los marxistas metaf√≠sicos con entusiasmo o enojo, sino que corresponde a otro modo nuevo de expresi√≥n de una lucha con diferentes actores y su historia, en que cuenta la de los pueblos originarios y la de los compa√Īeros de la Sexta nacional e internacional actuales y potenciales…

Pero nada de vanos alardeos. Sabemos que falta lo que falta. De por sí lo sabemos. Aunque el pensamiento crítico es necesario para la lucha. Teoría le dicen al pensamiento crítico. El pensamiento que pregunta, que cuestiona, que duda… Pensar y luchar, luchar y pensar. Ni en las condiciones más difíciles debemos abandonar el estudio y el análisis de la realidad. El estudio y el análisis son también armas para la lucha, para la organización.

Ni solita la práctica, ni solita la teoría. Y recordar: no hay un solo caminante. No hay un solo camino. Son muchos aunque el destino es el mismo: la libertad, la libertad, LA LIBERTAD.

Que muera la muerte que el capitalismo impone. Que viva la vida que la resistencia crea.

—–

Con esas palabras que el lector podr√° encontrar en la direcci√≥n de ‚ÄúEnlace Zapatista‚ÄĚ (http://enlacezapatista.ezln.org.mx/) y en otros sitios, dejamos estas apostillas a un original que revela el papel fundamental y el pensamiento profundo, que teniendo un alcance universal, proviene de las minor√≠as √©tnicas y de los pueblos originarios, pioneros en la construcci√≥n de otro mundo posible y necesario, en que la sociedad se organice, para que se haga lo que sus integrantes decidan, meta y medio liberador en que se da a la pol√≠tica un papel dialogal y pedag√≥gico sin precedente en la historia de la educaci√≥n y el di√°logo.

Nota
(1)  Ver más en http://enlacezapatista.ezln.org.mx/

*Ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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    1 Coment√°rio

    Comentarios

    1. Norma Fernandez
      10 enero 2015 9:03

      un buen an√°lisis..gracias ! siempre es un gusto leer-escuchar palabras como las del sub Mois√©s venidas desde el coraz√≥n y las entra√Īas con esa paz que aligera malas pasiones e invita a reflexionar..a pensar..Sal√ļ..!