Dic 19 2012
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CulturaPol铆ticaSociedad

UNASUR: Participaci贸n social, cultura y comunicaci贸n

Bajo la consigna 鈥渄el No al ALCA a la Integraci贸n Regional鈥, el pasado 10 de octubre, Argentina fue escenario de m煤ltiples actividades promovidas por una diversidad de actores pol铆ticos y sociales para conmemorar los siete a帽os de la hist贸rica jornada que tuvo lugar en el balneario de Mar del Plata, donde los pueblos y gobiernos latinoamericanos ponen punto final al proyecto estrat茅gico estadounidense de crear el 脕rea de Libre Comercio de las Am茅ricas (ALCA).

El No al ALCA constituye un parte aguas en el rumbo y el escenario pol铆tico de la regi贸n que se manifiesta en una mayor autonom铆a de los pa铆ses respecto a Washington y el consiguiente impulso a la integraci贸n regional y a la autodeterminaci贸n.聽 Expresi贸n de esta din谩mica de reconexi贸n con los intereses propios es la conformaci贸n de la Uni贸n de Naciones Suramericanas (UNASUR) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os (CELAC).

Un componente gravitante en este desenlace es la 鈥淐ampa帽a Continental contra el ALCA鈥, impulsada por una diversidad de movimientos sociales, que en todos los pa铆ses del continente logra tanto la confluencia de una gama amplia de sectores econ贸micos, pol铆ticos, sociales, culturales y otros estamentos, como tambi茅n desencadenar actividades p煤blicas de todo tipo y movilizaciones emblem谩ticas, y colocar en agenda la demanda de avanzar hacia una integraci贸n popular y soberana.

Para Estados Unidos, entonces presidido por George Bush hijo, el ALCA constituye el nuevo paso estrat茅gico para consolidar la relaci贸n de subordinaci贸n y dependencia que los gobernantes de ese pa铆s han sostenido respecto a Latinoam茅rica y el Caribe a trav茅s de una secuencia de doctrinas: desde la Monroe (鈥淎m茅rica Latina para los americanos鈥), pasando por la del Panamericanismo, Gran Garrote, Buen Vecino, Alianza para el Progreso, Seguridad Nacional, contenci贸n del comunismo, hasta la del 鈥渓ibre comercio鈥 (ALCA) (1) .

El descarrilamiento del ALCA no solo representa un golpe a los dise帽os estrat茅gicos de la potencia del Norte, sino tambi茅n a las 茅lites criollas que permanentemente se han alineado con ella, y que en las circunstancias su poder medi谩tico result贸 fallido ante una campa帽a NoAlca que capitaliz贸 la movilizaci贸n, los espacios de reflexi贸n, y sobre todo la capilaridad que tienen los movimientos sociales en la reconstrucci贸n de sentidos.

Pero una cosa es reaccionar, movilizarse, ante una amenaza (el ALCA) y otra muy distinta es asumir los retos que plantea el nuevo escenario marcado por los procesos renovados de integraci贸n que demanda iniciativas, propuestas, exigencias de participaci贸n social para que tales procesos tengan perspectiva de futuro, pues la sola voluntad pol铆tica de los gobernantes no basta.

Claves culturales

Como el giro pol铆tico que se registra en la regi贸n es expresi贸n del rechazo popular a las pol铆ticas neoliberales -cuyas promesas de bienestar no solo que no se cumplieron sino que agudizaron la desigualdad social-, los nuevos vientos de integraci贸n soplan m谩s all谩 del factor comercial para propiciar di谩logos en t茅rminos de cooperaci贸n y concertaci贸n pol铆tica.聽 En esta din谩mica se inscribe la Uni贸n de Naciones Suramericanas (UNASUR) pues, como precisa Pedro Sassone (2), soci贸logo venezolano integrante de la Secretar铆a General de este organismo, se trata de 鈥渦n proceso de construcci贸n a partir de un di谩logo pol铆tico de entendimiento y confianza de los Estados frente tanto a los grandes problemas estructurales que tiene Suram茅rica, como a las grandes potencialidades y fortalezas.聽 O sea, UNASUR es un espacio de posibilidades, porque te da la posibilidad de que dentro de la diversidad podamos construir un consenso, cosa que no es f谩cil, es un proceso pol铆tico complejo, pero cuando hay voluntad pol铆tica se encuentran los espacios de consenso鈥.

Tras se帽alar que 鈥渓os procesos de integraci贸n no se consolidan en el tiempo si no hay participaci贸n social鈥, reconoce que a UNASUR 鈥渓e hace falta ese componente esencial que la haga irreversible en el tiempo, esa es la visi贸n a largo plazo, que los sectores sociales, los medios de comunicaci贸n y las comunidades asuman el proceso de integraci贸n.聽 Es un proceso a construir, y las construcciones se dan desde la sociedad鈥.NO-al-ALCA1

A este proceso de integraci贸n, reconoce, 鈥渓e falta un componente social que lo haga irreversible en el tiempo, porque estos son procesos que se van estructurando en el tiempo, no son cosas de corto plazo, esa visi贸n de largo plazo se podr谩 hacer realidad en la medida que la sociedad, las comunidades, los sectores sociales, los medios de comunicaci贸n tambi茅n asuman el proceso de integraci贸n, que es un proceso a construir, y las construcciones se dan desde la sociedad.聽 Por lo mismo, falta que desde los propios movimientos sociales empiecen a surgir propuestas, iniciativas de participaci贸n, que pasen a conformar consensos en la diversidad para construir sus agendas de integraci贸n鈥.

Si bien el tema de la participaci贸n est谩 contemplado desde la constituci贸n jur铆dica del organismo, no es sino hasta el pasado 30 de noviembre, en la VI Cumbre realizada en Lima, Per煤, que se traduce en un mandato expreso.聽 El punto 15 de la Declaraci贸n se帽ala: 鈥淨ue la participaci贸n de los actores sociales es un aspecto sustantivo del proceso de integraci贸n suramericana y fundamento de su Decisi贸n de crear un Foro de Participaci贸n Ciudadana de UNASUR como espacio espec铆fico y propio, e instan a los Consejos Sectoriales, Grupos de Trabajo y dem谩s instancias de UNASUR a establecer, seg煤n su propia especificidad y fines, mecanismos de difusi贸n de sus actividades y de recepci贸n de sugerencias e iniciativas鈥 (3).

El curso y contenidos que adquiera este mandato va a depender, obviamente, de las fuerzas en presencia, pues bien puede ser abordado con un sentido formal, cuando no instrumental, en tanto simplemente se tratar铆a de abrir espacios institucionales 鈥搉ecesarios por cierto- para que entidades organizadas de la sociedad tengan la oportunidad de decir su palabra, o bien con un sentido estrat茅gico cuyo desaf铆o pasa porque la integraci贸n regional se convierta en un eje pol铆tico movilizador del campo popular.

Esto 煤ltimo es f谩cil decirlo, pero en la realidad se trata de una tarea cuesta arriba pues lleva a confrontar marcos culturales, ideol贸gicos, sedimentados por siglos de dominaci贸n con las pol铆ticas colonialistas e imperiales del 鈥渄ivide para vencer鈥 que han repercutido en indiferencia, animosidades, cuando no odios y hasta xenofobia, incluso entre vecinos con ra铆ces comunes distanciados por fronteras artificiales.聽 Esos estereotipos que subyacen en los intersticios sociales donde la dominaci贸n reafirma su hegemon铆a, por lo dem谩s, muy marcada por la extranjerizaci贸n cultural de nuestras 茅lites.

En una conversaci贸n sobre este tema, la fil贸sofa e historiadora venezolana Carmen Boh贸rquez (4), coordinadora de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, sostiene: 鈥渘o solamente precisamos superar la dominaci贸n externa, sino tambi茅n la interna, lo cual pasa por la integraci贸n de nuestras sociedades, en el sentido real de los t茅rminos鈥 (asumiendo) que somos todav铆a un archipi茅lago de pueblos que no hemos logrado integrarnos en un proyecto colectivo com煤n.聽 No se trata de borrar la diferencia cultural, porque creo que todos estamos orgullosos de nuestras ra铆ces鈥 sino c贸mo lograr que esas memorias se unan y pasen a ser memoria de todos鈥.

Hacia una agenda social de comunicaci贸n

El rescate de la memoria hist贸rica, la construcci贸n de identidades y de sentidos y horizontes comunes son, entre otros, los desaf铆os que colocan en la disputa cultural los procesos de integraci贸n.聽 En este plano, uno de los espacios m谩s importantes es el de la comunicaci贸n y en 茅sta, el sistema medi谩tico.聽 Un poder altamente concentrado y patrimonialista, que ha pasado a ser el palad铆n de la oposici贸n a los vientos de cambio (ante el descalabro de los partidos de derecha), y por tanto en puntal de los cuestionamientos a los procesos de integraci贸n regional, presentando como 煤nica opci贸n v谩lida la inserci贸n a la globalizaci贸n neoliberal.

De manera generalizada, la r茅plica se ha limitado a la denuncia o a la contrainformaci贸n, que con ser necesarias resultan insuficientes, siendo que el momento reclama definir agendas propias para dar impulso a una comunicaci贸n contrahegem贸nica que, entre otras cosas, propicie la construcci贸n de relatos alternativos en la interacci贸n con los procesos organizativos sociales, lo cual pasa por rescatar el sentido mismo de comunicaci贸n, que implica di谩logo, hoy avasallado por la l贸gica transmisiva imperante.聽 Cuesti贸n a煤n pendiente de debate en los propios procesos de cambio.

Aunque todav铆a de manera embrionaria, est谩n surgiendo propuestas, o cuando menos se帽alamientos, para avanzar en la definici贸n de una agenda social de comunicaci贸n en la perspectiva de hacer efectiva una integraci贸n con participaci贸n de los pueblos.聽 Al respecto se destacan tres ejes: medidas efectivas para democratizar la comunicaci贸n, estrategias e iniciativas regionales de comunicaci贸n y la integraci贸n de infraestructuras y compatibilidad de sistemas.

En la agenda p煤blica de pr谩cticamente todos los pa铆ses de Suram茅rica se ha instalado el tema de la democratizaci贸n de la comunicaci贸n que hasta hace poco estaba condenado al ostracismo(5), teniendo como epicentro la disputa por el establecimiento de normativas cuando menos para el campo medi谩tico.聽 Este tema que antes estaba circunscrito a actores vinculados a esta actividad (particularmente medios alternativos y populares), cada vez m谩s es asumido socialmente o cuando menos por sectores sociales organizados, en tanto factor estrat茅gico para consolidar la democracia y profundizar los cambios sociales.

En esta l铆nea se inscribe el desaf铆o de avanzar en t茅rminos propositivos de cara a la integraci贸n regional, partiendo de la exigencia de que en ella se incorpore a la comunicaci贸n como un eje estrat茅gico institucional y program谩tico, ya que hasta ahora brilla por su ausencia.

En cuanto a las estrategias e iniciativas regionales de comunicaci贸n, cabe destacar que en el plano de medios p煤blicos se registran avances importantes por acuerdos que se vienen estableciendo entre agencias de noticias, radios y TVs, como tambi茅n por la creaci贸n de un medio paradigm谩tico como es Telesur.聽 En el campo de la comunicaci贸n alternativa y popular tambi茅n hay voluntades que van en este sentido, como es el caso del Enlace de Medios para la Democratizaci贸n de la Comunicaci贸n (http://enlacemedios.info/) que adem谩s de esta causa asume como eje central los procesos de integraci贸n.聽 Queda por encontrar los caminos conducentes a entendimientos m谩s amplios para lograr un foro de movimientos de comunicaci贸n que potencie los debates e intercambios necesarios para la formulaci贸n e implementaci贸n de propuestas que permitan incidir en los espacios de participaci贸n, como el que se ha abierto en UNASUR.

No menos importante es la integraci贸n de infraestructura y compatibilidad de sistemas, pues ah铆 se pone en juego la soberan铆a tecnol贸gica respecto a un hecho central: el paso del mundo anal贸gico al digital.聽 No se trata solamente de conectividad, sino de pol铆ticas p煤blicas para que estos nuevos recursos contribuyan a resolver viejos problemas, como los relacionados a la concentraci贸n y monopolizaci贸n, propiciando una mayor pluralidad y diversidad para que la libertad de expresi贸n no contin煤e como un privilegio de pocos sino como un derecho del conjunto de la sociedad.

En suma, siendo que hay una multiplicidad de fuerzas que le apuestan a la integraci贸n -al tiempo que se multiplican las amenazas del vecino del Norte, puesto que Am茅rica Latina y el Caribe son considerados como su principal reserva estrat茅gica segura, con el obsecuente alineamiento de que las 茅lites criollas- 驴no ser谩 hora de reeditar la confluencia que se alcanz贸 cuando la Campa帽a NoAlca, con los debidos matices que marcan los tiempos, por cierto?

Notas:

1) Un pormenorizado relato de estas relaciones se encuentra en: Luis Su谩rez Salazar, Madre Am茅rica: Un siglo de violencia y dolor (1898-1998), Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2006.
2) Intervenci贸n en el Seminario 鈥淢edios Sociales: enfoques estrat茅gicos en clave de integraci贸n鈥, organizado por ALAI, Quito, 21 鈥 24 de noviembre 2012.
3) Declaraci贸n: VI Reuni贸n Ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de UNASUR, http://alainet.org/active/60122&lang=es
4) Osvaldo Le贸n, 鈥淓ntrevista a Carmen Boh贸rquez – somos todav铆a un archipi茅lago de pueblos鈥, Bicentenarios: historia compartida, tareas pendientes, Am茅rica Latina en Movimiento, No 448, ALAI, septiembre 2009.
5) El simple planteamiento para que los conglomerados medi谩ticos abran espacios para debatir sobre algo tan elemental como sus responsabilidades democr谩ticas no pasaba de ser un buen prop贸sito.聽 Ahora, aunque en t茅rminos muy acotados y a rega帽adientes incluso los propios medios hegem贸nicos se han visto forzados a abrir sus espacios a este debate, pero su reacci贸n se ha caracterizado sobre todo por una l铆nea propagand铆stica con la muletilla de la defensa de la libertad de expresi贸n

* Este texto es parte de la revista Am茅rica Latina en Movimiento No.480-481, sobre el tema 禄 Integraci贸n suramericana: Temas estrat茅gicos禄 (http://alainet.org/publica/480.phtml)

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