Dic 28 2020
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Pol铆ticaSociedad

Uruguay: A帽o nuevo sin prosperidad

El gobierno liderado por Luis Lacalle Pou, ha llevado adelante su plan de gobierno con medidas fieles al estilo de la doctrina del shock. La pandemia le sirvi贸 de excusa para desplegar el proyecto que qued贸 trunco en los 90, siendo aquel el 煤ltimo gobierno electo del Partido Nacional.

El presupuesto quinquenal y la Ley de Urgente Consideraci贸n (LUC) son los arietes de esta arremetida neoliberal. Mientras tanto el campo popular en Uruguay todav铆a no acus贸 el golpe de la derrota en octubre del a帽o pasado. Tal es as铆, que luego de varias idas y vueltas, las organizaciones sociales nucleadas en la Intersocial, decidieron ir por un refer茅ndum revocatorio de la LUC, previa recolecci贸n de firmas que avale ese mecanismo.

Los balances por calendario son injustos respecto a los movimientos pol铆ticos y sociales que realizan sus procesos por carriles distintos, pero indefectiblemente hay que pasar raya.

Pero tal es el desencuentro en el campo popular, que se van a realizar no uno sino dos campa帽as de recolecci贸n de firmas. Una para la derogaci贸n parcial de la LUC y otra para la derogaci贸n total de la misma. A r铆o revuelto, ganancia para los que dicen que hay que ense帽ar a pescar y no dar el pescado.

En materia comunicacional el gobierno ha sido sobresaliente, para sus intereses. Con conferencias todas las noches en el inicio de la pandemia, instaur贸 la concepci贸n de un presidente con liderazgo y que 鈥渟e hac铆a cargo鈥 de la situaci贸n. Cada mensaje dejaba un reproche para los gobiernos anteriores del Frente Amplio.

Con un estilo muy macrista de comunicaci贸n, la pesada herencia y el 鈥渘os dejaron un pa铆s en ruinas鈥 fueron frases contundentes que marcaron la t贸nica del gobierno actual. Los exabruptos, las declaraciones m谩s conservadoras y deleznables pasaron a ser casos aislados o dirigentes que hablaban por motu propio y enseguida los desmarcaban de resoluciones de gobierno.

Los muros de Montevideo y ciudades aleda帽as tienen por consigna 鈥渓a mejor vacuna que tenemos es el tapabocas, usalo鈥. 聽Esta frase es pintada por grupos oficialistas que demuestran el sinsentido de la misma, pero que defienden a capa y a espada un elemento en el que gobierno hace agua: la no concreci贸n de la vacuna.

Chile y M茅xico ya tienen vacunas. Brasil est谩 en tr谩mite y en Argentina ya llegaron. Incluso el propio Alberto Fernandez se ofreci贸 a ayudar al gobierno uruguayo con dicha tarea.

El presidente Lacalle Pou desde un principio dijo que su gobierno no iba a estar guiado por la ideolog铆a, pero en su asunci贸n no invit贸 a los mandatarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Sobre el tema vacunas, 驴lo mover谩 la ideolog铆a? 驴Se dejar谩 ayudar por un gobierno contra el que realiz贸 declaraciones negativas en un raid televisivo en la propia Argentina?

Debates

Es dif铆cil saltear los lugares comunes sobre la pandemia. Est谩 claro que el 2020 fue un a帽o at铆pico. Plante贸 debates que estaban latentes, los coloc贸 sobre la mesa y de manera ineludible. Espec铆ficamente en Uruguay desnud贸 los problemas estructurales que se acarrean desde d茅cadas atr谩s y las discusiones debieron tomar tono sist茅mico y ya no entre reyertas dom茅sticas.

Una de las conclusiones que se pueden extraer es que el neoliberalismo es un sistema caduco, ya que no ha podido brindar soluciones para las grandes mayor铆as. Eso no significa que las 茅lites y los grandes capitales (sobre todo el financiero-especulador) no est茅n c贸modos en este sistema.

Pero las contradicciones empiezan a tensarse cada vez m谩s. El capitalismo se sigue deshilachando hasta que en alg煤n punto el tejido se desgarrar谩; hasta entonces seguir谩 produciendo desigualdad.

Las 茅lites y grandes capitales parecen que no han sufrido la crisis. Espec铆ficamente en Uruguay han aprovechado la crisis como oportunidad para reducir costos y personal, porque nunca est谩 en sus planes reducir, aunque sea un porcentaje, su tasa de ganancia.

Unos pocos ejemplos grafican esta sentencia: este a帽o se le permiti贸 a las empresas no respetar los laudos de salarios consagrados por ley, y se le redujo a la mitad la pena a las empresas que falsifiquen documentos y evadan impuestos. Con la anuencia del gobierno nacional, es que tanto los latifundistas como el sector financiero han surfeado la ola del Covid.

Debajo del mar los de siempre: los trabajadores formales e informales, los jubilados y pensionistas, los desempleados, mientras el descontento social va sedimentando y tensionando el panorama.

Otra de las conclusiones que podemos enunciar son los l铆mites del progresismo encarnado en el Frente Amplio. El progresismo nace con fecha de caducidad y muere dentro del propio sistema que intenta reformar. Las mejoras siempre ser谩n parciales, cortoplacistas y m谩s temprano la reacci贸n de los poderes concentrados no demorar谩 en aparecer.

Eso fue lo que sucedi贸 en Uruguay el a帽o pasado en las elecciones nacionales de octubre y empez贸 el primero de marzo con la asunci贸n del nuevo gobierno. Un gobierno que encarna todos los rostros del capitalismo deforme y dependiente uruguayo: olig谩rquico, conservador y militarista.聽

Las pujas a la interna del gobierno son disputas de distintas concepciones de c贸mo llevar al pa铆s adelante dentro de los sectores dominantes. Ello no implica fisuras ni grietas, sino correlaci贸n de fuerza, porque los de arriba tambi茅n luchan.

Estas l铆neas de poder se pueden rastrear hasta los albores del siglo XX, incluso con apellidos que se repiten de las mismas 500 familias due帽as del Uruguay como dec铆a el te贸rico y pol铆tico socialista Vivian Tr铆as. Esta es otra ense帽anza que se puede rescatar: leer la historia en perspectiva para entender el presente que hoy nos convoca. No con visos nost谩lgicos, sino para proponer.

驴Pr贸spero a帽o nuevo?

El 2021 presenta nuevos desaf铆os en tiempos de 鈥渘ueva normalidad鈥. Suba de tarifas, desempleo, pobreza, inflaci贸n, privatizaciones, represi贸n y m谩s. Este peque帽o pa铆s que muchas veces vive a destiempo de Am茅rica Latina, a veces de avanzada, a veces de retroceso. Tiene la tarea de soportar cuatro a帽os de un gobierno que a煤n no ha desplegado toda su artiller铆a para consumar su plan de ajuste.

La inventiva y la unidad ser谩n menester en el campo popular para poder sortear esta victoria olig谩rquica. El verano ya est谩 aqu铆, pero el neoliberalismo no descansa.

驴Ser谩 capaz el campo popular y las izquierdas apostar por una 鈥渘ueva normalidad鈥 pero para las grandes mayor铆as?

 

* Licenciado en Psicolog铆a, Universidad de la Rep煤blica, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de C谩tedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda P煤blica (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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