May 8 2008
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Opinión

10 minutos con Evo Morales. – EL RELOJ DE LAS URGENCIAS COMUNICACIONALES

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Un grupo peque√Īo de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (Carmen Boh√≥rquez, Fernando B√°ez, Adolfo P√©rez Esquivel, Nora Corti√Īas y yo) asumimos la tarea de representar, al menos esta vez, lo que sabemos es voluntad, patente y latente, de hacer saber al pueblo boliviano de qu√© manera habita en los corazones y en las cabezas la solidaridad cierta y decidida, no necesariamente acr√≠tica y s√≠ fraternal siempre, con el proceso revolucionario boliviano.

Fue un encuentro informal y generoso como pocos. Cada uno de nosotros tuvo oportunidad de saludar al presidente Morales, decirle unas palabras liberadas de todo individualismo, escucharlo de cerca, percibir su temple y algunas de sus emociones m√°s a flor de piel en esas horas. D√≠as dif√≠ciles no s√≥lo por la cantidad de tareas que normalmente tiene un presidente, d√≠as dif√≠ciles porque a las oligarqu√≠as serviles se les antoj√≥ desplegar su berrinche de inventarse un pa√≠s propio, quedarse con los recursos energ√©ticos bolivianos y financiar un golpe de estado contra ¬ęla indiada¬Ľ , como gustan de vociferar los lebreles del capitalismo.

Esa ¬ęindiada¬Ľ, tan odiada por la burgues√≠a boliviana, estaba en la plaza, llenando con el alma de una revoluci√≥n ‚Äďya finalizado el acto del primero de mayo‚Äď la atm√≥sfera de nuestro encuentro con su l√≠der. Escuch√°bamos hasta el Sal√≥n Rojo, la m√ļsica y las voces de la unidad llamado a luchar sin reservas contra la agresi√≥n imperialista, en estas horas y siempre. Obreros, campesinos e ind√≠genas a una sola voz revolucionaria, entre consignas de lucha y m√ļsica con alma rebelde.

As√≠, visto muy de cerca y mientras estrech√°bamos su mano con un abrazo compa√Īero, a uno se le agolpan mil preguntas y no pocas ganas de aportar mucho m√°s que gestos solidarios, por m√°s firmas de intelectuales que seamos capaces de reunir. Las urgencias en Bolivia son inmensas. A uno la palpitan en pecho algunas desesperaciones amorosas cuando mira lo que falta y lo indispensable. Queda claro que es f√°cil ¬ędesesperarse¬Ľ, que es muy f√°cil pedirle m√°s al presidente Evo; que decida, que haga, que profundice… uno sabe que es muy f√°cil imaginar soluciones, inventar proyectos, intelectualizar tesis. Uno busca datos, escucha voces, se acerca como puede y se antoja.

Y uno sabe que lo ¬ęf√°cil¬Ľ es, a veces, sospechoso y no pocas veces irresponsable. Evo nos escucha, nos mira, no pierde la sonrisa c√°lida, su mano sobre las espaldas de sus interlocutores nos acerca a la historia de una lucha en desarrollo desigual y combinado. Uno sabe que √©l quiere m√°s de lo que a estas horas puede. Uno sabe que puede m√°s de lo que a veces quiere y uno sabe que en muy poco tiempo ha dado pasos progresistas importantes, y aun insuficientes. Dicho por el propio presidente Morales.

Vino Evo, hizo una pausa contra los agobios de la lucha, gracias en mucho a las gestiones del embajador cubano Rafael Daus√° C√©spedes, para privilegiarnos con su saludo amigo que, a esas horas, nos regal√≥ semejante atenci√≥n generos√≠sima como si no tuviese encima las preocupaciones m√°s terribles bajo el ca√Īoneo medi√°tico burgu√©s inclemente y las conspiraciones imperiales. Vino, nos mir√≥ y nos escuch√≥. Acept√≥ el abrazo, las informaciones de la hora, las opiniones y las sugerencias. No fue s√≥lo una cortes√≠a ni un acto de campa√Īa electoral. Hubo respeto admirable y fue visible, para todos, el gesto reflexivo de un l√≠der que anota en su memoria lo que le gusta y lo que le disgusta en horas de valoraci√≥n pol√≠tica decisiva.

Ser√° preciso para nosotros, visitantes solidarios, estudiar la coincidencia entre nuestras ideas y los programas de lucha que, desde abajo, presionan democr√°ticamente a su l√≠der y lo cuestionan ‚Äďcomo debe de ser‚Äď para que apure pasos al rimo de la historia revolucionaria mundial y de Bolivia. Ser√° necesario caminar hombro con hombro con los obreros, los campesinos y los ind√≠genas bolivianos. Ser de ellos para que, incluso, todos los intelectuales y los artistas, adem√°s de los ya solidarios, de una vez por todas, se queden al lado de la revoluci√≥n no s√≥lo en las coyunturas.

Contribuir en la batalla de las ideas, la revoluci√≥n de la conciencia, el combate contra el terrorismo medi√°tico y tomar lugar en la guerra simb√≥lica para que Bolivia y la revoluci√≥n mundial, deje de estar a merced de la agenda alienante imperialista, para que abandone todo grado de orfandad en materia de pol√≠ticas comunicacionales revolucionarias apoy√°ndose en una corriente internacional de la comunicaci√≥n hacia el socialismo. Contra el bloqueo medi√°tico, contra la alienaci√≥n y en la b√ļsqueda de los lenguajes nuevos para garantizar que no repetiremos el discurso, √©tico o est√©tico, del patr√≥n.

Habrá modo de mirar la contribución de la Red de Artistas en Intelectuales en defensa de la Humanidad, más temprano que tarde. Es buena hora.

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* Cineasta, máster el Filosofía Política.

Texto tomado de http://argentina.elmilitante.org.

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