May 6 2010
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Cultura

Adriano Corrales Arias / Si Roque es panfletario yo me declaro decadente o “El turno del ofendido”

Se cumplirá un aniversario más, el número 35 este 10 de mayo, del asesinato del poeta —y revolucionario— salvadoreño Roque Dalton; pudo escapar de una condena a muerte, pero lo alcanzó la muerte en su país. Quienes le dispararon no conocieron la compasión que todo el que mata debe sentir por el crimen que perpetra para convertirse en algo más que un asesino. Este largo verso es un homenaje al luchador y al poeta.

 
Me la juego me declaro rockero en una época globalizada por el reguetón y la basura tecnológica Roquero y daltónico ante el trascendentalismo trasnochado o daltoniano frente a la guillotina metafísica vaya usté a saber cómo se define el asunto o el panfleto díganme señores filólogos lingüistas críticos curadores (Del ingl. phanflet libelo difamatorio opúsculo de carácter agresivo eso dice la real academia qué dirá la irreal o la popular y democrática) dígame usté doctor master licenciado bachiller quién lo define ¿el emisor el mensaje o el receptor? señores del tribunal desconozco por qué se le juzga quizás por aquello del eterno retorno o el asunto sacrificial del evangelio según Jesucristo porque todo buen pueblo merece un buen mártir para redimirse en su imaginario y hay que crucificarlo (léase fusilarlo) constantemente como una representación pasionaria para que posea remordimiento colectivo por el desplome pero volviendo al propósito que nos ocupa léanse EL MAR  o LOS HONGOS y verán proposiciones teológicas aireadas por la dialéctica y el talento es decir la duda poética en láminas líquidas olas verdecitas azuladas en el zinc de la memoria como espasmo suave del amor que cae más mal que la primavera en el malecón de La Habana o Santiago de Chile relean LOS TESTIMONIOS en el centro de una TABERNA Y OTROS LUGARES donde está la segura mano de dios mientras le interrogan en la oficina técnica de la CIA o la silla como decía el exquisito poeta nicaragüense y traten de jugar con las manos atadas por un cordelito de nylon o balbucear poemitas y jacarandas mientras reciben tremenda galleta con LA VENTANA EN EL ROSTRO y les birbiquean los cojones o los pechos de la compañera que nos amamantara en noches de amplia ternura y háganse los huevoncitos buscapleitos jugueteando a la guerrincha en las azoteas del gay saber y del confort acompañados por el escocés y los bocadillos importados no señores la vaina es otra no soy sólo el que habla sentencien si quieren pero esgriman razones históricas o artísticas sépase que al poeta no lo matan por enlazar la vanguardia poética con la política o no exactamente por eso sino por militar en la segunda y proponer asuntos no tan ortodoxos como el papel de la pequeña burguesía en la revolución pues a los poetas no se les mata simplemente por el hecho de serlo puede que a García Lorca pero en el fondo por ser marica (mamploro diría Roquito) algo que no soportaba la homofobia franquista sino por su pensamiento y la manera de concretarlo en la acción claro señores magistrados acá son sus propios compañeros los del crimen por allí posiblemente la redención como el Pastor Romero porque no cayó en combate ni en las bartolinas oligarcas lo hicieron las balas compas en un asunto meramente pipil o guanaco si se mira bien que lo digan Salvador Cayetano Carpio o la Comandante María a quienes no se juzga en esta sala es al poeta no al combatiente asunto estético pues pero dentro de la ética mínima de lo posible humano o la concurrencia de lo extraordinario para sobrevivir a la muerte en un paisito que se las trae desde siempre desde 1932 con sus apenas 20.000 km2 pero atestado de intelectuales y luchadores de toda estirpe y gente buena onda hacelotodo vendelotodo comelotodo poetas pues a pesar de las maras y los escuadrones de exterminio y los milicos hijosdeputa no me han respondido señores qué es un panfleto entonces cómo se come esa pupusa o cómo se logra insertar en el corazón de un pulgarcito el amor de un Roque multitudinario sin repetir las rubeniadas de Gavidia el viejitoloco o las maestranzas criollas de Salarrué estudiando su devenir entre copa y fría y pedaleando fuerte por las montañas cuscatlecas de la utopía dejando sangre en la página desnuda o cubriéndola con su propio cuerpo como paraguas inmenso de arlequín con nariz rota travesti de la poesía como en la ópera bufa estudiantil o con Menen Desleal en la Luz Negra decapitado por la sombra entonces señores por qué continúan adjetivándolo sin meterse en su pellejo después de la derrota vean la paradoja derrota político-militar pero no cultural dicho de otra manera la revoluta no fue pero sí su revolución cultural he ahí el epílogo para antologadores y profesorazos porque ahora sí nos acercamos al final y es cuando duele de verdad el LIBRO LEVEMENTE ODIOSO como este poema de amor ahora que todo se repite en farsa como la resurrección de Lázaro y los evangelios apócrifos en una Centroamérica dolarizada y unida al fin pero no por el sueño morazanista sino por el capital transnacional díganme apertréchense del derecho romano civil canónico castrense ustedes que otean en el alba las clarinadas de la caballería y almuerzan en compañía de los señores de la guerra palomitas picasianas posmodernas en el penjaús de la lujuria prestos a no dejarse arrebatar un puesto en la bolsa y en la tradición del retrato en suplemento cultural díganme respondan ¿why not? en todo caso los libros del poeta gozan de buena salud y se venden masivamente de los asesinos sus conciencias
 
Adriano Corrales es escritor costarricense.
De su libro San José Varia.

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