Mar 15 2012
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Ciencia y Tecnolog铆aSociedad

Agua de los pobres, agua contaminada, agua inexistente

Lo que todos saben: el agua es fundamental para la vida. La estad铆stica indica que a cada ser humano en la actualidad, le corresponde 鈥攄el total de agua en el planeta鈥 unos 250.000 millones de litros. 驴A qu茅 preocuparse por esos agoreros que hablan de las futuras 芦guerras del agua禄? Si precisamos los n煤meros tenemosque s贸lo el tres por ciento de ella es agua dulce, la mitad potable y sobre esa mitad los contaminantes corren, y ganan, una fatal carrera. | GONZALO TARRU脡S.*

 

Los contaminantes son muchos, algunos provistos por el desenvolvimiento de los procesos naturales, otros 鈥攍os peligrosos鈥 producto de las actividades humanas. Los expertos que estudian este asunto, el de la contaminaci贸n del agua, informan que al menos 800 millones de personas la consumen con diversos grados de envenenamiento alrededor del mundo.

 

El informe estar谩 sobre la mesa de debates, el 22 de este mes de marzo, cuando se inaugure el Foro Mundial del Agua, en la ciudad francesa de Marsella.

 

No se puede 芦dejarla correr禄

 

La contaminaci贸n del agua no es un asunto nuevo. Las primeras grandes ciudades conocidas lo enfrentaron; por ejemplo Roma, en Europa, debi贸 que vivir con la contaminaci贸n: el plomo de los primeros sistemas de tuber铆as. Y no hablemos del medievo; tampoco del siglo XVIII y su 芦revoluci贸n industrial禄, o del XIX: basta leer a Dickens.

 

Tendr谩n presente en el Foro 鈥攃ita universal dentro del marco de las actividades de la Conferencia de la ONU para el medio ambiente y el desarrollo鈥 que las modernas tecnolog铆as, en especial en los pa铆ses de mayor desarrollo relativo han logrado, si no superar, por lo menos paliar con 茅xito la limpieza del agua 鈥攕obre todo en las grandes urbes.

 

Acaso, del mismo modo, tengan presente que esos millones de litros de agua natural existentes no impiden 鈥攑or decirlo de alg煤n modo鈥攓ue se afile con diaria constancia la espada de Damocles de la tambi茅n constante p茅rdida de agua potable.

 

La estad铆stica manejada por organismos nacionales y supranacionales oficiales indica que alrededor del 80% de la poblaci贸n de la Tierra accede, a veces dificultosamente y con cortes y recortes del suministro, a agua potable. Pero unos 800 millones de almas deben proveerse de cualquier fuente, y esas fuentes: r铆os, lagunas, napas subterr谩neas, en fin, presentan diversos grados de contaminaci贸n.

 

Solidarit茅s International, organizaci贸n humanitaria con sede en Francia no es tan optimista; sus estudios ense帽an que alrededeor de 1.900 millones de personas del planeta no tienen acceso al agua potable. Y, adem谩s, que por beber y preparar sus alimentos con aguas contaminadas, mueren no menos de 3.6 millones de personas 鈥攄esde ni帽os a ancianos鈥 todos los a帽os.

 

De cualquier modo que se considere el problema del agua, lo cierto es que en extensas 谩reas del continente africano la situaci贸n reviste car谩cter de cat谩strofe. En la zona andina de Am茅rica del Sur la actividad minera hizo y hace de las suyas, tanto por los deshechos del proceso de extracci贸n como m谩s directamente: secando las fuentes. Otra cat谩strofe.

 

En suma: el agua potable es el gran fantasma a exorcizar. Y pronto.

 

Qu茅 contamina las aguas y por qu茅

 

Las familias de los pesticidas utilizados en agricultura son los mayores contaminantes universales; el mecanismo es sencillo: llevados hasta los r铆os por la lluvia y el polvo que levanta la erosi贸n terminan en los r铆os y las 谩reas marinas costeras. Su acci贸n es consecuencia y tambi茅n complementa un fen贸meno que puede describirse como t茅trico: la p茅rdida de fecundidad de la tierra por abuso de las t茅cnicas agr铆colas modernas.

 

En algunos pa铆ses del Hemisferio Norte suele echarse sal en invierno sobre carreteras y autopistas; la sal no se queda all铆 y no solo obliga a la limpieza de los veh铆culos para evitar la corrosi贸n (con la consiguiente perdida de agua): transportada desde las rutas hasta los r铆os es otro factor contaminante y de envenenamiento de los suelos.

 

No hablar de los diques y las represas 鈥攓ue se construyen para la generaci贸n de energ铆a el茅ctrica necesaria en las faenas industriales y mineras a veces a cientos o miles de kil贸metros de distancia鈥 que barren o simplemente eliminan no 煤nicamente amplias franjas de cultivo, sino la diversidad de flora y fauna existente.

 

En un plano dom茅stico, en el llamado Primer Mundo 鈥攑ero tambi茅n y no en menor proporci贸n en la generalidad de las ciudades del planeta鈥 las casas est谩n contaminadas por los productos de limpieza contra los cuales ya son poco efectivos los mantos filtrantes naturales, en especial en las costas, taponados por las 芦aguas negras禄 (petr贸leo, deshechos industriales, metales) que llegan al mar o que, en ocasiones, son arrastrados de la mar a las playas.

 

Y a la basura producida por el hombre y los escapes de contaminantes industriales, hay que a帽adir los t贸xicos fabriles echados a los r铆os y la poluci贸n de las alcantarillas. Los pa铆ses occidentales industriales han hecho alg煤n progreso al establecer controles sobre la contaminaci贸n industrial en particular. Pero no han encontrado una soluci贸n definitiva

 

Ni siquiera en los pa铆ses con mayor capacidad econ贸mica, casi la mitad de los habitantes cuenta con plantas de tratamiento de aguas fecales. El Rhin, en Europa, atraviesa una de las regiones m谩s altamente industrializadas del mundo y se han volcado ingentes recursos para eliminar los factores contaminantes, pero la contaminaci贸n por las sustancias qu铆micas t贸xicas y el desecho mineral sigue siendo alta.

 

Las industrias suelen verter en las aguas fluviales sustancias altamente t贸xicas: cobre, cinc, plomo y mercurio principalmente. Estas part铆culas met谩licas se suelen acumular, y su ingesta repetida determina al cabo del tiempo altas concentraciones de metales en los tejidos de los organismos que en esos crursos viven 鈥攜 en las personas y animales que se alimentan de ellas (peces, por ejemplo, verduras regadas con esas aguas). Aguas, por otra parte, que contaminadas van a dar a la mar 鈥攜 gran cantidad de peces de consumo humano pescados en ellas se convierten a su vez en agentes t贸xicos.

 

El mercurio es particularmente peligroso por su elevada toxicidad y escasa biodegradabilidad y porque se concentra en los seres vivos. Vertido en forma org谩nica o mineral, se convierte en metilmercurio, que se concentra en las cadenas alimenticias.

 

Si bien las naciones industrializadas han tenido bastante 茅xito en el control de la contaminaci贸n proveniente de industrias, siguen teniendo problemas con la escorrent铆a en las tierras de cultivos y con las aguas que fluyen de los centros urbanos cargadas con todos tipos de elementos. La situaci贸n es muy distinta en los pa铆ses llamados en desarrollo, donde hay un d茅ficit notable de sistemas cloacales y de controles de aguas residuales industriales.

 

Faltar谩 agua

 

Los autores del informe que leer谩n los asistentes al Foro de Marsella advierten que el crecimiento demogr谩fico y el aumento de los residuos seguir谩n deteriorando la situaci贸n en las pr贸ximas d茅cadas. Pronostican que la demanda de los alimentos aumentar谩 un 70% hacia el a帽o 2050, y el consumo de agua en la agricultura, un 19%.

 

Es probable que diez pa铆ses africanos experimenten una severa escasez de agua, con Egipto perdiendo vitales provisiones del r铆o Nilo mientras otras naciones desarrollan las fuentes del r铆o.

 

En China, cincuenta ciudades enfrentan ya la escasez de agua.

 

En India, decenas de miles de villorrios enfrentan la escasez.

 

En M茅xico, se extrae un 40% m谩s de agua de cu谩nto se reemplaza, lo que hace que la tierra se hunda y se espoecule con la posibilidad de importar agua dulce.

 

En la ex Uni贸n Sovi茅tica el agotamiento de agua de r铆o para la irrigaci贸n y para otras necesidades ya ha hecho que el Mar de Aral descienda dos tercios desde 1960.

 

En los Estados Unidos, un quinto de la tierra irrigada es sometida al excesivo bombeo de agua de pozo. Pero, enclavada en medio del desierto, Las Vegas contin煤a su impresionante derroche.

 

No resulta il贸gico, as铆 las cosas que, ya por razones de ego铆smo conservacionista, ya por prever futuros negocios, tanto pesonalidades y entidades ambientalistas como meras empresas por af谩n de lucro pongan la mirada en los recursos acu铆feros suramericanos: lagos de agua dulce, mares subterr谩neos (como el Acu铆fero Guaran铆), los campos de hielo patag贸nicos, etc…

 

Lo que s铆 resulta a lo menos est煤pidamente criminal es la falta de acci贸n protectora por parte de las autoridades gubernamentales, que siguen extendiendo permisos 鈥攐 asoci谩ndose鈥 con transnacionales mineras, forestales y otras empresas de probada vocaci贸n contaminante que, adem谩s, requieren grandes cantidades de agua; en Chile los cultivos de eucaliptus, para no ir m谩s lejos, han dejado extensas 谩reas secas incluso de aguas bajo la tierra, la miner铆a termin贸 de asfixiar decenas de poblados que no muchas generaciones atr谩s produc铆an alimentos.

 

Y ahora se pretende entregar 芦para el aprovechamiento tur铆stico禄 enormes extensiones de territorio a concesionarios privados.
鈥斺
* Fuente: Agencia Novosti, www.solidarites.org, www.argenpress.info, www.ecojoven.com

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