Nov 16 2009
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Opinión

América Latina, la “operación pinzas” del imperio y sus aliados

Néstor Francia.*

Los últimos movimientos de la derecha internacional no serian posible sin el cinismo del pensionista de la Casa Blanca, que pretende que es bilateral el diferendo colombo-venezolano y no inserto en un nuevo proyecto de dominación de América Latina. Basta, para probarlo, leer la revista Semana, de Bogotá, que devela nuevo documento imperial sobre Palanquero. Sin dejar de apuntar a Venezuela, es Honduras el objeto de ensayo para repetir el guión en otros países.

El cinismo del gobierno fariseo de Barack Obama puede llegar a extremos realmente insultantes. Veamos esta declaración de Ian Kelly, portavoz del Departamento de Estado norteamericano:

 “Llamamos a las partes (Venezuela y Colombia) de nuevo a bajar el nivel de la retórica y sentarse para producir enfoques prácticos que resuelvan el conflicto y reduzcan la tensión…Es algo que deben resolver los dos países, claro, pero Estados Unidos está interesado en promover la estabilidad y el diálogo”.

Otro portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, había descartado el martes pasado que las recientes tensiones tuvieran que ver con Estados Unidos. Lo que más destaca de estas declaraciones es la intención de sembrar la matriz de que el asunto en torno a las bases es un conflicto bilateral, y que Estados Unidos y el resto de los países latinoamericanos no están involucrados. El imperio quiere ponernos a pelear y encima lavarse las manos como Pilatos.

Es una táctica parecida a la aplicada en Honduras: provocan el golpe, lo apoyan y luego tratan de aparecer como salvadores y conciliadores. Es la ya mencionada diplomacia del “smart power” que maneja el nuevo zar imperial, el farsante Barack Obama.

Disparar sobre Venezuela

Simultáneamente a esas declaraciones hipócritas, otro vocero de Obama, el secretario adjunto de Estado para la lucha antidroga, David Johnson, afirmó que “Venezuela impone un reto significativo al control de drogas” y que las conversaciones con el gobierno de Chávez “no han sido muy productivas”, en momentos en que, según este vocero imperial, se registra una mayor actividad de vuelos que transportarían drogas desde Venezuela hacia el Caribe o Centroamérica.

Por supuesto que estas expresiones no pueden ser desvinculadas del cuadro de conspiración general y amenazas contra Venezuela, que incluye, desde luego, las bases militares, pero también la supuesta vinculación de nuestro país con el narcotráfico y la guerrilla, así como recientes acciones puntuales, como la detención de cuatro guardias nacionales venezolanos en Colombia y de un funcionario de la DISIP por parte de la policía regional del Zulia, que fue embutida dentro de un presunto plan desestabilizador que estaría fraguando el gobierno nacional contra las gobernaciones de Táchira y Zulia, “denunciado” en rueda de prensa por el golpista dirigente de UNT Julio Montoya (el mismo que en la marcha opositora del 11 de abril de 2002 andaba de abracitos con el “almirantico de agua dulce” Molina Tamayo).

Todo esto ocurre en momentos cuando se conoce, por medio de la revista colombiana Semana, un documento dirigido por el Departamento de Defensa de USA al Congreso de ese país donde se describe la base militar colombo-estadounidense de Palanquero, como “una oportunidad única para poder hacer un completo abanico de operaciones” en una región “crítica” donde “la seguridad y la estabilidad están bajo constante amenaza”, no sólo por el narcoterrorismo, sino por “gobiernos anti Estados Unidos”. Después se sorprenden de que nuestro Presidente nos llame a prepararnos para la guerra.

Honduras, cabeza de puente de la derecha mundial

Entretanto, la estrategia imperial sigue desarrollándose en Honduras, ya con un descaro evidente y una verdadera ofensiva de la derecha mundial, bajo la batuta de Obama, para dar reconocimiento a las elecciones espurias del 29 de noviembre, y así santificar el golpe de Estado. Micheletti expresó su felicidad después de una visita de Ian Kelly:

“La presencia de Kelly nos ha dado grandes esperanzas sobre la posición de Estados Unidos. Estamos esperanzados en que Estados Unidos reconozca el resultado de las elecciones al igual que el resto del mundo”.

A esto se une el anuncio del gobierno de Panamá, presidido por el ultraconservador Martinelli, en el sentido de que ese país reconocerá al ganador de los comicios en Honduras. Se está armando así la anunciada comparsa neoliberal y pro-imperialista que ya habíamos anunciado, y que irá incorporando a países como Perú, Colombia (que ya reinstaló su embajador en Tegucigalpa), Guatemala, Jamaica, después quizá Costa Rica, a pesar de las amargas declaraciones contra los golpistas por parte de Oscar Arias, y eventualmente otros países de América Latina y Europa con gobiernos de derecha, acompañados por Israel, obviamente.

Con este soporte, el golpismo hondureña cobrará oxígeno suficiente para tratar de cerrar con una victoria su felonía. Solo un obstáculo enorme quedará en el camino de estos gorilas: la organización, conciencia, movilización y combatividad del pueblo de Honduras, que por supuesto se mantendrá en pie.

La Internacional liberal abona

Por otro lado, también se tratará de repetir el guión de Honduras en otros países con gobiernos “incómodos” para el imperio, como está ocurriendo en Paraguay. La derecha está moviendo sus fichas. El presidente de la Internacional Liberal, el holandés Hans Van Baalen, anunció ayer que se nombró como vicepresidente de esta organización al gobernante golpista de Honduras, Roberto Micheletti:

“Fue un placer decirle al presidente Micheletti que el congreso del la Internacional Liberal hace dos semanas lo eligió como uno de sus vicepresidentes”. Dijo también estar “convencido que la Unión Europea y otros países en el mundo reconocerán las elecciones libres y justas de un nuevo presidente en Honduras”.

Van Baalen enfiló contra la OEA: “Además, la OEA está completamente callada ante el intento del presidente Ortega, de Nicaragua, de querer poner a un lado la Constitución para obtener otro mandato”. Ortega, por cierto, rechazó el injerencismo del diputado holandés, al tiempo que catalogó como vende patria y cómplice a Eduardo Montealegre, integrante de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).

El presidente nicaragüense reveló que Van Baalen se reunió con oficiales de su país en Managua, y que el objetivo de esta reunión era “persuadir a nuestras fuerzas armadas de cometer un golpe militar, igual a como lo hicieron los militares hondureños…Estaba hablando para ver si encontraba un Ejército como el de Honduras, y luego se trasladó a Honduras, donde nombró al golpista que se dice presidente como vicepresidente de la Internacional Liberal”.

La siembra es múltiple

En Venezuela abundan, claro está, los “Montealegre”. Son los que quieren tomar por asalto, el año que viene, la Asamblea Nacional y otras instituciones, para desde allí tratar de emular a sus congéneres de Honduras. Por eso tendremos que estar muy unidos para impedir que esa canalla le pongan la mano a nuestro máximo órgano legislativo.

Las elecciones en el PSUV fueron un acontecimiento político exitoso y muy importante. A pesar de algunos problemas visibles en el desarrollo del proceso electoral (lo caul es normal en una experiencia tan novedosa), el partido ha dado una demostración contundente y notable de organización y solidez estructural. Ahora viene el Congreso Extraordinario, que será motivo de nuevos análisis.

* Analista de asuntos políticos.
 

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