Nov 16 2010
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Economía

Argentina: Hacia un 2011 sin default ni Presupuesto

Raúl Dellatorre*
En un emotivo discurso, la Presidenta destacó el inicio de negociaciones por la última deuda en default y advirtió que “es probable” que el Congreso deje sin Presupuesto al Gobierno. Dijo que la política de crecimiento se mantendrá con “los instrumentos jurídicos vigentes”.

Argentina está en condiciones de “salir definitivamente del default” durante 2011. Las autoridades del Club de París aceptaron abrir una negociación para la cancelación de la deuda, de aproximadamente 6000 millones de dólares, impaga desde diciembre de 2001, pero bajo la condición exigida por Argentina: la no intervención del Fondo Monetario Internacional en la operación. Lo adelantó la Presidenta de la Nación en un discurso emitido a partir de las 8 y 30 de la noche por la cadena nacional, en el que además anticipó la decisión del Ejecutivo de “seguir adelante con las políticas de crecimiento con inclusión social” aunque el Congreso Nacional no le apruebe el Presupuesto de Gastos y Recursos para el año 2011. “Si no tenemos Presupuesto, dentro del marco de la Constitución vamos a utilizar aquellas herramientas que nos permitan garantizar el crecimiento”. Cristina anunció ayer que la nota de aceptación de las condiciones había sido recibida el martes de la semana pasada. Es decir, antes de la concreción de la Cumbre del Grupo de los 20 en Seúl. Las conversaciones previas para cerrar el acuerdo habrían sido mantenidas por Hernán Lorenzino, secretario de Finanzas, en primera instancia, y Amado Boudou, en la etapa final. El ministro de Economía habría hecho escala en París antes de emprender viaje a Seúl, donde participó junto a la presidenta de la Nación y el canciller Héctor Timerman de la cumbre financiera y monetaria.

Con voz serena, acodada sobre el escritorio presidencial y en tono casi coloquial, Cristina Fernández de Kirchner se dirigió al país en un mensaje grabado a la tarde, pero difundido a partir de las 20.30 horas por cadena nacional. Comenzó aludiendo a su agenda y ubicando en el tiempo el momento en que estaba hablando. “Muy buenas tardes. Hace poco más de 48 horas he retornado de Corea, de la reunión del G-20 (…). En unos minutos más vamos a recibir al señor ministro de Agricultura de la República Popular de China y también quisiera comentarles algo, porque durante el desarrollo de este G-20, que fue, por lo menos para mí, muy especial”, señaló casi como una confidencia. Con voz sensibilizada, relató: “recibí el saludo de muchísimos, de todos los jefes y jefas de Estado que estaban allí presentes (…). Pero quiero rescatar como símbolo de todos esos reconocimientos las palabras y gesto del presidente de la República Popular de China, Hu Jintao, quien realmente se lo notó tan conmovido que me conmovió a mí. Y me abrazó y me dijo que lo había conocido y había charlado muchísimo con Néstor, cuando estuvimos la primera vez en China, y me dijo: la verdad es que hemos perdido un gran estadista, su esposo era un gran estadista”. Fue una de los dos momentos del discurso en el que la voz de Cristina estuvo a punto de quebrarse.

De la Cumbre del G-20 dijo, además, que Argentina había sostenido “una posición muy firme en la defensa de los derechos de los países emergentes a cuidar sus procesos de industrialización (…). Estoy muy orgullosa porque la posición del presidente Lula (Brasil), junto con la Presidenta de Argentina, ha sido muy homogénea y muy firme”. Ambos países tienen la representación de Sudamérica en el G-20.

Esta vez, a diferencia del mensaje que grabó el día de su retorno a la Rosada tras el entierro de Néstor Kirchner en Santa Cruz, Cristina no recurrió a la lectura de sus apuntes. En el mismo tono de voz, anunció a continuación que el Club de París (núcleo de países desarrollados acreedores, ver detalle aparte) había accedido a negociar la deuda en default de la Argentina “sin la intervención del Fondo Monetario Internacional”, requisito exigido por la reglamentación de dicho Club. La presidenta recalcó dos aspectos, en particular, de esta operación:

– “En esta negociación no hay comisiones, ni bancos, ni empresas ni asesores”. Aludió así, a los excesivos y sospechosos sobrecostos que Argentina debió pagar en las frecuentes renegociaciones habituales hasta el 2001.

– “La carta (de aceptación) habla de una negociación realista. ¿Qué es realista para nosotros? Un modo de pago, plazos que permitan seguir sosteniendo la actividad y el crecimiento con inclusión social”. Marcó, en este punto, la diferencia respecto de las tradicionales condicionalidades en los acuerdos con el FMI.

Recordó un discurso de Néstor Kirchner ante la Asamblea de la ONU, cuando en relación a las condiciones imposibles de cumplir que se imponían a los países deudores, lanzó la frase “los muertos no pagan”. “El tiempo le dio la razón”, sentenció Cristina, repasando el resultado de las dos etapas del canje de bonos con acreedores privados en 2005 y 2010. “Y si Dios quiere y nos ayuda, el año que viene podemos estar saliendo definitivamente del default si, como creo que lo vamos a hacer, arreglamos la deuda con el Club de París”. Un arreglo, reiteró, que supondrá una forma de pago que no restrinja ni imponga restricciones al modelo de crecimiento económico con inclusión social. “Porque esa ha sido, precisamente, la gran garantía y la gran posibilidad de la Argentina en su mercado interno, pero también de la Argentina hacia el exterior para poder pagar sus deudas.”

Cristina Fernández dedicó los últimos párrafos de su mensaje al país al Presupuesto General de Gastos y Recursos 2011, cuya aprobación aparece trabada en el Congreso. “De acuerdo con las posiciones que uno ha podido esbozar y ver en la oposición, lo más probable es que o no tengamos presupuesto este año o bien quieran imponernos, por primera vez en la historia, el Presupuesto de la oposición”, advirtió.

“Pero también quiero llevarles a todos –agregó– la tranquilidad, la serenidad y la responsabilidad de que vamos a llevar las cosas adelante, pese a que haya palos en la rueda. Créanme que lo vamos a hacer, porque si no tenemos presupuesto o se intenta imponer las mismas políticas que nos han llevado al fracaso, nosotros, dentro del marco de la ley y la Constitución, vamos a utilizar los instrumentos vigentes en el sistema jurídico que nos permitan garantizar el crecimiento.”

“Vamos a profundizar en la política de desendeudamiento, esta negociación que vamos a comenzar con el Club de París sería, digamos, la definición total”, remató.

*Periodista y economista. Publicado en Pàgina 12

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