Mar 5 2010
1234 lecturas

Sociedad

Colombia: se exige desmilitarización de la selva de los embera katío

El 30 de enero de 2010 a las 3:30 am, efectivos de la Brigada 17 y la Fuerza Aérea de Colombia bombardearon y ametrallaron las inmediaciones la comunidad Alto Guayabal, en un punto conocido como Saltico. Allí se encontraba una familia indigena; la comunidad y cuatro indigenas quedaron gravemente heridos[1]. Diecinueve días después del bombardeo, falleció el bebé recién nacido de Celina Bailarín a causa del fuerte impacto sufrido por el bombardeo.

“Desafortunada casualidad”, es como el general Hernán Giraldo, comandante de la Brigada 17 con sede en Carepa (Antioquia) calificó los terribles hechos violatorios de derechos provocados por la brigada a su mando.

Desde ese momento y hasta hoy continua la presencia de militares dentro de los resguardos indígenas. Esto significa que el movimiento de los indígenas por su territorio se encuentra restringido, las comunicaciones entre los resguardos se dificultan, al igual que la pesca y la caza. Por temor, las familias dejaron de asistir sus lugares de trabajo y la alimentación de los miembros de las comunidades se ve afectada.

La brigada se excusa con el argumento de que “teníamos la información de la llegada a ese sitio de terroristas del frente 34 de las Farc”. Sin embargo, la comunidad está convencida de que el operativo pretende facilitar las operaciones mineras de empresas transnacionales como la Muriel Mining Corporation, la cual tiene una concesión en la zona para explotar cobre, oro y molibdeno.

Los pobladores de las comunidades se encuentran temerosos e intranquilos. Hasta el momento, esta situación ha sido la causa de que ocho mujeres se hayan quitado la vida, y según testimonios directos existe alto riesgo que esto vuelva a suceder, pues: “nuestras mujeres piensan en suicidarse pues su forma de vida esta siendo destruida y sienten la presion y el temor que un nuevo desplazamiento ocurra en la comunidad”.

Ya en mayo del año 2000 hubo un bombardeo del ejército y ametrallamiento con helicópteros y aviones sobre la comunidad de Alto Guayabal, al que siguió la invasión de tropas terrestres. Como consecuencia, la comunidad se vio obligada a desplazarse hacia las comunidades de los resguardos vecinos. En aquella ocasión, por lo menos tres personas desaparecieron (Regina Rubiano Bariquin de 65 anos, Pablo Emilio Domico de 45 años, Blancaina Domico de 16 años) y hasta el día de hoy, 10 años más tarde, no se ha tenido más noticias de su paradero. En los mismos operativos quemaron ocho tambos (viviendas) indigenas, robaron plátano, viveres, utensilios de cocina y animales de cría.

En 2007 fue bombardeada la comunidad indigena de Isla en el Resguardo del Rio Murindo. En 2008 fue bombardeado el cementerio de las comunidades indigenas de Isla y Coredo. Desde inicio de 2009 se realiza la militarización del resguardo indígena del Rio Murindo por parte de la Brigada 15. Esta se ha intensificado desde comienzos del 2010, y culminó con el bombardeo del 30 de enero.

Firme una carta en apoyo de las exigencias de las comunidades Embera Katío al gobierno colombiano. La zona debe ser desmilitarizada ya y el desplazamiento debe evitarse. ¡Ayude con su firma!
Este es un servicio de Salva la Selva.

[1] Son Jose Nerito Rubiano, Martha Ligia Bailarin, Celina Bailarin y Yobani Bailarin.

Addenda
Existe un vídeo de la misión internacional de verificación en la que participó Salva la Selva junto a organizaciones colombianas como la Comisión de Justicia y Paz, la Organización Indígena de Antioquia y representantes de ACNUR y la Defensoría del Pueblo; se lo puede ver aquí.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario