Ago 27 2012
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PolíticaSociedad

Ecuador: izquierdas, derechas, sentido común

Me hizo esta pregunta (¿Qué de la izquierda y la derecha en el país?), un amigo extranjero. No supe qué responder. Dije (por decir algo) que en este país (Ecuador) nadie sabe con exactitud si alguien o algún movimiento es de derecha o de izquierda. Que —contrariamente a lo que se cree— hay que aplicar aquello que está en la Biblia Romana: “por sus obras los conoceréis”.| ALBERTO MALDONADO S.*

 

Por decir algo, dije a mi amigo: que si pregunta a quienes aparecen representando a estos grupos sociales de derecha, todos son de izquierda; o por lo menos se creen de izquierda. Nadie es de derecha. Como que este término es una especie de “mala palabra” en política, ya que todos se creen de izquierda.

 

En esta parte de la conversación (porque fue una conversación y nada más) eché mano de una frase de Fidel Castro Ruz, el mismo comandante en jefe que hizo la revolución en Cuba, en menos de tres años: “que para ser de izquierda, lo primero que hay que ser, es ser honrado” (la
cita no es textual). Eso consta en el libro La Paz en Colombia que recomienda a los guerrilleros de las FARC (que andan haciendo medio siglo (50 años) la revolución en la vecina Colombia) que lo primero que hay que ser es ser honrado.

 

Le dije a mi amigo extranjero que “pinta de izquierda” el candidato presidencial que se llama Guillermo Lasso, el mismo banquero que, con una sonrisa de oreja a oreja, desde hace rato, se auto proclama candidato presidencial. El señor Lasso (que fue superministro de Mahuad y de Noboa) recogerá lo que queda del social cristianismo (que tenía un dueño absoluto, ya fallecido) es decir, de la derecha ecuatoriana; aún cuando, si le preguntan (al señor Lasso y Cia) le dirá que es de izquierda.

 

Del señor Álvaro Noboa no queda la menor duda, que es de derecha. Aún cuando él nos ofrece a todos los ecuatorianos “hacernos millonarios” habemos algunos que nos preguntamos: ¿y qué nos vamos a hacer si todos somos millonarios? El señor es de la derecha pura, por aquello de “por sus obras los conoceréis” ya que en la práctica se niega a pagar lo que le debe al SRI (Servicio de Rentas Internas) por el año 2005

 

¿Qué dirá cuando quieran cobrarle a este señor, supermillonario, lo que le debe al SRI por concepto de impuestos no pagados durante los años posteriores? Entonces se declarará perseguido “político” de por vida.

 

Del coronel Lucio Gutiérrez (2003-2005) no hay la menor duda: él se declaró (mientras fue Presidente) que era de izquierda y de derecha, según el lado que le cojan. En aplicación de aquel mandato cristiano, de acuerdo a lo que hizo (en bien de su familia) durante sus dos años de mandato, pues está más cerca de la derecha que de la izquierda. Por lo menos no nos ha explicado qué hizo con el señor Álvaro Uribe Vélez, las veces que le fue a visitar, inclusive despreciando la inauguración de la Capilla del Hombre, al que vinieron personajes como Fidel (Castro) Lula (Da Silva) entre otros.

 

El hecho de que ahora anda de la mano (por no decir de otra cosa) del Movimiento Popular Democrático (MPD) y los Pachakutec (dirigencia indígena) no quiere decir que está en la izquierda.

 

Si recordamos el pasado, descubriremos que el mencionado coronel no les aguantó ni a los emepedistas ni a los pachakutec Una dirigente, que anda por ahí (doña Lourdes Tibán) dijo
con todas las letras que “era un animal”. Y no le pasó nada.

 

¿Quiénes quedan en la izquierda? Se supone que los herederos del viejo Partido Comunista del Ecuador (PCE) que tenía más de marxista que de revolucionario. Un grupo nostálgico de marxistas quiere recuperarlo; pero, para mí y de muchos marxistas de antaño, desapareció de la escena política ecuatoriana. La mayor parte fue a parar en la también vieja Izquierda Democrática, que se dividió en dos: los de la vieja guardia y que siguen de honrados, que están ocupando funciones claves en Alianza País (el grupo de gobierno) y otros (unos pocos, muy pocos) que andan de rabos del asambleísta Andrés Páez, que tiene de izquierdista lo que yo de astronauta.

 

Su supone (es un supuesto) que los herederos naturales el viejo marxismo fueron (¿son?) los del MPD. Pero (aquí vienen los pros y los contra) este partido ha sido más valioso para la derecha que para la izquierda. Todos recuerdan que dominó durante más de 4 décadas la Unión Nacional de Educadores (UNE) otrora de gran posición de izquierda; y las universidades públicas (en especial, la Central de Quito y la de Guayaquil) y en premio a ello le dieron una paliza al otrora Vicepresidente de la República, León Roldós Aguilera. En todo caso, está muy lejos este partido (menos ahora que antes) de ser de izquierda, aun cuando ellos se creen los únicos que pueden hablar de marxismo.

 

Queda lo que queda de Pachakutec, otrora el brazo político del sector indígena puro (que, de acuerdo al último censo de población, no llega al 10% de los ecuatorianos) sigo sosteniendo que los marxistas (viejos y jóvenes) olvidaron que en este sector tenía que darse la lucha de clases. No es lo mismo un indígena del sector Otavalo (dedicados al comercio mundial) que un indígena del sector Salasaca. No es lo mismo un indígena del sector Saraguro que un indio del Chimborazo. Un indígena puro del oriente ecuatoriano (en donde ha tenido la vida libre y soberana) que un indio de la Costa. Y así por el estilo.

 

¿De dónde salió Rafael Correa? es la pregunta obligada de mi amigo. Remata: ¿no vino del viejo Partido Comunista?, ¿no vino de Pachakutec?

 

La verdad que no tenía una respuesta hecha. Me aventuré a una explicación (que puede estar equivocada) “Mira —le dije— el economista Correa no viene, que yo sepa, de estas vertientes. Simple y llanamente es honrado, a pesar de lo que dicen de él, sin prueba alguna”. Hasta el 2006, es un solemne desconocido en este Ecuador. Para mi criterio, Correa no es un revolucionario al estilo Fidel y Raúl (los Castro, de Cuba) Está más cerca de Hugo Chávez, el venezolano.

 

Cree en la Iglesia Católica, oye misa todos los domingos; pero usa el sentido común, en la política nacional: quiere cobrarles los impuestos a los que nunca han pagado, que todos seamos iguales ante la ley, trata de rescatar de la pobreza extrema a un grupo social que siempre ha vivido en ella; de que por lo menos el oligarca y el burócrata (servidor público) le den una sonrisa y no le roben (como antes) etc.

 

En puridad, y de acuerdo al viejo marxismo, Correa no está haciendo una revolución, ni siquiera parecida a la cubana o la ex URSS. Pero en eso anda: aplica el sentido común.

 

Digo yo; es lo que pudieron hacer los ex Presidentes (Abdalá Bucaram y Lucio Gutiérrez) si querían pasar a la historia. Pero el uno prefirió seguir de buen insultador (un hijo de su mismo nombre, quiere seguirle los pasos) y el otro prefirió a la familia y a los amigos antes que al público. Perdieron no solo la presidencia sino la posibilidad.

 

En eso Correa está a kilómetros de distancia; y por eso ya va superando lo que ni los dictadores ni los demócratas, han podido; ser presidentes de este país más de 4 años. Va para los 6 y, según los encuestadores (si no se equivocan) puede llegar a los 10, en Carondelet.

 

Digo yo (es mi pensamiento) a dos siglos de Marx y Engels hay que regresar (por lo menos la mirada) a lo que propuso Lenin, al comienzo de la ex revolución socialista de la URSS: que hay que tomar lo bueno (muy poco) del liberalismo e ir a construir el socialismo. De esta manera Cuba (a través de sus reformas) está en lo correcto, antes de que el neo liberalismo le subyuge. Cierto es que el neo liberalismo salvaje (según un Papa, ya fallecido) tiene poco o muy poco que pueda servirle al socialismo; pero algo hay que hacer.

 

Y lo poco (o muy poco) que tiene de valor para el socialismo, tomarlo antes de sea demasiado tarde. Los viejos socialistas de la URSS (que viven peor que antes) estarán pensando que, muy pocos se acordaron de Lenin, a estas alturas, no así los cubanos (de Cuba) que andan haciendo sus reformas (antes de que sea demasiado tarde) Creo que Chávez, Morales, Ortega, Correa y la Cristina, se han dado cuenta a tiempo: que tienen que utilizar, para sus fines revolucionarios, lo poco o muy poco que les ofrece el neo liberalismo.

 

Pues, antes de poner fin a estas disquisiciones, hay que tomar en cuenta que el neoliberlismo es salvaje en lo macro; pero en lo micro…
——
* Periodista.

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