Feb 13 2006
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Sociedad

EL CLARÍN DE CHILE Y LA JORNADA DE MÉXICO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Ya estaba en operaciones la página www.elclarin.cl heredera del que fuera el periódico de mayor tiraje en Chile. El México
La Jornada cuenta con cuatro diarios regionales: La Jornada de Oriente, La Jornada Michoacán, La Jornada San Luis y nuestra casa editorial en Cuernavaca, La Jornada Morelos, todas las ediciones bajo la dirección de Carmen Lira Saade al frente de Desarrollo de Medios (Demos SA de CV).

Demos se asoció con Clarín, como antes lo había hecho con la BBC y The Independent (ambos medios de Inglaterra), con Radio Nederland (Holanda), los diarios Gara (del País Vasco) y Página 12 (de la Argentina), en busca de un intercambio informativo.

Lo diferente en el caso Clarín; no sólo es la nostalgia de tantos exiliados chilenos en México, se trata, más bien, de una victoria de la memoria, una batalla ganada por la libertad de expresión y contra la ignominia pinochetista.

Las cuentas secretas de Pinochet fue el primer reportaje de El Clarín publicado por La Jornada, los días 6, 7, 8, 9 y 10 de septiembre de 2005, un excelente trabajo investigativo de Joan Garcés, junto a la nota de la periodista Patricia Verdugo: Cuando robar es más peligroso que matar y una viñeta de Noam Chomsky titulada La difícil comprensión de los asuntos humanos.

Neruda, Salvador Allende y Clarín

fotoSalvador Allende, para el año 1939 era ministro de Salud, y le tocó
recibir en el puerto chileno de Valparaíso a los dos mil 500 exiliados
españoles que rescató Pablo Neruda en el legendario barco Winnipeg. Un pasajero entre aquellos republicanos catalanes, era Víctor Pey –actual propietario de Clarín– en ese entonces director general de armamentos de la Consejería de Industria en la Generalitat de Cataluña durante la guerra civil española.

Las vueltas de la vida hicieron que el ingeniero Víctor Pey rescatara a
Pablo Neruda de la persecución iniciada contra el Partido Comunista en
1948, planeando su exilio vía jamelgo por el sur chileno hasta Argentina, tal Quijote en Rocinante.

Víctor Pey declaró a la BBC de Londres: “A Neruda le debo más que la vida (…) el haber eludido las torturas o el haber eludido los sufrimientos horrorosos que a veces preceden a la propia muerte (El
Winnipeg en 1939, fue seguramente el último barco que pudo salir de las costas francesas y de Europa antes de la Segunda Guerra Mundial).

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“Y ocurría que el destino me daba la oportunidad de poder devolverle la mano, de poder retribuir, en una circunstancia penosa para Neruda, librándole tal vez de sufrimientos y de penalidades a las cuales se hubiese visto abocado, en el caso de haber caído en las manos de la policía, que le estaba buscando (en 1948 ya se había aprobado el desafuero de Neruda y la policía de todo Santiago se había lanzado a su búsqueda)”.

Cruzada la frontera, pocos días después Neruda llegó en automóvil a Buenos Aires; tomó allí un avión con pasaporte y nombre supuestos y viajó a Francia (10/06/2004)*.

Víctor Pey compró el diario Clarín en 1972, vivió su exilio en Venezuela, la dictadura le expropió su nacionalidad chilena, ahora sólo cuenta con su ciudadanía española.

El también catalán Joan Garcés fue consejero político y amigo personal
de Salvador Allende, hasta el bombardeo de La Moneda, del que fue testigo y uno de los pocos sobrevivientes aquel 11 de septiembre de 1973.

El dramaturgo y escritor Ariel Dorfman en su libro Más allá del miedo. El largo adiós a Pinochet cuenta: “Y cuando la embajada española logró sacar a Garcés del país unos días más tarde, en los momentos en que su avión se despedía de esa tierra que había intentado una revolución sin sangre, juró que no olvidaría a su presidente muerto ni a las demás víctimas del golpe. Años más tarde, el hijo de Augusto Pinochet –el mismo que se había enriquecido a la sombra de su cariñoso padre– se quejó de que su progenitor, en vez de permitir que Joan Garcés escapara de Chile, debería haberle clavado una estaca en el corazón (…) Durante las décadas que siguieron, sin dejar de hacer su propia labor como abogado y, más tarde, como parlamentario del PSOE en su España
nativa, Joan Garcés insistió en que era posible, además de necesario,
enjuiciar al general Pinochet por sus crímenes (…)

Y el 5 de julio de 1996, la Audiencia Nacional autorizó que un tribunal de Valencia aceptara la acusación de un grupo de abogados españoles en contra de Augusto Pinochet y los otros miembros de la Junta por la muerte y desaparición de ciudadanos españoles en Chile”**.

El resto es otra historia, Pinochet fue detenido en Inglaterra y liberado por “razones humanitarias” –gracias las gestiones del gobierno de Eduardo Frei Ruiz– y como un milagro bíblico “Lázaro, se levantó y anduvo”, Pinochet una vez fuera del alcance de la justicia española,
con su silla de ruedas en suelo chileno, se levantó entre himnos
hitlerianos con la elite militar en funciones y la clase retirada impunemente.

Las visiones de la prensa

El diario El País (España), en su edición del 11 de octubre de 2005,
celebró le decisión de que “El tribunal de arbitraje del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), institución del Banco Mundial, ha fallado a favor del ciudadano español Víctor Pey en la demanda sobre la propiedad del diario Clarín, según un comunicado del presidente del citado tribunal, el abogado suizo Pierre Lalive, a las partes del litigio.

fotoLos gobiernos de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y de Ricardo Lagos se
habían negado a reconocer a Pey su propiedad (…) Tras intentar recuperar la propiedad Clarín, ya bajo los gobiernos democráticos, Pey vio cómo el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle rechazó de plano su petición. Pese a que Pey acreditó la titularidad de las acciones de Clarín, el gobierno chileno pretendió dar por finiquitado el pleito pagando una indemnización a falsos propietarios del periódico… La defensa de Pey invocó el Acuerdo de Protección de Inversiones firmado por España y Chile en el año 1994. El tribunal de arbitraje, presidido por el abogado suizo Pierre Lalive, rechazó
primero el argumento de falta de competencia del CIADI planteado por el gobierno de Chile; más tarde, aceptó reestructurar la formación del
tribunal a raíz de recusaciones planteadas tanto por Chile como por Pey.
Finalmente, el presidente del tribunal comunicó a los otros dos árbitros su decisión de emitir un laudo favorable a Pey.

El árbitro designado a propuesta de Chile, Leoro Franco, contra todas las reglas de la institución del arbitraje, informó al Gobierno de Chile del contenido confidencial de dicha propuesta”.*** ¿Qué pensará la presidenta electa Michelle Bachelet?

¿Seguirá la postura de Frei y Ricardo Lagos en el caso Clarín? O lo que es peor, ¿financiará con 500 millones de dólares anuales al golpista El Mercurio mediante publicidad gubernamental como los gastaba Ricardo Lagos?

Por su parte el diario pinochetista La Tercera, en su edición del 16 de octubre de 2005, reduce, con una xenofobia exasperante: “La tesis
conduce a un delirio conceptual: Clarín habría sido un diario español durante dos años, sin que nadie se diera cuenta. Un diario que, de no ser por el golpe de Estado, habría recaudado 517 millones de dólares desde 1973”.**** El resto de la nota, es una serie de acusaciones sin fundamento al más viejo estilo pinochetista, que si “Salvador Allende compraría El Mercurio para
llevar a cabo su plan totalitario de control de la prensa”.

De este tipo de planteamientos hemos leído mucho: que si “Salvador Allende era simpatizante nazi” por las interpretaciones que hace Víctor Farías de la tesis del doctor Allende; en México, el escritor Xavier Velasco publicó en Milenio Diario la misma idea de Víctor Farías sin consultar la tesis original para optar al título de médico cirujano de Allende, recientemente reeditada por el Centro de Estudios Socioeconómicos con introducción de Joan Garcés en respuesta al libro difamatorio de Víctor Farías.

Los militares se robaron todo,
hasta las imprentas de un pueblo

El Clarín es el reflejo de toda una época, sus instalaciones se convirtieron en un centro de tortura –apodado por los milicos como La Firma–, sus imprentas fueron incautadas, pero nunca se definió su destino.

En La Jornada Morelos adelantamos el paradero de las imprentas del Clarín, la nota se tituló: Sobre héroes, triangulaciones y traidores y en el desarrollo del texto se lee: “El genocidio cultural: El caso Clarín de Chile y Quimantú. El Clarín era el diario de mayor circulación del país, sus instalaciones fueron allanadas por las Fuerzas Armadas, y sus imprentas fueron confiscadas, para hacerlas funcionar en el Instituto Geográfico Militar), el caso de la editorial Quimantú no es muy diferente, sus oficinas fueron desmanteladas, y para el año 2003 fueron ocupadas por la revista Paula (de COPESA) bajo la dirección de Roberto Edwards (hermano de Agustín Edwards)”***** .

Parecía lógico pensar, que las imprentas de Clarín irían al diario El Mercurio, propiedad de Agustín Edwards, en una especie de pago por organizar el golpe de Estado junto a Richard Nixon, lo que significó para El Mercurio desplazar a Clarín como el nuevo gran diario de Chile. Así esta vez la ambición y felonía de los
golpistas hizo, que además de las vidas y sueños de miles de chilenos,
se apropiaran de la letra e imprentas de un pueblo.

La siguiente información es de una fuente militar (retirada); por razones de seguridad, lo llamaré simplemente “B”, él me ha confiado, que participó en el robo de las imprentas: Clarín se ubicaba en la calle Dieciocho, número 229, casi esquina con la calle Padre Olivares (…) no sé todos los modelos de las imprentas, pero definitivamente eran de fotomecánica y tipografía, recuerdo muy bien que Clarín tenía otros talleres, muy cerca de allí, en la calle Centeno y Alonso Ovalle pero se trataban de máquinas offset y rotativas Goss; en las oficinas de El Clarín ahora está el Segundo Juzgado Militar de Santiago, regresando a la calle Dieciocho se encuentra el Club de Carabineros (policía) y a
mitad de cuadra la Comisaría para Asuntos de la Familia, los equipos
offset, de fotomecánica y tipografía los llevamos al Instituto Geográfico Militar en la calle Santa Isabel 1640, esquina con la calle Dieciocho, y a la Dirección de Inteligencia Militar. Todo quedó en el mismo barrio”.

Mi fuente es 100 por ciento confiable, la considero una persona despolitizada para haber trabajado 30 años entre militares. Continúa: “Las imprentas eran de lo más moderno que había en Chile para los setentas, mire, hay un detalle que le puede interesar, hicimos un libro en el Instituto Geográfico Militar luego del 73, de Gramsci, no recuerdo el nombre del libro, pero no se me olvida que nos dieron una versión incompleta; nunca entendí por qué, estoy seguro que lo puede encontrar en una librería de viejo o un mercado persa”.

No quiero comprometer más a mi fuente, si revelo otro dato estoy seguro que darán con el nombre del militar arrepentido, “que sólo obedecía órdenes”.

Parafraseando a Neruda “no todo en mí es naufragio”, estoy en una
campaña permanente para recuperar el prólogo inédito del libro Canción de gesta, escrito especialmente por Neruda para la editorial Quimantú en 1973.

Cinco millones de libros fueron destruidos en las bodegas de la editorial Quimantú, entre ellos, 30 mil ejemplares de la versión final de Canción de gesta, poemas dedicados a Cuba y su Revolución. Ahora que la Fundación Neruda retiró su inversión de la pinochetista Cristalerías Chile, puedo concentrarme en el problema del prólogo inédito de Neruda, extraviado en la Biblioteca de Literatura Extranjera de Moscú, investigación exclusiva que publiqué en la desaparecida revista Rocinante en el mes de agosto de 2004.

Víctor Pey y Joan Garcés representan la solidaridad en ambas orillas
del Atlántico, sus historias van de la mano y el sufrir de un pueblo, Clarín y La Jornada abren las coordenadas desde el norte al sur, la palabra escrita se transforma en una rosa de los vientos, de los nuevos vientos que soplan en Latinoamérica.

Notas

* Manuel Toledo, Entrevista con Víctor Pey en BBC Mundo, 10/06/2004.
** Ariel Dorfman. Más allá del miedo. El largo adiós a Pinochet.
Planeta, 2003, p. 29.
*** Ernesto Ekaizer, El español Pey gana su pleito con Chile por el
diario “Clarín”, confiscado por Pinochet
, en El País, 11/10/2005.
**** Ascanio Caballo, El fantasma de Clarín en La Tercera, 16/10/2005.
***** Mario Casasús, Sobre héroes, triangulaciones y traidores, en La Jornada Morelos, 30/10/2005
(www.lajornadamorelos.com/index.php?module=pagesetter&func=viewpub&tid=2&pid=1143).

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foto* Periodista mexicano. Este artículo se piblicó en La Jornada Morelos
www.lajornadamorelos.com/index.php?module=pagesetter&func=viewpub&tid=2&pid=1485.

y ha sido reproducido en el portal internet del diario Clarín.
Publicado en
Piel de leopardo por gentileza del autor.

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