Sep 21 2018
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Econom铆a

El drag贸n se abate sobre el d贸lar

El proteccionismo de Trump, la guerra comercial con China y las sanciones a Ir谩n podr铆an abrir fisuras en la, hasta ahora, inexpugnable fortaleza del d贸lar. Estados Unidos nunca ha dejado de disfrutar de lo que en 1965 Val茅ry Giscard d鈥橢staing, por entonces ministro franc茅s de Finanzas, llam贸 el 鈥渆xorbitante privilegio鈥 de emitir la principal moneda de reserva del mundo.

El d贸lar representa hoy m谩s de la mitad de la facturaci贸n, las reservas, los pagos, la liquidez y la financiaci贸n del mundo pese a que en agosto de 1971 Richard Nixon repudi贸 unilateralmente el derecho de los bancos centrales extranjeros a cambiar sus d贸lares por oro.

Las cr贸nicas turbulencias del d贸lar fueron uno de los principales motivos por los que Europa emprendi贸 en 1993 el proceso de unificaci贸n monetaria que culmin贸 en 1999 con la creaci贸n del euro. De modo similar, el deficiente manejo por el Fondo Monetario Internacional (FMI) de la crisis financiera asi谩tica (1997-98) convenci贸 a China de que deb铆a fortalecer al yuan en los mercados de cambio.

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Una pantalla muestra el valor del yuan

Hoy el d贸lar es la moneda ancla de pa铆ses que representan el 70% del PIB mundial, el principal dep贸sito de valor de los bancos centrales mundiales y supera de lejos a las dem谩s divisas como veh铆culo de pago de transacciones financieras y comerciales y unidad de cuenta y facturaci贸n.

Es l贸gico: es la moneda m谩s conveniente, menos costosa y m谩s segura en todas esas 谩reas, lo que explica su relevancia monetaria, mucho mayor de lo que le corresponder铆a por el peso de Estados Unidos en la econom铆a mundial: 22% del PIB al tipo de cambio y del 15% en t茅rminos de paridad de poder adquisitivo (ppp), seg煤n el FMI. Y Washington sabe aprovechar esa ventaja.

Entre otros cosas, le permite endeudarse en su propia moneda y a tipos de inter茅s m谩s bajos. Mientras que el control regulatorio que concede a EU la administraci贸n o coadministraci贸n de los principales sistemas de liquidaci贸n de pagos otorga al departamento del Tesoro capacidad para vigilar los flujos transnacionales de dinero para detectar fondos relacionados con el terrorismo, el tr谩fico de armas y drogas y la evasi贸n fiscal.

Es un poder formidable. En 2011 el Tesoro impuso una multa de 1.900 millones de d贸lares al banco brit谩nico HSBC por ayudar al cartel mexicano de Sinaloa, a financistas saud铆es con v铆nculos con Al Qaeda y a Ir谩n, Sud谩n y Cuba, entre otros pa铆ses sometidos a sanciones internacionales, a mover cientos de millones de d贸lares en el sistema financiero estadounidense. En julio de 2014 el Departamento de Justicia impuso una multa de 9.000 millones de d贸lares a BNP Paribas por acusaciones similares.

Parad贸jicamente, la crisis bancaria de 2008 consolid贸 a煤n m谩s la hegemon铆a del d贸lar cuando para evitar el colapso del sistema financiero mundial la Reserva Federal 鈥揷onvirti茅ndose as铆 en prestamista de 煤ltima instancia global鈥 transfiri贸 entre diciembre de 2007 y agosto de 2010 a bancos centrales de todo el mundo, unos 4,5 billones de d贸lares a trav茅s de los llamados liquidity swaps lines, acuerdos entre bancos centrales para intercambiar divisas.

Unos 2,5 billones fueron a manos del BCE, seg煤n Adam Tooze, director del European Institute de la Universidad de Columbia, en The forgotten history of the financial crisis publicado en Foreign Affairs.

Nadie es imprescindible

Pero el d贸lar no es insustituible. De hecho, el proteccionismo de Trump, la guerra comercial con China y las sanciones a Ir谩n podr铆an lograr lo que ni la devaluaci贸n de 1933 ni las crisis de 2008 consiguieron: abrir fisuras en la, hasta ahora, inexpugnable fortaleza del d贸lar.

El Brexit fue una primera advertencia del precio del aislamiento voluntario, al debilitar la competitividad de la City londinense frente a Fr谩ncfort, Par铆s y Dubl铆n y otros centros financieros europeos. Seg煤n escribe en Project Syndicate Jeffrey Sachs, director del Earth Institute de la Universidad de Columbia, el 鈥楢merica first鈥 de Trump va erosionar los cimientos de Wall Street m谩s que los propios ataques del 11-S.

La guerra comercial, seg煤n Sachs, es un intento apenas disimulado de frenar el ascenso econ贸mico de China al intentar reducir sus exportaciones y su acceso a la tecnolog铆a occidental para garantizar el predominio de la superpotencia en los sectores m谩s din谩micos 鈥搚 estrat茅gicos鈥 de la econom铆a global.

Lo m谩s probable es que esa estrategia intimidatoria sea contraproducente porque reforzar谩 a煤n m谩s la determinaci贸n de Pek铆n de dejar de depender del comercio con EU, intensificar su rearme militar y crear un sistema internacional de pagos alternativo al del d贸lar.

Desde su fundaci贸n en 1949, la Rep煤blica Popular ha insistido en que el 鈥渟iglo de humillaci贸n鈥 comenz贸 cuando el Imperio brit谩nico oblig贸 en el siglo XIX a la dinast铆a Qing a entregarle Hong Kong y hacerle concesiones comerciales claudicantes. En el 煤ltimo Congreso del Partido Comunista el presidente chino, Xi Jinping, prometi贸 solemnemente que esas humillaciones nunca volver谩n a ocurrir.

La colisi贸n parece inexorable. EU ha anunciado que desde el 24 de septiembre impondr谩 un arancel del 10% a 200.000 millones de d贸lares de exportaciones chinas, casi la mitad del volumen de su comercio bilateral. Si Pek铆n aplica represalias similares, una prolongada confrontaci贸n pol铆tica, econ贸mica y estrat茅gica parece inevitable.

 

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Los elefantes y la hierba

Cuando hace poco Apple advirti贸 al Ejecutivo estadounidense que los precios de sus productos pod铆an subir por la guerra comercial, Trump replic贸 con un tuit aconsejando a su CEO, Tim Cook, que repatrie toda su cadena de producci贸n. La estrategia subyacente en el proteccionismo de la Administraci贸n para restaurar el antiguo poder铆o industrial de EU.

Pero China tambi茅n puede hacer mucho da帽o a sus rivales. La 煤ltima guerra comercial mundial a gran escala (1929-34) signific贸 una ca铆da de 66% del comercio mundial. No es extra帽o. Seg煤n reza un proverbio africano, cuando dos elefantes pelean, es la hierba la que sufre.

Las demandas de Trump a China implican a toda su estructura econ贸mica china y a su programa 鈥楳ade in China 2025鈥 al exigirle una reducci贸n del 60% del d茅ficit comercial bilateral (375.000 millones de d贸lares en 2017), el fin del robo de propiedad intelectual y de los subsidios estatales a su sector tecnol贸gico, la bajada de los aranceles y menos barreras para la inversi贸n.

Seg煤n la p谩gina editorial del Washington Post aceptar esas condiciones obligar铆an a China a renunciar a su modelo de desarrollo. Adam Posen, presidente del Peterson Institute, cree que la confrontaci贸n ser谩 el 鈥淎fganist谩n econ贸mico鈥 de la Administraci贸n: una guerra cara, sin salida e infructuosa.

China no es la Uni贸n Sovi茅tica, un gigante militar con pies econ贸micos de barro. China gasta hoy casi el doble en relaci贸n a su PIB en I+D que la media de la OCDE. Entre los juegos de Pek铆n de 2008 y 2018, el PIB chino se triplic贸 despu茅s de haberse triplicado ya entre 2000 y 2008, cuando la implosi贸n del sistema bancario occidental por la quiebra de Lehman Brothers, brind贸 a Pek铆n un convincente argumento sobre la supuesta superioridad de su capitalismo de Estado.

Seg煤n estimaciones del FMI, en 2017 el PIB per c谩pita chino fue del 14% con respecto al PIB per c谩pita de EU al tipo de cambio y del 28% en ppp, frente al 3% y 8%, respectivamente, de 2000. Si en 2040 China tiene un PIB per c谩pita del 34% al tipo de cambio y del 50% en ppp, una previsi贸n muy conservadora si se tiene en cuenta su actual tasa de crecimiento (6,5%), la econom铆a china duplicar谩 la estadounidense en ppp y ser谩 un 30% mayor seg煤n el tipo de cambio.

 

La nueva ruta de la Seda

El abandono de Trump del acuerdo nuclear de 2015 con Ir谩n y la reimposici贸n de sanciones a la Rep煤blica Isl谩mica van a acelerar el proceso del desacople chino del d贸lar. Washington quiere que todos los pa铆ses que compran crudo iran铆 dejen de hacerlo a partir de noviembre. Muchos se han doblegado como pueden ser Francia, Alemania o Jap贸n. China no. En agosto compr贸 m谩s petr贸leo iran铆 que nunca, con lo que hoy es el principal socio comercial de Teher谩n.

China quiere emplear sus reservas de divisas, las mayores del mundo, sus potentes empresas constructoras, la capacidad crediticia de sus bancos y su exceso de producci贸n de acero aluminio y cemento para integrar las infraestructuras de transporte euroasi谩ticas desde Shanghai a Hamburgo 鈥搇o que en 1904 el geopol铆tico y ge贸grafo ingl茅s, Halford Mackinder, llam贸 la 鈥渋sla mundo鈥濃 pero tambi茅n sus sistemas financieros y aduaneros.

Sin贸logos, como Michael Hirsch se帽al贸 en Foreign Policy, How the Tariff War Could Turn Into the Next Lehman, sospechan que el objetivo 煤ltimo de la llamada nueva ruta de la Seda (Belt and road initiative, BRI) es internacionalizar el yuan al convertirlo en la moneda oficial de la BRI para crear un sistema de pagos ajeno al d贸lar.

Entre la espada y la pared

En 2008 China mantuvo sus inversiones en bonos de Tesoro, de casi un bill贸n de d贸lares, lo que impidi贸 que la Gran Recesi贸n se convirtiera en una nueva Gran Depresi贸n. Pero si Trump cumple sus amenazas afectando a todo el comercio bilateral, Alan Blinder, exvicepresidente de la Fed, admite a Hirsch que Pek铆n podr铆a comenzar a deshacerse de sus bonos del Tesoro al carecer de otras opciones.

En uno de sus 煤ltimos tuits Trump escribi贸 que EU no tiene ninguna presi贸n por cerrar un acuerdo con China: 鈥淪on ellos los que necesitan llegar a un acuerdo con nosotros. Nuestros mercados est谩n al alza, los suyos est谩n colapsando鈥︹.

Poner a una gran potencia contra la espada y la pared es un juego muy peligroso. Los mercados financieros est谩n hoy m谩s interconectados que nunca por lo que su predisposici贸n a los ataques de p谩nico puede destruir una econom铆a con una rapidez devastadora.

El propio ministro alem谩n de Exteriores, Heiko Maas, ha propuesto en el art铆culo Making plans for a new world order, publicado en Handesblatt Global crear un sistema europeo de pagos independiente de EU a trav茅s de un Fondo Monetario Europeo y un sistema Swift (la organizaci贸n con sede en Bruselas que gestiona el sistema de transferencias interbancarias) independiente, consciente de que mientras ello no cambie, el sistema financiero internacional seguir谩 siendo reh茅n del Departamento del Tesoro estadounidense y del poder global del d贸lar.

Fundada en 1973, Swift es una empresa privada 鈥揺n realidad, una cooperativa propiedad de 2.400 bancos鈥 que tiene centros de procesamiento de datos en Holanda, Suiza y EU, por lo que se ha convertido en una infraestructura clave para el sistema financiero internacional al ser su principal puerta de acceso a los mercados de capitales. Actualmente, es la 煤nica plataforma existente que permite hacer transferencias financieras 鈥7.000 millones anuales鈥 entre 11.000 bancos de 200 pa铆ses del mundo, aunque no realiza pagos de manera directa.

Desde 2014, el Banco de Rusia desarrolla un sistema alternativo, el SPF, pero por ahora solo funciona en ese pa铆s. Tambi茅n China cre贸 en 2015 el CIPS (sistema de pago interbancario transfronterizo), respaldado por el Banco Popular de China, sin embargo, aunque ya opera en 85 pa铆ses del mundo (con 574 bancos participantes) sigue siendo minoritario. Pero solo por ahora.

Fuente: https://www.esglobal.org/el-dragon-se-abate-sobre-el-dolar/

 

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