Sep 30 2012
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Gisela Ortega* / La prudencia

La prudencia es la virtud de proceder de forma justa, adecuada y con cautela; de comunicarse con los dem谩s por medio de un lenguaje claro, literal, cuidadoso y apropiado, as铆 como actuar respetando los sentimientos, la vida y las libertades de las dem谩s personas. Es, en general, moderaci贸n y buen juicio.

 

Para la 茅tica cristiana, la prudencia dispone la raz贸n a discernir el verdadero bien del mal para cada circunstancia, y a elegir los medios adecuados para realizarlo. Es una de las cuatro virtudes cardinales de la Iglesia Cat贸lica. Es gu铆a de los dem谩s valores, indic谩ndoles su regla y medida.

 

La prudencia comprende: el aplomo, que es la seriedad en el obrar y pensar; la atenci贸n, que se refiere al acto de respeto u obsequio; la cautela y circunspecci贸n, que indican precauci贸n, reserva, y decoro en acciones y palabras.

 

La cordura significa sensatez en el obrar y buen juicio en el decir. El discernimiento, por su parte, es la facultad por la cual tenemos la posibilidad de examinar las cosas. La discreci贸n aconseja mesura y sensatez en la manera de comportarse. La ecuanimidad, es imparcialidad serena del juicio.

 

Moderaci贸n y ponderaci贸n expresan una misma realidad, que es la reflexi贸n imparcial sobre una cosa. Juicio, es el examen serio de un hecho. Parsimonia significa discreci贸n y prudencias extremas. Precauci贸n se llama a la actitud necesaria para evitar o prevenir inconvenientes. Por pulso y tino se entiende la sabidur铆a y seriedad para la realizaci贸n de un negocio.

 

Reflexi贸n es el t茅rmino que se emplea para designar el grado de discernimiento de una persona para realizar algo. Reserva es sobriedad en el hablar o actuar. Sensatez y seso expresan cordura y juicio. Tacto, indica tino, acierto, habilidad. Talento es el conjunto de facultades intelectuales que una persona posee para obrar y discernir bien. Tiento implica una consideraci贸n ponderada y reserva.

 

Son normas de la m谩s elemental prudencia:
no gastar m谩s de lo que se puede, ni todo lo que se tiene, ni en lo que no se debe; ni prestar sin que se nos deba, ni pedir prestado para quedar debiendo, sobre todo cuando es mucho lo que se tiene y no hay excusa para que no se siga teniendo.

 

La prudencia aconseja: dar a lo que se tiene adecuada inversi贸n: no malversar, ni despilfarrar, ni malbaratar; impedir que otros lo hagan; castigar a quienes lo hacen; ense帽ar lo que no se hace; dar ejemplo de c贸mo se debe hacer; dar y respetar a cada uno lo suyo.

 

La contrapartida est谩 en la imprudencia. El imprudente como consecuencia de su actuar precipitado y poco razonado, es probable que ponga en riesgo su propia vida y en serio peligro la de un n煤mero mayor de semejantes.

 

Son ejemplos de imprudencia:
las personas que al mismo tiempo que conducen su autom贸vil hablan por el celular. La atenci贸n dividida es de dioses, no de humanos. Uno puede pensar que tiene la situaci贸n totalmente controlada, pero no es as铆. Las estad铆sticas nos lo confirman.
Los que no respetan las se帽ales de tr谩nsito.
Quienes realizan un uso inadecuado de armas de fuego, para festejar el triunfo de su equipo de b茅isbol o de f煤tbol, disparando al aire 鈥攑ueden, con tal detonaci贸n, llegar a alguna persona ocasion谩ndole la muerte.
Quien se gasta todos sus ahorros aunque no tenga empleo.
La persona que se refiere respecto a una ideolog铆a determinada de un modo agresivo e inoportuno.
Los que tienen animales peligrosos en el hogar.

 

En Derecho se habla de la imprudencia temeraria, delito que comete una persona cuando por sus acciones pone en peligro la vida o la seguridad de otros. Se refiere a la negligencia que puede provocar peligro o da帽o a otros semejantes y que puede ser considerada como una falta o infracci贸n dependiendo de la consecuencia que provoque, por ejemplo conducir un veh铆culo bajo los efectos de la droga o alcohol.
Hay imprudencias que, por la frecuencia con que se cometen y repiten, deber铆an ser consideradas como delitos graves y castigados como tal.

 

Nos admiramos de las personas que de manera habitual toman decisiones acertadas, sacan adelante y con 茅xito todo lo que se proponen; conservan la calma a煤n en las situaciones m谩s dif铆ciles, percibimos su comprensi贸n hacia todos los individuos y jam谩s ofenden o pierden la compostura.
As铆 es la prudencia, decidida, emprendedora y comprensiva.

 

El valor de la prudencia se forma por la conducta en que procedemos cotidianamente. Lo que m谩s trabajo nos cuesta es reflexionar y conservar la calma en toda circunstancia, en el trato con el pr贸jimo o al formar opini贸n, lo cual se deriva de la precipitaci贸n, la emoci贸n, el mal humor, o la falta de una completa y adecuada informaci贸n.

 

La falta de prudencia siempre tendr谩 consecuencia a todos los niveles, personal y colectiva.

 

Ser prudente no significa tener la certeza de no equivocarse. Por el contrario la persona prudente, puede haber errado muchas veces, pero ha tenido la habilidad de reconocer sus fallas y limitaciones aprendiendo de ellas.

 

Los antiguos romanos simbolizaron la prudencia por una efigie que, como Jano, ten铆a dos caras una de joven y otra de anciana. Los egipcios la representaban por una serpiente de tres cabezas, una de perro, otra de le贸n y otra de lobo, dando tal vez a entender con ello que el hombre prudente debe poseer la astucia de la serpiente, la paciencia del perro, la fuerza del le贸n y la agilidad del lobo.

 

Quiz谩s la prudencia, en ciertas circunstancias, nos lleva a situaciones de excesiva cautela en momentos en los que sentimos que corremos un peligro inminente. Quiz谩s la inseguridad cotidiana y la violencia en una ciudad como Caracas constituyen una prueba de imprudencia de quienes se aventuran a exponer sus propias vidas, o de una prudencia que en muchos casos se ha convertido en miedo, ya que las autoridades a quienes compete resguardar las vidas de la ciudadan铆a no ejercen de manera cabal y convincente su rol, con lo cual nos han transmitido el mensaje de que la simple prudencia no basta.

 

Tal vez hemos convertido la prudencia en temor, lo cual, por el constante peligro que nos acecha, nos aleja de la moderaci贸n, del buen juicio y de la verdadera libertad.
Ciertamente, es sensato preservar la vida, pero 驴es sensato vivir as铆?
鈥斺
* Periodista.

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    3 Coment谩rios - A帽adir comentario

    Comentarios

    1. Gisela Ortega
      30 septiembre 2012 21:51

      Me gustaria mucho t煤 valiosa opini贸n sobre mi art铆culo. GO

    2. Laura Marincovich
      2 octubre 2012 14:33

      SIEMPRE TAN CLARA, PRECISA, TUS PALABRAS VAN CARGADAS DE SABIDURIA!!!!!!!! UN BESO GRANDE GISELA!!!!!!!

    3. Norma Leis
      2 octubre 2012 21:56

      Muy claros los conceptos y dejean ense帽anza a quien lo lee. Muy bueno.