Nov 7 2006
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Política

Huseín, la horca. – EL ÚLTIMO, TRÁGICO CIRCO IRAQUÍ

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Toda información, toda estadística, toda fotografía afirma que Iraq está, luego de la invasión, mucho peor que cuando el condenado a muerte presidente gobernaba. Las fuerzas –militares, de “negocios”– estadounidenses y en menor medida británicas (los demás nunca existieron, como no existen los partiquinos en las reseñas teatrales)– entraron a saco, obscenamente, en el país que se inscribe como la cuna de la civilización.

No se trata de defender ni salvar el honor de Sadam Huseín; fue un hombre violento que actuó en un mundo violento, olvidó los principios de su partido, Baath, negoció, entregó –aunque después quiso echar marcha atrás, y ese fue el comienzo de su fin– y en definitiva gobernó muchos años en el filo de un equilibrio que terminó por arrastrarlo cuando se hizo evidente que la era de los equilibrios quedó atrás.

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Su muerte, si muere en la horca, confirmará los viejos tópicos de Hollywood: los mexicanos son sucios y traidores, los musulmanes –y peor si árabes– son sucios y traidores, los europeos usan bidet y son traidores, los rusos tienen hambre y son traidores, los chinos son un peligro y son traidores; y que el resto de los americanos recuerde que viven en el patio trasero. Los “indios” mejor que no recuerden nada.

Lo cierto es que Huseín –que debe someterse todavía a otros procesos– no fue un gobernante más execrable que otros, aliados-amigos de la Casa Blanca y de algunos de sus ex y actuales moradores, y probablemente fue mucho mejor –aunque eso no tiene mayor importancia porque selló su suerte en verdad cuando fracasó en la guerra con Irán, una guerra cruel, prolongada, sangrienta y desconocida por quienes se informan “gracias” a las agencias estadounidenses de informaciones. Una guerra que ni Irán buscó ni Iraq necesitaba, pero que sí las “potencias occidentales” estimularon pensando que era la oportunidad de librarse de los odiosos ayatolás, y Huseín libró pensando que le serviría para anotar su nombre como uno de los favoritos en el carné de baile de la OTAN & Co.

No fue el depuesto presidente iraquí el único condenado, pero en este mundo donde esos enfermos que nos gobiernan están más allá de cualquier cura es el que logra conseguir los mejores titulares, quizá mejores avisos debajo de la información (business are business), amén del lucimiento de una docena y media de “analistas” que puede más tarde pasen a recoger el sobre con lo necesario para su pitanza. O crean en su profunda estupidez que hacen un favor a la paz y la concordia civilizatoria.

De cualquier modo tuvo una solemne dignidad Huseín en la etapa final de este juicio. La historia de su país dirá si lo absolverá, pero de lo que podemos estar seguros es de lo siguiente: los patrones de sus jueces no serán absueltos …Ni aquellos tampoco.

En el periódico digital Por la libre del seis de noviembre de 2006, al día siguiente de la condena de Huseín, leemos una declaración que contribuye a poner las cosas en su lugar. Comienza con una gran verdad –en el supuesto que así quieran que ocurra–:

Ahora las trasnacionales de la información se regocijaran trasmitiendo en vivo y en directo a los hogares del mundo esta ejecución.
Y señala a continuación:

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NINGUNA LEGITIMIZACIÓN DE LOS OCUPANTES
Y DE LAS INSTANCIAS CREADAS BAJO OCUPACIÓN

Tras hacerse públicas hoy, 5 de noviembre, las primeras sentencias dictadas contra el ex presidente de Iraq, Sadam Huseín, y otros miembros del depuesto gobierno de este país por las primeas causas contra ellos desarrolladas, la Campaña Estatal contra la Ocupación y por la Soberanía de Iraq (CEOSI), desea avanzar las siguientes consideraciones:

1. Sólo le corresponde al pueblo iraquí, una vez recuperadas plenamente la soberanía y la democracia en el país, proceder a la evaluación de las actuaciones de los gobiernos de Iraq anteriores a la invasión de 2003, al igual que de aquéllos creados bajo la ocupación, y, si así lo determinan instancias jurídicas legítimas, proceder contra sus miembros por delitos por ellos supuestamente cometidos.

2. Como han señalado instancias jurídicas y de Derechos Humanos internacionales previamente, los tribunales creados bajo ocupación y en situación de excepción, como es el caso de Iraq, son ilegales y sus sentencias, nulas. Los ex dirigentes de Iraq están siendo juzgados en distintas causas por tribunales creados en la primera etapa de la administración de ocupación del país, y el desarrollo posterior de los juicios, con el asesinato de hasta cinco abogados del equipo de la defensa, añade a su carácter de ilegalidad el de incumplimiento completo de más mínimas bases normas de cualquier procedimiento.

3. Las fuerzas de ocupación y fuerzas internas a ellos asociadas carecen además de toda legitimidad ética para promover el juicio contra los anteriores dirigentes de Iraq. A la violación del Derecho Internacional mencionada que se deriva de la creación de instituciones bajo un régimen de ocupación tras una guerra ilegal, se une el carácter criminal de la actuación de EEUU y sus aliados contra el pueblo de Iraq.

Las cifras derivadas de la intervención de EEUU y sus aliados contra Iraq permitirían razonablemente encausar a sus gobiernos por Crímenes de Guerra y Crímenes contra la Humanidad: según Naciones Unidas, más de un millón de civiles murieron en Iraq entre 1990 y 2003 debido al régimen de sanciones aprobado por el Consejo de Seguridad en agosto de 1990 y mantenido por EEUU y Reino Unido durante 13 años; otros 650.000 iraquíes habrían muerto desde el inicio de la ocupación como consecuencia directa de ésta, según el estudio del equipo de la Universidad Johns Hopkins dado a conocer el pasado mes.

4. El inesperado anuncio de esta primera sentencia contra Sadam Husein y sus colaboradores no es ajena a la celebración de las elecciones legislativas esta misma semana en EEUU. La ocupación de Iraq está en grave crisis. En contra de lo anunciado, la Administración Bush, antes que reducir el contingente de tropas en Iraq, ha tenido que aumentarlo, y el Pentágono ha anunciado que no podrá reducirlo antes de 2010. Octubre de 2006 ha sido el mes de mayor número de bajas en combate estadounidenses desde noviembre de 2004.

La opinión pública estadounidense comienza a asumir que EEUU debe retirarse de Iraq, y, ante todo ello, la Administración Bush, después de confirmado que mintió sobre los razones de la invasión de Iraq, ha pretendido presentar la condena a los anteriores dirigentes iraquíes como un logro.

5. Finalmente, nos unimos a la consideración de que, hasta que el pueblo iraquí no recupere su plena soberanía y pueda abordar un proceso de reconstrucción democrática, como señalábamos en el primer punto de este comunicado, los anteriores dirigentes del país sean considerados como prisioneros de guerra y sometidos a la supervisión del Comité Internacional de la Cruz Roja, que en reiteradas ocasiones ha denunciado las restricciones de acceso a detenidos iraquíes.
(www.porlalibre.org).

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