Ago 6 2012
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Sociedad

Informe ONU: La infancia en el mundo en este a帽o 2012 (VII)

Una mejor comprensi贸n de la exclusi贸n que padecen, debe conducir a la localizaci贸n y el desmantelamiento de los obst谩culos que impiden a las y los ni帽os y familias pobres hacer uso de los servicios y disfrutar de aspectos tan b谩sicos de la ciudadan铆a como la protecci贸n legal y la tenencia segura de un hogar; pero el problema fundamental seguir谩 siendo el de un vac铆o que sistem谩ticamente socava la capacidad de afianzar los derechos de la infancia.| GISELA ORTEGA.*

 

Un buen modo de comenzar es determinar cu谩les son los estrangulamientos y dificultades en cada uno de los entornos urbanos, analizando la informaci贸n relativa a estrategias de eficacia probada para superarlos. Hay muchos factores que originan la exclusi贸n de los pobres en las metr贸polis; por ejemplo, el bajo nivel de ingresos en el hogar, los costos directos e indirectos de las instalaciones, la deficiencia de los transportes, y la carencia de documentos de identificaci贸n.

 

La experiencia revela que es posible mejorar el alcance de las infraestructuras para los m谩s necesitados suprimiendo el costo para el usuario, estableciendo alianzas comunitarias, empleando los medios de comunicaci贸n social y otras estrategias. Uno de los motivos por lo que estas pr谩cticas ofrecen esperanza es que combinan en forma equilibrada el aumento en la prestaci贸n de servicios con medidas orientadas a mejorar la demanda y la utilizaci贸n de los mismos, aun siendo necesaria para ampliar los beneficios de salud y nutrici贸n, no es suficiente para asegurar que llegan a los menores y hogares m谩s necesitados.

 

Las medidas eficaces en el 谩mbito de la oferta deber谩n estar acompa帽adas de mejoras en relaci贸n a la demanda que promuevan el conocimiento y la absorci贸n de los sistemas, la continuidad en su uso y el afianzamiento de su calidad.

 

Tambi茅n el aumento de la protecci贸n social puede contribuir de forma notable a superar los obst谩culos financieros que excluyen a los pobres de las capitales. Las transferencias monetarias condicionadas a las familias de bajos recursos, que a menudo habitan en zonas urbanas, han demostrado su eficacia en varios pa铆ses de Am茅rica Latina y 脕frica. Otra posibilidad creativa son los servicios ambulantes: en W谩shington, D.C. se presta asistencia en cl铆nicas m贸viles de salud a los ni帽os y adolescentes de comunidades subatendidas de esa ciudad que carecen del debido acceso a una atenci贸n sanitaria pedi谩trica. Asimismo es fundamental promover el conocimiento y la utilizaci贸n de los servicios existentes entre los grupos de poblaci贸n a los cuales va dirigido.

 

Desde 2002 la Alianza Mundial para el Monitoreo de la Equidad ha desafiado las desigualdades en materia de salud que afectan a las zonas urbanas de una serie de pa铆ses mediante la implantaci贸n de iniciativas de informaci贸n y colaboraci贸n comunitaria. En Ciudad del Cabo, Sur谩frica, por ejemplo, los residentes y trabajadores sanitarios intervienen en todas las etapas del proyecto reasignando personal sanitario, gestionando programas de promoci贸n de la salud en las escuelas y suministrando letrinas a los asentamientos provisionales.

 

El plan de actuaci贸n deber谩 incluir no s贸lo servicios sino tambi茅n protecci贸n. La violencia, en todas sus formas, es un denominador com煤n en los vecindarios m谩s pobres y marginados, y la comunidad internacional es cada vez m谩s consciente de la grave amenaza que supone para los derechos y el bienestar de todos, en especial la infancia y las mujeres. Se est谩 actuando para abordar la brutalidad como problema de alcance internacional, como pone de manifiesto la iniciativa Ciudades seguras y amistosas para todos, un proyecto conjunto de ONU-H谩bitat, ONU Mujeres y UNICEF, cuya finalidad es formular estrategias de prevenci贸n a escala municipal de car谩cter esencialmente participativo.

 

Esta iniciativa se sirve de medidas como la formulaci贸n de leyes y pol铆ticas, la formaci贸n, campa帽as en los medios de comunicaci贸n period铆stica, el activismo y el an谩lisis presupuestario para implicar a mujeres, ni帽os y ni帽as, sus comunidades, los cuerpos policiales, y los responsables de la planificaci贸n y la formulaci贸n de pol铆ticas en la lucha contra la intimidaci贸n basada en el g茅nero.

 

Adem谩s, se est谩n poniendo en marcha iniciativas esperanzadoras a escala nacional, en especial en Am茅rica Latina. Por ejemplo en Guatemala se ha implantado el programa CEIBA, cuyo cometido es aportar a los j贸venes una alternativa a las drogas y una salida a la violencia instruy茅ndoles mediante la formaci贸n profesional en tareas para las que exista demanda en su localidad.

 

El transporte p煤blico seguro y el tr谩fico bien regulado son aspectos fundamentales en toda ciudad adecuada para la infancia. Los accidentes de tr谩fico constituyen la principal causa de muerte de j贸venes en todo el mundo. En Colombia, los Pa铆ses Bajos y Suecia se han implantado con 茅xito iniciativas orientadas a disminuir el n煤mero de lesiones y muertes, que combinan el pasaje, las zonas libres de veh铆culos de motor, los carriles exclusivos para ciclistas, viandantes y el transporte p煤blico de pasajeros.

 

Asegurar la inscripci贸n y la documentaci贸n de chiquillos y chiquillas debe ser una prioridad, ya que por muy entusiastas que sean los esfuerzos por promover la equidad, lo m谩s probable es que no se aplique a los menores que carecen de documentos oficiales. Cerca de una tercera parte de todos los infantes de las zonas urbanas quedan sin registrar al nacer, cifra que en 脕frica subsahariana y Sud谩frica se aproxima al 50%.

 

La Convenci贸n sobre los Derechos del Ni帽o

 

La Convenci贸n de los Derechos del Ni帽o adoptada en 1989, fue el primer tratado internacional que establece la amplia gama de derechos civiles, pol铆ticos, econ贸micos, sociales y culturales que pertenecen a los ni帽os. Las realidades que confronta la infancia pueden evaluarse en contraste con los compromisos a los cuales obliga a los Estados parte.

 

La Convenci贸n, que es legalmente vinculante para los Estados signatarios, detalla las normas y principios concernientes a la protecci贸n y promoci贸n de los derechos de ni帽os y ni帽as, en todas partes y en todo momento. Hace hincapi茅 en la complementariedad e interdependencia de los derechos humanos de los menores. A lo largo de sus 54 art铆culos y sus 2 Protocolos Facultativos, se establece una nueva visi贸n del ni帽o que combina el derecho a la protecci贸n del Estado, de los padres y las madres y de las instituciones pertinentes con el reconocimiento de que el ni帽o es poseedor de derechos y libertades de participaci贸n.

 

Todos los pa铆ses del mundo, con excepci贸n de tres 鈥擲omalia, Sudan del Sur y Estados Unidos de Am茅rica鈥 han ratificado el documento. Esta amplia adopci贸n demuestra una voluntad pol铆tica com煤n de proteger y garantizar los derechos de los ni帽os, as铆 como el reconocimiento, dicho en palabras de la Convenci贸n, de que, 鈥渆n todos los pa铆ses del mundo hay ni帽os que viven en condiciones excepcionalmente dif铆ciles, y que esos ni帽os necesitan especial consideraci贸n鈥.

 

Todos los ni帽os tienen el derecho a ser inscritos inmediatamente despu茅s de nacer y de tener un nombre; el derecho a adquirir una nacionalidad y a preservar su identidad y, en la medida de lo posible, el derecho a conocer a sus padres y a ser cuidados por ellos. (Art铆culos 7潞 y 8潞)

 

Discriminaci贸n

Los Estados parte tambi茅n asumen la responsabilidad de proteger a los ni帽os contra la discriminaci贸n. La convenci贸n los compromete a respetarles y garantizarles derechos 鈥渁 cada ni帽o sujeto a su jurisdicci贸n, sin distinci贸n alguna, independientemente d la raza, el color, el sexo, el idioma, la religi贸n, la opini贸n pol铆tica o de otra 铆ndole, el origen nacional, 茅tnico o social, la posici贸n econ贸mica, los impedimentos f铆sicos, el nacimiento o cualquier otra condici贸n del ni帽o, de sus padres o de sus representantes legales (Art铆culo 2潞).

 

Por su parte el Art铆culo 30潞 se帽ala: Los ni帽os pertenecientes a minor铆as 茅tnicas, religiosas o ling眉铆sticas y aquellos de origen ind铆gena tienen el derecho a practicar su propia cultura, religi贸n e idioma en la comunidad.

 

El art铆culo 23潞 advierte: El ni帽o mental o f铆sicamente impedido deber谩 disfrutar de una vida plena y decente en condiciones que aseguren su dignidad, le permitan llegar a bastarse a s铆 mismo y faciliten la participaci贸n activa del ni帽o en la comunidad. Esto se extiende al derecho a una atenci贸n especial, proporcionada gratuitamente siempre que sea posible, y a un acceso efectivo a la educaci贸n, el adiestramiento, la atenci贸n sanitaria, los servicios de rehabilitaci贸n, las oportunidades de recreaci贸n y la preparaci贸n para el empleo.

 

Expresi贸n
El documento reconoce el derecho de ni帽os y ni帽as a expresar libremente sus opiniones en todos los asuntos que les conciernen, e insiste en que esas opini贸n es se les d茅 el debido peso en conformidad con la edad y la madurez de los ni帽os que la expresen.

 

Proclama adem谩s el derecho de los ni帽os a la libertad de todas las formas de expresi贸n. Los ni帽os tienen derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religi贸n, a la privacidad y a la protecci贸n de ataques o injerencias ilegales y a la libertad de asociaci贸n y celebrar reuniones. Esto est谩 contenido en los art铆culos 12潞, 13潞, 14潞, 15潞 y 16潞, de la referida Convenci贸n.

 

Educaci贸n
La Convenci贸n establece el derecho a la educaci贸n a partir de la igualdad de oportunidades. Obliga a los Estados parte a hacer posible 鈥渜ue todos los ni帽os dispongan y tengan acceso a la educaci贸n primaria obligatoria y gratuita y a poder optar por la ense帽anza secundaria, incluida la formaci贸n profesional.

 

Asimismo obliga a los Estados pares a propiciar oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural, art铆stica, recreativa y de esparcimiento.

 

Protecci贸n
Los Estados parte reconocen su obligaci贸n de proporcionar la protecci贸n del ni帽o en m煤ltiples aspectos. Resuelven tomar todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger a los ni帽os de toda forma de violencia f铆sica o mental, de perjuicio o abuso, de descuido o trato negligente, malos tratos o explotaci贸n, mientras los menores se encuentren bajo el cuidado de los padres, los representantes legales o de cualesquiera otras personas. Esta protecci贸n, as铆 como la asistencia humanitaria, se extiende a los ni帽os que son refugiados o que buscan obtener el estatus de refugiados.

 

Seg煤n lo estipulado por la Convenci贸n, los Estados est谩n obligados a proteger a los ni帽os de explotaci贸n econ贸mica y de cualquier trabajo que pueda inferir con su educaci贸n o pueda ser nocivo para su salud o su desarrollo f铆sico, mental, espiritual, moral o social. Tales protecciones incluyen la adopci贸n y aplicaci贸n de regulaciones sobre la edad m铆nima para trabajar, y normas que rijan las horas y condiciones de empleo.

 

Las autoridades nacionales tambi茅n deben tomar medidas para proteger a los ni帽os del uso il铆cito de estupefacientes y sustancias psicotr贸picas y de todas las formas de explotaci贸n que sean perjudiciales para cualquier aspecto de su bienestar, tales como secuestro, la venta o trata de ni帽os, y todas formas de explotaci贸n y abuso sexuales.

 

Los cuatro principios fundamentales de la Convenci贸n: la no discriminaci贸n; el inter茅s superior del ni帽o; el derecho a la vida, a la supervivencia y al desarrollo; y el respeto por las opiniones del ni帽o, se aplican a toda las medidas que tengan alguna relaci贸n con las y los ni帽os. Todas las decisiones que afecten a los chiquillos en la esfera urbana deber谩n tomar en cuenta la obligaci贸n de promover el desarrollo armonioso de todo menor.
鈥斺
* Periodista.
Fuente: Fondo De las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
La entrega anterior de esta serie se encuentra aqu铆, donde se hallar谩 el enlace al cap铆tulo previo.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Gisela Ortega
      7 agosto 2012 0:10

      vale la pena leeerlo