Jun 10 2008
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Política

Israel y Estados Unidos ajustan planes para atacar Irán

Ernesto Tamara 

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, trató de obtener del presidente norteamericano, George Bush, un compromiso para atacar Irán antes de finalizar su mandato, según la prensa israelí que cubrió la visita de su premier a Washington la semana pasada. Informes de prensa anteriores aseguran que el Pentágono prevé un ataque a Irán dentro de los próximos dos meses.

 
El encuentro, que pudo haber sido el último de Olmert como primer ministro, ya que las presiones para que renuncie por las acusaciones de corrupción en su contra son muy fuertes, ocurrió en Washington el pasado miércoles y pasó casi desapercibido por la definición de la interna demócrata.
 
En la cumbre Bush se comprometió a impedir “por todos los medios”, que Irán acceda a obtener armas nucleares. Pese a que el gobierno persa insiste que su programa nuclear es con fines pacíficos y que no piensa construir armas nucleares, Estados Unidos y sus aliados acusan a Teherán de lo contrario – existe además un informe elaborado por la CIA hace ya varios meses que asegura que Irán no está construyendo armas nucleares ni se lo propone- y han logrado que el Consejo de Seguridad de las Naciones adelante sanciones.
 
El primer ministro israelí anticipó que las sanciones no han hecho efecto y que es necesaria una acción inmediata para detener el proyecto iraní. Existe una "apremiante necesidad de acción", habría argumentado Olmert en la entrevista. "La comunidad internacional tiene el deber y la responsabilidad de dejarle claro a Irán a través de medidas drásticas, que las repercusiones de su continua búsqueda de armas nucleares serán devastadoras", añadió.
 
Bush coincidió asegurando que "es muy importante que el mundo tome con mucha seriedad la amenaza que representa Irán para la paz", y le aseguró a Olmert que mantiene su compromiso de impedir por todos los medios que Irán obtenga armas nucleares.
 
No trascendió si en la reunión se llegó a establecer una fecha límite para esa acción, aunque un informe de prensa del diario digital Asia Times, sostiene que el gobierno norteamericano tiene planeado lanzar un ataque aéreo contra Irán dentro de los próximos dos meses. La información llega de una fuente que solicito mantener su identidad anónima. Según el periódico, la fuente es una diplomático retirado quien fue Vicesecretario de Estado.
 
Estados Unidos atacaría la base de la fuerza de elite Quds de la Guardia Revolucionaria iraní de unos 90.000 hombres. Los objetivos podrían incluir las bases de la Guardia Revolucionaria en el sur y sudoeste de Irán, cerca de la frontera con Irak. Funcionarios estadounidenses advirtieron en repetidas ocasiones que Irán apoya a los rebeldes iraquíes.
 
En septiembre del año pasado, el Senado estadounidense aprobó una resolución con una votación de 76 a favor contra 22 en contra solicitándole al Presidente Bush que declarase a la Guardia revolucionaria una organización terrorista. La administración aceptó la resolución y agregó a la fuerza iraní dentro de la lista de terroristas. Sin embargo, los senadores y el gobierno negaron que esto fuera el preludio a un ataque.
 
Según la fuente del periódico, la Casa Blanca ve el plan de ataque como una acción limitada para castigar a Irán por su presencia en Irak. No se presentaron detalles sobre las armas que serán usadas, ni la etapa precisa en la que se encuentra el planeamiento. Tampoco se aclaró si habrá participación de los aliados en este ataque.
 
Otras versiones de prensa, basadas en testimonios de oficiales israelíes, auguraban un ataque israelí unilateral a instalaciones nucleares iraníes a mediados de este año. Según esta versión, el gobierno israelí había establecido este mes de junio como plazo máximo para frenar el programa nuclear iraní.
 
Todos los candidatos apoyan a Israel
 
Las posturas de los precandidatos presidenciales, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain apenas se diferencian en los papeles en sus posturas hacia Irán. El republicano admite sin embargo que le interesa dar una oportunidad a las soluciones diplomáticas, pero apenas lo acusan de “blando” amenaza con sacudir el garrote ante los ayatollás.  
 
Una medida de estas pequeñas divergencias y de grandes coincidencias, se encuentran en los discursos pronunciados por ambos candidatos ante el poderoso lobby Comité Estadounidense-israelí de Asuntos Públicos (AIPAC).
 
Los judíos constituyen apenas tres por ciento de la población del país, pero se concentran en estados clave para las elecciones como Florida, Nueva Jersey, Pennsylvania y California. Los aportes financieros de judíos representan 20 por ciento de los fondos electorales republicanos y 40 por ciento de los demócratas, según un estudio de Forward, la publicación de esta comunidad de mayor circulación en Estados Unidos.
 
El primer ministro israelí, Ehud Olmert abrió la discusión al insistir en una postura agresiva ante Irán en el seno de esa organización. Enfatizó que "la amenaza iraní debe frenarse por todos los medios". ”Irán pide abiertamente la desaparición de Israel e intenta rearmarse nuclearmente”, afirmó Olmert. Además, añadió, apoya "a casi todas las organizaciones terroristas en Cercano Oriente", por lo que "la amenaza iraní debe frenarse con todos los medios". "El costo a largo plazo de un Irán con capacidad nuclear, es mucho mayor a los beneficios de hacer negocios con Irán", dijo.  
 
El primer ministro israelí agregó que el incumplimiento iraní de las sanciones internacionales impuestas hasta el momento, "no dejan lugar a dudas en cuanto a la necesidad urgente de medidas más fuertes y más drásticas".
 
 
El candidato republicano, McCain firme defensor de la guerra en Irak y de una postura agresiva contra Irán aprovechó unas declaraciones previas de su rival demócrata para tildarlo de ingenuo, y rechazar cualquier intento de negociar con Teherán.
 
 
“Amigos, ellos están desarrollando armas nucleares. Lo que también es inaceptable es que los iraníes están manufacturando y enviando a Irak los artefactos explosivos más letales que están acabando con la vida de estadounidenses jóvenes. Eso es inaceptable. Y el senador Obama quiere sentarse a conversar sin ninguna condición previa y negociar con estos individuos. Amigos, eso no está bien y es ingenuo y demuestra su falta de experiencia y de buen juicio”.
 
Obama respondió dejando claro su respaldo a la existencia y defensa a toda costa del Estado de Israel. "Los que amenazan a Israel nos amenazan a nosotros", dijo Obama. "En mi presidencia respaldaremos el derecho a Israel a defenderse en la ONU y en el mundo". "Una paz segura y duradera beneficiaría los intereses de Israel, los de Estados Unidos, los del pueblo palestino y los del mundo árabe. Como presidente, trabajaré para ayudar a Israel a alcanzar la meta de dos estados, uno judío en Israel y otro palestino, viviendo juntos con paz y seguridad", dijo Obama. "Y no esperaré hasta los últimos días de mi presidencia", agregó, en clara alusión al presidente George W. Bush, un favorito de AIPAC por su apoyo incondicional al hoy agonizante primer ministro Ariel Sharon.
 
Obama suavizó su propuesta de dialogar con Irán. Dijo que aunque plantea restaurar la vía diplomática, no se hace ilusiones sobre su resultado. "Nuestra voluntad de seguir la vía diplomática hará más fácil que otros se unan a nuestra causa. Si Irán no cambia el rumbo, quedará claro ante el pueblo de Irán y ante el mundo que el régimen es el responsable de su propio aislamiento" internacional, explicó. "Le presentaremos opciones claras. Si abandona sus peligroso programa nuclear, su apoyo al terrorismo y sus amenazas a Israel, habrá incentivos significativos, incluido el levantamiento de sanciones e integración política y económica con la comunidad internacional. Si no lo hace, elevaremos la presión", alertó.
 
El candidato demócrata no aclaró que significa elevar la presión en las actuales circunstancias, donde parece claro que ya no hay campo para más sanciones diplomáticas y/o económicas.
 
Curiosamente, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y según algunos probable candidata a la vicepresidencia en la fórmula republicana, expresó una semana antes, casi el mismo punto de vista que Obama ante el mismo Comité.
 
Condoleezza Rice dijo que la relación de Estados Unidos con Israel era "indivisible e inquebrantable" y puso en duda los fines pacíficos y civiles del programa atómico iraní. De todas maneras, Rice se declaró a favor de agotar vías diplomáticas más duras frente a Irán. "Si los líderes de Irán creen que pueden sacar adelante sus intereses nacionales con mentiras y terror, sólo profundizarán su aislamiento y aumentarán el precio que su país tendrá que pagar", dijo la jefa de la diplomacia estadounidense.
 
De esta manera, los gobernantes israelíes tienen la seguridad de que quien sea el relevo de la Casa Blanca, mantendrá el actual rumbo político para la región.
 

 

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