Oct 7 2010
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Opinión

La agresiva campaña española y la exasperante rutina propagandística interna en Venezuela

Néstor Francia.*

En la situación que se plantea con la nueva campaña vociferada por la derecha española en torno a supuestos vínculos Venezuela-ETA, hay elementos nuevos que no estaban presentes en marzo, cuando la primera andanada aquella del juez Velasco y la Audiencia Nacional española. Uno de ellos es la forma en que el gobierno español está respondiendo a las presiones de la derecha comandada por el PP y por los medios de comunicación de esencia franquista.

El gobierno de Zapatero se encuentra en una situación de mayor debilidad que entonces, su popularidad se ha deteriorado notablemente, acaba de afrontar la primera huelga general en muchos años, motivada por un paquete de medidas neoliberales contra los trabajadores; Zapatero está perdiendo elecciones incluso a lo interno del PSOE y la derecha del PP sigue sumando puntos, y amenaza con retornar al gobierno en las próximas elecciones presidenciales (2012).

La campaña española

La tónica de esas presiones puede verse en los conceptos que emite el diario derechista ABC de España, el cual señala:

“No hay intereses económicos en Venezuela que justifiquen esta humillación en la que se postra el gobierno español ante Hugo Chávez… No se trata de dar o negar crédito a los etarras detenidos —el gobierno de Zapatero se lo dio a la banda terrorista durante años de negociación—, sino de aceptar la existencia de pruebas que señalan directamente al régimen chavista como encubridor de terroristas.

"El Gobierno manipula la realidad al dudar de los etarras que han declarado en la Audiencia Nacional y obviar el resto de antecedentes. Pero todavía es más grave que no respalde de forma inequívoca a la Justicia, la Fiscalía y la Policía, que son las instituciones que han contrastado, en el ejercicio de sus funciones, la veracidad de los datos que acreditan que ETA se ha entrenado con las FARC en Venezuela. En vez de respaldar la actuación de estas instituciones, el Gobierno ha vuelto a actuar temerosamente, llegando a compartir con Hugo Chávez la táctica de cuestionar la palabra de los etarras”.

El gobierno español, hundido en sus debilidades, presiona a su vez a nuestro gobierno con exigencias más bien severas. El mismo Zapatero, por ejemplo, declaró a la televisora española Telecinco: “Las declaraciones —que han dado lugar a esta polémica— de dos presuntos miembros de ETA, para el gobierno tienen los suficientes indicios como para que eso se tenga que investigar y que el gobierno de Venezuela nos dé una respuesta”.

En términos aun más duros se expresó la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, al informar que  el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, llamó al embajador venezolano en Madrid, Isaías Rodríguez, para exigir a nuestro Gobierno “acciones contundentes y decididas" en relación con Arturo Cubillas, y además apuntó que el gobierno español espera una respuesta de Caracas en relación con este requerimiento en las próximas horas.

Este traslado hacia Venezuela de las presiones que hace la ultraderecha al gobierno de España es sumamente peligroso ¿Se nos quiere acaso involucrar en las políticas represivas y en la violación de los derechos humanos en contra de ciudadanos del país vasco? Por otro lado, De la Vega expresó el “total apoyo” del Ejecutivo a la orden emitida por el juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, para que policías españoles interroguen en Colombia a miembros de las FARC con el fin de identificar a los etarras, señalando que “Los terroristas tienen que saber que no hay rincón en el mundo donde puedan esconderse…Allá donde estén les perseguiremos”.

Esto lo dijo durante una rueda de prensa en Madrid conjunta con el vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón. Esto dota de mayor gravedad a esas expresiones, pues Colombia es otro epicentro de las manipulaciones de la derecha mundial contra Chávez y la Revolución Bolivariana. Inclusive, se ha presentado en el país vecino, en el programa de RCN  La Noche, un especial sobre la denuncia de la presunta presencia de campos de entrenamiento de terroristas en suelo venezolano. Allí entrevistaron a un dirigente del PP y al contrarrevolucionario venezolano Diego Arria, enemigo jurado de Chávez y de la Revolución Bolivariana.

Por supuesto, el gobierno venezolano ha venido respondiendo con inteligencia, y mientras niega las acusaciones y denuncia la campaña de la derecha internacional, ha aceptado investigar a Cubillas y las otras acusaciones. Sin embargo, es recomendable no pasarse de la raya en las concesiones, puesto podría dar alguna credibilidad a la inmensa patraña que se ha montado.

La mentira tiene patas viejas

Ex miembros del movimiento Tupamaro uruguayo, por ejemplo, han sido contundentes en sus declaraciones, y se mostraron molestos ayer, y consideraron de “disparate” un informe de la televisión española sobre un ex integrante de ETA, que muestra a presuntos tupamaros en campos de entrenamiento militar en Venezuela.

Según imágenes reproducidas por la televisión uruguaya, la cadena de televisión española Antena 3 emitió un adelanto de un “informe especial” titulado El Palestino: historia de un infiltrado, en el marco del cual —según afirma— la cadena ingresó a campos de entrenamiento militar en Venezuela donde se adiestraron militantes tupamaros uruguayos, además de miembros de ETA y guerrilleros de las FARC.

Junto a la imagen de un hombre encapuchado disparando, una voz en off afirma irresponsablemente: “los que disparan son tupamaros de Uruguay”. A ello respondió ayer el ministro de Defensa Luis Rosadilla, ex guerrillero e integrante del Frente Amplio en el gobierno: “Hace 25 años que abandonamos las armas. El pueblo uruguayo sabe lo que hicimos en los últimos 25 años”.

Alejandro Sánchez, diputado del MPP uruguayo, dijo que toman la supuesta información “como un gran chiste”, ya que “es un disparate”:

“El movimiento, desde el año 1985, a la salida de la dictadura, ha participado en la legalidad…Hoy incluso tenemos a Pepe Mujica como presidente, no tenemos necesidad de estar haciendo este tipo de cosas en Venezuela… El MLN (Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros) no tiene hoy a nadie en Venezuela entrenándose en prácticas militares ni mucho menos, porque primero no lo necesita y segundo no lo compartimos”. Sánchez añadió que “esto también demuestra la irresponsabilidad de algunos medios de comunicación que se dedican a realizar campañas mentirosas”.

¿La tortura como valor probatorio?

La actual campaña en torno a la supuesta colaboración Venezuela-ETA se plantea con mayor profundidad que la de marzo pasado. Ahora inclusive se ha dicho que dos ciudadanos venezolanos declararán como testigos ante la justicia española sobre la relación entre miembros de ETA, la guerrilla colombiana de las FARC y su vínculo con Venezuela. De ser así podemos imaginar fácilmente la calaña de tales declarantes.

¿No debería Venezuela, además de aceptar investigar aquí, exigir igualmente al gobierno español que se investiguen las serias denuncias sobre torturas a los dos supuestos testigos hechas por organizaciones de derechos humanos españolas? El movimiento pro amnistía de España ha dado a conocer el testimonio de las torturas sufridas por Xabier Atristain y Juan Carlos Besance durante los cinco días que han permanecido incomunicados en manos de la Guardia Civil. La aplicación de la “bolsa”, práctica que consiste en introducir la cabeza en una bolsa hasta la asfixia, se inició ya en el traslado a Madrid.

Tanto Atristain como Besance perdieron el conocimiento en dos ocasiones a lo largo de trayecto, tiempo en el que agentes del cuerpo militar saltaron sobre el donostiarra. Ya en dependencias de la Guardia Civil, Besance fue desnudado de cintura para abajo y obligado a hacer flexiones mientras le propinaban patadas en el estómago. También fue envuelto en una manta, atado con una cincha y sus manos inmovilizadas con goma espuma, y su cabeza cubierta con la “bolsa” mientras era golpeado de nuevo. En un momento en que la sudoración era máxima, fue introducido en una habitación que llamaban el “frigorífico”, donde no paraba de temblar.

Durante los cinco días tuvo los ojos tapados con un antifaz, por lo que perdió toda noción del tiempo. Antes de ser detenido no tenía problemas en la vista y ahora relata que no ve bien. Atristain también relata un trato brutal, que se inició igualmente en el auto policial que lo trasladó a Madrid. Al donostiarra también le aplicaron la “bolsa” desde el primer momento y perdió el conocimiento en dos ocasiones. Ya en dependencias de la Guardia Civil  sufrió varias taquicardias. También le envolvieron en una manta y le pusieron la “bolsa” en la cabeza al mismo tiempo. A Atristrain le mojaban con agua muy fría. Los golpes, los ejercicios físicos y las amenazas fueron constantes.

Ambos relatan que les rociaron con algo en la cabeza. Mientras Besance recuerda que se le endurecía el pelo, Atristain indica que era algo caliente. Ahora ha perdido piel en parte de la cabeza. En ese sentido, el abogado de oficio que asistió a Xabier Atristain se negó a firmar la declaración.
 
También hay que tomar en cuenta la declaración del Colectivo de Refugiados-as y Deportados-as Políticos Vascos en Venezuela, quienes emitieron un comunicado donde afirman:

“Lo que para algunos puede ser una sospecha, para nosotros no deja ninguna duda. Los dos militantes vascos que supuestamente declararon haber sido entrenados en Venezuela fueron torturados y sus declaraciones forjadas. La tortura a militantes revolucionarios vascos no es un hecho aislado sino que es la práctica habitual en las dependencias policiales españolas. Basta leer los informes de Amnistía Internacional, de organizaciones de Derechos Humanos o del propio relator Contra la Tortura de la ONU para darse cuenta de esa macabra realidad…

"Es por ello que desde estas líneas queremos hacer un llamado a la sociedad venezolana y a las autoridades de este país a no caer en la borrachera represiva en la que está sumida el gobierno español. Sino, más bien, sumarse a las voces de quienes desde todas las partes del mundo y cada vez con mayor fuerza aportan su pequeño grano de arena para que en Euskal Herria (País Vasco) sea posible lo que decenas de miles de ciudadanos vascos reclamaban hace tan solo unos días en las calles de Euskal Herria: que se respeten los derechos humanos, civiles y políticos del Pueblo Vasco”.

Lo cierto es que así como no hemos aceptado que se nos involucre en el conflicto colombiano, de la misma manera es inaceptable que se nos pretenda hacer partícipes de los conflictos de España y menos aun de las prácticas violatorias de los derechos humanos heredadas del franquismo. Deberíamos exigir, pues, que se investiguen a fondo las denuncias de torturas en el caso que nos ocupa. Lo que es igual no es trampa ¿O somos menos que los neoliberales españoles, incluyendo a Zapatero y su gobierno anti-obrero y represivo?

¿Y cómo andamos por casa?

Por supuesto, la actual campaña que tiene como epicentro a España no puede ser desvinculada de la gran ofensiva que se ha propuesto la derecha criolla después del 26-S, a raíz de unos resultados en las que salió políticamente fortalecida, a pesar de obtener menos diputados y perder numéricamente en 16 estados, pues como sabemos la política es mucho más que una operación aritmética.

Por una parte, esa derecha está en un proceso de acumulación de fuerzas, aglutinando en torno a su avanzada política cada vez más a nuevos factores, como es el caso de Henry Falcón y el PPT, y de sectores que habiendo estado en conflicto con la MUD por el tema de las candidaturas, ahora la reconocen y la respaldan. Ayer la MUD se pronunció en rueda de prensa. Ramón Guillermo Aveledo como vocero dijo que la MUD no está cerrada a la inclusión de ninguno de los actores políticos existentes, e hizo referencia al gobernador Henri Falcón, y aseguró estar “abiertos” a la unión con el primer mandatario de Lara.

La ofensiva de la derecha se va a incrementar en todos los frentes y utilizando distintos recursos y vías. No otra cosa es la que expresó Oswaldo Alvarez Paz en Unión Radio: “… Más allá de los votos, hay que consolidar la unidad de la Venezuela democrática integralmente, para actuar en todos los escenarios… La Asamblea es un escenario, no es el único, y por el camino que vamos quizás no sea ni siquiera el más importante, así que vamos a movilizarnos, que cada quien cumpla con su deber desde su trinchera… y yo estoy seguro que más temprano que tarde vamos a provocar el cambio que Venezuela necesita”.

Ahora bien, ¿cómo nos preparamos nosotros para enfrentar esa mega-ofensiva? La fortaleza de la revolución quedó demostrada el 26-S. No solo seguimos siendo el gobierno, sino además y sin duda el factor político principal ¿Significa eso que estamos cómodos? En absoluto y al contrario. Grandes peligros se ciernen sobre el proceso revolucionario e inclusive se puede decir que hasta el resultado electoral de 2012 podría estar en duda. Esto hay que asumirlo así, en su justa dimensión, para poder actuar en consecuencia ¿O acaso es exagerada la preocupación de Chávez cuando nos convoca a la crítica y la autocrítica y a relanzar las 3R, ahora al cuadrado e incluso al cubo?

La revolución es un asunto serio

El problema es que si el proceso de las 3R y de crítica se sigue dando inorgánicamente, puede devenir en un debilitamiento de nuestras fuerzas, en un momento donde más bien es absolutamente necesario fortalecerlas. Preocupa que el Partido no se haya pronunciado oficialmente todavía sobre un tópico de primerísima importancia, mientras el pueblo ve con sorpresa que no se termina de asumir con franqueza la realidad de que la situación política ha cambiado de calidad, y si ese cambio no nos impulsa a la rectificación en muchos aspectos, la implacable realidad terminará pasándonos por encima.

La cosa no es para mañana, y como dijo el camarada Carlos Lanz, no son 3R, sino cuatro: “revisión, rectificación, reimpulso y rapidito” ¿Por qué rapidito? Porque solo nos quedan dos años para recuperar nuestra votación y garantizar el mandato de Chávez. En esos dos años podremos hacer avances, pero difícilmente podremos resolver a fondo problemas como la inseguridad y la vivienda. Hace falta ya emprender las rectificaciones que nos permitan restablecer la conexión de la Revolución con amplios sectores del pueblo que presentan síntomas de desencanto.

Hay que re-encantarlos y eso solo se hace con creatividad, con un sacudón moral, cultural, organizativo a lo interno de nuestras fuerzas ¡Si ni siquiera nuestros comunicadores le están dando la importancia que tiene el llamado de Chávez, si lo sabremos nosotros que vivimos sumidos en ese medio! Aunque la voz cantante la están llevando medios alternativos como Aporrea.org o Rebelión.org, nuestros comunicadores de los medios oficiales siguen hundidos en la exasperante rutina propagandística y apenas si mencionan el tema de la rectificación.

Como dice el refrán, no hay peor ciego que el que no quiere ver. La verdad es que si la poderosa ofensiva de la derecha tiene éxito, todos seremos responsables.

Entretanto, el rancho interno sigue ardiendo, pero sin organicidad, sin dirección, sin vanguardia. Ayer la diputada Iris Varela puso su cargo a la orden de la dirección nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela y exhortó a los dirigentes de la tolda roja a hacer una revisión de la actuación de los representantes del partido en el estado Táchira: “Esa petición la estoy volviendo hacer, puse mi cargo como miembro del PSUV a la orden de la dirección nacional”. Es este tipo de valentía política lo que estamos necesitando.

Iris Varela exhortó al Gobierno Nacional a hacer una revisión con “urgencia” a los representantes del PSUV en el estado, pues a su juicio las personas que han asumido la dirección de la tolda roja no han “levantado cabeza”: “Este planteamiento lo hice a raíz del resultado de las elecciones de la enmienda, donde se ganó en el territorio nacional, pero aquí en el Táchira se perdió y dije una frase que fue, una victoria con sabor a derrota (…) porque sí es cierto que la mayoría del pueblo tachirense es revolucionario, solo que se han visto algunas situaciones en las que nadie ha sido capaz de ponerle el cascabel al gato”.

También se dejó escuchar la voz de los camaradas de la tendencia obrera “Marea Socialista”:

“Es necesaria la separación de la dirigencia del partido y la de los altos funcionarios del Estado. En la medida que los mismos que ocupan ministerios o funciones de alto gobierno son los que dirigen el partido se ahoga la creatividad de la militancia. Creatividad que se alimenta de un proceso crítico tanto a las políticas globales, e incluso a grandes sectores de la gestión de gobierno. Necesitamos un partido verdaderamente revolucionario y no solo una maquinaría electoral que controle la actividad de la militancia administrada…

"Un partido democrático no sólo para la realización de primarias, que en casi todos los casos son el parapeto de un manejo clientelar y burocrático de las maquinarias de gobernadores, alcaldes u otros dirigentes. Tiene que ser un partido donde la militancia tenga participación en la toma de decisiones y pueda debatir las políticas de gobierno. Para lograr esto es imprescindible la renovación completa del PSUV, de sus órganos directivos nacionales y regionales, de su funcionamiento orgánico y de su elaboración política. Así nos podemos recuperar de los que en estas últimas elecciones se han abstenido y ganar a los nuevos votantes que surjan en estos próximos dos años. Este es el camino que nos puede garantizar el triunfo de Chávez en el 2012”. 

Por su parte, Eduardo Samán afirmó que “…la única manera de avanzar es con un profundo debate en nuestro partido, en el PSUV. Hay que construir una corriente radical en el PSUV. No para fraccionar y dividir el partido, sino para contribuir como una corriente de pensamiento al debate vivo, a la discusión de ideas. El presidente Chávez tiene que reconocer la existencia de una corriente radical en su movimiento. Dicha corriente puede salvar la revolución de una derrota aplastante, pues puede capitalizar el descontento y orientarlo hacia adentro.

"En lugar de tener gente valiosa que vaya a la casa, decepcionada con la burocracia y el lento avance para abandonar la política, podrían organizarse en una corriente radical si lo ven como una alternativa viable, como una esperanza…Con una corriente organizada en el partido se podría desafiar la burocracia. No es cierto que la quinta columna sea la oposición venezolana, esto es un intento de confundir el término. La verdadera quinta columna es una burocracia que existe en nuestro propio movimiento bolivariano y debemos organizarnos para quitarle el puesto dirigente que ha asumido. Solo así se puede rectificar, que es decir aplicar la tesis de las 3R a la revolución para poder salir adelante”.

Ahora bien, podemos estar de acuerdo o no con estas apreciaciones de Iris, de Marea Socialista o de Samán. Nosotros particularmente nos hemos opuesto a la creación de “corrientes” en el partido, que podrían tender al sectarismo, a la división, a la eclosión de las competencias por el poder al margen del pueblo. El pensamiento revolucionario radical ya existe en el partido y está actuando, no es necesario organizar un “partidito” dentro de nuestra organización.

Pero en todo caso, lo importante es que existe un fuerte debate en las bases, y si eso no se asume así y se actúa orgánicamente en consecuencia, vamos a tener graves problemas. Hay que abrir el chorro para que las críticas drenen, y rieguen y fertilicen los campos de la revolución. Si no el agua se seguirá acumulando y un día se podría reventar el dique, y ya no habría forma de controlar el caudal para evitar el desastre.

* Analista de asuntos políticos.

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