Sep 10 2008
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Política

La derecha boliviana se radicaliza y ya pelea por el separatismo

surysur

El gobierno de Evo Morales descartó anoche que piense decretar el estado de sitio, a la vez que responsabilizó a los separatistas de Santa Cruz por la violencia desatada en la región oriental del país.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, negó que instaurar el estado de excepción sea una alternativa para devolver la tranquilidad al país.

El gobierno en La Paz responsabilizó a los líderes de la oposición separatista del departamento oriental de Santa Cruz por los graves hechos de violencia registrados a lo largo de la jornada y aseguró que, a pesar de ello, actuará con "serenidad y firmeza democrática".

El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, llamó al pueblo a defender la democracia, luego de que grupos autoproclamados "cívicos", de profundo cariz fascistas, tomaran por la fuerza y saquearan varias instituciones estatales, como la oficina de impuestos y la del Instituto para la Reforma Agraria (INRA).

"Comenzaron con instituciones públicas, continuaron atacando algunas instituciones privadas. Hace poco han atacado un medio de comunicación del Estado, ese es el nivel de violencia que en este momento impera en la ciudad de Santa Cruz, no por obra de los ciudadanos y ciudadanas, sino por obra de estos grupos violentos fascistas, quienes están desplegando un golpe de estado cívico prefectural", dijo el ministro en conferencia de prensa.

En la tarde de ayer, miembros de la oposición ultraderechista cruceña tomaron las instalaciones de la Televisión Boliviana Canal 7, ubicada en la capital, Santa Cruz, donde quemaron equipos, así como atacaron la sede de la empresa estatal de telecomunicaciones Entel.

El ministro Rada afirmó que "el gobierno nacional, consciente de sus obligaciones constitucionales, va a defender junto al pueblo la democracia y la unidad nacional. Vamos a llevar adelante todas las acciones constitucional, legal y legítimamente permitidas para preservar la unidad del país y la democracia boliviana".

"Es nuestra obligación y lo haremos junto al pueblo. No caeremos en las provocaciones fascistas de estos grupos quienes intentan que predomine el racismo, la violencia y las agresiones. Actuaremos con serenidad y firmeza democrática", agregó el funcionario paceño.

Rada responzabilizó en forma oficial al prefecto cruceño, Rubén Costas, y al dirigente cívico Branko Marinkovic, a quienes acusó de recibir dinero de la embajada de Estados Unidos para llevar a cabo este proceso desestabilizador.

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