Mar 4 2013
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CulturaSociedad

La idiotez del conformismo

confor1La democracia es un sistema político bastante popular. Y más  aun cuando  se sufre su ausencia. En el momento en que —como ahora— su existencia se hace más precaria, cuando se transforma en una grotesca caricatura de si misma en aquellos países que  dicen ser  su paradigma necesitamos someterla a una  constante interrogación.
La relacion entre cuestionamiento y poder  es algo que encontramos en el corazón mismo de la democracia.
| NIEVES y MIRO FUENZALIDA.*

 

El cuestionamiento del gobierno, sus instituciones, la educación, la justicia, la economía, los partidos y nosotros mismos. La razón es bastante simple. Parte del poder que el ciudadano tiene en un sistema democrático viene de su habilidad y deseo de preguntar. El mero hecho de preguntar ¿Por qué? inicia un proceso de descubrimiento, análisis, evaluación y aproximación de cómo las cosas funcionan  en la sociedad en que se vive.

 

Esta práctica hoy día la reemplazamos por la certidumbre que nos dan los medios de información, el gobierno, los políticos, los sacerdotes, los gurús, las celebridades y Google.
confor3Preferimos  ubicar la verdad, no su descubrimiento. La respuesta, no el proceso que lleva a ella.

 

Lo primario es cómo navegar el sistema, no cómo cambiarlo. La pregunta que aquí cabe es: si, después de todo, sólo aprendemos a obtener información y no a interpretarla, ¿cómo podríamos llegar a pensar nuevos pensamientos?

 

La rigidez ideológica, el pensamiento grupal, la relación con solo aquellos que comparten nuestras ideas nos protege del riesgo de la crítica y nos asegura la corrección de nuestras creencias, que podemos seguir repitiendo con absoluta confianza porque son la verdad… ¿para que investigar mas?
Además, el cuestionamiento pone en peligro el orden de las cosas y socava su estabilidad. La Inquisición tuvo su razón de ser.

 

Pero… ¿si vivimos en gettos ideológicos de donde podría venir la motivación para investigar?
El cuestionamiento social y el ejercicio del pensamiento crítico, lejos de ser una mera cuestión de curiosidad intelectual, tiene directa relacion con la forma en que arreglamos nuestras vidas.

 

En los últimos treinta años las políticas neoliberales  han dirigido un ataque total al sistema de bienestar y a las organizaciones obreras y, a pesar de que su fracaso económico ha causado desempleo, pobreza, miseria y desesperación, continúan imponiéndose como las únicas alternativas realistas
¿Podría  ser esto posible sin el apoyo de las mismas masas que sufren sus consecuencias?

 

Si la respuesta es  no, ¿por qué, entonces,  las mayorías están dispuestas a apoyar y contribuir a mantener un sistema injusto que las empobrece?, ¿a conservar una estructura social que solo  beneficia a una minoría?, ¿a mantener la pasividad y no a rebelarse?

 

La cultura del consentimiento es bastante compleja y no hay una sola explicación que de cuenta de ella. La más obvia seria la referencia a  los aparatos  represivos y su sistema legal, que funcionan para preservar el sistema de relaciones  económicas  que privilegia la propiedad privada y la estratificación social. confor4Toda su estructura  esta organizada  para aumentar las ventajas de los grupos  de poder.

 

La amenaza y acción coersiva brutal que esta maquinaria estatal ejerce fomenta el miedo y el consentimiento y lleva a pensar  que la desigualdad es natural y no el resultado  de una mala construcción  social.
Menos obvia que la amenaza legal y la violencia física ilimitada de los agentes del orden es la presión social que se ejerce a través de  la desaprobación, la perdida de influencia de las amistades, riesgo de desempleo  y el ostracismo. Esta presión no es nunca para cambiar el orden, sino para adaptarse a el, para hacer y decir lo que todos hacen y dicen.

 

Muchos, incluso, llegan a negar la evidencia de sus propios  sentidos para ajustarse a lo que todos dicen. Ciertamente que hay elecciones, pero solo dentro del círculo de lo común.

 

Otra forma de conformismo mucho más común que la violencia y el ostracismo, decía Marx,  es la monótona compulsión de las relaciones económicas. La necesidad de alimento, techo y ropa requiere reproducir diariamente las relaciones de producción, porque ellas, a pesar de que  nos succionan toda nuestra energía, también nos sostienen. Nuestras vidas están llenas de rutinas, obligaciones y tareas necesarias.
Ocupados como estamos  para mantenernos ¿quien tiene tiempo y energías para rebelarse? ¿O, mas aun, para arriesgar lo poco que nos sostiene?

 

confor2La inseguridad laboral y el desempleo son una amenaza y preocupación  constante de los trabajadores. Los agitadores rápidamente son eliminados de sus empleos  y reemplazados por otros desesperados por ser contratados. Por eso el capitalismo siempre se asegura de tener un excedente de mano de obra junto a una clase laboral fragmentada y micro jerarquizada.

 

En un estudio bastante citado en Estados Unidos a un número de sujetos se les mostró la fotografía de un grupo de personas en el metro. Un hombre  blanco sostenía una pistola. Cuando, posteriormente, se les pregunto quien sostenía el arma, la gran mayoría identifico a un negro como el malhechor… ¿No es  la osificación de las creencias que adquirimos en nuestra infancia las que luego forman el núcleo de nuestros prejuicios y creencias básicas  que juegan un papel crucial en la forma en que apreciamos la realidad social?

 

Su tenacidad  hace casi imposible erradicarlas. Son el lente que distorsiona  la percepción y la memoria. Una tendencia humana, que según  el cognotivismo científico,  reinterpreta la experiencia de acuerdo a nuestras creencias fundamentales. Aquí no seria exagerado decir que el mensaje al que sucesivas  generaciones, desde la segunda guerra mundial, han venido recibiendo a través del cine, la radio, la prensa, la televisión, la escuela o la iglesia es el de que el capitalismo es el mejor sistema socio económico que el mundo ha conocido.

 

A nivel subliminal en Europa y Norteamérica este mensaje ha adquirido  el estatus de creencia fundamental. Aqui es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo.

 

El productor de cine estadounidense Samuel Goldwyn una vez dijo “Cuando yo quiera tu opinión, te la daré” ¿No es esta exactamente la fuerza y poder de los medios de información?

 

Seis conglomerados  dominan el ambiente informativo (General Electric, Time Warner, Walt Disney, News Corporation,  CBS y Viacom controlan la radio, la televisión, el cine y la industria de la prensa escrita) Estas megas corporaciones, que son parte de las elites dirigentes,  manipulan  los deseos  y las noticias con el fin de  reproducir el sistema y obtener  la máxima ganancia.

 

En un mundo caótico y lleno de información  queremos respuestas fáciles y rápidas para  ocupar nuestro lugar en el orden de las cosas. La investigación y el cuestionamiento del poder pasan a segundo término. Las  personalidades y los expertos que nos dicen lo que tenemos que pensar reemplazan el reportaje y análisis de las últimas noticias.
Su popularidad, si  las encuestan indican algo, es índice de que preferimos la opinión y el info-entretenimiento  a la pregunta  del “por que” de las cosas.

 

La era de la internet nos ha obligado a cambiar la forma en que vemos  la información  y el mundo que nos rodea. ¿Cuándo hubiéramos pensado que todo el conocimiento imaginable del mundo iba a estar en la punta de nuestros dedos?

 

Navegar la autopista de la información, sin embargo, no es lo mismo que navegar la biblioteca de nuestra  ciudad. Si pensamos que la sabiduría es algo que descubrimos por nosotros mismos después de una larga jornada llena de dificultadas y no algo que recibimos, uno podría preguntar: ¿es esta jornada a la que la cultura de la internet nos invita? No, realmente.

 

A lo que nos invita es  a creer que la sabiduría es accesible si somos capaces de  encontrar la página-web adecuada. Y para ello ya no necesitamos la jornada intelectual. Es mucho más rápida  la habilidad de recuperar información.

 

En 2008 hubo cerca de 550 millones de búsquedas en el Internet, cifra que ha continuado aumentando. Uno podría decir que este ya no es solo un instrumento, sino todo un ambiente. Pero, si este es un ambiente… ¿es uno que valora el cuestionamiento? La información ciertamente esta ahí…. ¿Y  la habilidad para evaluar la información?
En Google confiamos. Su infinita sabiduría sabe lo que queremos y nos lo da.

 

¿Es este cambio de hábitos mentales que  la web trae una amenaza a nuestra habilidad de cuestionar? Los investigadores del proyecto “La Generación Google” del Colegio Universitario de Londres, después de rastrear  millones de huellas dejadas por  visitantes de las bibliotecas virtuales, llegaron a la conclusión de que los usuarios de la red buscan información horizontal mas que vertical, muestran escasa  concentración y un mínimo intento para involucrarse con el contenido.
Lo que se busca es la gratificación instantánea de la respuesta. ¿Y que? ¿Hay algún problema con esto?

 

Depende.
confor5Si queremos un  sistema democrático, y no su caricatura, entonces necesitamos ciudadanos que puedan procesar, interpretar y cuestionar la credibilidad de la información que  reciben. Esta habilidad es básica para influir en el sistema y ejercer cambios sociales.

¿Como se podría  responder al conformismo? La respuesta pareciera ser  bastante simple. Disentir. Rehusar el apoyo a lo que todos apoyan.
Una de las formas mas efectivas de socavar el poder  siempre ha sido la de  unir al agitador con otros agitadores. Si el consentimiento tiende a reproducir el consentimiento, por la misma razón  el disentimiento tiende a reproducir disentimiento.
No importa cuan grande sea la mayoría, la presencia de un agitador siempre reduce la conformidad.
——
* Educadores.

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2 Comentários - Añadir comentario

Comentarios

  1. Alcides Lafebure
    6 marzo 2013 7:33

    Realmente esto es una poesia esclarecedora; un “libro” de pedagogia sintetica.-
    Algo que debemos conservar para que lo lean nuestros hijos y sea un revulsivo, educativo … que nos obligue a meditar y rebelarnos contra la clase social que desde prinicpios del siglo XX intenta que sigamos siendo parte de la majada; parte solo de la máquina productora.-

    Alcides Lafebure.-

  2. caro
    8 marzo 2013 14:10

    Ya lo trasmitían autores como Ray Bradbury en Fahrenheit!
    me gustó mucho la nota.Gracias!