Sep 15 2018
792 lecturas

Econom铆a

Lehman Brothers, la ca铆da hacia una de las peores crisis capitalistas que perdura

 

El colapso financiero provocado por el estallido de la burbuja hipotecaria en Estados Unidos caus贸 una reacci贸n en cadena que derrumb贸 a las principales econom铆as del planeta y dej贸 a millones de personas sin trabajo. A pesar de que muchos pa铆ses volvieron a crecer, todav铆a padecemos las consecuencias pol铆ticas de la gran recesi贸n, pese a que en este decenio se ha producido la mayor intervenci贸n p煤blica para salvar el capitalismo y la democracia occidental, tal y como los conoc铆amos

Pocas veces como el 15 de septiembre de 2008 fue tan palpable la sensaci贸n de que el capitalismo global pod铆a colapsar. Lehman Brothers, uno de los mayores bancos de inversi贸n del planeta, se declar贸 en quiebra y precipit贸 al planeta a su peor crisis econ贸mica desde los a帽os 1930. Fundado en 1850, hab铆a sobrevivido a todas las crisis y ten铆a activos por 680 mil millones de d贸lares. Por eso, es considerada la mayor bancarrota en la historia de EU.Resultado de imagen para lehman la caida y la crisis que perdura

Lehman hab铆a sellado su destino mucho antes, con su involucramiento en la burbuja de las hipotecas subprime. Cientos de miles de cr茅ditos fueron concedidos a personas que no estaban en condiciones de pagarlos, lo cual cre贸 una monta帽a de deudas de p茅sima calidad. Sin embargo, eran agrupadas en bonos y comerciadas por los grandes bancos como inversiones de bajo riesgo, con la complicidad de las agencias calificadoras, que hicieron la vista gorda y lucraron con la jugada.

El estallido de la burbuja hizo quebrar a decenas de entidades menores en 2007, y estaba comprometiendo a todo el sistema financiero estadounidense. La quiebra de Lehman Brothers sorprendi贸 al mundo, tras un fin de semana de intensas e infructuosas negociaciones. El banco dej贸 una deuda de 691 mil millones de d贸lares y a 25 mil empleados en la calle, en la mayor quiebra en la historia estadunidense. En Wall Street, el Dow Jones se hundi贸 500 puntos, su mayor ca铆da desde los ataques contra las Torres Gemelas en 2001.

鈥淓l jueves [18 de septiembre], a las once de la ma帽ana, la Reserva Federal (Fed) advirti贸 una enorme disminuci贸n de las cuentas del mercado monetario en EU, dinero por valor de 550.000 millones de d贸lares fue retirado en cuesti贸n de una hora o dos. El Tesoro abri贸 su ventanilla para ayudar e inyect贸 unos 105.000 millones de d贸lares en el sistema, pero pronto se dio cuenta de que no pod铆a detener la marea鈥, se帽al贸 el dem贸crata Paul Kanjorski, presidente del comit茅 del mercado de capitales en el Congreso de EU.

Resultado de imagen para lehman la caida y la crisis que perdura鈥淓st谩bamos teniendo una afluencia masiva electr贸nica en los bancos. Ellos decidieron suspender la operaci贸n, cerrar las cuentas monetarias y anunciar garant铆as de 250.000 d贸lares por cuenta, de manera que no se produjese m谩s p谩nico. Si no lo hubieran hecho, estimaban que a las dos de esa tarde habr铆an sido retirados 5,5 billones de d贸lares del sistema de mercado monetario de EU, y esto habr铆a desplomado la econom铆a mundial. Habr铆a sido el fin de nuestro sistema econ贸mico y de nuestro sistema pol铆tico, tal como lo conocemos鈥, a帽adi贸.

Estas palabras son muy 煤tiles para recordar el ambiente apocal铆ptico que se viv铆a hace ahora una d茅cada, despu茅s de que fracasasen todos los intentos de las autoridades estadounidenses de vend茅rselo a alguien. Cuando el secretario del Tesoro Henry Paulson intent贸 endos谩rselo al brit谩nico Barclays Bank, su colega de Reino Unido le respondi贸: 鈥淣o queremos importar vuestro c谩ncer鈥.

Obviamente, los jefes de Lehman estaban al tanto de los riesgos excesivos que corr铆an para aumentar sus ganancias a corto plazo, pese a que desde 2005 los directivos conoc铆an el riesgo de un derrumbe del mercado inmobiliario. De 2005 a 2007, en el coraz贸n de la burbuja inmobiliaria que otorgaba cr茅ditos hipotecarios a compradores insolventes, Lehman compr贸 muchos de esos pr茅stamos, registr贸 ganancias r茅cord. Pero desde mediados de 2007 el banco comenz贸 a acumular p茅rdidas y el golpe de gracia lleg贸 nueve meses despu茅s, el 16 de marzo de 2008, con la casi quiebra de otro banco de inversiones, Bear Stearns.

Al borde de la bancarrota por sus apuestas desastrosas, Bear Stearns fue comprado por JPMorgan, bajo la 茅gida de la Reserva Federal, medida que socav贸 la confianza de los mercados, que comenzaron a apostar por la ca铆da de Lehman. Las autoridades intentaron hallar un comprador para Lehman, y negociaron primero con un banco surcoreano y luego con Bank of America y Barclays.Resultado de imagen para lehman la caida y la crisis que perdura

La Reserva Federal presion贸 a JP Morgan y le prest贸 30 mil millones de d贸lares para que adquiriera Bear Stearns pagando dos d贸lares por acci贸n (cuando se hab铆an cotizado en 133 un a帽o antes). El objetivo era evitar la quiebra de otros bancos de inversi贸n, como Merryll Lynch y Lehman Brothers, fuertemente comprometidos.

El rescate de Bear Stearns iba contra todo lo que preconiza el evangelio del neoliberalismo: en lugar de dejar que se aplicara la disciplina del mercado, la Reserva Federal intervino para mitigar los da帽os de la ca铆da. Al final, el rescate no pudo detener la debacle. Seis meses despu茅s de la adquisici贸n por JP Morgan, el banco Lehman Brothers tambi茅n tuvo que declararse en quiebra, pero esta vez la Fed decidi贸 que no habr铆a rescate, provocando un terremoto en el sistema financiero mundial.

Estados Unidos acababa de nacionalizar una semana antes a los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, que garantizaban m谩s de cinco mil millones de d贸lares de pr茅stamos. Poco despu茅s, el Estado salv贸 a la compa帽铆a de seguros AIG, con 180 mil millones de d贸lares, antes de colocar a disposici贸n de los bancos otros 700 mil millones de d贸lares en un pol茅mico plan de recapitalizaci贸n鈥 y finalmente dej贸 caer a Lehman, mientras salvaba a Goldman Sachs.

Miles de compa帽铆as de los m谩s variados rubros cerraron sus puertas y millones de personas quedaron desempleadas. Para evitar la explosi贸n del sistema financiero, muchos pa铆ses tuvieron que pagar millonarios rescates para salvar a los mismos bancos que hab铆an sido responsables de la hecatombe.

Esta combinaci贸n de factores hizo que la crisis econ贸mica se convirtiera r谩pidamente en pol铆tica. Al descontento generalizado de la poblaci贸n por la falta de trabajo y el fin del bienestar, se sum贸 la indignaci贸n con la clase dirigente: en lugar de apoyar a las personas comunes, se ayud贸 a los banqueros.

Washington moviliz贸 billones de d贸lares para salvar a cada sector que gener贸 la crisis, pero fuera de Wall Street el resto de EU sufri贸 penurias. Los suicidios se dispararon, mientras los deudores perd铆an sus casas en todo el pa铆s. Unos 10 millones de estadunidenses se quedaron sin trabajo. Despu茅s de 10 a帽os y cientos de miles de millones en multas a bancos, el mayor legado de la crisis es que nadie fue juzgado o enviado a la c谩rcel, denunci贸 Phil Angelides, quien presidi贸 una comisi贸n que investig贸 la crisis de 2008.

La recesi贸n desencadenada por los bancos que se beneficiaron de inversiones impagables que llevaron a la ca铆da del sistema financiero trajo como consecuencia una mayor regulaci贸n que se implement贸 a partir de 2010, bajo el gobierno del presidente Barack Obama, y que el mandatario actual, Donald Trump, pretende aligerar.

Hoy, los riesgos sobre la prosperidad mundial tienen palabras como aranceles, China, pa铆ses emergentes, Brexit y Donald Trump. Un coro de organismos globales, como el Fondo Monetario Internacional, economistas, empresarios y gobiernos, adem谩s de la Reserva Federal de EU, advierten que una guerra comercial terminar谩 perjudicando a la producci贸n, a los consumidores y a toda la econom铆a del planeta.

El contexto pol铆tico actual no se asemeja en nada al que hab铆a antes. Los partidos tradicionales del mundo occidental est谩n en crisis y el populismo 鈥攑rincipalmente en su vertiente de extrema derecha鈥 est谩 en auge. La estabilidad previa a la Gran Recesi贸n luce hoy como una utop铆a o una mera expresi贸n de deseos.

La ca铆da fue m谩s fuerte y m谩s larga en Europa. Como EU, la media de los 28 pa铆ses de la UE ven铆a creciendo al 3% anual hasta 2007 inclusive, ya que el efecto de las subprime tard贸 un poco m谩s en llegar. En 2008 el PIB se estanc贸 en 0,5% y en 2009 se desplom贸 4,3 por ciento. En los seis a帽os que van desde 2008 hasta 2013, el PIB europeo promedi贸 0% de crecimiento. En 2014 comenz贸 una d茅bil recuperaci贸n que ronda el 2% anual hasta 2017.

La crisis financiera de 2008 provoc贸 una d茅cada perdida en el mundo desarrollado. Muchos pa铆ses, particularmente en el sur de Europa, siguen apretados con un elevado endeudamiento p煤blico y austeridad. Las tasas de desempleo siguen siendo altas, sobre todo entre los j贸venes. La desigualdad de ingresos contin煤a aumentando. Los problemas actuales en Italia y en Turqu铆a muestran cu谩n fr谩giles son nuestras econom铆as禄, se帽al贸 Manuel Funke, investigador del Instituto Kiel para la Econom铆a Mundial.

Los gobiernos en Grecia, Portugal, Italia, Espa帽a e Irlanda implementaron pol铆ticas de austeridad con el objetivo de reducir el d茅ficit presupuestario y calmar a los mercados financieros, lo que contribuy贸 a incrementar el desempleo. Los costos sociales y pol铆ticos fueron elevados y a煤n se sienten.

Los casos m谩s dram谩ticos son los de Grecia y Espa帽a. La desocupaci贸n se cuadriplic贸 en el primero, de 7,3% en mayo de 2008 a 27,9% en julio de 2013. Tras un rescate financiado por el FMI y la UE, que implic贸 severas medidas de ajuste, comenz贸 a descender, pero reci茅n este a帽o cay贸 por debajo de 20%, a 19,1 por ciento. En Espa帽a, cuyo sistema financiero tambi茅n debi贸 ser rescatado, salt贸 de 7,9% en mayo de 2007 a 26,3% en 2013. Ahora est谩 en 15,1%, casi el doble que antes.

La p茅rdida de empleo fue el efecto m谩s notorio de la recesi贸n. En Estados Unidos, la desocupaci贸n pas贸 de 5% en diciembre de 2007 a 7,3% en 2008. El pico m谩ximo fue 10% en octubre de 2009, exactamente el doble que dos a帽os antes. Desde ese momento empez贸 a bajar sostenidamente, hasta ubicarse en 3,9% en agosto de 2018. La crisis financiera de 2008 provoc贸 una d茅cada perdida en el mundo capitalista.

Los sistemas bipartidistas que hab铆an sido estables por d茅cadas fueron barridos y los parlamentos se volvieron crecientemente fragmentados, con el ingreso de partidos nuevos y peque帽os, muchos de ellos xen贸fobos y ultraconservadores. Las sociedades se polarizaron pol铆ticamente en los 煤ltimos diez a帽os, lo que hace que gobernar y resolver las crisis sea mucho m谩s dif铆cil.

La Gran Recesi贸n sigue: Mercado y Estado

Una enorme lista de libros han informado, analizado, comparado e incluso producido alternativas al funcionamiento del sistema capitalista -que estuvo en un tris de hacer realidad las profec铆as de Marx sobre su derrumbamiento- en la 煤ltima d茅cada.

Entre ellos, Crash. C贸mo una d茅cada de crisis financiera ha cambiado el mundo, del profesor de la Universidad de Columbia Adam Tooze, relata c贸mo al d铆a siguiente de la ca铆da de Lehman, paralizados los mercados financieros, con las primeras inyecciones de centenares de miles de millones de d贸lares para salvar Wall Street; mientras George Bush nacionalizaba AIG, una de las mayores aseguradoras del mundo especializada en seguros de impago de cr茅ditos, y la histeria se contagiaba en Manhattan, unos metros m谩s all谩 se abr铆a el periodo de sesiones de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas.

Relata Joaqu铆n Estefan铆a en El Pa铆s Resultado de imagen para lehman la caida y la crisis que perduraque el primer orador fue Lula da Silva, quien denunci贸 en茅rgicamente el caos especu颅lativo que hab铆a provocado la ca铆da de los bancos. El segundo, un Bush desconectado de la realidad, dedic贸 su alocuci贸n al terrorismo, y la crisis financiera tan solo ocup贸 dos p谩rrafos al final. Una semana despu茅s, el secretario del Tesoro ped铆a permiso al Congreso para instrumentar el primer paquete de ayudas al sistema financiero por valor de 700.000 millones de d贸lares, con el siguiente argumento: 鈥淪i no hacemos esto hoy, el lunes ya no habr谩 econom铆a鈥.

Hay casi unanimidad en los analistas en que la Gran Recesi贸n no fue un accidente puntual de la econom铆a, sino un cambio global cuyas consecuencias se han multiplicado en el territorio de la pol铆tica (crisis de representaci贸n, con la aparici贸n de nuevas formaciones a derecha e izquierda, el resurgir del populismo y de los autoritarismos, la multiplicaci贸n de los movimientos de indignados).

Pero tambi茅n de la geopol铆tica, con las guerras comerciales, la salida del Reino Unido de la Uni贸n Europea, la permanencia definitiva de China como superpotencia mundial, entre otras, transformaciones que algunos estudiosos denominen a la crisis 鈥渓a Segunda Gran Depresi贸n鈥.

En la comparaci贸n entre ambos periodos recesivos se destaca que los problemas entre el a帽o 2008 y la actualidad fueron menos profundos que los de la Gran Depresi贸n de los a帽os treinta del siglo pasado, pero m谩s extensos y, sobre todo, m谩s complejos que aquellos.

Muchos autores con Guy Standing y Owen Jones, defienden que la Gran Recesi贸n todav铆a no ha acabado, aunque el mundo haya vuelto a una etapa de crecimiento econ贸mico y de reducci贸n de las tasas de paro, sino que se ha producido una mutaci贸n silente de la misma y una met谩stasis de sus efectos negativos m谩s estructurales como son la precarizaci贸n de la vida y los mercados de trabajo y la desigualdad.

Una serie de estudios cient铆ficos han situado esta caracter铆stica central de la econom铆a capitalista en el frontispicio de sus deficiencias. Durante la Gran Recesi贸n se ha expandido, como en pocos momentos de la historia contempor谩nea, una redistribuci贸n a la inversa de las rentas, la riqueza y el poder de los ciudadanos.

Los economistas ortodoxos no fueron capaces de prever la llegada de la crisis y c贸mo tuvieron que abandonar sus opciones y recuperar las lecciones del keynesianismo con el fin de superar los m谩s lacerantes desequilibrios. Durante la 煤ltima d茅cada hubo de ampliarse irremediablemente el marco cognitivo neoliberal, hegem贸nico en la pr谩ctica pol铆tica desde los a帽os ochenta del siglo pasado, operando el sistema en muchos momentos como una suerte de capitalismo de Estado.

Por primera vez se trataba de una crisis de la que no pod铆a culpabilizarse a la periferia, sino que naci贸 y se expandi贸 desde el coraz贸n del capitalismo. Durante las tres 煤ltimas d茅cadas, la revoluci贸n conservadora hab铆a aleccionado al mundo bajo el principio te贸rico de que 鈥渆l mercado lo solucionar铆a todo鈥. Pero Wall Street se hund铆a, por lo que se arroj贸 a la basura tal idea y se instrument贸 la m谩s formidable intervenci贸n con dinero p煤blico de la que se tiene memoria.

El c茅lebre 鈥渃onsenso de Washington鈥 (disciplina fiscal y monetaria) no dejaba de ser una piadosa jaculatoria de los te贸ricos sin contacto con la realidad. El problema no era, como hab铆an dicho, de Gobiernos grandes, de ogros filantr贸picos, sino de Ejecutivos d茅biles, demediados, sin los instrumentos regulatorios adecuados ante la magnitud de las dificultades, se帽ala Estefan铆a.

Otros an谩lisis de periodistas financieros, como el de Guillian Tett en el Financial Times, se帽alan que las crisis financieras como la de Lehman comparten dos cosas. 鈥淓n primer lugar, el per铆odo anterior a la crisis est谩 marcado por la arrogancia, la codicia, la opacidad – y una visi贸n unilateral de las entidades financieras que hace que les sea imposible evaluar los riesgos. En segundo lugar, cuando la crisis golpea, hay una p茅rdida repentina de confianza de los inversores, de los gobiernos, de las instituciones o de los tres鈥.聽 La arrogancia se convierte en su contrario; o lo que Keynes llam贸 los 鈥渆sp铆ritus animales禄 desaparecen de repente.

Para Tett, las crisis financieras se producen una y otra vez debido a la imprudencia y la codicia y, presumiblemente, a la falta de regulaci贸n. Michel Roberts se帽ala que entre 2007 y 2017, la proporci贸n de la deuda en relaci贸n con el PIB aument贸 de 179 a 217 por ciento. Pero esta vez, la 鈥渙rg铆a de endeudamiento no ha ocurrido en las 谩reas de finanzas que causaron la 煤ltima crisis, como los pr茅stamos de alto riesgo. En su lugar, el auge de la deuda se produce en empresas en riesgo y gobiernos como Turqu铆a 聽o EU, cuyo endeudamiento p煤blico se ha acelerado bajo la administraci贸n de Donald Trump.

Las conclusiones pol铆ticas de todo esto es que una mayor regulaci贸n, o la divisi贸n de los bancos y las grandes corporaciones o la eliminaci贸n de la legislaci贸n antisindical pueden ayudar a revertir un poco las tendencias al aumento de la desigualdad y del poder聽 monopolista.

Pero, se帽ala Roberts, como la crisis financiera global y la Gran Recesi贸n mostraron y Larga Depresi贸n posterior confirm贸, estas medidas no impedir谩n otra crisis y recesi贸n, cuando los ‘esp铆ritus animales’ se evaporen y el boom se convierta en una depresi贸n de nuevo. Y de todos modos, no hay ‘progresistas’ alrededor para implementar tales 鈥榬eformas鈥.

El mercado y el Estado son presentados com煤nmente como entidades separadas e incluso antag贸nicas. Los ignorantes portavoces del neoliberalismo quieren hacer creer que el mercado surge espont谩neamente en un proceso de evoluci贸n natural. Al mismo tiempo, popularizan la visi贸n de que el Estado es un ogro invasivo capaz de distorsionar el funcionamiento eficiente de los mercados, se帽ala el economista Alejandro Nadal.

En esta visi贸n del mundo, se supone que las leyes imponen un marco de certidumbre al evitar la arbitrariedad. Pero cuando la crisis amenaza la estabilidad de todo el sistema, el Estado y entidades como la Reserva Federal intervienen con gran arbitrariedad. Todo esto ha erosionado el estado de derecho, la legitimidad del Estado y ha consagrado el enga帽o como esencial en las operaciones mercantiles, a帽ade.

Ahora tenemos un coctel explosivo. 聽Despu茅s del colapso financiero, el sistema de pr茅stamos interbancarios se congel贸 (2008-2012). El rescate de bancos y grupos corporativos mediante la pol铆tica fiscal no fue suficiente para dar confianza al sistema financiero. La Reserva Federal inaugur贸 entonces su postura de flexibilidad cuantitativa, que intensific贸 la compra de activos en poder de los bancos.

Hyman Minsky se帽al贸 que al estallar la crisis, los bancos buscaron liquidar los activos que ten铆an en garant铆a de los pr茅stamos otorgados y eso provoc贸 el colapso del valor de esos activos: la intervenci贸n de la Reserva Federal estaba dirigida a contener esa ca铆da de precios.

Todo eso contribuy贸 a calmar los 谩nimos en los mercados financieros, pero a un costo que entra帽aba nuevos peligros y la composici贸n de los activos de la Fed as铆 lo demuestra. En 2009, la Reserva Federal no ten铆a entre sus activos ni un t铆tulo respaldado por hipotecas. Hoy, 40% de 茅stos se compone de ese tipo de activos (y no se sabe cu谩ntas de esas hipotecas son de mala calidad).

Por otra parte, el volumen astron贸mico de liquidez inyectado por la Fed en el sistema bancario ha servido para promover la creaci贸n de una nueva burbuja especulativa. La flexibilidad cuantitativa inyect贸 m谩s de 4.4 billones de d贸lares en el sistema financiero, que deb铆an servir para reactivar la econom铆a real, pero el banco central s贸lo opera mediante el mundo financiero, y es ah铆 donde se qued贸 estacionada la liquidez creada por la flexibilidad cuantitativa.

El testigo de este fen贸meno es el crecimiento de los 铆ndices burs谩tiles m谩s importantes. La especulaci贸n y los grandes vicios del proceso de financiarizaci贸n de la econom铆a real siguen como antes de la crisis de 2007-2008. Los esfuerzos por establecer una regulaci贸n robusta para el sistema bancario y financiero (ley Dodd-Frank de 2010) fueron tibios, pero hoy, hasta los dem贸cratas estadounidenses contribuyen con la agenda de desregulaci贸n y debilitamiento de esa norma. Y con los efectos de la superburbuja en los mercados financieros estamos en presencia de una mezcla t贸xica.

La suerte del capitalismo se juega estos a帽os, a帽ade Nadal. Cuarenta a帽os de neoliberalismo a escala planetaria han dejado una cicatriz que no desaparece f谩cilmente. Son d茅cadas de creciente dominio del sector financiero sobre la econom铆a, de un fuerte castigo al gasto social y una represi贸n de los salarios. Este d茅cimo aniversario nos recuerda que quiz谩s estamos frente a un cambio de esencia en el capitalismo.

* Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

 

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

A帽adir comentario