Ene 23 2020
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Cultura

Leonor Mauvecin: Me hartan y no soporto a los fascistas

Es la escritora Leonor Mauvecin quien en esta entrevista se refiere, por ejemplo, a los aduladores seriales, a los que desvirt煤an el sentido de las palabras, a la falacia que implican esos versos de Jorge Manrique: 鈥淐ualquier tiempo pasado/ fue mejor鈥.

驴Cu谩l fue tu primer acto de 鈥渃reaci贸n鈥, a qu茅 edad, de qu茅 se trataba?

Empec茅 a escribir a los ocho a帽os, estimulada, seguramente, por mi padre, un amante de la poes铆a. Hab铆a en casa una gran biblioteca donde se pod铆a encontrar un universo diverso y apasionante. Mi padre era ingeniero, pero tal vez su verdadera vocaci贸n era el arte en la arquitectura y la pol铆tica. Los grandes poetas de su generaci贸n inundaban la casa cuando 茅l los recitaba con su hermosa voz y su prodigiosa memoria.

As铆 Almafuerte [Pedro B. Palacios], Leopoldo Lugones, Gabriela Mistral, Arturo Capdevila, Rub茅n Dar铆o, Joaqu铆n Castellanos, Amado Nervo y su admirada poeta Delmira Agustini era el sabroso alimento que desde muy peque帽a recib铆 a diario.

La biblioteca para m铆 era el refugio privilegiado de la casa en la monta帽a en Rio Ceballos, una localidad de nuestra provincia de C贸rdoba: de all铆 extra铆a los libros que le铆a a horcajadas en uno de los 谩rboles del jard铆n donde acomodaba unos almohadones marrones del escritorio de mi padre. Mi madre, hija de padre irland茅s y madre vasca, aportaba su dosis de fantas铆a contando historias de duendes y fantasmas.

En fin, mis primeros poemas versaban en especial sobre la naturaleza; el primero, a los ocho a帽os, fue 茅ste:

Pajarillo que cantas

que cantas en la ventana.

Pajarillo que cantas al amanecer.

Pajarillo que cantas cuando sale la luna.

Pajarillo que cantas al atardecer.

Pajarillo que tu canto se oye

como brisa alegre al nacer el sol

tu canto es precioso

tu canto es la vida en mi coraz贸n.

Pero el poema que, creo, fue el primero en acercarme a una poes铆a algo m谩s profunda fue a los nueve a帽os; lo escrib铆 con motivo de la muerte de mi abuelo, Pedro Mauvecin:

Agon铆a

Se abre una puerta con un fondo negro.

A lo lejos, se ven otras puertas

se van abriendo una tras otra.

Al fin

se ve una gran puerta

que vacila en abrirse.

En ese instante, un p谩jaro blanco llega.

隆Es el s铆mbolo de la vida!

Cuando se abre la puerta

desvanecido por un profundo sue帽o cay贸.

Y ahora鈥 yo no tengo abuelo.聽

鈥斅緾贸mo te llev谩s con la lluvia y c贸mo con las tormentas? 驴C贸mo con la sangre, con la velocidad, con las contrariedades?

La lluvia es una bendici贸n del cielo; amo los 谩rboles y en tiempo de sequ铆a sufro por ellos. C贸rdoba es una provincia con largos per铆odos secos, por eso la lluvia es una fiesta.

Las tormentas me hacen sentir parte del gran misterio del universo, el sonido de la naturaleza, azotada por los vientos, me parece una melod铆a que no sabemos interpretar, pero conmueve. En mi casa de infancia, a la que llam茅 鈥淐asa del Aire鈥, as铆 se titula mi libro de cuentos, hab铆a un enorme cedro que movido por el viento raspaba las paredes y convert铆a las habitaciones en una caja de m煤sica.

La sangre no me asusta, para mi es el s铆mbolo de la estirpe, del origen. Es esa l铆nea invisible que nos une a aquellos seres que nos engendraron a trav茅s del tiempo. Pero tambi茅n es esa l铆nea invisible que nos une a los seres vivos y nos dice: somos todos iguales, todos merecemos el mismo respeto, porque la sangre 鈥渟iempre ha sido colorada鈥.

La velocidad no me gusta; si bien soy una persona de movimientos r谩pidos y trato de hacer las cosas lo m谩s ligero que puedo, la velocidad me asusta, la relaciono con el accidente en la ruta, la inconsciencia y la falta de consideraci贸n.

驴Las contrariedades? Bueno, la vida es una sucesi贸n de circunstancias, ya lo dijo Jos茅 Ortega y Gasset: en ellas hay de todo, momentos de felicidad y momentos de tristeza. Pero puedo agradecer a la vida que muy pocas, y no graves, contrariedades he sufrido. Debo a mis padres el optimismo y la alegr铆a de vivir. Mi padre recitaba esos versos de Amado Nervo: 鈥溌ida, nada me debes! 隆Vida, estamos en paz!鈥

鈥斺淓n este rinc贸n鈥 el rom谩ntico concepto de la 鈥渋nspiraci贸n鈥; y 鈥渆n este otro rinc贸n鈥, por ejemplo, William Faulkner y su 鈥淗e o铆do hablar de ella, pero nunca la he visto.鈥 驴Tus consideraciones?…

La inspiraci贸n. Seguro que como dice Faulkner no la he visto, pero la he sentido. Si bien William Faulkner tiene seis libros de poes铆a, 茅l era fundamentalmente un narrador y ese tema de la inspiraci贸n, como una construcci贸n espiritual, responde m谩s al poeta.

Yo tambi茅n escribo cuentos y estoy trabajando en una novela, pero me siento m谩s poeta que narradora, y creo que la inspiraci贸n llega cuando las palabras me buscan insistentemente y me obligan a atraparlas y volcarlas en la p谩gina. Es un acto que surge de las entra帽as, que responde a las fibras m谩s 铆ntimas, donde la realidad me atraviesa como un rel谩mpago y arrasa como una tormenta. El pensamiento racional se esconde para dejar libre al subconsciente. As铆 entiendo yo la escritura po茅tica, es la conmoci贸n extra帽a y a veces dolorosa de la inspiraci贸n.

En cambio, cuando escribo un cuento o trabajo en mi novela, busco datos, sopeso y dejo que mi pensamiento reflexivo act煤e con m谩s detalle.

鈥斅緿e qu茅 artistas te atraen m谩s sus avatares que la obra?

Poco me fijo en las biograf铆as de los autores, me interesan las obras. Es all铆 donde ellos est谩n verdaderamente. Cuando busco sus datos biogr谩ficos es para ubicarlos en la 茅poca y poder valorizar aspectos de sus trabajos literarios. Me indignaron siempre los profesores que se ocupaban m谩s de los chismes de la vida de los escritores que de sus obras.

Sin embargo, considero importante la fecha de nacimiento, es un dato fundamental para reconocer las circunstancias, como dir铆a Ortega y Gasset, en que ese autor vivi贸 y que seguramente dejaron marcas en sus producciones. Sol铆a decir a mis alumnas que la literatura es como una m谩quina en el tiempo, que nos permite resucitar las aut茅nticas voces del pasado y del presente, sin intermediarios.

鈥斅縇emas, chascarrillos, refranes, proverbios que m谩s veces te hayas escuchado divulgar?

Lo que siempre repito, o repite mi esposo, quien memoriza ajustadamente algunos versos que recitaba su suegro:

鈥淣unca hieras, el hombre cuando hiere, tortuoso intento de matar delata.鈥 (de 鈥淢elp贸mene鈥, de Arturo Capdevila)

鈥淟谩grima blanca honor del ser humano/ que se desborda de nuestra alma llena鈥

鈥淟a sangre roja mana del presente/ Y es s贸lo corporal; la sangre blanca/
De all谩 del fondo de la vida arranca,/ Y el fondo de la vida es inmortal.鈥
(de 鈥淓l temulento鈥,de Joaqu铆n Castellanos)

鈥斅縌u茅 obras art铆sticas te han 鈥攃abal, inequ铆vocamente鈥 estremecido? 驴Y ante cu谩les has quedado, segu铆s quedando, en estado de perplejidad?

Entre otras, 鈥淟as meninas鈥, de Diego de Vel谩squez, esa idea magn铆fica que constituye una verdadera metalepsis, la obra dentro de la obra. Vel谩squez se retrata pintando la misma obra que vemos (1656), lo que curiosamente se repite en 鈥淒on Quijote de la Mancha鈥, de Miguel de Cervantes, cuando en el bosque, cerca del Ebro, los duques de Tibaldi reconocen a Quijote y Sancho Panza porque han le铆do la novela (1615), y en 鈥淗amlet鈥, de William Shakespeare, se representa la misma pieza teatral dentro de la pieza teatral (1603), autores que no se conoc铆an y crearon en 茅pocas cercanas.

鈥淓l jard铆n de las delicias鈥, de Jheronimus Bosch (el Bosco), del 1500-1505, pintura que sigue sorprendiendo por la gran creatividad que despliega, por los diferentes significados que muestra, por lo avanzada de esa imaginaci贸n. Francisco de Goya, en especial sus Caprichos. Ren茅 Magritte con su pipa, que no es una pipa; y tambi茅n su obra 鈥淟a isla del tesoro鈥. 鈥淟a persistencia de la memoria鈥, de Salvador Dal铆. En Arquitectura, la antigua Grecia: el Parten贸n me emociona hasta las l谩grimas. Las antiguas construcciones precolombinas me han dejado perpleja hasta ahora.

鈥斅縏endr谩s por all铆 alguna situaci贸n irrisoria de la que hayas sido m谩s o menos protagonista y que nos quieras contar?

Nos suceden, por suerte, situaciones irrisorias y graciosas que forman parte del bagaje de la memoria y nos dejan ense帽anzas. Te cuento una, algo inc贸moda, pero que me ha servido para reflexionar. Era septiembre del 2003, formaba parte, junto a otros poetas y narradores, de El Caldero de los Cuenteros, grupo literario que naci贸 en los noventa.

En septiembre sucede en nuestra ciudad La Feria del Libro, y decidimos invitar a H茅ctor Y谩nover, poeta cordob茅s, nacido en Alta Gracia, que se radicaba en Buenos Aires. Yo, poeta joven, me sent铆a emocionada por la visita de tan prestigioso poeta, y me toc贸, junto al poeta C茅sar Vargas, coordinar su mesa de lectura. Los amigos me dijeron: 鈥淟eonor, hazte cargo del invitado.鈥

Cuando termin贸 la lectura, que se realiz贸 en una de las salas del Cabildo hist贸rico, decidimos acompa帽arlo a cenar. Yo, nerviosa, le hablaba sin parar, tal vez fastidi谩ndolo con preguntas y relat谩ndole an茅cdotas insulsas. Tengo fama de conversadora.

En el trayecto al restaurante me pregunta Y谩nover: Usted siempre habla as铆?鈥 Me qued茅 muda, sin saber qu茅 responder, y 茅l me dice: 鈥淪i es as铆, en la cena me siento en otro lado.鈥 Imaginate el apuro que pas茅; pero, por supuesto, 茅l, todo un caballero, sonri贸 y en la cena se sent贸 a mi lado. Se re铆a de mi expresi贸n mientras me serv铆a un exquisito vino Syr谩h. Evoco aquello con mucho cari帽o. Desde entonces he logrado no abrumar a las personas con mi charla.Como ya dije, lo que narr茅 sucedi贸 en septiembre del 2003, y en octubre de ese a帽o, el localmente famoso librero y poeta H茅ctor Y谩nover falleci贸. Esa lectura en el Cabildo de C贸rdoba fue una hermosa despedida.

鈥斅縌u茅 te promueve la noci贸n de 鈥減osteridad鈥?

He sido profesora de literatura durante tres d茅cadas, me jubil茅 hace mucho, pero segu铆 dando cursos y coordinando talleres literarios. Cada vez que abro un libro de un poeta muerto lo siento renacer en mis manos. Eso sol铆a decirles a mis alumnos, ellos est谩n ac谩 en sus palabras. Esa sensaci贸n de eternidad me da la escritura y de all铆 este poema m铆o:

MEMORIA O DESMEMORIA

Detr谩s del tiempo

ser茅 tan s贸lo

聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 las palabras

escritas al azar

聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 en alg煤n libro.

Ellas ser谩n memoria o desmemoria

tal vez

una voz, que no ser谩 la m铆a

una imagen, que negar谩 mi espejo.

Con Elena Eyheremendy en M茅xico

Ser茅 tan solo

el reflejo de las letras

buscando la met谩fora en otro tiempo.

Ellas perdurar谩n seguramente

y recoger谩n

聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 la fama o el olvido.

鈥斺溌縇a rutina te aplasta?鈥 驴Qu茅 rutinas te aplastan?

La rutina no me aplasta, siempre encuentro alguna cosa, alguna palabra, alguna persona que me comunica la alegr铆a de estar viva. Si algo aprecio de mi personalidad es esa capacidad de disfrute. Ese encontrar entre las paredes de la casa mi lugar en el mundo. La rutina est谩 hecha de retazos de lo que somos, siempre trato de tener proyectos, un libro a mano o una bella copa donde servir un buen vino. La rutina es una construcci贸n que nosotros mismos elaboramos y de ella somos los 煤nicos responsables.

Con Esteban Moore y Leandro Calle

鈥斅縋ara vos, 鈥淯n estilo perfecto es una limitaci贸n perfecta鈥, como sostuvo el escritor y periodista espa帽ol Corpus Barga? Y sigui贸: 鈥溾n estilo es una manera y un amaneramiento鈥

Borges dijo algo as铆 comoque encontrar un estilo es encontrar un destino.No estoy segura de ello, es un tema que no a todos nos resulta igual. El estilo, como todo en la vida, es una forma de expresarse que va cambiando seg煤n pasa el tiempo o las circunstancias. Seguramente si alguien me lee, descubrir谩 ciertos t贸picos, palabras que se repiten, el tiempo y sus avatares como una especie de leitmotiv, un ritmo particular, un algo musical en el tono.

Tengo claro que la poes铆a es la m煤sica de las palabras y no por la amanerada rima que no me agrada, sino por el ritmo que generan las palabras del poema que se construye con sonidos y silencios. Mi formaci贸n literaria deviene de la oralidad, de escuchar desde la ni帽ez a mi padre recitar, y hoy al leer aquellos poemas que 茅l dec铆a, escucho todav铆a su voz.

Con Alejandro Roemmers

Todos mis libros son diferentes, tienen una tem谩tica que caracteriza a cada uno; no me complacen los libros que se

repiten, como si siempre escribi茅ramos el mismo texto con alguna variante. El tema impone el estilo del decir. Cuando siento la necesidad de escribir es porque un tema me ha motivado y escribo casi de un tir贸n un libro completo que despu茅s reviso hasta el cansancio.

聽鈥斅縌u茅 sucesos te producen mayor indignaci贸n? 驴Cu谩les te despiertan alg煤n grado de violencia? 驴Y cu谩les te hartan instant谩neamente?

La injusticia, la falta de generosidad, el maltrato, la ceguera sobre la realidad y los fan谩ticos. Me molestan aquellos due帽os de la verdad que no tienen dudas. La duda, hermosa palabra que aprend铆 en mis lecturas y que me ayud贸 a descubrir un mundo diferente, alejado de supersticiones y de intrigas infundadas.

驴Violencia? Bueno, no soy una persona violenta, s铆 enojosa, me enojo y levanto la voz, pero suelo pedir disculpas y trato de llevarme bien con la gente.

Con Rafael Felipe Oteri帽o y Ernesto Costa Perazo

Me hartan y no soporto a los fascistas, ni a los que usan al pobre y desvalido como una forma de generar poder mientras que lo mantienen bajo el yugo. No soporto al que discrimina, al racista: he abandonado amistades por ese motivo. Provengo de una familia comprometida socialmente.

Mi padre fue un dirigente del Partido Radical, muy amigo de nuestro expresidente, don Arturo Illia, y mi madre, una mujer de una generosidad extraordinaria, dispuesta a ayudar siempre a su pr贸jimo. En mi casa vivieron y fueron atendidos con cari帽o todos los viejos de la familia, y all铆 se alojaron personas que necesitaron amor y contenci贸n, adem谩s de ser el lugar donde acud铆an a comer muchos necesitados que mi madre alimentaba y cuidaba.

鈥斅縌u茅 postal (o postales) de tu ni帽ez o de tu adolescencia compartir铆as con nosotros?

鈥斅Qu茅 pregunta!, ya en unas respuestas he contado algo de mi infancia. Apareci茅ndome Borges recurrentemente,

Con Rafael Felipe Oteri帽o y Lilia Ramirez

enunciar铆a que nunca sal铆 de aquel jard铆n ni de aquella biblioteca. Tuve una infancia feliz y comprometida con lo social y puedo reiterar lo que dije en una publicaci贸n:

鈥淐uando miro hacia atr谩s, buscando la g茅nesis de este oficio transgresor que es la escritura, oficio que no acepta las leyes de la f铆sica, ni del propio lenguaje, que nos mantiene, como dir铆a Olga Orozco, 鈥渟uspendidos entre enigmas鈥, que valora las palabras m谩s que al oro; cuando miro hacia atr谩s, vuelvo a una casa y un amplio jard铆n donde se descolgaban las monta帽as con los espinillos nativos, los aromos y los umbrosos pinos bajo cuya sombra brotaban los hongos despu茅s de la lluvia.

Cuando miro hacia atr谩s advierto los libros de la biblioteca de mi padre y oigo su voz recitando, del poemario 鈥淓l rosario de Eros鈥, de la uruguaya Delmira Agustini:

鈥淵o ten铆a dos alas que del azur viv铆an como dos siderales ra铆ces/ dos alas, con todos los milagros de la vida, la muerte y la ilusi贸n.鈥

Con Teresa Ternavasio

Escrib铆 un libro que se llama 鈥淟a casa del aire鈥;en 茅l cuento las an茅cdotas m谩s novelescas y hermosas de mi casa y de los vecinos que la rodeaban. La casa estaba en la monta帽a, all铆 disfrut茅 de una libertad maravillosa. Ten铆amos tres caballos con los que sal铆amos a cabalgar por los sinuosos caminos de monta帽a. Mi yegua se llamaba Calandria y a veces tomaba la leche montada en su grupa.

Le铆a sentada a horcajadas arriba de los 谩rboles. La escuelita de 脩u Por谩 la hab铆a fundado mi madre, mi padre hizo la construcci贸n y quedaba a unas pocas cuadras de mi casa. La portera era Elena Oron谩, que yo de ni帽a apod茅 Bubo, una extraordinaria mujer que vivi贸 siempre con mi familia, que vino como 鈥渃riada鈥 a los 13 a帽os a la casa de los abuelos y desde que mi madre se cas贸, vivi贸 con nosotros ayudando en mi casa.

A ella, que ahora tiene 98 a帽os, y est谩 a mi cargo, le debo, entre muchas cosas, quiz谩s uno de mis mejores poemarios, 鈥淓l Libro de Elena鈥,donde relato en poes铆a su vida y la de su madre, viejita que tambi茅n vivi贸 en mi casa y fue amada por todos, hac铆a quesos, tej铆a al telar, te帽铆a con plantas y ra铆ces e hilaba lana de oveja que envolv铆a en un uso que maravillosamente hac铆a bailar en el suelo hasta que surg铆a el ovillo.

Con Susana Giraudo y Sonia Rabinovich

La adolescencia tambi茅n fue grata, fui scout hasta los 23 a帽os, alternando campamentos con labor comunitaria. En 1974 me cas茅 con Alfredo, mi actual marido, hombre bueno y hermoso. Me puse de novia a los 15 a帽os, mi suegro ten铆a la confiter铆a bailable m谩s famosa de Rio Ceballos, pueblo tur铆stico. Mi juventud fue alegre y divertida, disfrut茅 la escuela y fui maestra del tercer grado en el Colegio de monjas a los 16 a帽os, cargo que tuve que abandonar para seguir la carrera de Letras Modernas en la Universidad Nacional de C贸rdoba, porque la distancia a la capital me hac铆a imposible su cursado.鈥

鈥斅縀n los universos de qu茅 artistas te agradar铆a perderte (o encontrarte)? O bien, 驴a qu茅 artistas hubieras elegido o elegir铆as para que te incluyeran en cu谩les de sus obras como personaje o de alg煤n otro modo?

Con su familia

Me gustar铆a ser la Ulrica de Jorge Luis Borges; acompa帽ar a Fernando Pessoa, pero cuando era Bernardo Soares y escrib铆a 鈥淟ibro del desasosiego鈥, sentarme con 茅l en un caf茅 de la Rua dos Douradores y conversar. Subir a Machu Pichu con Pablo Neruda, dejarme pintar por Salvador Dal铆 en una ventana de su pueblito Cadaqu茅s, que mira al mediterr谩neo. Acompa帽ar a Antonio Machado en sus campos de Castilla, hallarme en una mesa del 鈥渂ar de la esquina鈥 con Joaqu铆n Sabina, mientras canta.

Estar en esa terraza en Manhattan cuando Los Beatles tocaron por 煤ltima vez. Compartir un whisky en un bar de Dubl铆n con Oscar Wilde y John Keats. Escuchar nuevamente en el bar El Amadeus de la ciudad de Villa Dolores, en el valle de Traslasierra C贸rdoba, a Alejandro Nicotra recitar poemas de su 鈥淓l anillo de plata鈥.

Con Gustavo Tisocco

鈥擡l silencio, la gravitaci贸n de los gestos, la oscuridad, las sorpresas, la desolaci贸n, el fervor, la intemperancia: 驴c贸mo te resultan? 驴C贸mo recompondr铆as lo antes mencionado con alg煤n criterio, orientaci贸n o sentido?

El silencio, tanto como la m煤sica, dan paz. Los gestos hablan y me dicen cosas que trato de interpretar. La oscuridad es a veces una buena compa帽铆a, en especial en el campo, con el cielo cuajado de estrellas. Las sorpresas me agradan si son lindas, como a todos. El fervor es parte de mi vida y mi personalidad. La intemperancia no es la mejor compa帽era, cae en el exceso o en el abuso. 驴C贸mo me recompondr铆a?: no s茅, eso depende de cada caso, pero creo tener capacidad de resiliencia.

鈥斅緼 qu茅 artistas en cuya obra prime el sarcasmo, la mordacidad, el ingenio, la acrimonia, la sorna, la causticidad鈥 destacar铆as?

En muchos autores, pero recuerdo especialmente 鈥攜 vuelvo a citar鈥 el 鈥淟ibro del desasosiego鈥, de Fernando Pessoa. Algunos textos de Jos茅 Saramago, 鈥淟as flores del mal鈥, de Charles Baudelaire, sonetos de Francisco de Quevedo. En poemas de Almafuerte, de Alejandro Schmidt, de Oliverio Girondo, de Horacio Castillo, de Juan Gelman, de Hugo Rivella. En las obras de teatro de George Bernard Schaw.

Resultado de imagen para Leonor Mauvecin鈥斅縌u茅 apreciaciones no apreci谩s? 驴Qu茅 imprecisiones prefer铆s?…

No aprecio los comentarios forzados, dichos por conveniencia o por 鈥渜uedar bien鈥. Me molestan los aduladores seriales. Prefiero aquellas opiniones que responden a una mirada m谩s realista y menos hip贸crita. Me disgustan los que desvirt煤an el sentido de las palabras, como la desconocida que te dice 鈥渕i amor鈥. Prefiero la sinceridad, aunque tenga imprecisiones, no me importan las mentiras siempre que sean blancas y formuladas para evitar que otros sufran.

Resultado de imagen para Leonor Mauvecin mole

Cocinando mole en Oaxaca

鈥斅縑iste que uno en ciertos casos quiere a personas que no valora o valora poco, y que en otros casos valora a personas que no quiere? 驴Esto te perturba, te entristece? 驴C贸mo 鈥渓o resolv茅s鈥?

No me ha sucedido, aprecio y valoro a las personas que quiero. Cuando uno quiere a alguien, ya sea cercano o lejano, es porque algo en su personalidad merece nuestra admiraci贸n o respeto. No necesariamente uno valora 鈥渢odo鈥 del otro, pero siempre hay algo positivo que nos encari帽a.

鈥斅縀l mundo fue, es y ser谩 una porquer铆a, como aproximadamente as铆 lo afirmara Enrique Santos Disc茅polo en su tango 鈥淐ambalache鈥?

El mundo siempre fue una porquer铆a, salvo la naturaleza, que es maravillosa. Aquello de que 鈥淐ualquier tiempo pasado/ fue mejor鈥, versos del c茅lebre poema de Jorge Manrique, es una tremenda falacia. La humanidad ha avanzado, hemos mejorado, ya no se juntan orejas de vencidos en una bolsa, como los b谩rbaros de Atila, ni la gente disfruta viendo c贸mo un le贸n destroza una persona. Algo hemos avanzado, en algunos lugares, pero falta mucho.

Con Alejandro Nicotra

鈥擯or la fidelidad y entrega a una causa o proyecto, 驴qu茅 personas (de todos los tiempos y de todos los 谩mbitos) te asombran?

Mahatma Gandhi, Ren茅 Favaloro, los m茅dicos de frontera, Nelson Mandela y todos los que se abocan a un ideal y son consecuentes en ello.

鈥斅縌u茅 te hace 鈥渞e铆r a mand铆bula batiente鈥?

Los sucesos reales que resultan graciosos. El chiste, en s铆 mismo, no me causa risa, y menos si es vulgar, pero a la picard铆a y al ingenio los valoro, y los cordobeses son, en nuestro pa铆s, famosos por ello, y como cordobesa los valoro.

Resultado de imagen para Leonor Mauvecin

Con Alejandro Roemmers

鈥斅緾贸mo afront谩s lo que sea que te produzca suponerte o advertirte, en algunos aspectos o metas, lejos de lo que para vos constituya un ideal?

Con resignaci贸n. S茅 que en esta vida no todo se puede. Aunque procuro que mis ideales se cumplan en lo humanamente posible, cuestiono mi pereza, que es la madre de los fracasos.

鈥擡l amor, la contemplaci贸n, el dinero, la religi贸n, la pol铆tica鈥 驴C贸mo te has ido relacionando con esos t贸picos?

En el amor, soy una mujer plena, por mi pareja, mis cuatro hijos y mis ocho nietos. Suelo lograr la contemplaci贸n frente a la naturaleza que disfruto verdaderamente y siempre me provoca admiraci贸n. Del dinero, sin ser rica, siempre tuve lo suficiente y en los momentos que hubo problemas, los super茅 sin tristezas confiando en que todo pasa.

La religi贸n es un tema que fue cambiando: en mi juventud fui catequista, respet茅 a Cristo como un ser de luz, le铆 el Cor谩n, el libro de los mormones, la Biblia, por supuesto leo el Evangelio, que me parece muy valioso, pero ahora soy agn贸stica.

Con alumnos de su Taller del Escriba

Respeto todas las creencias, pienso que est谩n sujetas a un pensamiento m谩gico; a pesar de ello, creo en la vida despu茅s de la muerte, tal vez por haber tenido una madre cuasi espiritista, que tiraba las cartas, adivinaba cosas asombrosas y respetaba a los finados, que siempre, seg煤n ella, nos acompa帽aban con cari帽o. Pero tambi茅n por experiencias sobrenaturales que he vivido.

鈥斅緼 qu茅 obras art铆sticas 鈥攅spect谩culos coreogr谩ficos, films, esculturas, m煤sica, pinturas, literatura, propuestas teatrales o arquitect贸nicas, etc.鈥 calificar铆as de 鈥渋nsufribles鈥?

Esculturas e instalaciones que me parecieron una falta de respeto al arte y al p煤blico. Algunos pel铆culas y piezas teatrales, consideradas art铆sticas, plagadas de lugares comunes y aburridas.

鈥斅縌u茅 calle, qu茅 recorrido de calles, qu茅 peque帽a zona transitada en tu infancia o en tu adolescencia record谩s con mayor nostalgia o cari帽o, y por qu茅?…

Con Jorge Boccanera

El camino de monta帽a que lleva al Parque del Cristo Redentor en 脩u Por谩. Camino y parque de altura que construy贸 mi padre y que he transitado innumerables veces a pie y a caballo. En ese camino y en esos senderos he jugado y so帽ado.

鈥斅緾贸mo reordenar铆as esta serie?: 鈥淟a visi贸n, el bosque, la ceremonia, las miniaturas, la ciudad, la danza, el sacrificio, el sufrimiento, la lengua, el pensamiento, la autenticidad, la muerte, el azar, el desajuste鈥. Digamos que un reordenamiento, o dos. Y hasta podr铆as intentar, por ejemplo, una microficci贸n.

El desajuste campea en una ciudad donde el sufrimiento y la visi贸n de la muerte est谩n sujetos al azar. All铆 el sacrificio es la danza de las miniaturas como una ceremonia cotidiana. El bosque, sin贸nimo de naturaleza, surge entonces como el aut茅ntico pensamiento. Una lengua salvaje que nos habla de la vida.

鈥斺淒onde mueren las palabras鈥 es el t铆tulo de un filme de 1946, dirigido por Hugo Fregonese y protagonizado por Enrique Mui帽o. 驴D贸nde mueren las palabras?…

Las palabras mueren en la boca muda, no en el silencio que es enriquecedor y nos habla con otros signos. Las palabras mueren en el 鈥渆co鈥 que repite un sinsentido.

Con Jorge Paolantonio

鈥斅縋od茅s disfrutar de obras de artistas con los que te adviertas en las ant铆podas ideol贸gicas? 驴Pudiste en alguna 茅poca y ya no?

Siempre pude valorar y disfrutar toda obra de arte sin fijarme en la ideolog铆a de su autor, salvo que su obra sea el reflejo de un pensamiento discriminador y cruel.

聽鈥斅緾贸mo te cae, c贸mo proces谩s la decepci贸n (o lo que corresponda) que te infiere la persona que te promete algo que a vos te interesa 鈥攜 hasta podr铆a ser que no lo hubieras solicitado鈥, y luego no s贸lo no cumple, sino que jam谩s alude a la promesa?

Aprend铆 desde chica a no esperar demasiado de las personas; esa es una pol铆tica saludable para vivir en paz. Trato de reconocer las limitaciones ajenas y respetarlas. Claro que no recibir lo prometido es doloroso, pero nunca me ha sucedido. No he recibido, tal vez, algo que hubiera deseado, pero, por suerte, pude superarlo.

聽鈥擭o concerniendo al 谩rea de lo art铆stico, 驴a qui茅nes admir谩s?

Con Liliana Chavez y Silvina Anguinetti

Admiro a las personas que se entregan a vocaciones donde el dolor es moneda corriente: yo no ser铆a capaz. Admir茅 a figuras como Arturo Umberto Illia, al que conoc铆. Admir茅 a ese otro expresidente, Ra煤l Ricardo Alfons铆n. Admiro a mis hijos y a mi esposo por ser buenas personas y comprometidas.

Admiro a Bubo (Elena Oron谩), de quien vuelvo a referirme, que fue mi nana y a pesar de una vida llena de privaciones, a sus 98 a帽os es feliz, optimista y alegre. Solo tuvo oportunidad de asistir a la escuela, en el campo, hasta segundo grado y hoy devora las novelas con placer a pesar de haber perdido la visi贸n de un ojo. Admir茅 a mis padres porque fueron seres de luz.

鈥斅縏us pasiones te pertenecen o sos de tus pasiones? Pasiones y entusiasmos. 驴Dir铆as que has ido consiguiendo, en general, distinguirlos y entregarte a ellos acorde a la gravitaci贸n?

Con mixtecas en Oaxaca, M茅xico

Soy apasionada, no sabr铆a decir hasta qu茅 punto puedo gobernar las pasiones, a veces me resulta dif铆cil poner l铆mites. Cuando algo me entusiasma soy consecuente y desaf铆o obst谩culos, pero reconozco que he sido favorecida por mi entorno, tanto de familia como de amigos.

鈥斅縌u茅 artistas estim谩s que han sido alabados desmesuradamente?

No s茅, la fama es una construcci贸n social que depende mucho de lo que llamamos marketing. Siempre pens茅 que, por ejemplo, muchos grandes escritores morir谩n con sus manuscritos bajo el brazo sin llegar a trascender. Los elogios tienen algo de verdadero y tambi茅n de exagerado.

鈥斅緼cordar铆as, o algo as铆, con que es, efectivamente, 鈥淓l amor, asim茅trico por naturaleza鈥, tal como leemos en el poema 鈥淐ielito lindo鈥 de Luisa Futoransky?Resultado de imagen para Leonor Mauvecin

Todo en la vida es asim茅trico, no existe nada exactamente igual. Le铆 el poema de Luisa y creo que intenta atrapar la realidad con las palabras. La asimetr铆a en el amor es parte del encanto, es hermoso reconocerse en el otro, pero es m谩s hermoso el contraste, lo que nos hace diferentes y al mismo tiempo nos completa.

鈥斅縀l amanecer, la franca ma帽ana, el mediod铆a, la hora de la siesta, el crep煤sculo vespertino, la noche plena o la madrugada?

Cada momento del d铆a tiene su atractivo. Saber apreciarlo depende de nuestro estado de 谩nimo o la capacidad que tenemos para valorar las cosas que nos ofrece la vida y la maravilla de la naturaleza. Me gusta mucho la noche, soy noct谩mbula, deambulo hasta altas horas, leyendo y escribiendo, y las noches de verano al aire libre, bajo la luz de la luna.

Resultado de imagen para Leonor MauvecinMe gusta la naturaleza, el disfrute del campo, las caminatas a la ma帽ana, los 谩rboles que nos otorgan su frescura y su belleza. Las siestas tambi茅n son acogedoras, en invierno con la calidez del sol y en verano regocij谩ndonos con el agua. En mi libro 鈥淎lmanaque鈥 no s贸lo he escrito un poema por cada mes, por cada d铆a de la semana, sino tambi茅n he registrado un poema por cada hora del d铆a.

鈥斅縌u茅 dos o tres o cuatro 鈥渞euniones cumbres鈥 integradas por artistas de todos los tiempos y de todas las artes nos propondr铆as?

Borges, Dal铆, Jheronimus Bosch, Franz Kafka, James Joyce, Federico Garc铆a Lorca y Pablo Neruda, todos reunidos en Isla Negra. Los poetas Alejandro Nicotra y Osvaldo Guevara en el bar 鈥淓l Amadeus鈥, en la ciudad de Villa Dolores, C贸rdoba, como en aquella noche inolvidable, cuando los escuch茅 hasta el amanecer, mientras tomaban gin tonic.

La reuni贸n del grupo Heptagonal que yo integraba con Julio Castellanos, Sonia Rabinovich, Leandro Calle, Lili Levin, Alfredo Lemon y Rafael Velasco en la casa de los curas, cuando le铆amos poes铆a sobre una mesa de cocina del siglo XVII y termin谩bamos la velada brindando con champagne.

鈥擲eas o no ajedrecista: 驴qu茅 partida est谩s jugando ahora?…

La 煤ltima, siempre se juega la 煤ltima, por eso hay que jugarla con pasi贸n.

Ficha

Leonor Mauvecin naci贸 el 8 de diciembre de 1950 en C贸rdoba (donde reside), capital de la provincia hom贸nima, la Argentina. Es Licenciada en Letras Modernas por la Universidad Nacional de C贸rdoba (1972). Ha sido Profesora en nivel medio de Lengua y Literatura durante el lapso 1975-2003. Ha coordinado talleres literarios, cursos de perfeccionamiento docente, ciclos de poes铆a, etc. Dict贸 seminarios y conferencias en numerosas instituciones p煤blicas y privadas. Ensayos de su autor铆a fueron incorporados a libros y cuadernos y es la responsable de compilaciones de cuentos y poemas. Fue incluida, entre otras, en las siguientes antolog铆as y libros colectivos: 鈥淧oes铆a de C贸rdoba siglo XX鈥, 鈥淐af茅 de los sue帽os鈥, 鈥淟a tierra del conjuro鈥, 鈥淗eptagonal鈥, 鈥淢ujeres poetas en el pa铆s de las nubes鈥, 鈥淓scrituras de mujer鈥, 鈥淧alabras de poeta鈥, 鈥淎ntolog铆a de la Fundaci贸n Argentina para la Poes铆a鈥, 鈥淧alabras descalzas鈥 y 鈥淟una de p谩jaros鈥. Public贸 el libro de cuentos 鈥淟a casa del aire鈥 y los poemarios 鈥淟a huella de la tarde鈥, 鈥淟a piel de la serpiente鈥, 鈥淟a caja de madera鈥, 鈥淟a casa del amor y de la muerte鈥, 鈥淓l libro de Elena鈥 y 鈥淎lmanaque鈥.

*Cuestionario respondido a trav茅s del correo electr贸nico: en las ciudades de C贸rdoba y Buenos Aires, distantes entre s铆 unos 700 kil贸metros, Leonor Mauvecin y Rolando Revagliatti, enero 2020.

 

 

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