Sep 13 2006
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Cultura

México: – NUESTRO 11 DE SETIEMBRE Y LA FRÁGIL MEMORIA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

El Instituto Mora, al sur de la Ciudad de México, colinda con la vieja finca de la familia de Octavio Paz, de estilo neoclásico y con un prestigio internacional por sus publicaciones y nivel académico. En tan bello lugar, convocados por la Asociación Salvador Allende –con sede en México– se presentó una mesa redonda por otro aniversario del golpe (de Estado) en Chile.

Durante el coctel hablé con Víctor Flores Olea, uno de los intelectuales más lúcidos de México, alguna vez embajador en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y ante la Unesco, columnista de la revista Memoria y viejo colaborador de Excélsior en la época de Julio Scherer.

Don Víctor, Salvador Allende hace su discurso “Ser joven y no ser revolucionario, es una contracción hasta biológica” en la Universidad de Guadalajara el 2 de diciembre de 1972. ¿No hay forma de reeditar sus entrevistas con Allende?

–Mira, sólo recuerdo que mi entrevista salió en Excélsior unos días antes de su llegada al país. Julio Scherer le dio ocho columnas a la nota. Cuando volví a ver a Hortensia Busi de Allende, le entregué copia de las dos entrevistas que le hice a Salvador Allende, por la que me preguntas y otra que cuando todavía era candidato.

Entonces ¿hay dos caminos para recuperar las entrevistas? El primero con la Fundación Allende que dirige su hija Isabel –quien conserva el archivo de su familia– o en la Hemeroteca Nacional, con el dato de diciembre de 1972 será mucho más sencillo ubicarla.

Es interesante ver cómo se reconstruye la memoria, frente a Víctor Flores Olea y sus preguntas a un colaborador de La Moneda, y las circunstancias en las que habían obtenido la cita con el compañero presidente Salvador Allende.

La parábola vino después, cuando don Víctor me dejó hablar durante toda la noche, de los candados que puso Pinochet –el sistema binominal del parlamento que impide a la izquierda tener representantes en dicho congreso–, de la poesía y vida de Neruda. Nunca alguien me había puesto tanta atención al explicarle el tema de la inversión de la Fundación Neruda junto al asesor del canciller de Pinochet.

–Por supuesto que sé quién es Ricardo Claro, no debes dejar de denunciar esa inversión –me aconsejó don Víctor.

El 11 de septiembre inicia la globalización como hoy la conocemos, pero no hablo del 11-S en Nueva York, sino del nuestro, cuando La Moneda fue bombardeada para instaurar una dictadura protegida por Nixon, que se articularía con el holocausto sudamericano de la Operación Cóndor y la privatización exacerbada del Estado, permitiendo que las trasnacionales se hicieran cargo de las endebles políticas públicas (salud, jubilaciones y educación).

Al permitir que se imponga en nuestra memoria sólo los muertos de Nueva York y dejemos a un lado nuestros desaparecidos, la solidaridad y el análisis de lo que pasó en el sur, Pinochet, Nixon y Bush habrán ganado una batalla que va más allá de la ideología. Rescatemos esos trocitos de historias:

“Ser joven y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica” dijo Allende en México; hablemos con esos protagonistas anónimos que contaron la Unidad Popular como Víctor Flores Olea; firmemos pliegos petitorios en el imaginario colectivo para evitar que la Fundación Neruda invierta el “copyright” del poeta en ideólogos de la dictadura, recemos por nuestros desaparecidos; Evelyn, una hermosa chilena con quien estuve casado, me decía que el Himno Nacional de Chile tenía una estrofa que la inspiró al escribir un poema: “y ese mar que tranquilo te baña…”

General:
“Y ese mar que tranquilo te baña…”

traerá en cada ola
los cuerpos acribillados
las salas de tortura
los cuerpos dinamitados
los cuerpos quemados,
los ojos de un sacerdote
perdonando a tu esbirro
(…)

cada ola traerá tus crímenes
cada noche te visitarán
los desparecidos,
el terror de una tentado,
pero no temas
ex general,
son sólo tus recuerdos.
Ya nadie se ocupa de ti,
ni los presuntos terroristas
ni tus empresarios del terror,
ahora sólo importa
tu falta de tributos.

Ya no les importas,
pero, a nosotros sí.
Aquí esperamos
con paciencia de desaparecidos
que dios te de larga vida
y buena memoria.

—————————————-

foto
* Periodista mexicano, estudioso de la vida y obra de Neruda y en general del desenvolvimiento chileno en el campo de la cultura.
Este artículo se publicó originalmente el 11 de setiembre de 2006 en el diario La Jornada Morelos (www.lajornadamorelos.com). Se reproduce por gentileza del autor.

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