Oct 11 2012
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Economía

Para comprender al capitalismo global

Las pocas veces que los art√≠culos no hablan de qui√©n ser√° el nuevo presidente del Imperio estadounidense, los que seguimos las noticias observamos a ciudadanos griegos y espa√Īoles dedicados a protestas masivas en contra de los programas gubernamentales de austeridad, mientras el comentarista parlotea acerca de los ‚Äútemores‚ÄĚ de estos pa√≠ses por salirse de la sagrada eurozona como resultado de econom√≠as fracasadas y el rechazo del Banco Central de Europa a hacer pr√©stamos a los ¬ęflojos‚ÄĚ. | SA√öL LANDAU.*

 

En la televisi√≥n estadounidense hemos visto incontables noticias de desahucios y ejecuciones de hipotecas, de trabajadores saliendo de una f√°brica que pronto cerrar√° como resultado de los malos tiempos econ√≥micos. Los norteamericanos se preocupan: ¬Ņqui√©n ser√° el pr√≥ximo en dirigir el imperio y las m√°s importantes instituciones que manipulan la econom√≠a mundial?

 

Junto con estas historias de gente que protesta contra pol√≠ticas estatales o que son v√≠ctima de los caprichos del capitalismo, presenciamos escenas diarias de soldados norteamericanos y civiles que mueren en Afganist√°n ‚ÄĒy todav√≠a en el Irak que los ocupantes de EEUU desintegraron‚ÄĒ o de los aviones sin piloto que matan a gente en Pakist√°n o Yemen.

 

Los activistas en contra de la guerra no solo se han manifestado con regularidad contra las actividades del Pentágono y la CIA. En Wáshington las áreas dudosas de lo que las tropas norteamericanas están haciendo en partes remotas del mundo y qué intereses económicos están detrás del uso de la fuerza militar, raras veces se discuten.

Estudiosos y periodistas han hecho la disecci√≥n de las actividades militares de EEUU durante d√©cadas, pero pocos escritores se han atrevido a tratar de enfrentarse a las instituciones econ√≥micas, las otras piezas cruciales del moderno imperio de EEUU ‚ÄĒlas que los militares y los tramposos de la CIA tratan de proteger y defender en cada una de las administraciones posteriores de la 2da. Guerra Mundial‚ÄĒ. As√≠ que los lectores deben apertrecharse con la excelente investigaci√≥n y an√°lisis minucioso de los profesores Leo Panitch, profesor de Ciencias Pol√≠ticas en la Universidad York de Toronto, y su colega Sam Ginden, as√≠ como de su legible descripci√≥n y explicaci√≥n de c√≥mo funciona o no funciona la parte del dinero del imperio norteamericano[1].

 

Los que han vivido sin saber de instituciones como el Departamento del Tesoro, el FMI y la Reserva Federal descubrir√°n en su libro el papel imperial que desempe√Īan estas misteriosas agencias, las cuales penetran cada vez m√°s en el mundo que los m√°s publicitados Pent√°gono y la CIA.

 

Durante la I Guerra Mundial, las finanzas y la industria demostraron cómo el poder económico de EEUU, más que la fuerza militar, se podían relacionar con la victoria de una guerra mundial. Las instituciones financieras estadounidenses también allanaron el camino para el surgimiento de EEUU como el poder capitalista preeminente en el mundo; un poder cuyo alcance llegaba a cualquier punto del planeta.

 

Cuando termin√≥ la II Guerra Mundial, con las potencias europeas destruidas, Estados Unidos se convirti√≥ en el l√≠der l√≥gico de la ideolog√≠a de la ‚Äúlibertad‚ÄĚ, la cual ten√≠a como principio fundamental la noci√≥n del capitalismo de mercado.

 

Después de 1945 Washington hizo cambios imperiales en su Tesorería y Departamento de Estado e incrementó los poderes de la Reserva Federal para elaborar una política de postguerra que buscaba asegurar los necesarios recursos globales para empoderar a los titanes de la industria y de Wall Street, los cuales el Estado necesitaba para ayudar a acumular el capital mundial.

En el ac√°pite Inversi√≥n global, reglas norteamericanas los autores citan a Benjamin Cohen para demostrar c√≥mo el ajuste estructural impuesto por el FMI trae inmensos beneficios; al citar al economista Benjamin Cohen acerca de ‚Äúgrandes capitales como los grandes productores de art√≠culos transados globalmente, bancos y otras firmas de servicios financieros, y grandes poseedores de bienes privados‚ÄĚ.
No precisamente las tiendas de la calle principal.

 

El imperio estadounidense necesitaba condiciones en todo el mundo que atrajeran la inversión extrajera. Pocas personas, incluso en círculos informados, saben mucho acerca de cómo funcionan los tratados bilaterales de inversiones y de cómo integran a otros países en un capitalismo global dirigido y controlado por EEUU. Tratados como ALCAN y ACALC, por ejemplo.

 

Los autores tambi√©n demuestran c√≥mo las instituciones financieras controladas por EEUU impusieron el ajuste estructural a pa√≠ses pobres para beneficiar al gran capital y explotar m√°s a las clases trabajadores. Tanto Europa como Jap√≥n se convirtieron en parte de lo que William Appleman Williams llam√≥ el ‚Äúimperio informal‚ÄĚ de Estados Unidos. El crecimiento postguerra de las finanzas norteamericanas ‚ÄĒincluyendo la externalizaci√≥n de pr√°cticas e instituciones norteamericanas‚ÄĒ llev√≥ a la creaci√≥n de un sistema integrado de mercados financieros en expansi√≥n que caracteriza a la globalizaci√≥n capitalista.

 

Para fines del siglo veinte, escriben Panitch y Ginden, ‚Äúlos capitalistas, literalmente casi en cualquier parte, por regla general reconocen una dependencia de Estados Unidos para establecer, garantizar y administrar la red global en cuyo seno todos pueden acumular‚ÄĚ.

 

Este libro revisa las economías del mundo que comenzaron con el control de EEUU en 1944 en la reunión de Bretton Wood. Los autores argumentan que se desarrolló un interés internacional de clase, que funcionarios de EE.UU. poseían una visión del capitalismo universal en el período posterior a la II Guerra Mundial, una visión que promovía no tanto intereses especiales norteamericanos sino el florecimiento del capital en sí, el cual necesitaba acceso mucho mayor a todas partes del mundo.

 

Esto, a su vez, hizo posibles los v√≠nculos que se desarrollaron entre grupos capitalistas a gran escala en Estados Unidos y sus socios internacionales. A medida que las fuerzas de EE.UU. trataban de imponer, sin √©xito, su voluntad militar en Corea y Vietnam, las armas financieras del imperio convencieron a los capitalistas europeos de desarrollar ‚Äúv√≠nculos con capitalistas norteamericanos, tanto en el seno de Europa como en el de Estados Unidos‚ÄĚ, fortaleciendo as√≠ los poderes capitalistas al otro lado de las fronteras.

 

Panitch y Ginden abogan por la solidaridad de clase del uno por ciento a medida que describen el camino que llev√≥ a ‚Äúun sistema financiero verdaderamente global, basado en la internacionalizaci√≥n del sistema financiero de EEUU.‚ÄĚ

 

La desventaja de esta organizaci√≥n del gran capital apareci√≥ en la d√©cada de 1991/2000, a medida que la movilidad del capital global indujo una serie de crisis financiera entre las naciones de bajo y mediano ingresos. Sin embargo, los autores repudian perspectivas apocal√≠pticas de la pr√≥xima destrucci√≥n del capitalismo y en su lugar ofrecen sugerencias de c√≥mo ‚Äúconvertir las instituciones financieras que son el salvavidas del capitalismo global en propiedad p√ļblica‚ÄĚ, como un ‚Äúprerrequisito necesario para la justicia social y la democracia‚ÄĚ.

 

Este nivel del discurso no se liga exactamente con las consignas de ¬ęOcupar¬Ľ o las exigencias de los trabajadores griegos y espa√Īoles, pero los activistas serios aprender√°n: estos autores ense√Īan el c√≥mo y el por qu√© del sistema econ√≥mico capitalista mundial.
___
1] La obra, Global Capitalism and American Empire (Merlin Press, 2004), no se ha publicado en castellano.
Pero aquí el portal Cuba siglo XXI, publica una versión pdf en inglés.
‚ÄĒ‚ÄĒ
* Cineasta y escritor estadounidense.
En el portal www.cinemalibrestudio.com es posible encontrar filmes de Landau.

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