Mar 1 2005
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Cultura

Proyecto HAARP: la penúltima amenaza

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En los últimos años hemos informado de manera continua sobre los gigantescos proyectos de guerra estadounidenses -y de otros poderes metropolitanos- que apuntan sobre la Humanidad y sobre su peligrosa producción de armas de destrucción masiva (ADM).

Por ejemplo, explicábamos, la actitud arrogante de EEUU; ellos mismos amasan una galaxia de ADM, amontonándolos en Israel, Colombia y otras partes delmundo, mientras las Naciones Unidas envían inspectores a países árabes; no encuentran nada sustancial, pero poco después EEUU bombardea países como Iraq, haciéndolos pedazos con las mismísimas AMD que están buscando en él, y utilizando a diestra y siniestra tácticas como la guerra atómica de baja intensidad, lanzando uranio empobrecido y la madre de todas las bombas, destruyendo la naturaleza y elambiente de las futuras generaciones por capricho de sus líderes.

También hemos informado sobre los experimentos Philadelphia, Mk Ultra, Operation Paperclip, el Manchurian Candidate, H.A.A.R.P.; sobre los «extraterrestres del Pentágono», la tecnología de Energía Libre de Tesla, el Orgón de Wilhelm Reich, los «scramjets» estadounidenses; las ondas escalares y E.L.F. y los submarinos alemanes y franceses invisibles, etc.

Obviamente y a pesar de nuestra radicalidad extrema -que es nuestro captar a los problemas globales por sus propias raíces- parece que ni siquiera nosotros hemos tocado la punta del iceberg. La realidad global es peor.

Del mismo modo hemos subestimado la brutalidad del adagio «homo homini lupus», de la clase dominante. No amasa esas ADM para vídeo juegos o la guerra de las galaxias, sino al fin y al cabo para eliminar a seis mil millones: fuerza de trabajo físico obsoleta.

Morder el delicado
equilibrio de la Naturaleza

Sabemos desde hace tiempo, como resultado de la introducción del trabajo intelectual, que hoy contribuye con la mayor parte de la producción mundial, que EEUU -por medio de las Naciones Unidas- idea diversos programas para la reducción de la pobreza mundial, lo que quiere decir, simplemente, eliminar a los pobres mismos.

En cuanto a las futuras guerras y sus armas mortales correspondientes, hace dos años Michel Chossudovsky, profesor de economía en la Universidad de Ottawa, advirtió: «Además de los impactos devastadores de las emisiones de gases de invernadero sobre la capa de ozono, se puede modificar el clima a nivel mundial, como parte de una nueva generación de ‘armas no-letales'». (Ver artículo Aquí).

De hecho, hace mucho el Pentágono y el Kremlin habían desarrollado armas para manipular el clima planetario. Por ejemplo ya en la guerra de Vietnam, EEUU las utilizó contra el Vietcong. Y en territorio estadounidense este tipo de tecnología de guerra se utiliza en el proyecto HAARP (High-frequency Active Auroral Research Program), como parte de la iniciativa de defensa estratégica (SDI) del programa de los años 80, Star Wars (Guerra de las Estrellas), que se sigue propagando hasta hoy día como parte del Proyecto para un nuevo siglo (norte)americano. (Véase en artículo de Jutta Schmitt, El Projecto para un nuevo siglo americano y sus incidencias sobre América Latina Aquí.

)

La científica, de prestigio mundial, Rosalie Bertell confirmó que «científicos militares estadounidenses trabajan con sistemas climáticos como arma potencial. Los métodos incluyen la intensificación de tormentas y la desviación de corrientes de vapor en la atmósfera de la tierra para producir sequías o diluvios designados». (The Times, Londores 23 denoviembre de 2000).

El proyecto HAARP, situado en Gokoma, Alaska, es manejado en conjunto por la fuerza aérea y la marina de guerra estadounidenses. Hay otros proyectos de este tipo en Europa y Rusia ,y como instrumento de guerra a nivel global se encuentra plenamente operacional.

El proyecto experimenta activación de terremotos, sequías, diluvios y huracanes; de hecho, según Thomas Bearden, desde 1970, ni en EEUU existen condiciones climáticas normales y naturales; pronto el clima de todo el planeta se volverá caótico.

En el pasado era muy difícil detectar cuándo y dónde se probaban o utilizaban esas armas de destrucción masiva; muchos fenómenos climáticos extremos, por otra parte, como el bien conocido y recordado desastre del estado Vargas aquí en Venezuela, que ocurrió «milagrosamente» durante los sucesoss políticos decisivos de diciembre de 1999, fácilmente podrían haber sido los resultados indirectos -quizás causados involuntariamente, como «daño colateral»- de peligrosos experimentos en la región, dentro del contexto del dominio de pleno espectro -full spectrum dominance-.

Sospecha no es paranoia

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Desde esta óptica la reciente tragedía en Venezuela y Colombia por efectos del «mal clima» abre muchas ventanas a la especulación científica.

En el artículo mencionado anteriormente, el científico Nicholas Begich describió a HAARP de la siguiente manera: «Una tecnología super poderosa emitiendo radio-ondas hacia áreas de la ionosfera -la capa superior de la atmósfera- por el recurso de enfocar un rayo y calentarlas. Luego ondas electromagnéticas disparadas hacia esa región dentro de la ionosfera, rebotan hacia la tierra y penetran cualquier cosa, viva y muerta» (www.haarp.alaska.edu).

La Dra. Rosalie Bertell pintaba HAARP como: «un gigante calentador capaz de causar mayores rupturas en la ionosfera, no sólo produciendo agujeros, sino incisiones largas dentro de la capa protectora que evita el bombardeo del planeta con radiación mortal» (ibid.).

Fácilmente se puede utilizar HAARP como instrumento bélico para la conquista imperial del «eje del mal» ya que podría desestabilizar selectivamente los sistemas agrícolas y ecológicas de regiones enteras en cualquier lugar de la tierra.

En un comentario anterior describimos las demás funciones malignas de esa arma de guerra ambiental y resaltamos el recurso de guerra biológica estadounidense de la «gripe española», tal como fue revelado por el Proyecto Sunshine (www.vheadline.com/readnews.asp?id=22912).

Sin embargo la situación a nivel global es peor. No deberíamos olvidar, que poco tiempo atrás, según la prensa internacional, el presidente Bush ordenó al Pentágono considerar como blanco de ataque a siete naciones -por ahora, que Venezuela no fue incluida en ese listado de «eje del mal» por sucalidad de país productor de petróleo, pero se encuentra bajo ataques permanentes-.

EEUU ha dejado muy claro que se plantea el uso extendido de armas nucleares, incluyendo la guerra nuclear de baja intensidad, lo que significa el uso de armas mortales de uranio empobrecido, como fueron y sonn utilizadas en Iraq.

En realidad, las políticas del gobierno de Bush, la nueva doctrina del Pentágono y la feroz guerra mundial económica, todo, averca el uso de armas nucleares, con consecuencias incalculables para la humanidad.

Tal como como se desarrollan las cosas, una guerra nuclear es casi inevitable. La verdad es lo único que nos puede liberar, emancipar. Así que la conditio sine qua non revolucionaria es estar totalmente conscientes sobre el hecho de que nuestra existencia se ha vuelto precaria, para inspirarnos a diario y cada hora a estar alerta, y dedicar nuestra vida entera al servicio de la sobrevivencia humana.

A pesar de esta Espada de Damocles -y como inspiración para todos nuestros jóvenes camaradas bolivarianos de América Latina- citaré en conclusión el primer párrafo de uno de los primerísimos artículos que redacté, publicado hace más de 40 años atrás**.

Hablé de «asegurar la paz universal y relaciones iguales para América Latina» y otras regiones. Ya en aquel entonces se podía escuchar mi «toque de Diana» y ver mi «Batalla de Santa Inés» contra todos los HAARP posibles del global-fascismo; esto es: un ejemplo transhistórico de una práxis y teoría tenaz, inexorable, permanente y revolucionaria a escala global:

«En los 20 años siguientes a la Segunda Guerra Mundial, surgió lo que los geógrafos y científicos socialistas franceses llaman el Tercer Mundo -Tiers Monde-. Se extiende de América Latina, a través de Africa y el Medio Oriente a Indonesia y las islas tropicales del Pacífico. Lo habitan casi dos mil millones de personas -dos terceras partes de la población mundial-. Estos ‘nativos’ tienen en común el pasado: un pasado de humillación, explotación y pobreza. Este legado los une en una vasta mancomunidad de naciones pobres. Angola -ex Africa occidental portuguesa- es uno de estos Estados emergentes tratando de sacudir los grilletes del colonialismo y apuntando a asegurar la paz universal y relaciones iguales en todo el mundo».

—————————
* Profesor de la Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela. Director de investigación del Centro de Estudios Políticos y Sociales de América Latina (CEPSAL) y co-Editor de su Revista de las Ciencias Políticas.

** «The Roots of the Ultra-Colonial War in Angola», Review of International Affairs, Vol. XIV, No. 329, Belgrado, diciembre de 1963. (www.homestead.com/pandemonium3/files/angola.html).

El sitio del autor: www.franzlee.org.

Este artículo, con el título Venezuela: Diana vs. HAARP se publico en Rebelión.

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