Sep 20 2010
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Política

Venezuela: a seis días se reimpulsa, dentro y fuera del país, la maliciosa matriz del fraude

Néstor Francia.*

En un episodio del exitoso serial norteamericano The Big Bang Theory, la mesera Penny (Kaley Cuoco), afirma que “toda familia en este país tiene a alguien en el garaje oliendo gasolina”. Esta cita viene a cuento por el excelente comunicado de nuestro gobierno dando respuesta a la calificación de Venezuela, por parte del gobierno de Estados Unidos, como “país que ha fallado demostradamente durante los últimos doce meses en adherirse a las obligaciones que le son exigibles en virtud de los acuerdos internacionales antidrogas”.

Excelente el comunicado sobre todo porque  no es una defensa, sino una acusación irrebatible en torno al verdadero papel que juega Estados Unidos en el consumo y en la producción de drogas.  De manera clara y tajante, el Gobierno revolucionario expresa:

“El gobierno estadounidense debería ocuparse de los enormes problemas internos que aquejan tanto a su población como a su institucionalidad, que los ha convertido en los principales consumidores de drogas ilícitas del mundo, en un paraíso para la legitimación de capitales provenientes del narcotráfico y, hoy por hoy, en el principal productor de marihuana del mundo…

"Es conocido internacionalmente que los mayores centros de producción de marihuana en el mundo se encuentran en los parques nacionales y en cultivos “bajo techo” localizados en EEUU. Al mismo tiempo, organizaciones delictivas localizadas en ese país se han especializado en la producción de drogas “emergentes” como el K-2 o marihuana sintética, así como de marihuana genéticamente modificada (con concentraciones de THC cuatro veces superiores a las muestras de control), aprovechando el conocimiento generado por los centros de investigación estadounidenses…

"Además, el sistema financiero de EEUU continúa prestando servicios a organizaciones criminales para el blanqueo de capitales mal habidos, como lo demuestra el caso del banco Wachovia, que admitió, en marzo de este año, su participación en el blanqueo de unos 420 mil millones de dólares provenientes de organizaciones narcotraficantes mexicanas”.

Y para terminar de poner las cosas en su lugar, el comunicado va a la real raíz de este problema mundial: “la República Bolivariana de Venezuela considera inadmisible que el Gobierno de los Estados Unidos utilice políticamente el tema del tráfico y uso ilícito de las drogas para atacar a un gobierno democrático y con una conducta impecable en la lucha contra esta aberración de la producción y tráfico de drogas, creada por la cultura del consumismo capitalista y el modo de vida estadounidense”

¿Cómo no sospechar que esta nueva manifestación de la doble moral imperial se vincula, de algún modo, a las elecciones del 26-S?

Y a propósito de esto de hablar claro, abordemos otro hecho. La candidata a la AN por el circuito 2º del estado Miranda, María Corina Machado, le respondió airadamente al presidente Chávez, quien la calificó de “burguesita de fina estampa”. A decir verdad, lo que está a la vista no necesita anteojos: esta señora resuma burguesía por cada poro de su cuerpo. Además, su mente vacía solo es capaz de hilvanar lamentables frases hechas, mientras apenas puede disimular el tamaño de sus agallas y de su ambición política, que comienza a causar molestia incluso a lo interno de la oposición.

Como se sabe, la lucha por ser el frijolito (o la frijolita) de 2012 ya se perfila como una pelea a cuchillo.  No hay cama pa’ tanta gente, como dice la conocida salsa. Ledezma desde ya habla de primarias, sabiendo que él es tal vez el precandidato con más chance de arrastrar algunos votos de los pobres desclasados que votan por la oposición: gente como Borges, Leopoldo López, Ramos Allup y María Corina Machado no suben cerro tan fácilmente. Claro, cualquiera de ellos que asome la cabeza será demolido por el huracán Chávez, pero de ilusiones también se vive.

La semana final

Y bueno, hemos llegado a la semana final antes de las parlamentarias. Todas las proyecciones apuntan a una contundente mayoría revolucionaria en la próxima AN. Hasta el diario norteamericano Nuevo Herald destacó en una nota de prensa publicada este jueves que las fuerzas revolucionarias conservarán “la mayoría de dos tercios del Parlamento que necesita para que le sean acuñadas sus iniciativas”.

El artículo, citado textualmente por el presidente Chávez, destaca lo siguiente: “A menos de dos semanas de las elecciones parlamentarias de crítica importancia en Venezuela, analistas afirman que la agresiva campaña del presidente Hugo Chávez está insuflando nueva vida en su partido y oscureciendo las esperanzas de la oposición de alcanzar una victoria”.

Esta aseveración del rotativo se fundamenta en la intervención de Luis Vicente León, de Datanalisis, este miércoles en la Conferencia de las Américas en Coral Gables, Florida, Estados Unidos, en la que dijo que una encuesta hecha en agosto pasado muestra que el PSUV tiene un margen de ventaja en relación con sus oponentes. Ante esto, el Nuevo Herald destaca que la oposición venezolana “es institucionalmente débil” y que esta es una de las razones por la que se dificulta su victoria en los comicios parlamentarios del 26 de septiembre.

El diario añade que “En Venezuela, que tendrá críticas elecciones parlamentarias el próximo 26 de septiembre, el voto está dividido casi por igual, con el 52 por ciento de los votantes respaldando a los aliados del presidente Hugo Chávez y el restante 48% apoyando a la oposición, dijo Luis Vicente León, experto en votaciones de Datanalisis, y uno de los panelistas de la conferencia…Sin embargo, nuevas reformas de distritos de votaciones hacen casi seguro que Chávez mantenga las dos terceras partes de la mayoría que necesita para que sus iniciativas se aprueben” .

Esta realidad hace que se muevan las estrategias de la oposición, una de las cuales apunta hacia la posibilidad de cantar fraude, aunque esta especie puede carecer de credibilidad, o al menos inspirar desconfianza entre sus seguidores, por las repetidas veces que han esgrimido tal argumento sin presentar pruebas ni ir más allá de la creación de una efímera matriz mediática. En esa perspectiva llama la atención cómo voces externas se unen a esa conseja que comienza a ser deslizada paulatinamente por los opositores internos.

Como una manera de reforzar la imagen de que Chávez es una especie de dictador sin escrúpulos, el diario The Miami Herald trata de voltear la tortilla y poner a nuestro presidente como quien no está dispuesto a reconocer los resultados. Para ello. coloca una encuesta en su Web, con la capciosa pregunta “¿Cree que Chávez reconocería una derrota de su partido en las legislativas?”. Por supuesto,  las presuntas respuestas alcanzan el 89% de “no” y sólo 11% de “sí”.

Pero además The Miami Herald presenta un reportaje titulado “Temores de fraude en los comicios venezolanos” donde se consulta a “analistas” escuálidos. Allí se afirma:

“Es una ecuación matemática que académicos venezolanos dicen es fácil de resolver. Al artificialmente abultado número de votantes se le suma una autoridad electoral parcializada, se le resta el número de observadores internacionales ‘asombrosamente ingenuos’, y el saldo es multiplicado por miles de máquinas de votación cuyo software nadie sabe cómo auditar. El resultado –según expertos y académicos– queda reducido en una variable: en el mejor de los casos, las elecciones venezolanas son altamente cuestionables. Y en el peor, un fraude”.

El colmo es que este diario mayamero no vacila en echar tierra sobre procesos anteriores, reeditando la fallida matriz de fraude: “Un número creciente de expertos venezolanos está convencido de que el gobierno del presidente Hugo Chávez no ha jugado limpio en las últimas elecciones en que ha participado, empleando una serie de mecanismos que le permiten manipular los resultados a su antojo, ganar procesos que en realidad ha perdido, y de esa manera hacer caso omiso de la voluntad popular.” 

Tratando de dar credibilidad a sus patrañas, el diario recurre al viejo truco publicitario de apelar a falsos “expertos” o “académicos” para certificar sus baratijas: “Estas aseveraciones son las conclusiones de trabajos de investigación realizados por profesores con estudios avanzados en algunas de las más prestigiosas universidades del mundo, y que demuestran a través de fórmulas matemáticas y estadísticas que algunos de los resultados oficiales son absurdos…

"La rigurosidad de esos estudios ha sido puesta a prueba por algunas de las más estrictas publicaciones especializadas, las cuales, tras confirmar la pulcritud de sus conclusiones, han publicados los trabajos”.

Por supuesto, por ninguna parte se aclara cuáles son tales expertos ni las mencionadas publicaciones: es el típico reportaje armado por las agencias de inteligencia norteamericanas. Se está preparando el escenario para negar legitimidad a la contundente victoria popular que se avizora para el 26-S.
 
Después de citar marginalmente a la presidenta del CNE Tibisay Lucena, quien defiende la transparencia de los comicios en Venezuela, el diario, actuando como vocero de los sectores más recalcitrantes de la derecha venezolana, vinculados a gente como Peña Esclusa y la gusanera cubana (cuyos intereses representa el periódico de Miami), carga contra los sectores más “moderados” o timoratos de la oposición:

“Quienes creen que el fraude ya está instalado en Venezuela cuestionan duramente el papel que juega la oposición en todo este proceso. Acusan a los líderes de los principales partidos opositores de complicidad, de tener miedo, de poner sus intereses por encima de los del país al participar en un juego cuyo desenlace ellos saben que está arreglado desde el inicio”.

También el escritor burgués Mario Vargas Llosa pone lo suyo en el sainete mediático. En una entrevista concedida al periódico alemán Allgemeiner Zeitung, el reaccionario peruano afirma que “Me parece difícil que se puedan celebrar hoy elecciones libres en Venezuela. Una lástima, porque estoy convencido de que la mayoría de los venezolanos están contra Chávez, especialmente entre la clase media, ámbito académico, sindicatos. Pero temo que se manipulen esas elecciones”.

A lo interno, también se comienza a mover los argumentos para deslegitimar el triunfo revolucionario. El opositor Julio Borges afirmó que el gobierno ha emprendido una campaña electoral fundamentada en el miedo y el terror hacia los que de alguna u otra manera dependen del Estado (insistiendo en el profundo irrespeto hacia el pueblo, al cual pone como cobarde, indigno y dispuesto a venderse). Por su parte el columnista escuálido Manuel Felipe Sierra expresa en un artículo que “Al margen del conteo de los votos que definirán la composición de la Asamblea Nacional, habría que tomar en cuenta que estos no emanan de una competencia equitativa ni transparente. Favorables o desfavorables, ellos son el fruto de una consulta signada por el ventajismo, interferida por una estructura fraudulenta y una matriz de miedo social estimulada durante años”.

El periodista José Vicente Rangel alertó que la oposición está preparando movilizaciones en la supuesta defensa del voto para la tarde del domingo 26 de septiembre, ante la conciencia de que dicho sector no obtendrá la cantidad de diputados que le permita impedir los dos tercios de la revolución en la Asamblea Nacional. Rangel apuntó, en la sección Confidenciales de su programa José Vicente Hoy, que estas marchas llevarán la consigna “ahora o nunca” o “democracia o comunismo”.

Sin embargo, hay un sector de la oposición, que parece ser mayoritario, y que es el que recibe los ataques de The Miami Herald  y otros factores por “convalidar el fraude”, que aunque también es radical y conspirador, igualmente es realista, y sabe que no hay posibilidades de convertir la denuncia de fraude en una insurrección ni nada parecido.

Para ellos la generación de la matriz de fraude tiene otros objetivos: promover el desconocimiento internacional del resultado, de manera de mantener viva la idea de que Chávez está en minoría, y amortiguar en algo el terrible efecto que tendrá en la base opositora la derrota, que incluso podría plantear la exigencia de una renovación en su apocado liderazgo. Sea como sea, es claro que la oposición no se quedará tranquila después del descalabro: seguirá conspirando y echando vainas.

* Analista de asuntos políticos.

 

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