Los gobiernos progresistas de la región, con procesos electorales inminentes o en marcha, abrazan las denuncias de injerencia ante la escalada de presión desde la Casa Blanca
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó una eventual intervención militar en América Latina tras el despliegue de buques de guerra de Estados Unidos que cerca aguas venezolanas para, según Washington, frenar el paso de drogas hacia su país.
En Colombia, el mandatario Gustavo Petro aseguró que, de llevarse a cabo una “invasión”, Estados Unidos convertiría al territorio venezolano en otra Siria. Y Cuba acusó a la primera potencia de tener una «agenda corrupta».
Se prenden las alarmas en la región luego de que el Gobierno de Estados Unidos señalara estar dispuesto a usar “todo su poder” para frenar el paso de estupefacientes hacia su territorio. Su advertencia estuvo acompañada por el despliegue de tres buques con 4.000 soldados en las aguas del Caribe cerca a Venezuela. Se trata de los navíos USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson.
Los activos navales pueden utilizarse no solo para realizar operaciones de inteligencia y vigilancia, sino también como plataforma de lanzamiento para ataques selectivos si se toma la decisión, agregó la fuente.
Cuba acusa a EU de tener una “agenda corrupta”
Luego del despliegue de los más de 4.000 miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses que cerca las aguas venezolanas el Gobierno de Cuba denunció que ese movimiento forma parte de una «agenda corrupta» del secretario de Estado, Marco Rubio. Por tanto, exigió respetar la región como «una zona de paz».
Entre los medios asignados a esta misión de vigilancia se incluyen un submarino nuclear, aviones de reconocimiento P8 Poseidon, varios destructores y un barco de guerra equipado con misiles.
Asimismo, dos fuentes gubernamentales señalaron a la agencia de noticias Reuters, el martes 19 de agosto, que tres destructores de EU con misiles guiados Aegis llegarán a la costa de Venezuela en las próximas 36 horas, como parte del esfuerzo para abordar las amenazas de los carteles de la droga latinoamericanos.

Petro compara la operación con Siria
Tras conocer el nuevo movimiento, el presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró que una eventual invasión de Estados Unidos a Venezuela convertiría al país latinoamericano en otra Siria y arrastraría a Colombia a otro conflicto.
«Los gringos están en la olla si piensan que invadiendo Venezuela resuelven su problema, (y con eso) meten a Venezuela en el caso de Siria, solo que con el problema (de) que se arrastran a Colombia», manifestó Petro en un consejo de ministros transmitido al país.
Según Petro, en caso de una invasión a Venezuela, país con el que Colombia comparte una frontera terrestre de 2.219 kilómetros, los «traquetos» (traficantes de droga) que operan entre los dos países aprovecharían para «apoderarse de las riquezas del subsuelo, (de los) minerales, y eso significa más economía para la muerte, no para la vida».
«Así que yo le dije a Trump a través de sus emisarios que eso sería el peor error», insistió Petro sobre una posible operación militar contra Venezuela.
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