Mar 28 2023
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Ambiente

Ambientalistas de izquierda, de derecha y falsos ambientalistas: Hacia un ambientalismo universal

La crisis ambiental ha puesto en jaque a la humanidad: el modelo capitalista global ha depredado los recursos naturales a un extremo irrecuperable. El modelo de desarrollo imperante (extractivismo + consumismo + aumento de ganancias) alter贸 los ciclos planetarios de manera tal que ya estamos presenciando cat谩strofes ambientales que provocan el sufrimiento de millones de personas en el mundo. Ello sin contar los terribles da帽os producidos al resto de las especies con las que convivimos en este 煤nico planeta habitable que conocemos.

A pesar de la recurrente alarma que hacen sonar los investigadores desde hace d茅cadas, los poderes que dominan el mundo a trav茅s de los gobiernos de turno y los organismos internacionales, evitan realizar cualquier tipo de modificaci贸n a las l贸gicas intr铆nsecas de este sistema que destruye las bases sociales y naturales sobre las que se sostiene. La respuesta de los Grupos Econ贸micos y Estados responsables de esta crisis es aplicar lo que se denomina el 鈥渕aquillaje verde鈥, es decir elaborar falsos discursos 鈥渁mbientales鈥 y promover paliativos a la agon铆a planetaria como la econom铆a verde y circular. Porque, en definitiva,聽 lo 煤nico que podr铆a comenzar a revertir la p茅rdida del patrimonio natural sobre el que nos sustentamos es el 鈥渄ecrecimiento econ贸mico鈥, algo imposible de imaginar en cualquier contexto pol铆tico del mundo actual.

Detalle del mural PRESENCIA DE AM脡RICA LATINA en la Rep煤blica de Chile de Jorge Gonz谩lez Camarena | Arte latinoamericano, Jorge gonz谩lez camarena, Arte muralC贸mo respuesta a este tr谩gico escenario surge el movimiento ecologista, que naci贸 t铆midamente en la d茅cada de los 70 a partir de la preocupaci贸n que generaban las explosiones at贸micas o el da帽o que produc铆an en el ambiente los agroqu铆micos como el DDT. Desde entonces, y sobre todo en las 煤ltimas d茅cadas, con la creciente evidencia de los impactos ambientales que genera lo que hoy se denomina el 鈥渁ntropoceno鈥 o 鈥渃apitaloceno鈥, el movimiento ecologista ha crecido de manera exponencial, siendo las nuevas generaciones quienes m谩s se movilizan para intentar cambiar el rumbo de este Titanic planetario en el que estamos embarcados. Usamos esta met谩fora porque ning煤n Gobierno, independientemente de su color pol铆tico, propone modificar el rumbo del modelo de desarrollo imperante, y ello se debe a las l贸gicas 鈥減roductivistas鈥 que comparten tanto las ideolog铆as de izquierda como de derecha tradicionales. La diferencia radica en que unos quieren que ese Titanic siga manteniendo la desigualdad social, con los ricos arriba disfrutando la fiesta y los pobres abajo trabajando para ellos, mientras que los otros promueven que todos los pasajeros sean iguales y tenga las mismas oportunidades, pero nadie habla de la necesidad de giran el tim贸n del barco para evitar el hundimiento.

La resistencia a cambiar el modelo de desarrollo imperante en el mundo se debe a que la econom铆a global, independientemente de la vertiente que sea, indica que el crecimiento econ贸mico y el consumo no deben frenarse, y para ello la naturaleza requiere ser explotada indefinidamente, sin tener en cuenta los l铆mites biol贸gicos que 茅sta 煤ltima impone (pensemos por ejemplo en las p茅rdidas econ贸micas que generan los per铆odos de sequ铆as o inundaciones, que son cada vez m谩s largas y recurrentes producto del cambio clim谩tico y la deforestaci贸n). All铆 radica gran parte del por qu茅 dentro el movimiento ambientalista existe una amplia diversidad ideol贸gica y de intereses particulares, y se necesita construir un ambientalismo universal que supere las viejas dicotom铆as del pensamiento occidental hegem贸nico.

Ambientalistas de izquierda: a priori, se podr铆a pensar que son los m谩s coherentes dentro del movimiento ambientalista, dado que como dijo Chico Mendes, gran l铆der por la defensa de la selva amaz贸nica y los derechos humanos, 鈥渓a ecolog铆a sin lucha social es s贸lo jardiner铆a鈥. Por lo tanto es l贸gico que quienes luchan contra el sistema depredador de las personas tambi茅n compartan la lucha ambiental (o socio-ambiental como se denomina actualmente). A pesar de ello no son demasiados dentro del movimiento ambiental quienes se consideran de izquierda, a la vez que suelen ser parte de partidos o agrupaciones pol铆ticas que no han abandonado del todo los viejos dogmas te贸ricos del pensamiento econ贸mico. Si bien uno comparte la necesidad de un mundo m谩s justo y equitativo, sin explotadores ni explotados, el ambientalismo de izquierda sigue considerando que para ello debe poder controlar los medios de producci贸n y a partir de ello redistribuir la riqueza.

Opini贸n. Ambientalismo revolucionario: organizarnos para salvar el planetaY es en esa l贸gica donde radica el problema, ya que como bien se帽ala el soci贸logo Armando Bartra, son las caracter铆sticas intr铆nsecas que tienen los medios de producci贸n generados por el sistema capitalista quienes provocan la destrucci贸n del planeta. 驴Qu茅 sentido tendr铆a por ejemplo continuar con la megaminer铆a, por m谩s que las empresas fueran expropiadas y sus ganancias repartidas en partes iguales en toda la poblaci贸n, si 茅sta contamina y seca las cuencas de las que se abastece esa misma poblaci贸n? 脡ste ha sido y sigue siendo el Tal贸n de Aquiles del ambientalismo de izquierda, incluso en gobiernos que han proclamado el cuidado a la 鈥渕adre tierra鈥, durante los cuales parad贸jicamente el extractivismo se increment贸 exponencialmente. Existen en tal sentido varios ejemplos en Latinoam茅rica, en donde 鈥渓a necesidad de generar divisas鈥 llev贸 a que los gobiernos de izquierda avanzaron en la destrucci贸n de sus recursos naturales, tildando incluso a quienes los criticaban por ello de ingenuos o proimperialistas.

Ambientalistas de derecha: 鈥渆l capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos鈥, anticip贸 Karl Marx hace casi 200 a帽os, por lo tanto ser ambientalista y de derecha ser铆a una contradicci贸n. Sin embargo, los hay y en mayor cantidad de lo que se supone, incluso desde antes que se identifique al movimiento ambiental como tal. Ocurre que muchas personas identificadas ideol贸gicamente con las ideas de la derecha sienten inter茅s o se preocupan por el cuidado de la naturaleza. Un ejemplo evidente de la actualidad son algunas de las grandes ONGs conservacionistas, en las que personas que hicieron grandes fortunas gracias al sistema capitalista 鈥渋nvierten鈥 en la compra de tierras para preservar la biodiversidad. Si bien persiste el debate respecto de si sus intereses son genuinos o no, lo cierto es que generan acciones concretas para revertir la degradaci贸n ambiental.

Hay varios ejemplos en ese sentido en el mundo y hay que decir que, mal que le pese a sus cr铆ticos, estos grupos est谩n haciendo m谩s por preservar la naturaleza que la mayor铆a de los gobiernos locales (por ejemplo, las tierras de lo que hoy son los nuevos Parques Nacionales de Argentina fueron compradas por 鈥渕illonarios fil谩ntropos鈥, y no por el Estado Nacional). Claro est谩 que salvar las riquezas naturales sin preocuparse por los millones de personas que pasan hambre en el mundo no s贸lo es inhumano sino que no tiene sentido, dada la retroalimentaci贸n negativa que se produce entre la pobreza y la degradaci贸n ambiental. Por su parte, el que los ambientalistas de derecha sean m谩s operativos a la hora del cuidado del planeta se debe en parte a los recursos econ贸micos con que cuentan y su posici贸n cercana a los grupos de poder. Tambi茅n se podr铆a incluir dentro de este grupo a muchas instituciones p煤blicas y privadas, as铆 como a sectores acad茅micos que realizan acciones de protecci贸n ambiental y se identifican m谩s con las ideolog铆as de derecha que de izquierda.Qu茅 son los bonos de carbono que vender谩 Misiones y para qu茅 sirven?

Falsos ambientalistas: los falsos ambientalistas abarcan un complejo y variopinto grupo de organizaciones y personas. All铆 se encuentran desde empresas que buscan 鈥渆nverdecer鈥 su imagen hasta la mayor铆a de los organismos estatales de las 谩reas de 鈥渁mbiente鈥 y desde ganadores de 鈥減remios鈥 hasta servicios de inteligencia infiltrados en los grupos ambientalistas. Por ejemplo actualmente es muy com煤n observar c贸mo la mayor铆a de las empresas contaminantes intentan lavar su imagen a trav茅s de campa帽as publicitarias y el financiamiento de acciones 鈥渆col贸gicas鈥 como plantar 谩rboles. Tambi茅n entran aqu铆 quienes sabiendo que lo que se debe cambiar es el paradigma de desarrollo y el sistema econ贸mico global, promueven falsas soluciones al problema de la destrucci贸n del planeta, como los 鈥渂onos de carbono鈥, 鈥渓as buenas pr谩cticas agropecuarias鈥 o la 鈥渕iner铆a sustentable鈥, que no hacen m谩s que prolongar la agon铆a de un mundo destinado al colapso.

En este grupo entran tambi茅n aquellas personas que suelen alardear de su condici贸n de ambientalistas, cuando probablemente su 煤nico objetivo es acumular poder y beneficios personales聽 y, salvando algunas honrosas excepciones, suelen ser 鈥減remiados鈥 por el establishment para romper la lucha colectiva del movimiento ambiental. Finalmente se suman a este grupo infiltrados de todo tipo en las asambleas u organizaciones ambientalistas, quienes buscan obtener informaci贸n de sus estrategias de lucha y generar ciza帽a entre sus integrantes.

Hacia un ambientalismo universal: es importante entender que muchas de las personas que se sienten movilizadas por los problemas ambientales no son necesariamente personas ideologizadas como podr铆a interpretarse, e incluso pueden identificarse m谩s con expresiones contraculturales como el hippismo o las new age. A su vez, gran parte de los y las ambientalistas que sufren en los territorios la avanzada del extractivismo (compartido por gobiernos de derecha e izquierda por igual) no se ubican en una posici贸n ideol贸gica particular, ya que piensan que el movimiento ecologista debe superar las viejas dicotom铆as del pensamiento pol铆tico occidental. El ambientalismo universal nos invita a pensar la relaci贸n de las personas entre s铆 y con el resto de los organismos vivos y no vivos del planeta de una manera diametralmente distinta a como los venimos haciendo, como 煤nica forma de construir un otro mundo posible.

Este ambientalismo universal ya se encontraba presente en los pueblos originarios y campesinos, y se le han ido sumando diversos grupos que comprendieron la necesidad de romper con los viejos esquemas del pensamiento occidental, uniendo fuerzas para cambiar las formas de obtener s贸lo lo necesario en el entorno natural, para ser felices sin comprometer a las presentes y futuras generaciones.聽

Los movimientos sociales de diversa 铆ndole (como los de derechos humanos, derechos civiles y sociales, de g茅nero entre otros), son los 煤nicos que han logrado modificar algunas de las retr贸gradas pol铆ticas de Estado en las 煤ltimas d茅cadas. Por el contrario, a la pol铆tica partidaria le cuesta much铆simo generar los cambios que requiere la sociedad de su tiempo, ya sea por sus anquilosadas estructuras jer谩rquicas en la toma de decisiones, como porque casi siempre aquellos 鈥渆legidos鈥 por el voto ciudadano terminan siendo cooptados por los sectores de poder. Es all铆 donde irrumpe la potencia de los movimientos sociales, ya que al revertir las viejas l贸gicas del pensamiento pol铆tico logran que se avance en las transformaciones necesarias que requiere la pol铆tica p煤blica, de manera horizontal y transversal. Por otra parte, la gran debilidad de los movimientos sociales es la falta de organizaci贸n y la fragmentaci贸n que muchas veces se produce dentro de los mismos, aunque a煤n as铆 son el gran motor de cambio social de este naciente siglo XXI.

Hoy en d铆a, aferrarse a las viejas ideas del mundo que solo contemplan el capital econ贸mico como 鈥渕otor del desarrollo鈥 y no tienen en cuenta que el 煤nico capital que realmente nos sostiene como sociedad es el natural, es una condena a muerte. Por ello el movimiento ambiental se ha erigido como la herramienta para revertir ese orden dado. Sin embargo, para tener 茅xito debe buscar su propio camino de pensamiento y praxis, sin anclarse en los viejos dogmas del pensamiento pol铆tico, reconociendo a su vez la diversidad de formas de ver y entender el mundo que nos rodea. S贸lo un movimiento ambiental unido y conciente de la necesidad de lucha colectiva sin personalismos, tendr谩 la posibilidad de generar un cambio real en el actual paradigma de desarrollo. En el 茅xito o fracaso que tenga en lograrlo se juega el futuro de la humanidad.


*Doctor en Ciencias Biol贸gicas, Magister en Manejo de Vida Silvestre Especialista en Antropolog铆a, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Cient铆ficas y T茅cnicas de Argentina

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