Ago 13 2006
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Opini贸n

Antes de que se acabe el mundo – ALGUNAS COSAS QUE USTED DEBE SABER

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

El 19 de enero de este a帽o de 2006 se dio a conocer la 煤ltima grabaci贸n de Osama ben Laden y en ella declaraba: 鈥淪i ustedes [los estadounidenses] son sinceros en su deseo de paz y seguridad, ya les hemos respondido. Y si Bush decide continuar con sus mentiras y su opresi贸n, entonces les vendr铆a bien leer el libro Estado villano que plantea en su introducci贸n…鈥 Y seguidamente citaba el inicio de un p谩rrafo que escrib铆 (que solo aparece en el prefacio de la edici贸n brit谩nica, la cual fue luego traducida al 谩rabe), el cual dice en su totalidad:

鈥淪i yo fuera el presidente, podr铆a detener los ataques terroristas contra Estados Unidos en pocos d铆as. Y en forma permanente. Primero pedir铆a disculpas 鈥揹e manera p煤blica y muy sincera鈥 a todas las viudas y los hu茅rfanos, los empobrecidos y los torturados, y a todos los otros muchos millones de v铆ctimas del imperialismo norteamericano.

芦Luego anunciar铆a que las intervenciones globales estadounidenses 鈥攊ncluidos los espantosos bombardeos鈥 han llegado a su fin. E informar铆a a Israel que ha dejado de ser el estado 51 de la uni贸n para ser -por extra帽o que parezca- un pa铆s extranjero. M谩s tarde reducir铆a el presupuesto militar en, al menos, un 90 % y usar铆a ese dinero ahorrado en pagar indemnizaciones a las v铆ctimas y reparar los da帽os causados por los numerosos bombardeos e invasiones norteamericanas. Habr铆a dinero m谩s que suficiente.

芦驴Sabe usted a qu茅 equivale un a帽o de presupuesto militar estadounidense? Un a帽o. Pues equivale a m谩s de veinte mil d贸lares por hora por cada hora transcurrida desde el nacimiento de Jesucristo. Eso es lo que har铆a en mis tres primeros d铆as en la Casa Blanca. El cuarto d铆a ser铆a asesinado鈥.

Los minutos de 芦gloria禄

En pocas horas fui asediado por la prensa y pronto fui invitado a muchos de los programas televisivos de mayor audiencia, docenas de programas radiales, y amplias semblanzas sobre m铆 aparecieron en el Washington Post, y en varias p谩ginas web. Durante los diez a帽os precedentes, el Post se neg贸 a publicar una sola de mis cartas, en la mayor铆a de las cuales se帽alaba errores que hab铆an cometido al informar de sucesos en el extranjero. Ahora mi foto figur贸 en la primera p谩gina.

Muchos de los reporteros deseaban que dijera que me irritaba la recomendaci贸n de Ben Laden de que leyesen mi libro. No dije tal cosa porque no era cierta. Despu茅s de ser entrevistado durante un par de d铆as, logr茅 coordinar bien mi respuesta y era algo parecido a esto:

鈥淎qu铆 hay dos elementos a tener en cuenta: por un lado, yo rechazo por completo cualquier tipo de fundamentalismo religioso y las sociedades basadas en ellos, tales como los talibanes en Afganist谩n. Por otro lado, formo parte de un movimiento que tiene el ambicioso prop贸sito de dificultar, si no detener, el avance del imperio norteamericano por el mundo con su carga de bombardeos, invasiones, derrocamientos de gobiernos y torturas. Para tener alg煤n 茅xito en ello, necesitamos que nuestro mensaje llegue al pueblo norteamericano. Y para llegar al pueblo norteamericano necesitamos acceso a los medios masivos de comunicaci贸n. Lo que acaba de pasar me ha dado la oportunidad de dirigirme a millones de personas que, de otro modo, habr铆an estado fuera de mi alcance. 驴Por qu茅 no habr铆a de sentirme satisfecho? 驴C贸mo podr铆a desperdiciar tal oportunidad?鈥

La celebridad 鈥揺l mayor logro cultural de la civilizaci贸n moderna鈥 es un fen贸meno peculiar. En realidad no sirve de nada a menos que usted haga uso de ella. Los oyentes y espectadores que llamaban a los programas a los que fui invitado, y en ocasiones tambi茅n el animador, adem谩s de numerosos correos electr贸nicos que recib铆, repet铆an dos argumentos principales en mi contra:

1 驴En qu茅 otro lugar del mundo, aparte de los Estados Unidos, tendr铆a la libertad de decir lo que digo en medios nacionales?

Adem谩s de su profunda ignorancia al no conocer montones de pa铆ses que tienen al menos una libertad de palabra equivalente 鈥揺n particular desde el 11 de septiembre de 2001鈥, lo que quer铆an decir realmente era que yo deb铆a estar agradecido por esa libertad de expresi贸n y deb铆a mostrar mi gratitud absteni茅ndome de utilizarla. Si no era eso lo que quer铆an decir, 驴qu茅 era entonces?

foto
2 Estados Unidos ha hecho siempre cosas maravillosas en el mundo, desde el Plan Marshall y la derrota del comunismo y del talib谩n hasta la reconstrucci贸n de pa铆ses destruidos y la liberaci贸n de Iraq.

Yo hab铆a tenido que lidiar desde antes con estos mitos y conceptos err贸neos; como las part铆culas subat贸micas, los mismos se comportan de manera diferente cuando son observados. Por ejemplo, en mi informe del mes anterior [Blum distribuye mensualmente informes que titula Informe contra el Imperio. Algo que usted debe saber antes de que se acabe el mundo. El art铆culo actual es su informe de febrero de 2006] yo se帽alaba en detalle que los 鈥減a铆ses destruidos鈥 por lo general deb铆an su destrucci贸n a los bombardeos norteamericanos, y Estados Unidos no los reconstru铆a.

En cuanto a los talibanes, el gobierno estadounidense derroc贸 un gobierno afgano seglar, que defend铆a los derechos de las mujeres, lo que permiti贸 el ascenso al poder de los talibanes, de modo que mal puede nuestra naci贸n reclamar honores por haberlos expulsado una d茅cada m谩s tarde, y reemplazarlos con una ocupaci贸n norteamericana, un presidente t铆tere, sus correspondientes se帽ores de la guerra y mujeres encadenadas.

Pero traten de explicar todo esto en el minuto que le conceden a uno en radio o televisi贸n. Creo, no obstante, que me las arregl茅 para deslizar bastante informaci贸n e inquietudes nuevas en la psiquis estadounidense. Algunos de los animadores y muchos de mis interlocutores telef贸nicos mostraban verdadero dolor al escucharme decir que los terroristas antinorteamericanos estaban tomando represalias por el da帽o infligido a sus pa铆ses por la pol铆tica exterior estadounidense, y no eran simples mentes perversas y enloquecidas de otro planeta1. Muchos de ellos asum铆an, con total seguridad y sin argumento alguno, que yo era partidario del Partido Dem贸crata y profer铆an ataques contra Bill Clinton. Cuando les aclaraba que no era seguidor ni de Clinton ni de los dem贸cratas, quedaban por lo general confusos y silenciosos por breves momentos, antes de lanzarse por cualquier otra senda disparatada.

No tienen idea de que existe todo un mundo de alternativas por encima y m谩s all谩 de dem贸cratas y republicanos.

En fecha reciente hemos escuchado y le铆do comentarios en los medios estadounidenses sobre las desesperadamente retr贸gradas y violentas protestas de los musulmanes contra las caricaturas de Mahoma en Dinamarca, y que en ellas se enarbolaron carteles que ped铆an que se decapitara a los que insultaban al Islam. Pero una de las personas que llam贸 a un programa de radio en el que fui entrevistado dijo que 鈥渄eb铆an hacerse cargo de m铆鈥 y uno de los cientos de mensajes electr贸nicos insultantes que recib铆 comenzaba diciendo: 鈥淢uerte a ti y a tu familia鈥.

Uno de mis momentos favoritos: en un programa de radio en Pennsylvania, donde discut铆amos sobre el conflicto Israel-Palestina, la locutora 鈥揷on verdadera angustia en su voz鈥 me pregunt贸: 鈥溌縋ero qu茅 da帽o le ha hecho Israel a los palestinos?鈥, a lo que respond铆: 鈥溌縋or casualidad estuvo usted en estado de coma durante los 煤ltimos veinte a帽os?鈥 Pudiera haber hecho esa misma pregunta a muchos de los que me interrogaron en las 煤ltimas semanas. En realidad deb铆a haber elevado el plazo a sesenta a帽os.

Las elecciones de las que nunca me habl贸 mi maestro

Los norteamericanos hemos sido ense帽ados desde la ni帽ez acerca de la significaci贸n y santidad de las elecciones libres: No se puede tener lo que llamamos 鈥渄emocracia鈥 sin lo que llamamos 鈥渆lecciones libres鈥. Y cuando usted tiene elecciones libres eso es sin贸nimo virtual de tener democracia. 驴Y qui茅n, nos ense帽aron, era el mayor campe贸n de las elecciones libres en todo el mundo? Pues, nuestro propio maestro, el pa铆s elegido por Dios, Estados Unidos de Am茅rica.

Pero 驴qu茅 estaba haciendo en realidad ese pa铆s elegido por Dios durante todos esos a帽os en que fuimos adoctrinados y convencidos de esta ense帽anza? Interferir en todas las elecciones libres que se llevaban a cabo en cualquier parte del mundo conocido, y con toda seriedad. El 煤ltimo ejemplo son las elecciones recientes en Palestina, donde la AID derram贸 unos dos millones de d贸lares 鈥搖na cifra respetable en una zona tan pobre鈥 para tratar de impulsar la elecci贸n de la Autoridad Palestina y su rama pol铆tica: Al Fatah, y evitar que el grupo radical Hamas tomara el poder.

El dinero fue invertido en varios programas sociales y actos para aumentar la popularidad de la Autoridad Palestina; los proyectos no mostraban evidencias de la participaci贸n de Estados Unidos y no pod铆an ser considerados dentro de las acciones de desarrollo tradicionales. En adici贸n a esto, EEUU financi贸 numerosos anuncios en la prensa divulgando estos proyectos en nombre de la AP, sin mencionar a la AID.

鈥淓l acceso al p煤blico est谩 integrado en el dise帽o de cada proyecto para destacar el papel de la AP en la satisfacci贸n de las necesidades ciudadanas鈥, dec铆a un informe sobre el avance de los proyectos. 鈥淓l plan es tener acciones desarroll谩ndose cada d铆a a partir del 13 de enero, de modo que haya un constante fluir de anuncios publicitarios y mensajes p煤blicos acerca de sucesos positivos en todas las 谩reas palestinas durante la semana cr铆tica antes de las elecciones鈥.

Bajo las leyes del sistema electoral palestino, las campa帽as y candidatos ten铆an prohibido recibir fondos de fuentes extranjeras2. La ley estadounidense prohibe lo mismo de manera expl铆cita en las elecciones norteamericanas. Como Hamas gan贸 las elecciones, Estados Unidos ha expresado claramente que no reconoce la elecci贸n como una victoria de la democracia y que no tiene intenci贸n alguna de sostener relaciones diplom谩ticas normales con el gobierno de Hamas.

Israel ha adoptado una actitud similar, pero no debe olvidarse que Israel financi贸 y apoy贸 el surgimiento de Hamas en Gaza, durante su etapa inicial, con la esperanza de que desestabilizara a la Organizaci贸n por la Liberaci贸n Palestina y a los elementos de izquierda palestinos.

Por mi conteo, Washington ha interferido de manera grosera en m谩s de treinta ocasiones en elecciones for谩neas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial 鈥揹esde Italia en 1948, pasando por Filipinas y el L铆bano en los a帽os 50, hasta Nicaragua, Bolivia y Eslovaquia en los 2000鈥 y en la mayor铆a de los casos lo hizo de forma toda v铆a m谩s abierta que en el ejemplo palestino3.

Algunas de las t茅cnicas empleadas han sido utilizadas en el propio sistema electoral estadounidense; una vez que lo que fue motivo de gran orgullo nacional e internacional, el lema 鈥渦na persona, un voto鈥, se ha ido transformando de manera inexorable en 鈥渦n d贸lar, un voto鈥.

A punto de suceder en un pa铆s 鈥搊 una ciudad鈥 cercana a usted

El 13 de enero Estados Unidos de Am茅rica, en su impactante y asombrosa sabidur铆a, encontr贸 apropiado enviar una aeronave sobre una aldea remota en la naci贸n soberana de Paquist谩n y disparar un misil Hellfire (fuego del infierno) en un complejo residencial con el fin de matar a algunos 鈥渢ipos malos鈥. Varias casas fueron incineradas, dieciocho personas murieron, entre ellas un n煤mero no precisado de 鈥渕alos鈥; los reportes desde entonces ofrecen indicios de que el n煤mero no precisado de los 鈥渕alos鈥 puede ser tan bajo como cero, y que el segundo al mando de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, que era el blanco principal, no est谩 entre ellos.

La indignaci贸n todav铆a se hace sentir en Paquist谩n. En Estados Unidos, la reacci贸n en el Senado tipifica la indignaci贸n norteamericana: 鈥淟o lamentamos, pero no puedo decirle que no volver铆amos a hacerlo鈥, dijo el senador John McCain, de Arizona. 鈥淓s una situaci贸n deplorable, pero 驴qu茅 otra cosa pod铆amos hacer?鈥, dijo el senador Evan Bayh, de Indiana. 鈥淢i informaci贸n es que el ataque estaba claramente justificado por la informaci贸n de inteligencia鈥, dijo el senador Trent Lott, de Mississippi4.

Ataques estadounidenses similares utilizando dispositivos y misiles como esos han enfurecido a los ciudadanos y l铆deres pol铆ticos en Afganist谩n, Iraq y Yemen. En numerosos casos la destrucci贸n ha llegado a extremos tales que ha sido imposible establecer el n煤mero de muertos, o de qui茅nes se trataba. Amnist铆a Internacional ha elevado quejas ante los 鈥渂ushistas鈥 tras cada ataque con estas caracter铆sticas.

Un informe de la ONU al d铆a siguiente del ataque a Yemen en 2002, lo calificaba de 鈥渦n precedente alarmante [y] un claro caso de asesinato extrajudicial鈥, que violaba las leyes y tratados internacionales5 驴Podr铆a alguien imaginar que los funcionarios norteamericanos dispararan un misil contra una vivienda en Par铆s, Londres u Ottawa, debido a que sospechasen que en ella se encontraban altos jefes de Al Qaeda? 驴Incluso si se supiera que su presencia era un hecho, y no una mera especulaci贸n como en los casos se帽alados anteriormente? Bueno, es muy probable que no, pero 驴hay algo fuera del alcance de los superarrogantes-superpotentes-vaqueros con esteroides? Despu茅s de todo, ya lo han hecho con su propia gente, en Filadelfia, Pennsylvania.

El 13 de mayo de 1985, una bomba lanzada desde un helic贸ptero redujo a cenizas toda una manzana, cerca de sesenta casas destruidas, once muertos, entre ellos varios ni帽os peque帽os. La polic铆a, la alcald铆a y el FBI estuvieron involucrados en este esfuerzo por eliminar una organizaci贸n llamada MOVE, de la vivienda donde habitaban. Las v铆ctimas eran todas personas negras, por supuesto. De modo que replanteemos la cuesti贸n: 驴podr铆a alguien imaginar que funcionarios norteamericanos disparar铆an un misil contra un 谩rea residencial en Beverly Hills, o en la parte alta de Manhattan? Permanezca en sinton铆a.

La lucha de un hombre contra la tiran铆a
es la lucha de la memoria contra el olvido.

Milan Kundera.

En ocasiones me recriminan que sea tan negativo acerca del papel de Estados Unidos en el mundo. 驴Por qu茅 insiste en sacar a la luz todo lo negativo y apartar lo positivo?, me preguntan. Bueno, es un trabajo desagradable, pero alguien debe hacerlo. Adem谩s, por cada elemento negativo que expongo Al Qaeda me paga quinientos d贸lares. Y la publicidad que Osama ha dado a mis libros es鈥 inapreciable.

El nuevo documental realizado por Eugene Jarecki, Why we fight (Por qu茅 luchamos), ganador del Premio del Gran Jurado del Festival de Sundance, relata c贸mo las guerras llevadas a cabo por Estados Unidos despu茅s de la II Guerra Mundial han estado impulsadas mucho m谩s por el af谩n de ganancias de los mercaderes de armas y las grandes corporaciones que por amor alguno a la libertad y la democracia. El incre铆ble h茅roe de este film es Dwight Eisenhower, cuya famosa advertencia acerca de los peligros que representaba el 鈥渃omplejo militar-industrial鈥 es el leitmotiv principal de la obra. Veamos una entrevista realizada por el Washington Post a Jarecki:

Post: 驴Qu茅 lo llev贸 a realizar Por qu茅 luchamos?

Jarecki: La respuesta es simple: Eisenhower. Me tom贸 desprevenido. Parec铆a tener tanto que decir acerca de nuestra sociedad contempor谩nea y nuestra inclinaci贸n general hacia el militarismo [鈥 Los discursos en W谩shington y en los medios se han vuelto tan chillones [鈥 Parece importante sumar algunas canas [aportar un poco de la pasada experiencia] a este conjunto.

Post: 驴C贸mo se definir铆a usted pol铆ticamente? Ha sido acusado de izquierdista.

Jarecki: Soy un centrista radical [鈥 Si Dwight Eisenhower es de izquierda, yo tambi茅n lo soy. En ese caso estar铆a al lado de Ike6.

驴No resulta magn铆fico que un documental que muestra el lado m谩s oscuro del complejo militar-industrial est茅 recibiendo tanta atenci贸n del p煤blico? 驴Y que seamos capaces de recordar con afecto a un presidente norteamericano? 驴Por cu谩nto tiempo ha sucedido esto? Bueno, aqu铆 voy de nuevo.

Eisenhower, independientemente de lo que dijera al dejar la presidencia, no represent贸 un obst谩culo para el militarismo norteamericano o el imperialismo corporativo. Durante los ocho a帽os de su mandato, Estados Unidos llev贸 a cabo intervenciones en todo el mundo, y derroc贸 los gobiernos de Ir谩n, Guatemala, Laos, Congo y Guyana brit谩nica, adem谩s de intentar hacerlo en Costa Rica, Siria, Egipto e Indonesia, al igual que prepar贸 el terreno militar y pol铆ticamente para el holocausto que sobrevendr铆a en Indochina.

El altivo y supermoralista secretario de Estado de Eisenhower, John Foster Dulles, resumi贸 la visi贸n del mundo de su gobierno con la siguiente frase: 鈥淧ara nosotros hay dos clases de personas en el mundo: los cristianos que apoyan la libre empresa y los otros鈥7.

Notas

1 Ver mi ensayo sobre este asunto en http://members.aol.com/essays6/myth.htm.

2 Washington Post, 22 y 24 de enero de 2006.

3 Estado villano, cap铆tulo 18, incluye el texto de la ley estadounidense que proh铆be las contribuciones extranjeras en las elecciones estadounidenses.

4Associated Press, 15 de enero de 2006.

5 Los Angeles Times, 29 de enero de 2006.

6 Washington Post, 12 de febrero de 2006, p. N3.

7 Roger Morgan: Estados Unidos y Alemania Occidental, 1945-1973, p. 54.

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* Ensayista. En la p谩gina-web www.killinghope.org puede leerse, en ingl茅s, Informe contra el Imperio, suerte de viaje por las intervenciones armadas y pol铆ticas de los gobiernos estadounidenses en el mundo; notables son los pasajes referidos a Am茅rica Latina.

Este art铆culo se public贸 en en el peri贸dico de la Red Voltaire (prensa no alineada):
www.voltairenet.org
, que indica como fuente la revista Questi贸n, y en http://bolivia.indymedia.org.

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