Nov 6 2021
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Despacito por las piedras

ASSANGE

A Julian Assange lo metieron preso por lo que public√≥. No por robar, no por matar, no por cometer actos violentos y mucho menos terroristas. Ni siquiera lo metieron preso por lo que piensa. Fue por publicar a cualquier precio pero no cualquier cosa. No public√≥ chismes ni intimidades. Public√≥ filtraciones muy fuertes de Rusia y de China, adem√°s de Estados Unidos. Expos√©s de su Australia natal, de Kenia, Indonesia y Per√ļ. Cruz√≥ un l√≠mite cuando public√≥ cientos de miles de cables de embajadas estadounidenses, exponiendo los cr√≠menes que esos cables detallan.

Y pag√≥ el precio. Por su defensa tecnol√≥gica del independentismo catal√°n hab√≠a quemado sus √ļltimos puentes con las potencias de la Uni√≥n Europea. Por eso lo metieron preso: por publicar hasta quedarse solo.

Lo vi gastar sus √ļltimos cartuchos en la embajada de Ecuador cuando preparaba Vault Seven, la mayor filtraci√≥n de la historia de la CIA. Ten√≠a a Donald Trump comiendo de su mano despu√©s de conquistarlo con la publicaci√≥n de los mails de Hillary Clinton, un hecho determinante en el triunfo electoral del magnate norteamericano. Con el apoyo de Trump, Assange se hab√≠a ganado su libertad, su prosperidad y el fin del calvario de a√Īos de encierro en tres cuartos de embajada. Solo ten√≠a que no publicar.

Pero publicó. Nada menos que Vault Seven, documentos ultrasecretos que muestran cómo la CIA espía celulares y televisores inteligentes. Ahí es cuando se reunieron los espías de la CIA de Trump y se pusieron a pensar cómo hacían para matarlo. Se supo hace un mes gracias a una investigación de Yahoo! News que el propio director de la CIA de entonces, Mike Pompeo, confirmó diciendo que la fuente anónima que dio la información debería ser criminalizada.

Ese es el problema. Mientras que en estos d√≠as se decide la suerte de Assange en un extraordinario juicio de extradici√≥n en Gran Breta√Īa a pedido de Estados Unidos, es importante decir que lo metieron preso y lo quieren matar por publicar. Y que por eso lo quieren mostrar como una especie de terrorista solitario con aires de intelectual, una especie de Unabomber que amenaza la seguridad estadounidense. Pero Unabomber, adem√°s de haber escrito un manifiesto anticapitalista, usaba explosivos que mataban personas. En el caso de Assange, las bombas son sus verdades. Jam√°s, ni siquiera en Suecia, ha sido tan siquiera acusado de ejercer la violencia en cualquiera de sus formas. Ni √©l ni ning√ļn miembro de WikiLeaks, pasado o presente. M√°s a√ļn, nadie ha podido demostrar que alguien haya muerto a ra√≠z de las revelaciones de WikiLeaks. Pero el sitio public√≥ verdades muy pesadas. Tanto que a su editor lo metieron preso y lo quieren matar.

O, para ser m√°s precisos, las palomas tipo Joe Biden, Hillary Clinton y Barack Obama lo quieren preso. Igual que muchos ingleses, suecos y ecuatorianos, por solo mencionar a los directamente involucrados en esta historia. En cambio los Pompeo, los amigos de Trump y los esp√≠as brit√°nicos y estadounidenses prefieren verlo muerto. Y si no lo pueden matar con un dron porque s√≥lo aplican esa clase de castigo sumario a personas de rasgos ar√°bigos que viven en pa√≠ses lejanos, y ya que no pueden fre√≠rlo en una silla el√©ctrica porque ning√ļn tribunal lo va a condenar a muerte en Estados Unidos, van a tratar de hacer que se pudra en una c√°rcel. O que se vuelva loco, que para el caso es lo mismo.

Ya lo tuvieron siete a√Īos encerrado en un pedacito de embajada a la vuelta de Scotland Yard. No lo dejaban respirar. De d√≠a ni se acercaba a las ventanas miedo a que le disparen. Por las noches se escond√≠a detr√°s de las cortinas y le sacaba fotos a los polic√≠as y esp√≠as que lo vigilaban. Pobre, pensaba todo el tiempo que lo iban a matar.

Guardaba sus amenazas de muerte prolijamente en una carpeta que siempre ten√≠a a mano para mostrarle a sus amigos y a los periodistas que lo iban a ver. √Čl ya sab√≠a que lo quer√≠an matar pero a√ļn gozaba de dos libertades que para √©l eran todo, o casi: ‚Äútengo acceso a internet y visitas ilimitadas,‚ÄĚ me dijo confiado m√°s de una vez, mientras el gobierno ecuatoriano de Rafael Correa lo cobijaba con cama, comida, asilo y ciudadan√≠a. Despu√©s vino Len√≠n Moreno y primero le sac√≥ una habitaci√≥n, la sala de reuniones, pr√°cticamente un tercio de su preciado territorio.

Despu√©s le recort√≥ las visitas, despu√©s le sac√≥ la compu y al final lo tir√≥ a los perros ingleses que entraron a la embajada para llev√°rselo de los pelos a la peor celda que pudieron encontrar. Todo eso y m√°s a cambio de un cr√©dito del Fondo Monetario Internacional. Assange termin√≥ en la c√°rcel de m√°xima seguridad de Belmarsh entre asesinos seriales y pesados de ca√Īo, aislado, enfermo, casi siempre lejos de su familia y abogados por disposici√≥n de funcionarios an√≥nimos que se esconden detr√°s de la burocracia de la pandemia, y por la inacci√≥n de Su Se√Īor√≠a Vanessa Baraister, la jueza del caso. Encima en las audiencias de su juicio lo exhiben en uniforme carcelario, encerrado en una jaula de vidrio, como si fuera la reencarnaci√≥n rubia de Abimael Guzm√°n.

Por eso el fallo de Baraister a favor de Assange contiene un par de, digamos, mentiras, que no conviene mencionar en voz alta porque a fin de cuentas es un fallo a favor de Assange que muy pocos esperaban, que Estados Unidos apeló y en pocos días más se decide esa apelación. El fallo dice, en esencia, que Estados Unidos tiene razón en que Assange es un peligroso terrorista que se choreó un montón de información. Sin embargo, agrega la jueza, no lo pueden extraditar porque está muy deprimido, las cárceles estadounidenses son muy rigurosas y es probable que en semejantes condiciones Assange encuentre la manera de suicidarse.

Las mentiras de la jueza no están en aceptar que Assange es un peligroso terrorista que choreó información. OK, no choreó información, se la pasaron, y no atacó a nadie. Pero en todo caso es lo que dice el pedido de extradición. La mentiras de la jueza son, primero, dar a entender que no lo manda a Estados Unidos porque supuestamente las cárceles de ese país vendrían a ser mucho peores que la inglesas. La segunda mentira es dar a entender que a la jueza le importa la salud mental de Assange cuando es tanto lo que podría haber hecho para mejorarla.

¬ŅCu√°nto lleva preso y aislado? ¬ŅDos a√Īos? ¬ŅTres? ¬ŅTres m√°s siete en la embajada? En la vida de Assange horas, d√≠as, meses y a√Īos suceden en un trance continuo, me cont√≥ una vez, como una pel√≠cula que nunca termina. No hay que criticar el fallo de la jueza porque es a favor y hay que esperar calladitos que se decida la apelaci√≥n, pero uno no puede dejar de pensar que el fallo lleg√≥ despu√©s de que los que quieren verlo muerto perdieran las elecciones con los que quieren verlo preso.

Y los que quieren verlo preso prefieren que se pudra en una cárcel lejos de Estados Unidos: no quieren un juicio que sería un papelón en un país con una Primera Enmienda constitucional que defiende la libertad de expresión. Entonces la jueza falla a favor de Assange pero lo deja encerrado para que se vaya muriendo de a poco. Estirando el proceso pese a que Assange no tiene ninguna cuenta pendiente con la justicia británica. En una cárcel de máxima seguridad pese a que nunca mató ni a una mosca.

Se podría decir, desde nuestro chauvinismo, que la jueza le aplicó a Assange la docrtrina Irurzun. Pero sería más justo decir que Irurzun aplicó en Argentina la doctrina Assange: castigo preventivo para no depender del resultado un juicio.

El tema es que lo metieron preso y lo quieren matar por lo que publicó. Y no es porque lo odian. O no es solo por eso. Las razones de Estado van más allá. Lo quieren silenciar y lo quieren ver sufrir porque publicó verdades que nunca más deben salir a la luz. Y para que no que vuelva a pasar, nadie más debe atreverse a publicarlas sin sentir el riesgo de terminar loco o muerto o pudriéndose en alguna cárcel de máxima seguridad. Entonces mejor callamos o publicamos pavadas. Por eso su liberación inmediata es tan importante para el oficio, para la libertad de expresión y para la democracia. Por eso miles de personas en todo el mundo exigimos que lo suelten y lo dejen en paz. Ojalá se sumen muchos más.

‚ÄúConseguir informaci√≥n es f√°cil, lo dif√≠cil es publicar,‚ÄĚ me dijo una vez. Tan dif√≠cil que lo metieron preso y lo quieren matar. Por publicar.

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