Dic 20 2021
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Pol铆tica

Boric, una gran oportunidad

Lo mejor del candidato presidencial electo ha sido su discurso ante cientos de miles de sus adherentes en Santiago como en todas las ciudades y pueblos de Chile. Por m谩s de un mill贸n de votos, Gabriel Boric se impuso frente a Jos茅 Antonio Kast, el postulante de la derecha, en un evento electoral en el que participaron m谩s de ocho millones de ciudadanos.

Su triunfo fue contundente e inobjetable, aunque tambi茅n debemos reconocer que el postulante derrotado alcanz贸 un apoyo sorprendente de m谩s de un 42 por ciento, si se considera que su liderazgo proviene de su f茅rrea adhesi贸n al ex Dictador Augusto Pinochet. Que no se trata de un integrante de la derecha renovada y que, a todas luces, su prop贸sito fundamental se propon铆a la mantenci贸n del actual orden institucional como de su decisi贸n de 鈥減oner orden鈥 en un pa铆s convulsionado por las demandas sociales y el desarrollo de la delincuencia. Esto es, aplicar mano dura, m谩s intensa todav铆a que la ejercida por el mandatario saliente y para defender, m谩s que reformar, las instituciones altamente cuestionadas por el pueblo.

Ciertamente, estos comicios representan un antes y un despu茅s en nuestra historia. Caer谩 con Sebasti谩n Pi帽era todo un andamiaje institucional y un conjunto de pr谩cticas identificadas con una clase pol铆tica corro铆da por la corrupci贸n, el nepotismo y otros vicios practicados en las d茅cadas de gobiernos pospinochetistas. Esto es por la Concertaci贸n Democr谩tica, la Nueva Mayor铆a y otras denominaciones de centro derecha que hoy pasan a formar parte de nuestra triste memoria. Incapaces, como se demostraron, de haber derribado la Constituci贸n de 1980, adem谩s de culpables de darle continuidad al r茅gimen neoliberal y a parte fundamental de todo el legado del Dictador. Que se negara a acabar, entre tantas exigencias pol铆ticas y sociales, con el sistema previsional de las AFP, las criminales y excluyentes pr谩cticas de la salud privatizada, como recuperar para Chile y el Estado nuestras riquezas fundamentales de la miner铆a y otras 谩reas estrat茅gicas de nuestra econom铆a y patrimonio.

De all铆 que pensemos que el apoyo a Boric en la segunda vuelta de figuras y colectividades tan a帽osas y desprestigiadas, m谩s bien fueron un salvavidas de plomo en su campa帽a electoral, especialmente en el caso de la adhesi贸n de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, cuyas militancias en el Partido Socialista en poco o nada difirieron de los mandatos de las administraciones encabezadas por dem贸crata cristianos y del propio Sebasti谩n Pi帽era. Quiz谩s se deba a ello la elevada abstenci贸n electoral de m谩s de un 45 por ciento por la desconfianza que en muchos persiste de un cambio real despu茅s de los sucesivos desencantos.

Si Boric se aboca a cumplir con lo expuesto en este discurso, Chile efectivamente dar铆a un gran salto hacia la profundizaci贸n de la democracia, la abolici贸n de las discriminaciones, el pleno ejercicio de los Derechos Humanos, el reconocimiento pleno de nuestra realidad multicultural. Cuanto a la necesidad de fundar un desarrollo igualitario, en armon铆a con el respeto a la naturaleza, adem谩s de soberano ante las presiones del gran capital, los intereses for谩neos y la voluntad de no pocos por perpetuar los privilegios en que hoy vive una 铆nfima minor铆a en desmedro de todo un pueblo que carece hasta de los derechos tan esenciales como un salario justo, una vivienda digna y una educaci贸n igualitaria.

Pero no vaya a suceder que la realidad de un parlamento adverso induzca al nuevo mandatario a entrar en connivencia con la alta clase empresarial, las presiones de la Casa Blanca y las inapropiadas demandas por cargos p煤blicos de parte del arco铆ris de expresiones pol铆ticas que terminaron apoy谩ndolo despu茅s de sus correspondientes derrotas en la primera vuelta electoral. Entidades y figuras que bien har铆an en jubilarse de la pol铆tica y deponer su codicia por obtener cargos de 鈥渞epresentaci贸n鈥. En este sentido, bien debe recordar el Presidente Electo, como ex l铆der universitario, a quienes se opusieron tenazmente a las movilizaciones estudiantiles, por ejemplo, que se propon铆an reforzar la educaci贸n p煤blica y a ese sinn煤mero de expresiones que fueron despertando en la sociedad civil.

Qu茅 triste ser铆a, adem谩s, que, en pol铆tica internacional, su gobierno siguiera postrado ante las inicuas presiones ejercidas contra otros gobiernos y reg铆menes de nuestra Regi贸n y del mundo que luchan, con errores o desaciertos, por constituirse en naciones soberanas y m谩s igualitarias. En este sentido, debiera imponerse el prop贸sito de colaborar a la hermandad y solidaridad, liber谩ndonos del trist铆simo papel de nuestros representantes en la OEA y otras instituciones internacionales que se mueven al son de la gran potencia mundial.

Para mantener su credibilidad, su gobierno paritario y popular debe destacar nuevos rostros y pr谩cticas, adem谩s de alentar vivamente el trabajo de la Convenci贸n Constitucional para que dentro de los plazos convenidos nos ofrezca una nueva Carta Magna que, en lo esencial, le entregue a los chilenos la soberan铆a negada hist贸ricamente por todas las constituciones anteriores. As铆 como al Estado asignarle la iniciativa principal en materia econ贸mica, la propiedad y control de nuestros bienes fundamentales y la propia gesti贸n empresarial. De tal manera que el agua y otros servicios esenciales no se constituyan en un lucrativo negocio m谩s.

Es preciso, por lo mismo, que el sistema electoral recupere el voto obligatorio de todos los mayores de edad, porque ya se ve que entre quienes no votan hay voluntades que vale rescatar para darle mayor legitimidad al que debe ser nuestro orden institucional. Si es que efectivamente Boric se propone que con 茅l ingrese el pueblo a La Moneda.

En este mismo sentido, reclamamos la presencia de un tema que estuvo ausente en toda la campa帽a electoral, en cuanto a que las nuevas autoridades puedan recuperar genuina autoridad sobre nuestras Fuerzas Armadas y de orden p煤blico. Para intervenir en sus abusivos presupuestos y erradicar tambi茅n de los institutos armados aquellas vergonzosas pr谩cticas de dispendio, corrupci贸n y enriquecimiento il铆cito con cargo al erario nacional.

Es preciso que la reciente muerte de la viuda de Pinochet, sea para las nuevas autoridades un poderoso aliciente para sanitizar el mundo castrense. Una tarea que debe extenderse, necesariamente, a todos los tribunales y juzgados de la Rep煤blica, sistema que ha consagrado tambi茅n una justicia para los ricos y otra para los pobres. Y cuyas impunidades y lenidad son una de las principales causantes de la delincuencia com煤n que asola a todo el pa铆s. Y que siempre se constituyen en un gran argumento para derribar gobiernos e imponer reg铆menes autoritarios.

* Periodista y profesor universitario chileno. En el 2005 recibi贸 en premio nacional de Periodismo y, antes, la Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federaci贸n Mundial de la Prensa.

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