Jul 21 2021
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Pol铆tica

Brasil, democracia amenazada con un Bolsonaro abanderado de la derecha mundial

En dos a帽os y siete meses de gobierno, el presidente Jair Bolsonaro ha roto los pactos sociales de Brasil y, siguiendo el guion de la ultraderecha de otros pa铆ses y con el respaldo de los militares, amenaza el legado pol铆tico de 36 a帽os de democracia.

Desde Estados Unidos se帽alan que la derecha global contra los derechos de nueva generaci贸n qued贸 en manos de la Administraci贸n de Bolsonaro, tras la salida de Donald Trump, que le dej贸 un manual no escrito de t谩cticas para erosionar la democracia, que quiz谩 otros han comenzado a replicar en la regi贸n, pero ninguno con el descaro y la determinaci贸n que han hecho del brasile帽o un abanderado mundial de la derecha.

Pero los medios desv铆an la atenci贸n hacia el tema electoral, aunque a煤n falta mucho tiempo hasta octubre de 2022. En entrevistas radiales realizadas el martes 20 de julio, tanto el actual presidente como el exmandatario Luiz In谩cio Lula da Silva dejaron de lado la alternativa de que exista una tercera v铆a y aseguraron, cada uno a su manera, que la elecci贸n presidencial se resolver谩 entre ellos.

Algunos partidos aspiran a la presidencia, en particular el derechista Partido de la Social Democracia Brasile帽a (PSDB), donde ya existen fuertes movimientos dentro de su interna, en los que se destaca el actual gobernador del estado de San Pablo, Jo茫o Doria.

Mientras usted lee esta nota, seguramente la prensa en Brasil estar谩 desmintiendo alguna informaci贸n falsa o alguna media verdad dicha por el presidente y/o sus seguidores, mientras el gobierno estar谩 preparando alguna ley, decreto u acto presidencial para cambiar las reglas del juego previstas en la Constituci贸n. Brasil observa c贸mo el mandatario trabaja para imponer su plan de poder, que erosiona la democracia brasile帽a. Fue as铆 en otros pa铆ses gobernados por l铆deres extremistas.

El proyecto bolsonarista autoritario empez贸 a cuentagotas y se expandi贸 en todos los sectores en los que opera el gobierno, con intimidaci贸n, abusos de poder, leyes nuevas que pasan inadvertidas para la sociedad, silenciar voces contrarias. La democracia ha sido tomada de asalto por un golpe que repercutir谩 durante generaciones.

Jair Bolsonaro no vive su mejor momento. Rechazado por la mitad de la poblaci贸n por c贸mo ha gestionado la pandemia, el mandatario se enfrenta desde mayo a protestas contra su gesti贸n. Los sondeos ya mostraban que el apoyo a Bolsonaro ca铆a poco antes de que las denuncias de corrupci贸n por la compra de vacunas para la Covid llegaran a los noticieros a finales de junio.

Si las elecciones fueran hoy, el expresidente Lula, candidato del Partido de los Trabajadores, tendr铆a 49% de los votos, frente al 23% a favor de Bolsonaro. Lula ganar铆a en primera vuelta. En una encuesta m谩s reciente, realizada por el instituto Datafolha entre el 7 y el 8 de este mes, Lula figura con un 58% de apoyo a su candidatura presidencial frente al 31% de Bolsonaro.

As铆 como han ganado privilegios, los militares tambi茅n viven el desgaste del poder al lado de Bolsonaro. Han prestado su imagen a un gobierno que pierde prestigio con los resultados de la pandemia, el alto desempleo y las denuncias de corrupci贸n en la compra de vacunas contra la Covid-19. Las investigaciones de la Comisi贸n Parlamentaria empieza ahora a tocar a militares que ocupan u ocupaban cargos en el Ministerio de Sanidad.

Aunque el 铆mpetu golpista lo ha acompa帽ado desde que lleg贸 a la presidencia, su estrategia para debilitar las instituciones y mantenerse en el poder se hacen cada vez m谩s evidentes a medida que su popularidad desciende y las elecciones de 2022 se acercan.

No cabe ninguna duda de que el estamento militar constituye la columna vertebral del gobierno de Bolsonaro. Hay por lo menos 10 mil militares usurpando cargos civiles; 聽6.157 de ellos distribuidos en direcciones, consejos de administraci贸n y gerencias de empresas estatales como Petrobras, la hidroel茅ctrica Itaip煤, Correos y Eletrobras. De sus 22 ministerios, nueve est谩n ocupados por militares en activo o en la reserva. Eran 10 hasta la ca铆da en marzo del general Eduardo Pazuello del Ministerio de Sanidad.

鈥淟as Fuerzas Armadas sirven a la vez como base pol铆tico-electoral del Gobierno de Bolsonaro, pero tambi茅n como instrumento para intimidar a la oposici贸n. Bolsonaro intenta transmitir la idea de que puede utilizar la fuerza contra sus enemigos pol铆ticos, por muy falso que sea鈥, se帽al贸 聽el polit贸logo Octavio Amorim Neto, de la Fundaci贸n Get煤lio Vargas.

Este gobierno invirti贸 el equivalente a 16.600 millones de d贸lares en privilegios a los militares, entre beneficios concedidos con la reforma de las pensiones de los militares 鈥攑ueden jubilarse con el sueldo 铆ntegro, al contrario que los civiles鈥; un aumento salarial del 13% (en los dem谩s funcionarios p煤blicos no supera el 8%), y la concesi贸n de comisiones extraordinarias a los militares que forman parte de los consejos de administraci贸n de las empresas estatales.

No est谩 inclu铆do en este c谩lculo el cambio en la norma que permite que los militares retirados como Bolsonaro o sus ministros Walter Braga Netto (Defensa), Luiz Eduardo Ramos (Presidencia) y Augusto Heleno (Seguridad Institucional) cobren un sueldo superior al techo constitucional de 7.500 d贸lares. Asimismo, Bolsonaro extendi贸 los beneficios a los polic铆as militares de los 27 Estados de la federaci贸n, una base de apoyo natural del presidente, y que podr铆an jugar a su favor a pesar de los gobernadores, a quienes responden formalmente.

La pregunta es si todos estos beneficios que los militares y polic铆as han conseguido del Gobierno se convertir谩n en apoyo en caso de que el presidente intente quedarse con el poder el a帽o que viene. 鈥淪i ocurriera, las Fuerzas Armadas tendr铆an que tomar una decisi贸n: si van a actuar dentro de la legalidad, rompiendo p煤blicamente de una vez por todas con Bolsonaro, o no鈥, advierte Amorim Neto.

Celso Amorim, exministro de Defensa y Relaciones Exteriores, se帽ala que ning煤n comandante de las Fuerzas Armadas est谩 de acuerdo con una intervenci贸n. 鈥淓s m谩s bien una discusi贸n entre algunos generales de la reserva. Por mucho que una buena parte de la tropa est茅 de acuerdo con las ideas del presidente, no ir谩 en contra de lo que piensa el Alto Mando del Ej茅rcito. No se cruzar谩 esa l铆nea鈥, afirma.

Amorim, exministro de Lula y Dilma Rousseff, recuerda que cualquier golpe requiere apoyo internacional, algo que Brasil no tiene, especialmente con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.

El partido militar

Al actuar como una facci贸n de un partido pol铆tico que tiene el poder y dirige el pa铆s, los militares estuvieron sujetos a un mayor escrutinio p煤blico. Ocultos por el manto del falso moralismo, el falso profesionalismo y el falso legalismo de las Fuerzas Armadas, a lo largo de d茅cadas los militares lograron consolidar en la sociedad brasile帽a la autoimagen de 鈥渂astiones puros, incorruptibles y competentes鈥.

Se consideran fundadores de la conciencia nacional y tutores de la Naci贸n. Est谩n convencidos de que les corresponde a ellos, y no a civiles 鈥渋nmundos, corruptos e incompetentes鈥, la tarea de llevar a la Naci贸n a cumplir su destino. Sin embargo, el conocimiento de los privilegios, la corrupci贸n, el nepotismo y las desviaciones antirrepublicanas muestra que la realidad es bastante diferente, se帽ala el analista Jefferson Miola. La sociedad finalmente est谩 descubriendo la opulencia en los barracones financiados con fondos p煤blicos.

M谩s del 85% del presupuesto del Ministerio de Defensa se utiliza para pagar salarios, jubilaciones y pensiones. Alrededor de 16 mil 740 millones 427 mil d贸lares del presupuesto nacional se transfieren cada a帽o a la 芦familia militar禄, que est谩 integrada por 805.000 miembros, entre soldados en activo [358 mil], reserva [189.000] y pensionados [257.000].

Para hacerse una idea de la magnitud de este valor, basta compararlo con el presupuesto del Sistema 脷nico de Salud en 2021, de casi 28 mil millones de d贸lares para atender a 210 millones de brasile帽os. Pero el gobierno militar no significa solo corrupci贸n. La masacre que ahora se acerca a las 530 mil vidas perdidas es un legado catastr贸fico que quedar谩 grabado para siempre en la historia de Brasil.

La repulsi贸n a la presencia de los militares en la pol铆tica se amplifica cada vez m谩s en las movilizaciones callejeras de Fora Bolsonaro. La interrupci贸n de este proceso de desmantelamiento, corrupci贸n y masacre es la mayor urgencia de este dram谩tico per铆odo hist贸rico.

Miola afirma que el primer paso hacia esto parece ser el juicio pol铆tico a Bolsonaro, la pantalla que esconde detr谩s de ella a los responsables de la hecatombe nacional, los l铆deres pol铆ticos que conspiraron contra la democracia, amurallaron instituciones y partidistas de las Fuerzas Armadas, transform谩ndolas en una facci贸n pol铆tica de extrema derecha.

* Investigadora brasile帽a, analista asociada al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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