Ene 8 2021
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Ambiente

Calentamiento global: las cifras esquivas

Desde su estudio detallado, en 1974, la evoluci√≥n del agujero de la capa de ozono ha sido objeto de m√ļltiples teor√≠as. La m√°s afianzada a partir de la d√©cada de los 80 fue la que atribuye su extensi√≥n y profundidad a la contaminaci√≥n del medio ambiente con aerosoles, combusti√≥n de energ√©ticos f√≥siles, depredaci√≥n de bosques, sequ√≠as provocadas por desviaci√≥n de r√≠os y el comercio del agua, etc√©tera. El agujero es responsable de permitir el paso a la superficie de la Tierra de rayos UV y gama que la sobrecalientan. El calentamiento global se tradujo paulatinamente en un cambio clim√°tico, cuya progresi√≥n gradual y sistem√°tica coloca en peligro la posibilidad de la vida misma (de seres humanos, animales y plantas).
En 2019 todo parec√≠a indicar que esta teor√≠a era pr√°cticamente infalible, hasta que lleg√≥ la pandemia. Tal y como lo reporta Noticias ONU, la contaminaci√≥n ambiental creci√≥ como nunca antes y fue el segundo a√Īo m√°s c√°lido registrado desde 2016. Pero las sorpresas comenzaron en abril de 2020. El agujero en la capa de ozono comenz√≥ a cerrarse y en agosto volvi√≥ a ensancharse como nunca lo hab√≠a hecho, tanto en su extensi√≥n como en su profundidad. La temperatura terrestre subi√≥ varios grados cent√≠grados, superando incluso las cifras de 2019. En principio, todo esto resulta en cierta manera inexplicable.Agujero de la capa de ozono - Wikipedia, la enciclopedia libre
La pandemia del nuevo coronavirus trajo consigo una s√ļbita y masiva reducci√≥n de la actividad industrial en todo el planeta y, con ello, del consumo de aerosoles y combustibles f√≥siles. Disminuy√≥, como nunca hab√≠a sucedido, por motivos completamente ajenos a cualquier pol√≠tica ecol√≥gica, la cantidad de sustancias contaminantes que se arrojan sobre la atm√≥sfera. Alcanzando incluso niveles de descenso menores que los que se preve√≠an en el Acuerdo de Par√≠s para estabilizar nuestra condici√≥n ecol√≥gica. Pero si la cantidad de contaminantes se redujo a lo largo de tantos meses, ¬Ņpor qu√© entonces continu√≥ en aumento la temperatura en la superficie terrestre?
Los cient√≠ficos se han visto obligados a recurrir a otras teor√≠as, ya no las que ligan directamente la depredaci√≥n industrial de la naturaleza con el crecimiento del agujero en la capa de ozono. De por s√≠ ya exist√≠an otras teor√≠as; las mismas que fueron opacadas por el gran relato que homologaba el calentamiento global con una suerte de juicio final a la vuelta de la esquina (hace dos meses se public√≥ un reloj que contaba las horas que nos separaban de la destrucci√≥n final, siete a√Īos en total). Esas interpretaciones alternativas part√≠an de otras premisas: el cambio de orientaci√≥n de los ejes magn√©ticos de la Tierra, perturbaciones de la √≥rbita terrestre alrededor del Sol, el sobrecalentamiento del n√ļcleo terrestre, etc√©tera.
Durante d√©cadas, la teor√≠a que ligaba a la contaminaci√≥n ambiental con el calentamiento terminal fue uno de los grandes centros narrativos de la izquierda en su cr√≠tica al capitalismo contempor√°neo. Despu√©s apareci√≥ el ecologismo light, la idea de que el capitalismo conten√≠a las opciones y los ingredientes necesarios para hacer frente al colapso ecol√≥gico que se avecinaba. Quien negaba esta visi√≥n era fustigado como ¬ęnegacionista¬Ľ y conservador.
Calentamiento global: causas, consecuencias y posibilidades | Bioguia¬ŅPero qu√© pasar√≠a si se revela que el calentamiento global se debe a alguna de las propiedades cambiantes de la physis actual del globo terrestre m√°s que a nuestra fruici√≥n depredadora? Simplemente entonces habr√≠a que enfriar a la Tierra, como se enfr√≠a una casa con aire acondicionado o los alimentos que se resguardan en el refrigerador. Hoy existen opciones biotecnol√≥gicas para lograrlo.
¬ŅSe evaporar√≠a entonces el gran relato sobre la crisis ecol√≥gica final? No, en absoluto. Quienes hoy esgrimen este argumento son los grandes centros de la reproducci√≥n industrial y financiera del sistema. Con la 5G, pronto asistiremos a la aprobaci√≥n de leyes que prohibir√°n circular a veh√≠culos de combusti√≥n interna (para que la gente se vea obligada a adquirir un autom√≥vil el√©ctrico), a la condena del uso de estufas (para promover la venta de las llamadas cocinas inteligentes).
La revolución tecnodigital que se encuentra en marcha cambiará todos los dispositivos que nos relacionan con el mundo, desde el cepillo de dientes hasta el televisor y el coche. Incluso tu computadora actual. La lógica del consumo y del capital desatadas en un nuevo y patético esplendor. Esa revolución requiere, como argumento de legitimación, la imagen del apocalipsis ecológico.
La verdadera crisis ecol√≥gica no se encuentra en alg√ļn futuro escatol√≥gico. Sucede a cada d√≠a frente nuestras narices.
En nuestras urbes des√©rticas y delirantes, en las viviendas casi carcelarias de la actualidad, en los sitios de encierro en que han devenido las heterotop√≠as de nuestro mundo. Si algo demostr√≥ la pandemia es que el lugar m√°s amenazante para la vida (de humanos, animales y plantas) es la gran urbe, fruto en parte del comercio de las formas de vida. El dilema, como alg√ļn d√≠a lo intuyeron Ivan Ilich y Jean Robert, es la configuraci√≥n de un h√°bitat que se encuentre a la medida de los seres (humanos y animales) que habitan el planeta. Por ah√≠ deber√≠a acaso comenzar la nueva cr√≠tica al capitalismo.
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