May 14 2007
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Econom铆a

Chile. – ALGUNOS NACEN CON ESTRELLA Y OTROS ESTRELLADOS

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Los resultados de la prueba SIMCE, dados a conocer recientemente, son una verdadera repetici贸n de las evaluaciones de a帽os anteriores. En 17 a帽os de reformas educacionales de la Concertaci贸n la ense帽anza B谩sica y Media no ha mejorado; es como si Chile se hubiera estancado desde el inicio de los gobiernos de la Coalici贸n. Usted puede leer un Diario de cualquier 茅poca y tendr谩 los mismos comentarios de funcionarios y tecn贸cratas de la educaci贸n. Es cierto que en esta ocasi贸n el Ministerio introdujo, en la evaluaci贸n de la prueba, indicadores de logros.

Dejar茅 de lado, por ahora, la cr铆tica a este tipo de prueba, m谩s orientada a lo cuantitativo, que a lo cualitativo. Si aceptamos los distintos niveles en los indicadores de resultado podemos comprobar que son bastante ben茅volos:

鈥 el nivel avanzado supone que el alumno es capaz de comprender un texto y puede relacionar e integrar contenidos, es decir, desarrolla objetivos pedag贸gicos de m谩s alto nivel;

鈥 el intermedio da por sentado que el estudiante comprende un texto, pero s贸lo es capaz de extraer inferencias expl铆citas, es decir, en buen castellano, 煤nicamente entiende lo que el autor dice textualmente;

鈥 el tercer nivel- inicial – considera que el educando apenas comprende frases cortas y lo logra asociar ideas contenidas en un p谩rrafo, menos en un cap铆tulo o en un libro completo, lo cual significa que no saben leer ni escribir.

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Me atrevo a hablar sobre este tema que entristece mi coraz贸n por el hecho de haber trabajado, un tiempo, en la Escuela de Pedagog铆a de la Universidad Eduardo Mondlane, en Maputo, Mozambique, pa铆s donde el 92% de la poblaci贸n (por los a帽os ochentas), era analfabeto y en condiciones de pobreza extrema, pero se esforzaban para superar la herencia colonial. En las universidades chilenas en donde he ejercido la c谩tedra de historia universal y de Chile, he podido constatar la enorme dificultad, en la mayor铆a de los alumnos, para asociar, comparar, sintetizar y analizar cr铆ticamente; a煤n prefieren la nemotecnia a la creatividad.

Lo mismo ocurre con los cursos de formaci贸n de profesores de Ense帽anza B谩sica, donde predomina lo tradicional sobre una educaci贸n liberadora.

Carlos Marx odiaba las grandes frases que expresaban motivos loables, como aquella de que 鈥渢odos los hombres son hermanos鈥, lema de la I Internacional; es que la ideolog铆a es una conciencia invertida que esconde la realidad de la lucha de clases.

La historia de la educaci贸n est谩 llena de estas ideas y deseos p铆os, por ejemplo, el ministerio del ramo habla de calidad y equidad de la educaci贸n: por qu茅 no reconocer que nuestro sistema no s贸lo reproduce la inequidad, sino que la acrecienta; otros hablan de la educaci贸n como reflejo de la sociedad, sin percatarse de que la imagen que se ve es tan miserable como la de la bruja de La Cenicienta; para otros, la educaci贸n es el 煤nico medio para lograr la movilidad social: se habla de la mundializaci贸n, de la sociedad de la informaci贸n, de la pedagog铆a cr铆tica y de otras tantas lindezas, pero nuestra escuela sigue siendo monstruosamente mala e inequitativa.

Vuelvo a leer a los cr铆ticos educacionales del Centenario de la rep煤blica (1910): Enrique Molina, Alejandro Venegas, Francisco Antonio Encina y, posteriormente, Dar铆o Salas y Luis Galdames, y, guardando las proporciones de 茅poca, el drama siempre fue el mismo: la educaci贸n media y universitaria estaba destinada a la reproducci贸n de la casta, y la primaria p煤blica a la 鈥渃ivilizaci贸n鈥 de los huachos, seg煤n Domingo Faustino Sarmiento.

Es indudable el esfuerzo del Estado docente para mejorar las metodolog铆as destinadas a los alumnos de la escuela primaria: qui茅n puede negar el legado de Claudio Matte P茅rez, creador del famoso Silabario anal铆tico sint茅tico, llamado 芦El ojo禄, libro con el cual nunca aprendi贸 a leer el suscrito; las Escuelas Normales, fomentadas por Abelardo N煤帽ez y el esfuerzo en educaci贸n popular de Ferm铆n Vivaceta, y de tantos otros.

Sin embargo, los colegios y los liceos 鈥渆mblem谩ticos鈥 estaban destinados, exclusivamente, para 鈥渓os se帽oritos鈥 de la oligarqu铆a, es decir, para aquellos que 鈥渘acen con estrella鈥. Para los 芦pecho帽os禄, los Sagrados Corazones y el Colegio San Ignacio; para los 芦laicos, masones y agn贸sticos禄, el Instituto Nacional. Seg煤n Vald茅s Cange, en Sinceridad, Chile intimo, 1910; en esa instituci贸n republicana se practicaba la segregaci贸n entre los internos y medio pupilos, donde los mejores profesores eran destinados a los internos; no es raro que este establecimiento haya producido la mayor铆a de los diputados y presidentes de la rep煤blica. Hoy ocurre lo mismo, salvo que hay muchos m谩s colegios privados de car谩cter internacional.

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Pero volvamos a 鈥渓os estrellados鈥, los que no tienen 鈥渓a suerte鈥 de haber nacido en cuna de oro y de pertenecer a la casta: seg煤n la calificaci贸n del ministerio en el 煤ltimo informe del SIMCE, el ingreso familiar del nivel bajo asciende a $109.000, es decir, aproximadamente 200 d贸lares, seis d贸lares por d铆a; un nivel apenas superior a los pa铆ses africanos, cuyo presupuesto es un d贸lar diario; el 60% de los alumnos perteneciente a este estrato logr贸 el nivel inicial, es decir, casi analfabeto y, el 29%, el nivel intermedio; s贸lo el 11% alcanz贸 el nivel avanzado.

驴De qu茅 modernidad, sociedad de la informaci贸n o pedagog铆a cr铆tica me est谩n hablando? Estamos en pleno Mozambique. Algo parecido ocurre con el estrato medio bajo que logran, apenas, ganar $158.000 mensuales, lo que equivale a diez d贸lares al d铆a; el 85% est谩 entre el nivel b谩sico y el intermedio que, en su mayor铆a pertenecen a colegios municipales y particulares subvencionados. Ante tan catastr贸fica situaci贸n, recuerdo el libro del educador Dar铆o Salas El problema nacional que, en 1917 denunciaba la existencia de m谩s de un 50% de analfabetos; el impacto de este libro provoc贸 la aprobaci贸n de la ley de Instrucci贸n Primaria Obligatoria y Gratuita, en 1920.

Chile ha sido el pa铆s de las grandes reformas educacionales: la de la Escuela Nueva, en 1928; los Liceos Experimentales, como el Manuel de Salas; las Escuelas Consolidadas, (1945); los planes Arica y San Carlos; 鈥済obernar es educar鈥, de Pedro Aguirre Cerda, (1938); la Reforma Educacional, de Eduardo Frei Montalva (1968), la abortada ENU, de Salvador Allende y, a partir de los gobiernos de la Concertaci贸n, Las 900 Escuelas 鈥揚-900鈥; la jornada escolar completa, los MECE B谩sico, Rural, Medio y Superior.

Hemos tratado de imitar, en muy mala forma, las experiencias educacionales de otros pa铆ses: a comienzos del siglo XIX, Francia y, en la segunda mitad, Prusia, pa铆s al que se le atribu铆a el triunfo sobre el pa铆s galo (1871), a la calidad de sus escuelas primaria; Valent铆n Letelier, Abelardo N煤帽ez y Claudio Matte trataron de amoldar a Chile al modelo germano, y nuestro primer instituto pedag贸gico fue regentado por alemanes. Cabe hacerse la pregunta 驴 qu茅 ha pasado despu茅s de tanto esfuerzo pedag贸gico si a los doscientos a帽os de la Independencia a煤n nos encontramos casi en el mismo estado que en el Centenario?

Ante esta situaci贸n nadie puede quedar impasible: es imprescindible una revoluci贸n educacional ahora, que la cambie de ra铆z, terminar con la municipalizaci贸n, completamente ineficaz en un pa铆s en extremo centralizado y de castas.

Ning煤n gobierno de la Concertaci贸n ha emprendido una verdadera regionalizaci贸n; es muy torpe confundir la elecci贸n de consejeros regionales con la regionalizaci贸n; no es lo mismo deslocalizar industrias, que descentralizar; por consiguiente, mientras no haya un cambio radical en este plano, la municipalizaci贸n educacional fracasar谩. Ser铆a el ideal aumentar, al m谩ximo, los canales participativos, entregando la direcci贸n de las escuelas a co-gobiernos entre directores, profesores, alumnos y apoderados.

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Por ahora, el Estado es el 煤nico capaz de hacerse cargo de la educaci贸n, pues al menos tiene recursos humanos y materiales; no se trata de volver a la burocracia del Estado docente del pasado, sino de encabezar una verdadera revoluci贸n educacional basada en la promoci贸n de una democracia participativa y una educaci贸n liberadora que, superando las enajenaciones neoliberales, permita una educaci贸n de calidad para todos.

Chile cuenta con aportes insustituibles, en el plano de una pedagog铆a concientizadora y liberadora, ubicada en la mundializaci贸n 鈥搎ue no es lo mismo que la globalizaci贸n neoliberal鈥: a diez a帽os de su muerte, el legado de Paulo Freire sigue tan vigente como cuando vivi贸 entre nosotros. No creo que medidas a medias, como cursos remediales, programas focalizados en la pobreza, como el P-900, la destinaci贸n de profesores a pasant铆as de tres meses o las mejor铆as acad茅micas en las escuelas pedag贸gicas, contribuyan a superar a grave situaci贸n de nuestra educaci贸n.

Se precisa de un cambio profundo, que no es s贸lo material: no bastar铆a con duplicar o triplicar el gasto educacional respecto al PIB, es necesario un esfuerzo nacional, basado en una pedagog铆a cr铆tica y liberadora, que genere un vuelco copernicano en nuestra educaci贸n.

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* Acad茅mico en Historia. Este art铆culo ha sido reproducido por diversos medios de prensa digitales chilenos; hemos tomado la versi贸n del peri贸dico sat铆rico The Paskin, que se edita en la ciudad de Rancagua: www.lacoctelera.com/elpaskin.

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