Ago 22 2013
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OpiniónPolítica

Chile: Un plato de lentejas o Asamblea Constituyente

La reforma del sistema electoral binominal -tanto tiempo esperada-, amenaza repetir la historia b√≠blica del plato de lentejas con que Jacob compr√≥ su primogenitura a Esa√ļ. La primogenitura que se pretende comprar a precio vil, es la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

Pero lo que Chile necesita no sólo es terminar con el binominal, sino también extirpar las raíces económicas y sociales de la dictadura, enquistadas en la Constitución Política del Estado. La mayoría de los partidos defienden la institucionalidad y el modelo económico heredados de la dictadura, o han sido cooptados y los legitiman en los hechos.

Comparten un profundo temor por los cambios democr√°ticos y, sobre todo, les espanta una Asamblea Constituyente que Chile nunca ha tenido. En esa postura coinciden la derecha y la Concertaci√≥n, que en la pr√°ctica es otra versi√≥n de la derecha. Aconsejados por sus m√°ximos gur√ļs pol√≠ticos, est√°n cocinando el plato de lentejas de la reforma del binominal. Creen que eso permitir√° conjurar la amenaza de una Asamblea Constituyente. Pero se equivocan.

Tres proyectos se discuten en el Senado. Uno del gobierno, con apoyo de la UDI. Otro de Renovaci√≥n Nacional y la Concertaci√≥n. El tercero, de los senadores Jaime Quintana y Ricardo Lagos Weber, del PPD. Los dos primeros est√°n en v√≠as de refundirse. La diferencia consist√≠a en mantener o aumentar el n√ļmero de diputados y senadores. Ya hay acuerdo en aumentar los cupos, aun cuando esto producir√° rechazo en la opini√≥n p√ļblica. Pero eso permite -seg√ļn c√°lculos milim√©tricos-, que la minor√≠a olig√°rquica retenga el control remoto del Legislativo. En suma, el plato de lentejas ser√° un binominal corregido que redistribuir√° distritos y circunscripciones, y asignar√° una cuota extra de parlamentarios a cada partido, manteniendo la hegemon√≠a neoliberal.

Se trata de una de las operaciones pol√≠ticas m√°s delicadas de los √ļltimos a√Īos. Su objetivo no es terminar con el binominal que ha favorecido a ambos bloques pol√≠ticos, sino impedir que la democratizaci√≥n del pa√≠s se canalice hacia una Asamblea Constituyente. El primer beneficiado del binominal result√≥ ser el propio creador del sistema, Jaime Guzm√°n, que en 1989 result√≥ electo senador con s√≥lo 17% de los votos, desplazando a Ricardo Lagos Escobar que ten√≠a m√°s del 30%. Estudios serios del binominal demuestran que ambas coaliciones que se turnan en el gobierno se han beneficiado(1).

Los tira y afloja en la tramitaci√≥n de los proyectos en el Senado no tienen otro prop√≥sito que someter a una candorosa opini√≥n p√ļblica a otro descomunal enga√Īo. chile1

El engendro que se presentar√° como el ‚Äúfin del binominal‚ÄĚ, no cambiar√° la esencia del sistema que regula la dictaci√≥n de las leyes. Lo han dicho los m√°s caracterizados personajes de ambos bloques pol√≠ticos. El primero fue el ex presidente Ricardo Lagos, que luego de un fugaz titubeo pro Constituyente -cuando la presi√≥n popular en las calles era muy fuerte-, opin√≥ enf√°tico que si la UDI aceptaba reformar el binominal, ‚Äú¬°se acab√≥ la discusi√≥n de la Asamblea Constituyente!‚ÄĚ(2). Y es lo que ha ocurrido.

Esa l√≠nea argumental la siguieron voceros del gobierno, la Alianza y la Concertaci√≥n. La UDI atendi√≥ la sugerencia y se pleg√≥ al proyecto de reforma que elaboraron sus propios hombres en el gobierno. El Mercurio, atemorizado por una Constituyente que haga tambalear el andamiaje del modelo neoliberal, ha dado cobijo a todas esas voces y mantiene una campa√Īa permanente contra la Constituyente. La extrema derecha mercurial utiliza sobre todo a pol√≠ticos como Camilo Escalona, Jos√© Miguel Insulza y Enrique Correa, de notoria influencia en la candidatura Bachelet. Ellos argumentan que no existe una crisis institucional que haga necesaria una Constituyente.

La autodenominada ‚Äúclase pol√≠tica‚ÄĚ no quiere admitir la crisis. Ella se manifiesta de maneras diversas e incluso paradojales. La m√°s visible y permanente: las movilizaciones estudiantiles y los estallidos de protesta en regiones, ciudades y poblaciones del pa√≠s. Pero en forma silente y profunda, se manifiesta en el desinter√©s y apat√≠a de millones de chilenos que reh√ļsan identificarse con el sistema y participar en pol√≠tica. Los ciudadanos est√°n sumergidos en el marasmo del consumismo o en la miseria m√°s absoluta, pero el destino del pa√≠s parece no importarles un comino. Es una ‚Äúcrisis de ausencia‚ÄĚ, que ha convertido a una inmensa masa de ciudadanos en sombras autistas e indiferentes, mudos protagonistas de un p√©rdida de identidad del pa√≠s que se prolonga por 40 a√Īos. Su expresi√≥n m√°s elocuente -a√ļn no recogida por las direcciones pol√≠ticas- estuvo en las elecciones municipales del 28 de octubre de 2012.Una abstenci√≥n del 60%: casi ocho millones de ausentes. Alcaldes y concejales que hoy representan a una √≠nfima minor√≠a.

La reforma del binominal que regir√° a partir de 2017, se equivoca medio a medio si cree que una crisis de esta magnitud y naturaleza puede conjurarse cambiando el nombre del sistema electoral. Repartirse de otra manera los cupos parlamentarios entre los dos bloques -y una pitija√Īa para el Partido Comunista-, no resuelve nada. La crisis seguir√° su curso. Llegar√° el momento -ya sea por exasperaci√≥n de los movilizados, o por la propia inanici√≥n del modelo institucional, carente de toda forma de participaci√≥n ciudadana-, en que habr√° que acometer la tarea de refundaci√≥n de la rep√ļblica.

chi bachelet-unLa candidata presidencial de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, se ha pronunciado a favor de reformas a la Constitución, especificando que las impulsará por la vía institucional. Vale decir, a través del Congreso binominal que se elegirá en noviembre. No hay motivo para creer que los presuntos partidarios de los cambios constitucionales alcanzarán una mayoría en el marco del propio Parlamento, esquivando la Asamblea Constituyente. La anterior elección parlamentaria (13 de diciembre de 2009) dio 57 diputados a la Concertación, incluyendo los tres del PC, y 58 a la Alianza, más 3 al PRI y 2 independientes.

Lo m√°s probable es que en la elecci√≥n de noviembre participen no m√°s de los siete millones que lo hicieron el 2009. La Nueva Mayor√≠a tiene los mismos socios que en la elecci√≥n anterior: cuatro partidos de la Concertaci√≥n, m√°s el PC y la Izquierda Cristiana, a los que se suma el MAS, que en las municipales de 2012 obtuvo el 0,57%. Aunque repetir la participaci√≥n electoral de 2009 permitir√≠a a√ļn mantener en pie la institucionalidad, la ausencia de un n√ļmero similar de votantes estar√≠a dando testimonio de una crisis abismal.

Una encuesta de la Universidad Central indica que más del 70% de los ciudadanos quiere cambiar la Constitución, y que el 83% opina que debe ser mediante una Asamblea Constituyente(3). Desde luego, no puede ser una estrategia de corto plazo. Es un complejo proceso de acumulación de fuerzas, cuya culminación será fruto del empuje irresistible de una mayoría movilizada y partícipe de la lucha social y política. Será uno de los acontecimientos más importantes de la historia de Chile. Pondrá fin en forma democrática al siniestro periodo de tiranía oligárquica que abrió el golpe de 1973.

En ese sentido, tanto la abstención como los votos nulos, en blanco o por candidatos independientes que se pronuncian por la Constituyente, tendrían sentido si permiten avanzar en ese rumbo. El simple relevo de una coalición neoliberal por otra, no tiene mayor significación para democratizar la institucionalidad y restaurar el protagonismo popular en la política.

Notas
(1) ‚ÄúEn promedio la Concertaci√≥n ha obtenido un 50,2% de las preferencias, mientras que la Coalici√≥n por el Cambio (ex Alianza) s√≥lo un 38,9%, no obstante haber obtenido mayor representaci√≥n en la C√°mara debido a los efectos del sistema binominal‚ÄĚ. (Miguel Angel L√≥pez, Andr√©s Dockendorff y Pedro L. Figueroa, Revista de Sociolog√≠a, N¬ļ 26, 2011).
(2) El Mercurio, 28 de agosto, 2012
(3) El Mostrador, 13 de agosto, 2013.

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    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      27 agosto 2013 22:49

      Manuel Cabieses, con esa claridad política tan propia de él, pone una vez más el dedo en la llaga, sabe dónde está el punto más candente, pero él lo hace argumentadamente y no lanza manotazos de ahogado. La relación que él hace entre el deseo de la candidata Bachelet de inclinarse por una Constituyente, pero bajo el prisma de un congreso binominal, el que dará un portazo a la iniciativa, es muy clara, además de realista.
      Sin duda que El Mercurio, diario siniestro y de espaldas cargadas de una complicidad criminal, se mantiene fiel a su historial, temeroso ante una nueva legislación que ponga en peligro sus negocios.
      EL conglomerado del duopolio -Concertaci√≥n (peque√Īa burgues√≠a neoliberal) y la Alianza (burgues√≠a industrial y terrateniente, fascista y neoliberal)- quiere mantenerse aferrado a sus parcelas de poder, dif√≠cilmente lo dejar√°n sin presentar oposici√≥n. Ambos tienen la prensa a su servicio, esp√≠an y anotan sus pasos, registran sus palabras por nimias que fuesen, retratan sus actos m√°s favorables, etc.
      ¬ŅPero qu√© sucede con los dem√°s candidatos que forman el abanico de la saludable diversidad electoral? ¬Ņse sabe de ellos con tanto detalle? ¬Ņel oligopolio de la prensa se interesa por sus palabras? ¬Ņse conocen sus planes y programas?
      Nada de nada, s√≥lo una que otra vez refieren algo sobre Marco Enr√≠quez-O, quiz√°s acerca de Marcel Claude, ¬Ņpero de Alfredo Sfeir, de Roxana Miranda, de Jocelyn Holst, de Ricardo Israel?
      Para esta discriminadora prensa no existen. Son ellos, los periodistan que laboran para estos dos medios los que levantan las candidaturas con el despliegue de informaci√≥n que desarrollan sobre los dos candidatos del sistema, Bachelet y Matthey (ambos apellidos extranjeros, ¬Ņser√° casualidad?)
      A√ļn as√≠, he depositado toda mi confianza hist√≥rica en los j√≥venes que lideran los movimientos estudiantiles, ellos exigen la Constituyente, al igual que Marco Enr√≠quez-O y Marcel Claude.
      Lamentablemente Camila Vallejo y Giorgio Jackson fueron cooptados por el sistema, ambos eran brillantes referentes para los actuales estudiantes, hoy se hicieron a un lado de sus antiguos compa√Īeros. Pero no importa, hay m√°s, son muchos m√°s, la vida siempre es m√°s fuerte que la coyuntura del momento, no importan algunas deserciones a medio camino, la pelea por la educaci√≥n, y sobre todo por la Asamblea Constituyente, goza de buena salud, sigue vivita y coleando.